martes, 29 de noviembre de 2016

Martes 3 enero 2017, Santísimo Nombre de Jesús, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

PABLO VI
CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE MOTU PROPRIO "MINISTERIA QUAEDAM"
POR LA QUE SE REFORMA EN LA IGLESIA LATINA LA DISCIPLINA RELATIVA A LA PRIMERA TONSURA, A LAS ORDENES MENORES Y AL SUBDIACONADO
15 de agosto de 1972

La Iglesia instituyó ya en tiempos antiquísimos algunos ministerios para dar debidamente a Dios el culto sagrado y para el servicio del Pueblo de Dios, según sus necesidades; con ellos se encomendaba a los fieles, para que las ejercieran, funciones litúrgico-religiosas y de caridad, en conformidad con las diversas circunstancias. Estos ministerios se conferían muchas veces con un rito especial mediante el cual el fiel, una vez obtenida la bendición de Dios, quedaba constituido dentro de una clase o grado para desempeñar una determinada función eclesiástica.

Algunos de entre estos ministerios más estrechamente vinculados con las acciones litúrgicas, fueron considerados poco a poco instituciones previas a la recepción de las Ordenes sagradas; tanto es así que el Ostiariado, Lectorado, Exorcistado y Acolitado recibieron en la Iglesia Latina el nombre de Ordenes menores con relación al Subdiaconado, Diaconado y Presbiterado, que fueron llamadas Ordenes mayores y reservadas generalmente, aunque no en todas partes, a quienes por ellas se acercaban al Sacerdocio.

Pero como las Ordenes menores no han sido siempre las mismas y muchas de las funciones anejas a ellas, igual que ocurre ahora, las han ejercido en realidad también los seglares, parece oportuno revisar esta práctica y acomodarla a las necesidades actuales, al objeto de suprimir lo que en tales ministerios resulta ya inusitado; mantener lo que es todavía útil; introducir lo que sea necesario; y asimismo establecer lo que se debe exigir a los candidatos al Orden sagrado.

Durante la preparación del Concilio Ecuménico Vaticano II, no pocos Pastores de la Iglesia pidieron la revisión de las Ordenes menores y del Subdiaconado. El Concilio sin embargo, aunque no estableció nada sobre esto para la Iglesia Latina, enunció algunos principios que abrieron el camino para esclarecer la cuestión, y no hay duda de que las normas conciliares para una renovación general y ordenada de la liturgia [1] abarcan también lo que se refiere a los ministerios dentro de la asamblea litúrgica, de manera que, por la misma estructura de la celebración, aparece la Iglesia constituida en sus diversos Ordenes y ministerios [2]. De ahí que el Concilio Vaticano II estableciese que « en las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio hará todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas ». [3]

Con esta proposición se relaciona estrechamente lo que se lee poco antes en la misma Constitución: « La Santa Madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la liturgia misma, y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, " linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido " (1 Pet. 2, 9; cf. 2, 4-5). Al reformar y fomentar la sagrada liturgia hay que tener muy en cuenta esta plena y activa participación de todo el pueblo, porque es la fuente primaria y necesaria en la que han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano y, por lo mismo, los pastores de almas deben aspirar a ella con diligencia en toda su actuación pastoral por medio de una educación adecuada ».[4]

[1] Cfr. Const. sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium, n. 62: AAS 56, 1964, p. 117; cfr. también n. 21: l.c., pp. 105-106.
[2] Cfr. Ordo Missae, Institutio Generalis Missalis Romani, n. 58, ed. tip. 1969, p. 29.
[3] Const. sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium, n. 58: AAS 56, 1964, p. 107.
[4] Ibíd.., n. 14: l.c., p. 104.


CALENDARIO

3 MARTES DE LA II SEMANA DE NAVIDAD, feria o SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS, memoria libre

Misa de feria o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria: ants. y oracs. props. / para la memoria: ants. y oracs. props.; Pf. Nav.
LECC.: vol. II.
- 1 Jn 2, 29-3, 6. Todo el que permanece en él no peca.
- Sal 97. R. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
- Jn 1, 29-34. Este es el Cordero de Dios.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria-3 de enero o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 4 de enero, pág. 92.
CALENDARIOS: Jesuitas: Santísimo Nombre de Jesús (S). Cartujos: (F). Familia Franciscana: (MO). Agustinos: (ML).
Teatinos: San José María Tomasi, presbítero (F).
Granada, Jaca y Zaragoza: San Basilio Magno y san Gregorio Nacianceno, obispos y doctores (MO-trasladada).
Canónigos Regulares de Letrán: Beato Alano de Solminihac, obispo (MO).
Agustinos: San Fulgencio (ML).
Carmelitas: Beato Ciriaco Elías Chavara, presbítero (ML).
Dominicos: Beata Estefana Quinzani, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

