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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Lunes 19 diciembre 2016, 19 de diciembre, Lunes de la IV semana de Adviento, feria.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

III. ALGUNAS DIRECTRICES PASTORALES


27. Si no es posible admitir algunas proposiciones actuales, tales como el abandono definitivo del bautismo de los niños y la libertad de elección —sean cuales sean los motivos— entre el bautismo inmediato y el bautismo diferido, no puede sin embargo negarse la necesidad de un esfuerzo pastoral profundo y bajo ciertos aspectos renovado. Conviene indicar aquí los principios y las grandes líneas.

Principios de esta pastoral

28. Es importante recordar desde el principio que el bautismo de los niños debe considerarse como una grave misión. Las cuestiones que ésta plantea a los pastores no pueden resolverse más que con una atención fiel a la doctrina y a la práctica constante de la Iglesia.

Concretamente, la pastoral del bautismo de los niños deberá inspirarse en dos grandes principios, de los cuales el segundo está subordinado al primero:

1) El bautismo, necesario para la salvación, es el signo y el instrumento del amor preveniente de Dios que nos libra del pecado original y comunica la participación en la vida divina: de suyo, el don de estos bienes a los niños no debería aplazarse.

2) Deben asegurarse unas garantías para que este don pueda desarrollarse mediante una verdadera educación de la fe y de la vida cristiana, de manera que el sacramento alcance su «verdad» total [37]. Estas garantías normalmente son proporcionadas por los padres o la familia cercana, aunque diversas suplencias sean posibles en la comunidad cristiana, Pero si estas garantías no son serias, podrá llegarse a diferir el sacramento y deberá también rehusarse, si éstas son ciertamente nulas.

[37] Cf. Ordo baptismi parvulorum, Praenotanda, n. 3, p. 15.

CALENDARIO

19 LUNES DE LA IV SEMANA DE ADVIENTO, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. II o IV Adv.
LECC.: vol. II.
- Jue 13, 2-7. 24-25a. El nacimiento de Sansón fue anunciado por el ángel.
- Sal 70. R. Que se me llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria.
- Lc 1, 5-25. Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista.

Liturgia de las Horas: oficio de feria-19 de diciembre, ant. Mag. «¡Oh, Renuevo!».

Martirologio: elogs. del 20 de diciembre, pág. 727.
CALENDARIOS: Toledo: Solemnidad de Santa María en el Rito Hispano-Mozárabe. Se recomienda celebrar la Misa en este venerable rito (S-trasladada).
Zaragoza: Aniversario de la muerte de Mons. Pedro Cantero Cuadrado, arzobispo (1978).

TEXTOS MISA

19 de diciembre. Feria de Adviento. Die 19 decembris. Feria Adventus.
Antífona de entrada Cf. Hb 10, 37
El que viene, llegará sin retraso, y ya no habrá temor en nuestra tierra, porque él es nuestro Salvador.
Antiphona ad introitum Cf. He 10, 37
Qui ventúrus est véniet et non tardábit, et iam non erit timor in fínibus nostris, quóniam ipse est Salvátor noster.
Oración colecta
Dios y Señor nuestro, que en el parto de la Virgen María has querido revelar al mundo entero el esplendor de tu gloria, asístenos con tu gracia, para que proclamemos con fe íntegra y celebremos con piedad sincera el misterio admirable de la encarnación de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui splendórem glóriae tuae per sacrae Vírginis partum mundo dignátus es reveláre, tríbue, quaesumus, ut tantae incarnatiónis mystérium et fídei integritáte colámus, et devóto semper obséquio frequentémus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 19 de diciembre. Feria de Adviento (Lecc. II)

PRIMERA LECTURA Jue 13, 2-7. 24-25a
El nacimiento de Sansón fue anunciado por el ángel

Lectura del libro de los Jueces.

En aquellos días, había en Sorá un hombre de estirpe danita, llamado Manoj. Su esposa era estéril y no tenía hijos.
El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo:
«Eres estéril y no has engendrado. Pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora guárdate de beber vino o licor, y no comas nada impuro, pues concebirás y darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza, porque el niño será un nazir de Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos».
La mujer dijo al esposo:
«Ha venido a verme un hombre de Dios. Su semblante era como el semblante de un ángel de Dios, muy terrible. No le pregunté de dónde era, ni me dio a conocer su nombre. Me dijo: “He aquí que concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino o licor, y no comas nada impuro; porque el niño será nazir de Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte”».
La mujer dio a luz un hijo, al que puso de nombre Sansón. El niño creció, y el Señor lo bendijo. El espíritu del Señor comenzó a agitarlo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 70, 3-4a. 5-6ab. 16-17 (R.: cf. 8a)
R.
Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Repleátur os meum laude, ut cantem glóriam tuam.

V. Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.
Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Repleátur os meum laude, ut cantem glóriam tuam.

V. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R.
Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Repleátur os meum laude, ut cantem glóriam tuam.

V. Contaré tus proezas, Señor mío;
narraré tu justicia, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R.
Que se llene mi boca de tu alabanza, y así cantaré tu gloria. Repleátur os meum laude, ut cantem glóriam tuam.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Raíz de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ven a librarnos, no tardes más. Radix Iesse, stans in signum populórum: veni ad liberándum nos, iam noli tardáre.
R.

