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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

viernes, 7 de octubre de 2016

Viernes 11 noviembre 2016, San Martín de Tours, obispo, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Encíclica "Mysterium fidei" (3-septiembre-1965)

Exhortación para promover el culto eucarístico


8. Os rogamos, pues, venerables hermanos, que custodiéis pura e íntegra en el pueblo, confiado a vuestro cuidado y vigilancia, esta fe que nada desea tan ardientemente como guardar una perfecta fidelidad a la palabra de Cristo y de los Apóstoles, rechazando en absoluto todas las opiniones falsas y perniciosas, y que promováis, sin rehuir palabras ni fatigas, el culto eucarístico, al cual deben conducir finalmente todas las otras formas de piedad.

Que los fieles, bajo vuestro impulso, conozcan y experimenten más y más esto que dice San Agustín: «El que quiere vivir tiene dónde y de dónde vivir. Que se acerque, que crea, que se incorpore para ser vivificado. Que no renuncie a la cohesión de los miembros, que no sea un miembro podrido digno de ser cortado, ni un miembro deforme de modo que se tenga que avergonzar: que sea un miembro hermoso, apto, sano; que se adhiera al cuerpo, que viva de Dios para Dios; que trabaje ahora en la tierra para poder reinar después en el cielo» [66]. Diariamente, como es de desear, los fieles en gran número participen activamente en el sacrificio de la Misa se alimenten pura y santamente con la sagrada Comunión, y den gracias a Cristo Nuestro Señor por tan gran don.

Recuerden estas palabras de nuestro predecesor San Pío X: «El deseo de Jesús y de la Iglesia de que todos los fieles se acerquen diariamente al sagrado banquete, consiste sobre todo en esto: que los fieles, unidos a Dios por virtud del sacramento, saquen de él fuerza para dominar la sensualidad, para purificar de las leves culpas cotidianas y para evitar los pecados graves a los que está sujeto la humana fragilidad» [67].

Además, durante el día, que los fieles no omitan el hacer la visita al Santísimo Sacramento, que ha de estar reservado con el máximo honor en el sitio más noble de las iglesias, conforme a las leyes litúrgicas, pues la visita es señal de gratitud, signo de amor y deber de adoración a Cristo Nuestro Señor, allí presente.

Todos saben que la divina Eucaristía confiere al pueblo cristiano una dignidad incomparable. Ya que no sólo mientras se ofrece el sacrificio y se realiza el sacramento, sino también después, mientras la Eucaristía es conservada en las iglesias y oratorios, Cristo es verdaderamente el Emmanuel, es decir, «Dios con nosotros». Porque día y noche está en medio de nosotros, habita con nosotros lleno de gracia y de verdad [68]; ordena las costumbres, alimenta las virtudes, consuela a los afligidos, fortalece a los débiles, incita a su imitación a todos que a El se acercan, de modo que con su ejemplo aprendan a ser mansos y humildes de corazón, y a buscar no ya las cosas propias, sino las de Dios. Y así todo el que se vuelve hacia el augusto sacramento eucarístico con particular devoción y se esfuerza en amar a su vez con prontitud y generosidad a Cristo que nos ama infinitamente, experimenta y comprende a fondo, no sin gran gozo y aprovechamiento del espíritu, cuán preciosa es la vida escondida con Cristo en Dios [69] y cuánto sirve estar en coloquio con Cristo: nada más dulce, nada más eficaz para recorrer el camino de la santidad.

Bien conocéis, además, venerables hermanos, que la Eucaristía es conservada en los templos y oratorios como centro espiritual de la comunidad religiosa y de la parroquial, más aún, de la Iglesia universal y de toda la humanidad, puesto que bajo el velo de las sagradas especies contiene a Cristo, Cabeza invisible de la Iglesia, Redentor del mundo, centro de todos los corazones, por quien son todas las cosas y nosotros por El [70].

De aquí se sigue que el culto de la divina Eucaristía mueve muy fuertemente el ánimo a cultivar el amor social [71], por el cual anteponemos al bien privado el bien común; hacemos nuestra la causa de la comunidad, de la parroquia, de la Iglesia universal, y extendemos la caridad a todo el mundo, porque sabemos que doquier existen miembros de Cristo.