3 de enero
Santísimo Nombre de Jesús
Die 3 ianuarii
Sanctissimi Nominis Iesu
Antífona de entrada Flp 2, 10-11
Al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre.
Antiphona ad introitum Ph 2,10-11
In nómine Iesu omne genu flectátur, caeléstium, terréstrium et infernórum; et omnis língua confiteátur quia Dóminus Iesus Christus in glória est Dei Patris.
Oración colecta
Oh Dios que cimentaste en la encarnación de tu Verbo la salvación del género humano, concede a tu pueblo la misericordia que implora, para que todos sepan que no ha de ser invocado otro nombre que el de tu Unigénito. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui salútem humáni géneris in Verbi tui incarnatióne fundásti, da pópulis tuis misericórdiam quam depóscunt, ut sciant omnes non esse, quam Unigéniti tui, nomen áliud invócandum. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 3 de enero, feria de Navidad (Lec. II).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 2, 29-3, 6
Todo el que permanece en él no peca

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos:
Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él.
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.
Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97,1bcde. 3Cd 4. 5-6 (R.: 3cd)
R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terræ salutáre Dei nostri.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terræ salutáre Dei nostri.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terræ salutáre Dei nostri.

V. Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terræ salutáre Dei nostri.

Aleluya Jn 1, 14a. 12B
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios. Verbum caro factum est, et habitávit in nobis. Quotquot recepérunt eum, dedit eis potestátem fílios Dei fíeri.
R.

EVANGELIO Jn 1, 29-34
Éste es el Cordero de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

El día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 19-enero-2014
El verbo que se traduce con "quita" significa literalmente "aliviar", "tomar sobre sí". Jesús vino al mundo con una misión precisa: liberarlo de la esclavitud del pecado, cargando sobre sí las culpas de la humanidad. ¿De qué modo? Amando. No hay otro modo de vencer el mal y el pecado si no es con el amor que impulsa al don de la propia vida por los demás. En el testimonio de Juan el Bautista, Jesús tiene los rasgos del Siervo del Señor, que "soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores" (Is 53, 4), hasta morir en la cruz. Él es el verdadero cordero pascual, que se sumerge en el río de nuestro pecado, para purificarnos.

O bien:

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la memoria del Santísimo Nombre de Jesús (Lec. Ant. V).

PRIMERA LECTURA Fil 2, 1-11
Manteneos unánimes y concordes
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.

Hermanos:
Dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por envidia ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús.
Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo.
Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Ps 8, 4-5. 6-7. 8-9 (R.: 2)
R.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!

V. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!

V. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies. R.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!

V. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!

Aleluya Mt 1, 21
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo; dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús. Quod in ea natum est de Spiritu
Sancto est; pariet autem filium et vocabis nomen eius Iesum.
R.

EVANGELIO Lc 2, 21-24
Le pusieron por nombre Jesús
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a Ti, Señor.

Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción. Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».

Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 1-enero-2010
Hoy la liturgia nos recuerda que, ocho días después del nacimiento del Niño, ella y su esposo José lo hicieron circuncidar, según la ley de Moisés, y le pusieron por nombre Jesús, como había sido llamado por el ángel (cf. Lc 2, 21). Este nombre, que significa "Dios salva", es el cumplimiento de la revelación de Dios. Jesús es el rostro de Dios, es la bendición para todos los hombres y para todos los pueblos, es la paz para el mundo. ¡Gracias, Madre santa, que has dado a luz al Salvador, el Príncipe de la paz!

