jueves, 10 de noviembre de 2016

Jueves 15 diciembre 2016, Jueves de la III semana de Adviento, feria.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

Bautismo y recepción personal de la gracia


19. Se dice también que toda gracia, dado que está destinada a una persona, debe ser acogida conscientemente y hecha propia por quien la recibe, de lo cual el niño es incapaz.

20. En realidad, el niño es persona mucho antes de que sea capaz de manifestarlo mediante actos conscientes y libres, y como tal, puede ya llegar a ser por el sacramento del bautismo hijo de Dios y coheredero con Cristo. Su conciencia y su libertad podrán después, desde su despertar, disponer de las energías infundidas en su alma por la gracia bautismal.

Bautismo y libertad del niño

21. Se objeta también que el bautismo de los niños sería un atentado a su libertad. Sería contrario a su dignidad de persona imponerles para el futuro unas obligaciones religiosas que, más tarde, podrían quizá rechazar. Sería mejor no conferir el sacramento hasta una edad en que sea posible el compromiso libre. Entre tanto, padres y educadores deberían comportarse con reserva y abstenerse de toda presión.

22. Pero tal actitud es absolutamente ilusoria: no existe la pura libertad humana que esté exenta de todo condicionamiento. Ya en el plano natural, los padres toman para sus hijos opciones indispensables para su vida y su orientación hacia los verdaderos valores. Una supuesta actitud neutra de la familia ante la vida religiosa del niño sería en efecto una opción negativa, que le privaría de un bien esencial.

Sobre todo, cuando se pretende que el sacramento del bautismo comprometa la libertad del niño, se olvida que todo hombre, aun no bautizado, como creatura tiene para con Dios unas obligaciones imprescriptibles, que el bautismo ratifica y eleva mediante la adopción filial. Se olvida también que el Nuevo Testamento nos presenta la entrada en la vida cristiana no como una servidumbre o una coacción, sino como el acceso a la verdadera libertad [31].

Ciertamente, podrá suceder que el niño, llegado a la edad adulta, rechace las obligaciones derivadas de su bautismo. Los padres, a pesar del sufrimiento que puedan probar, no deben reprocharse el haber hecho bautizar a su hijo y haberle dado la educación cristiana, como era su derecho y su deber [32]. Porque, a pesar de las apariencias, los gérmenes de la fe depositados en su alma podrán revivir un día y los padres contribuirán a ello con su paciencia y su amor, con su plegaria y el testimonio auténtico de su propia fe.

[31] Jn 8, 36; Rom 6, 17-22; 8, 21; Gal 4, 31; 5, 1 y 13; 1 Pe 2, 16 etc.
[32] Este deber y derecho, precisados por el Concilio Vaticano II en su Declaración Dignitatis humanae, n. 5, son reconocidos a nivel internacional por la Declaración universal de los derechos del hombre, art. 26, n. 3.


CALENDARIO

15 JUEVES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I o III Adv.
LECC.: vol. II.
- Is 54, 1-10. Como a mujer abandonada te llama el Señor.
- Sal 29. R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
- Lc 7, 24-30. Juan es el mensajero que prepara el camino del Señor.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 16 de diciembre, pág. 722.
CALENDARIOS: Huesca: San Úrbez, presbítero (MO). Barbastro-Monzón: (ML).
León: Traslación de las reliquias de san Isidoro (ML).
Servitas: Beato Buenaventura de Pistoia, presbítero (ML).
Terrassa: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José Ángel Saiz Meneses, obispo (2001).

TEXTOS MISA

Jueves de la III semana de Adviento Feria quinta. Hebdomada III Adventus
Antífona de entrada Cf. Sal 118, 151-152
Tú, Señor, estás cerca y todos tus mandatos son estables; hace tiempo comprendí tus preceptos, porque tú existes desde siempre.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 118, 151-152
Prope es tu, Dómine, et omnes viae tuae véritas; inítio cognóvi de testimóniis tuis, quia in aetérnum tu es.
Oración colecta
Somos siervos indignos de ti, Señor, y estamos afligidos por nuestros pecados; haznos encontrar la alegría en la venida salvadora de tu Hijo, Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Indígnos, quaesumus, Dómine, nos fámulos tuos, quos actiónis própriae culpa contrístat, Unigéniti tui advéntu salutári laetífica. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la III semana de Adviento, feria (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Is 54, 1-10
Como a mujer abandonada te llama el Señor
Lectura del libro de Isaías.