Venerables hermanos, puesto que el Sacramento de la Eucaristía es signo y causa de la unidad del Cuerpo Místico de Cristo y en aquellos que con mayor fervor lo veneran excita un activo espíritu eclesial, según se dice, no ceséis de persuadir a vuestros fieles, para que, acercándose al misterio eucarístico, aprendan a hacer suya propia la causa de la Iglesia, a orar a Dios sin interrupción, a ofrecerse a sí mismos a Dios como agradable sacrificio por la paz y la unidad de la Iglesia, a fin de que todos los hijos de la Iglesia sean una sola cosa y tengan el mismo sentimiento, y que no haya entre ellos cismas, sino que sean perfectos en una misma manera de sentir y de pensar, como manda el Apóstol [72]; y que todos cuantos aún no están unidos en perfecta comunión con la Iglesia católica, por estar separados de ella, pero que se glorían y honran del nombre cristiano, lleguen cuanto antes con el auxilio de la gracia divina a gozar juntamente con nosotros aquella unidad de fe y de comunión que Cristo quiso que fuera el distintivo de sus discípulos.

[67] Decr. S. Congr. Concil. 20 dec. 1905, approb. a S. Pío X: ASS 38, 401.
[68] Cf. Jn 1, 14.
[69] Cf. Col 3, 3.
[70] 1Cor 8, 6.
[71] Cf. S. Agustín, De Gen. ad litt. 11, 15, 20 PL 34, 437.
[72] Cf. 1Cor 1, 10.


CALENDARIO

11 VIERNES. SAN MARTÍN DE TOURS, obispo, m. obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Jn 4-9. Quien permanece en la doctrina posee al Padre y al Hijo.
- Sal 118. R. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor.
- Lc 17, 26-37. El día que se manifieste el Hijo del hombre.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de noviembre, pág. 662.
CALENDARIOS: Ourense: (S). Benedictinos y O. Cist.: (F). Santiago de Compostela: (MO).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Martín, obispo, en el día de su sepultura. Nacido en Panonia de padres gentiles, siendo soldado en las Galias y aún catecúmeno, cubrió con su manto a Cristo en la persona de un pobre, y luego, recibido el bautismo, dejó las armas e hizo vida monástica en un cenobio fundado por él mismo en Ligugé, bajo la dirección de san Hilario de Poitiers. Después, ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, teniendo ante sus ojos el ejemplo del buen pastor, fundó en distintos pueblos otros monasterios y parroquias, adoctrinó y reconcilió al clero y evangelizó a los campesinos, hasta que fue al encuentro del Señor en Candes. (397)

11 de noviembre
San Martín de Tours, obispo
Memoria
Die 11 novembris
S. Martini Turonensis, episcopi
Memoria
Antífona de entrada 1 Sam 2, 35
Yo me suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos —dice el Señor.
Antiphona ad introitum Cf. 1 Sam 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet, dicit Dóminus.
Oración colecta
Oh Dios, que fuiste glorificado con la vida y la muerte de tu obispo san Martín de Tours, renueva en nuestros corazones las maravillas de tu gracia, para que ni la vida ni la muerte puedan apartarnos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui in beáto Martíno epíscopo sive per vitam sive per mortem magnificátus es, ínnova grátiae tuae mirabília in córdibus nostris, ut neque mors neque vita separáre nos possit a caritáte tua. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XXXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Jn 4-9
Quien permanece en la doctrina, este posee al Padre y al Hijo

Lectura de la segunda carta del apóstol san Juan.

Señora Elegida:
Me alegré mucho al enterarme de que tus hijos caminan en la verdad, según el mandamiento que el Padre nos dio.
Ahora tengo algo que pedirte, Señora —y no es que os escriba un mandamiento nuevo, sino el que tenemos desde el principio—: que nos amemos unos a otros. Y en esto consiste el amor: en que caminemos según sus mandamientos. Y este es su mandamiento, según oísteis desde el principio, para que caminéis según él.
Pues han salido en el mundo muchos embusteros, que no reconocen que Jesucristo vino en carne. El que diga eso es el embustero y el anticristo.
Estad en guardia, para que no perdáis vuestro trabajo y recibáis el pleno salario. Todo el que se propasa y no se mantiene en la doctrina de Cristo, no posee a Dios; quien permanece en la doctrina, este posee al Padre y al Hijo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 1. 2. 10. 11. 17. 18 (R.: 1b)
R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. Haz bien a tu siervo: viviré
y cumpliré tus palabras. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

V. Ábreme los ojos, y contemplaré
las maravillas de tu ley. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Aleluya Lc 21, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.
Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.
R.