EVANGELIO Lc 1, 5-25
Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En los días de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón, cuyo nombre era Isabel.
Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada.
Una vez que Zacarías oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según la constumbre de los sacerdotes, le tocó a en suerte a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso.
Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.
Pero el ángel le dijo:
«No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, “para convertir los corazones de los padres hacía los hijos”, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».
Zacarías replicó al ángel:
«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.»
Respondiendo el ángel le dijo:
«Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento oportuno».
El pueblo, que estaba aguardando a Zacarías, se sorprendía de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo.
Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir de casa cinco meses, diciendo:
«Esto es lo que ha hecho por mí el Señor, cuando se ha fijado en mi para quitar mi oprobio ante la gente».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en Santa Marta 19-diciembre 2014.
De la esterilidad -afirmó- el Señor es capaz de volver a comenzar una nueva descendencia, una nueva vida: este es el mensaje de hoy". Por eso "cuando la humanidad está extenuada, ya no puede seguir adelante, llega la gracia y llega el Hijo, y llega la salvación". Y, así, "esa creación extenuada deja lugar a la nueva creación, podríamos decir a una "re-creación"".
De esta manera "el milagro de la creación, tan maravilloso, deja lugar a un milagro aún más maravilloso: la re-creación, come dice la oración de la misa: "Tú Señor que maravillosamente creaste el mundo, y más maravillosamente lo recreaste"".
Precisamente "esta "segunda" creación, cuando la tierra está extenuada, es el mensaje de hoy: nosotros esperamos al "jefe" capaz de recrear todas las cosas, de hacer nuevas las cosas". Por lo tanto, "esperamos la novedad de Dios". Esta es, por lo demás, la Navidad: "la novedad de Dios que vuelve a hacer de un modo más maravilloso la creación, todas las cosas".
"Es curioso", destacó el Pontífice, que "en ambos textos -tanto el de la mujer de Manoj como el de Isabel- para explicar cómo hará esto, cómo ocurrirá esto, se habla del Espíritu: "El Espíritu del Señor comenzó a obrar en él", se dice". Y "esta "re-creación" es posible solamente con el Espíritu de Dios". ¿Cuál es el mensaje entonces? "Abrámonos al Espíritu de Dios. Nosotros, solos, no podemos: es Él quien puede hacer las cosas".

Oración de los fieles
Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre III.
33. Hermanos, ahora que esperamos gozosos la venida de nuestro Señor Jesucristo, imploremos con más fervor su misericordia para que, del mismo modo que vino a dar la Buena Noticia a los pobres y a curar los corazones desgarrados, así también, ahora en nuestro tiempo, conceda la salvación a todos los que la necesitan.
R. Señor, ten piedad.
- Para que el Señor visite y defienda siempre a su santa Iglesia. R.
- Para que el Señor llene de su gracia al Romano Pontífice, a nuestro Obispo y a todo el episcopado. R.
- Para que el Señor nos conceda que, bajo su protección, nuestros tiempos sean tranquilos. R.
- Para que el Señor conceda la libertad a todos los que sufren cualquier clase de persecución. R.
- Para que el Señor nos dé permanecer en la verdad y así ser testigos de su amor ante todos los hombres. R.
- Para que el Señor en el día de su venida nos encuentre en vela. R.
Dios todopoderoso y eterno, que salvas a todos y quieres que nadie se pierda, escucha las oraciones de tu pueblo y concédenos que el mundo camine por tus sendas de paz y que tu Iglesia se alegre en tu piadoso servicio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, acepta con bondad estas ofrendas y consagra con tu poder lo que nuestra pobreza te presenta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propítius intuére múnera, Dómine, quaesumus, quae tuis altáribus exhibémus, ut, quod nostra fragilitáte defértur, tua virtúte sacrétur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Lc 1, 78-79
Nos visitará el Sol que nace de lo alto, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Antiphona ad communionem Lc 1, 78-79
Visitábit nos Oriens ex alto, ad dirigéndos pedes nostros in viam pacis.
Oración después de la comunión
Al darte gracias por los dones recibidos te rogamos, Padre todopoderoso, que avives en nosotros el deseo de salir al encuentro de lo Cristo, ya cercano, para que así podamos, con limpieza de espíritu, celebrar el nacimiento de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Post communionem
Grátias de collátis munéribus referéntes, fac nobis propítius, omnípotens Deus, quae ventúra sunt desideráre praestánda, ut nativitátem Salvatóris nostri purificátis suscipiámus méntibus honorándam. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de diciembre

1. En Roma, junto al cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Zeferino, papa, el cual gobernó la Iglesia durante dieciocho años y mandó a su diácono san Calixto construir para la Iglesia Romana el citado cementerio (217/218).
2. También en Roma, en la vía Salaria Antigua, en el cementerio junto a las Siete Palomas, san Liberal, mártir, el cual, según se dice, ejerció el oficio de cónsul (s. inc.).
3. En Antioquía, en Siria, san Filogonio, obispo, que, por voluntad de Dios, siendo abogado fue llamado a regir esta Iglesia, y junto con el obispo san Alejandro y compañeros fue el primero en luchar contra Arrio por la fe católica, descansando en el Señor lleno de méritos. San Juan Crisóstomo le celebra con gran encomio (324).
4*. En el monte Jura, en la ribera del Doubs, entre los helvecios, san Ursicino, discípulo de san Columbano, que primero llevó vida eremita en la soledad y, después de ser decubierto, indujo a muchos a abrazar este género de vida (c. 620).
5. En el monasterio de Silos, de la región de Castilla, en España, san Domingo, abad, el cual, siendo ermitaño, restauró después este monasterio relajado, introdujo la disciplina y favoreció día y noche la alabanza divina (1073).
6*. En Tor Ottava, de Nápoles, en la Campania, beato Vicente Romano, presbítero, que, siendo párroco, se dedicó con todas sus fuerzas a la educación de los niños y a las necesidades de los obreros y pescadores (1831).
7*. En el campo de concentración de Sachsenhuse, en Alemania, beato Miguel Piaszczynski, presbítero y mártir, que, polaco de orígen, fue encarcelado en el extranjero a causa de la fe y, soportados los tormentos, pasó a la gloria celeste (1940).