Exulta, estéril, que no dabas a luz;
rompe a cantar, alégrate,
tú que no tenías dolores de parto:
porque la abandonada
tendrá más hijos que la casada
dice el Señor—.
Ensancha el espacio de tu tienda,
despliega los toldos de tu morada,
no los restrinjas,
alarga tus cuerdas,
afianza tus estacas,
porque te extenderás de derecha a izquierda.
Tu estirpe heredará las naciones
y poblará ciudades desiertas.
No temas, no tendrás que avergonzarte,
no te sientas ultrajada,
porque no deberás sonrojarte.
Olvidarás la vergüenza de tu soltería,
no recordarás la afrenta de tu viudez.
Quien te desposa es tu Hacedor:
su nombre es Señor todopoderoso.
Tu libertador es el Santo de Israel:
se llama «Dios de toda la fierra».
Como a mujer abandonada y abatida
te llama el Señor;
como a esposa de juventud, repudiada
—dice tu Dios—.
Por un instante te abandoné,
pero con gran cariño te reuniré.
En un arrebato de ira,
por un instante te escondí mi rostro,
pero con amor eterno te quiero
—dice el Señor, tu libertador—.
Me sucede como en los días de Noé:
juré que las aguas de Noé
no volverían a cubrir la tierra;
así juro no irritarme contra ti
ni amenazarte.
Aunque los montes cambiasen
y vacilaran las colinas,
no cambiaría mi amor,
ni vacilaría mi alianza de paz
—dice el Señor que te quiere—.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b (R.: 2a)
R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante; su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo.
R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

Aleluya Lc 3, 4cd.6
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos. Toda carne verá la salvación de Dios.
Paráte viam Dómini, rectas fácite sémitas eius; vidébit omnis caro salutáre Dei.
R.

EVANGELIO Lc 7, 24-30
Juan es el mensajero que prepara el camino del Señor
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito:
“Yo envío mi mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino ante ti”.
Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él».
Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de Dios para con ellos.


Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Crisóstomo in Mat. hom. 38
Es muy suficiente la palabra del Señor dando testimonio de la supremacía de San Juan entre todos los demás hombres. No obstante, si alguno quiere ver realizado ese oráculo, lo hallará considerando los alimentos que tomaba, la vida que observaba y la excelencia de su alma. Vivía en la tierra como si hubiese bajado del cielo. Casi no tenía cuidado alguno de su cuerpo. Su mente siempre estaba elevada en la contemplación de la otra vida. Unicamente estaba unido con Dios, y separado de todo cuidado de la tierra. Su conversación era severa y agradable, pues cuando hablaba con el pueblo de los judíos, lo hacía varonil y fervorosamente; cuando hablaba con el rey, lo hacía de una manera atrevida; y a sus discípulos hablaba con sencillez. No hacía nada en vano ni inútilmente, sino que todo lo hacía con la mayor prudencia.