EVANGELIO Lc 17, 26-37
El día en que se revele el Hijo del Hombre
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos.
Asimismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos.
Así sucederá el día que se revele el Hijo del hombre.
Aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en casa no baje a recogerlas; igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.
Acordaos de la mujer de Lot.
El que pretenda guardar su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará.
Os digo que aquella noche estarán dos juntos: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán».
Ellos le preguntaron:
«¿Dónde, Señor?».
Él les dijo:
«Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 13-noviembre-2015
La Iglesia nos prepara, durante esta semana, al final del año litúrgico y nos hace pensar precisamente en el final de las cosas creadas.
Sí, serán transformadas, pero hay un consejo que Jesús nos da en este Evangelio de hoy: “No retroceder, no mirar hacia atrás”. Y presenta el ejemplo de la mujer de Lot.
También el autor de la Carta a los Hebreos, destacó al final el Pontífice, recoge este consejo y dice: “Nosotros -los creyentes- no somos gente que retrocede, sino gente que siempre va hacia adelante”.
Y el Papa Francisco relanzó también el consejo de seguir siempre adelante por este camino, contemplando las bellezas, y con los hábitos que todos tenemos, pero sin divinizarlos porque acabarán. Así, pues, concluyó, que sean estas pequeñas bellezas, que reflejan la gran belleza, nuestros hábitos para sobrevivir en el canto eterno, en la contemplación de la gloria de Dios.

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración colecta
Santifica, Señor, los dones que te presentamos con gozo en la fiesta de san Martín; que ellos orienten nuestra vida en medio de los bienes y males de este mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Super oblata
Sanctífica, quaesumus, Dómine Deus, haec múnera, quae in honórem sancti Martíni laetánter offérimus, ut per ea vita nostra inter advérsa et próspera semper dirigátur. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Mt 25, 40
Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis —dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 40
Amen dico vobis, quámdiu fecístis uni ex his frátribus meis mínimis, mihi fecístis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Concede, Señor, a los que has alimentado con el sacramento de la unidad, la aceptación perfecta de tu voluntad en todas las cosas, para que, así como san Martín se entregó por entero a tu servicio, también nosotros vivamos el gozo de ser verdaderamente tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Da nobis, Dómine, unitátis sacraménto reféctis, perféctam in ómnibus cum tua voluntáte concórdiam, ut, sicut beátus Martínus totum se tibi subiécit, ita et nos esse tui veráciter gloriémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de noviembre
M
emoria de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotsk, en Rutenia, y mártir, que con ardor incesante impulsó a su pueblo hacia la unidad católica, cultivó con piadoso amor el rito bizantino-eslavo en Witebsk, en Bielorusia, entonces bajo la jurisdicción de Polonia, y cruelmente perseguido por una chusma enemiga, murió por la unidad de la Iglesia y la defensa de la verdad católica (1623).
2. En Ancira, de Galacia, san Nilo abad, que, tenido por discípulo de san Juan Crisóstomo, estuvo al frente de su monasterio mucho tiempo y difundió en sus escritos la doctrina ascética (340).
3*. En la isla de Maleo, en Escocia, san Macario, obispo, oriundo de Irlanda, al que se le considera discípulo de san Columba y fundador de esta Iglesia (s. VI)
4*. En Vienne, de Burgundia, san Hesiquio, obispo, que fue promovido desde la dignidad de senador a la episcopal. Sus hijos fueron san Apolinar, obispo de la Iglesia de Balance, y Avito, que le sucedió en la sede de Vienne (552).
5. En los montes de la región de la Cogolla, no lejos de la ciudad de Logroño, en España, san Emiliano o Millán, presbítero, que, después de llevar vida eremítica y clerical, abrazó la monástica y se hizo famoso por su generosidad para con los pobres y el don de profecía (574).
6. En Colonia, de Austrasia, san Cuniberto, obispo, que, después de las invasiones de los bárbaros, renovó en la ciudad y en todos los pueblos la vida de la Iglesia y la piedad de los fieles (663).
7. En Daventer, de Frisia, san Labuino, presbítero y monje procedente de Inglaterra, que se dedicó a procurar la paz y salvación de Cristo a todos los habitantes de la región (650).
8. En Kasimierz, junto al río Warta, en Polonia, santos Benito, Juan, Mateo e Isaac, mártires, que, enviados a propagar la fe en tierras de aquel país, fueron degollados una noche por los ladrones. Con ellos se conmemora también a Cristiano, su criado, ahorcado en los aledaños de la capilla (1005).
9*. En Pisa, de la Toscana, beato Juan Cini, apellidado “de Paz”, que pasó del servicio militar al servicio de Dios en la Tercera Orden de San Francisco (1335).
10. En Alcalá de Henares, en España, san Diego, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que se distinguió tanto en las islas Canarias como en la iglesia de Santa María de Araceli, en Roma, por su humildad y caridad en el cuidado de los enfermos (1463).
11. En la ciudad de Tulimán, en México, san Margarito Flores, presbítero y mártir, que, en la gran persecución contra la Iglesia, por ser sacerdote fue encarcelado y fusilado, obteniendo así la gloria del martirio (1927).
12*. En la villa Alcudia de Carlet, en la región de Valencia, de España, beato José Medes Ferris, mártir, que durante la persecución contra la fe, por su valiente fidelidad, el Señor le concedió el premio eterno 1936).