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo de Navidad antes de Epifanía II.
43. Oremos, hermanos, al Padre, por mediación de su Hijo Jesucristo, Señor del cielo y de la tierra, que siendo rico se ha hecho pobre por nosotros, para salvarnos a todos.
- Para que guarde siempre a su Iglesia, la conserve incontaminada del pecado en su peregrinación por el mundo y la haga alcanzar los frutos de la redención. Roguemos al Señor.
- Para que los pueblos que no han sido iluminados por la fe reconozcan a Cristo, lo adoren como a su Dios verdadero y puedan gozarse en el pleno conocimiento de la verdad. Roguemos al Señor.
- Para que Cristo, el Señor, que ha querido compartir nuestra existencia, dé gozo a los que lloran, justicia a los oprimidos, ayuda a los moribundos y consuelo divino a los que carecen de felicidad humana. Roguemos al Señor.
- Para que, por la abundancia de su misericordia, nos salve y nos conserve, y nos haga dignos de los bienes futuros. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, la oraciones de tu pueblo, para que en la venida de tu Hijo, el Redentor del mundo, sean colmadas nuestras almas sedientas con tus grades beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al presentar, Señor, los dones de tu generosidad, te rogamos que, así como a Cristo, obediente hasta la muerte, le otorgaste el Nombre que nos salva, nos concedas también la fuerza de su protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Largitátis tuae múnera deferéntes, quaesumus, Dómine, ut sicut Christo usque ad mortem obodiénti salutíferum nomen dedísti, ita nobis eius virtúte muníri concéde. Per Christum.
PREFACIO III DE NAVIDAD
El intercambio efectuado en la Encarnación del Verbo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.
Por Él, hoy resplandece ante el mundo el maravilloso intercambio que nos salva, ya que al asumir tu Hijo nuestra fragilidad humana, no sólo quedó nuestra carne mortal honrada para siempre, sino que, por esta unión admirable, nos hizo también participes de su eternidad.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE NATIVITATE DOMINI
De commercio in Incarnatione Verbi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem hódie commércium nostrae reparatiónis effúlsit, quia, dum nostra fragílitas a tuo Verbo suscípitur, humána mortálitas non solum in perpétuum transit honórem, sed nos quoque, mirándo consórtio, reddit aetérnos.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Sal 8, 2
Señor, Dueño nuestro, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra.
Antiphona ad communionem Ps 8,2
Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
Oración después de la comunión
Señor, la Víctima recibida que hemos ofrecido a tu majestad en honor del Nombre de Cristo infunda en nosotros tu gracia abundante, para alegrarnos también porque nuestros nombres están escritos en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Hóstia sumpta, Dómine, quam Christi nomen honorántes tuae obtúlimus maiestáti, grátiam tuam, quaesumus, nobis infúndat ubérrime, ut et nostra in caelis esse scripta nómina gaudeámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 4 de enero

1. En Mesia (hoy en Rumania), santos Hermes y Cayo, mártires, originarios de Reciaria y de Bolonia, respectivamente (s. IV).
2. En Arvernia (hoy Clermont-Ferrand), de Aquitania (hoy Francia), san Abrúnculo, obispo, que fue obispo de Langres, pero amenazado por los burgundios huyó de noche y se refugió entre los arvernios, llegando a ocupar la sede de san Sidonio Apolinar (490).
3. En Dijon, de Borgoña (hoy Francia), san Gregorio, que, después de haber regido la región de Autun, fue ordenado obispo de Langres (539/540).
4*. En la ciudad de Uses, en la Galia Narbonense (hoy Francia), san Ferreol, obispo, que escribió una Regla para monjes, fue exiliado por envidia y al regresar junto a su grey al cabo de tres años, le recibieron con alegría, como un verdadero hombre de Dios (581).
5. En Meaux, ciudad de Neustria (hoy Francia), san Rigomerio, obispo (s. VI)
6. En la ciudad de Reims, también en Neustria (hoy Francia), san Rigoberto, obispo, que habiendo sido expulsado de su sede por Carlos Martel, en contra de lo dispuesto por los cánones, llevó una vida humilde (743).
7*. En Brouay-sur-l’Escaut, ciudad del Artois, igualmente en Neustria (hoy Francia), santa Faraildis, viuda, que, obligada a casarse con un hombre violento, abrazó hasta la ancianidad una vida de oración y austeridad (740/750).
8*. En la ciudad de Foligno, en la Umbría (hoy Italia), beata Ángela, la cual, después de la muerte de su esposo y de sus hijos, siguió las huellas de san Francisco, entregándose totalmente a Dios, y escribió un libro, en donde cuenta las experiencias de su vida mística (1309).
9*. En Santa Cruz de Valdarno, en Etruria (hoy Italia), beata Cristiana (Oringa) Menabuoi, virgen, que fundó un monasterio bajo la Regla de san Agustín (1310).
10*. En Durham, ciudad de Inglaterra, beato Tomás Plumtree, presbítero y mártir, que en tiempo de la reina Isabel I fue condenado a muerte por su fidelidad a la Iglesia católica y, llevado ante el patíbulo, prefirió ser colgado antes que vivir en la apostasía (1570).
11. En la ciudad de Emmitsburg, del estado de Maryland, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Isabel Ana Seton, que al quedar viuda abrazó la fe católica y trabajó denodadamente para fundar la Congregación de la Hermanas de la Caridad de San José, con el fin de educar a niñas y atender a niños pobres (1821).
12*. En Madrid, capital de España, san Manuel González García, obispo sucesivamente de Málaga y de Palencia, que fue un pastor eximio según el corazón del Señor. Promovió el culto a la Sagrada Eucaristía y fundó la Congregación de las Hermanas Misioneras de Nazaret (1940). Canonizado 2106.