Oración de los fieles
25. Acudamos, hermanos, con confianza a Dios nuestro Padre, para pedirle por nosotros y por todos los hombres.
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
- Por la Iglesia: para que aguarde con una vida evangélica la manifestación gloriosa de Jesucristo. Oremos. R.
- Por los gobernantes de las naciones: para que trabajen en bien de los hombres, especialmente de los más indefensos y necesitados. Oremos. R.
- Por los pobres, por los enfermos y por cuantos sufren en el alma y en el cuerpo: para que en la venida de Cristo Jesús y en nuestra solidaridad hallen el consuelo y la fortaleza que necesitan. Oremos. R.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que, por la vigilancia, la oración y el amor fraterno, nos preparemos a celebrar dignamente el misterio de la venida de Cristo. Oremos. R.
¡Dios Padre, que nos llenas de esperanza con tu promesa salvadora! Ayúdanos a acoger la Buena Noticia del Evangelio y convierte a ti nuestro corazón rebelde; que la llegada de tu Hijo nos llene de alegría. Te lo pedimos, Padre, por el mismo Cristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, este pan y este vino, escogidos de entre los bienes que hemos recibido de ti, y concédenos que esta eucaristía, que nos permites celebrar ahora en nuestra vida mortal, sea para nosotros prenda de salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera, quae de tuis offérimus colláta benefíciis, et, quod nostrae devotióni concédis éffici temporáli, tuae nobis fiat praemium redemptiónis aetérnae. Per Christum.
PREFACIO I DE ADVIENTO
Las dos venidas de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Tt 2, 12-13
Llevemos ya desde ahora una vida honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios.
Antiphona ad communionem Tt 2, 12-13
Iuste et pie vivámus in hoc saeculo, exspectántes beátam spem et advéntum glóriae magni Dei.
Oración después de la comunión
Señor, que fructifique en nosotros la celebración de estos sacramentos, con los que tú nos enseñas, ya en nuestra vida mortal, a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Prosint nobis, quaesumus, Dómine, frequentáta mystéria, quibus nos, inter praetereúntia ambulántes, iam nunc instítuis amáre caeléstia et inhaerére mansúris. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de diciembre

1. Conmemoración de san Ageo, profeta, que en tiempo de Zorobabel, gobernador de Judá, amonestó al pueblo para que reedificase la casa del Señor, hacia la cual debía encaminarse el tesoro de todas las gentes.
2. En África, conmemoración de muchas santas vírgenes, que en la persecución vandálica del rey arriano Hunerico, atormentadas con pesos y planchas ardientes, consumaron felizmente el combate del martirio (480) .
3. En Hibernia (hoy Irlanda), san Beano, ermitaño (s. inc.).
4*. En Cysoing, de la región de Artois, en la Galia, san Everardo, que, siendo duque de Friuli, fundó este monasterio de canónigos regulares, en el cual fue sepultado algunos años después de su muerte (867).
5. En Vienne, de Burgundia, san Adón, obispo, que fue elegido para la sede siendo monje, y honró egregiamente la memoria de los santos al escribir un Martirologio (875).
6. En Selz, cerca de Estrasburgo, en la Lotaringia alemana, santa Adelaida, emperatriz, que se distinguió por mostrar hacia los familiares una grave alegría, una infatigable piedad hacia los pobres y una abundante largueza en honrar las iglesias (999).
7. En Lucania, san Macario de Collesano, monje, eximio por su humildad y abstinencia, que presidió varios monasterio en el Mercurion y el Latiniano (1005)
8*. En Génova, de la Liguria, conmemoración del beato Sebastián (Selvatico) de Madiis (Maggi), presbítero de la Orden de Predicadores, el cual predicó el Evangelio a los pueblos de la región y veló por la disciplina regular en los conventos (1496).
9*. En Turín, del Piamonte, beata María de los Ángeles (Mariana) Fontanella, virgen de la Orden de las Carmelitas, que brilló por sus penitencias voluntarias y por la virtud de la obediencia (1717).
10*. En Rivalba, en Italia, beato Clemente Marchisio, presbítero, que, siendo párroco de este lugar, fundó el Instituto de Hijas de San José (1903).
11*. En la ciudad Nowe Miasto, en Polonia, beato Honorato de Biala Podlaska (Florencio) Kazminsky, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, el cual se dedicó admirablemente a la administración de la penitencia, a la predicación de la Palabra de Dios y al consuelo de los presos (1916).

12*. Cerca de la ciudad de Mukdahan, en Tailandia, beato Felipe Siphnog Onphitak, mártir, que, siendo padre de familia, le eligieron presidente de la comunidad al ser expulsado el sacerdote del pueblo Song-Khon y, al iniciarse la persecución contra los cristianos, le llevaron junto al río Tum Nok, donde fue fusilado (1940).