Entrada destacada

Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 29 de octubre de 2016

Sábado 3 diciembre 2016, San Francisco Javier, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Constitución apostólica "Paenitemini" (17-febrero-1966).

III


Por ello, la Iglesia —al paso qué reafirma la primacía de los valores religiosos y sobrenaturales de la penitencia (valores capaces como ninguno para devolver hoy al mundo el sentido de Dios y de su soberanía sobre el hombre, y el sentido de Cristo y de su salvación)— [55] invita a todos a acompañar la conversión interior del espíritu con el ejercicio voluntario de obras externas de penitencia:

a) Ante todo insiste en que se ejercite la virtud de la penitencia con la fidelidad perseverante a los deberes del propio estado, con la aceptación de las dificultades procedentes del trabajo propio y de la convivencia humana, con el paciente sufrimiento de las pruebas de la vida terrena y de la inseguridad que la invade, que es causa de ansiedad [56].

b) Los miembros de la Iglesia afligidos por la debilidad, las enfermedades, la pobreza, la desgracia, o "los perseguidos por causa de la justicia", son invitados a unir sus dolores al sufrimiento de Cristo, para que puedan no sólo satisfacer más intensamente el precepto de la penitencia, sino también obtener para los hermanos la vida de la gracia, y para ellos la bienaventuranza que se promete en el Evangelio a quienes sufren [57].

c) Los sacerdotes, más íntimamente unidos a Cristo por el carácter sagrado, y quienes profesan los consejos evangélicos para seguir más de cerca el "anonadamiento" del Señor y tender más fácil y eficazmente a la perfección de la caridad, han de satisfacer de forma más perfecta el deber de la abnegación [58].

La Iglesia, sin embargo, invita a todos los cristianos, indistintamente, a responder al precepto divino de la penitencia con algún acto voluntario, además de las renuncias impuestas por el peso de la vida diaria [59].

Para recordar y estimular a todos los fieles la observancia del precepto divino de la penitencia, la Sede Apostólica pretende, pues, reorganizar la disciplina penitencial con formas más apropiadas a nuestro tiempo.

[55] Cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, núms. 10 y 41.
[56] Cf. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núms. 34, 36 y 41; Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, núm. 4.
[57] Cf. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núm. 41.
[58] Cf. Concilio Vaticano 11, Decreto Presbyterorum ordinis, sobre el ministerio y vida de los presbíteros, núms. 12, 13, 16 y 17; Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núms. 41 y 42; Decreto Ad gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, núm. 24; Decreto Perfectae caritatis, sobre la adecuada renovación de la vida religiosa, núms. 7, 12, 13, 14 y 25; Decreto Optatam totius Ecclesiae, sobre la formación sacerdotal, núms. 2, 8 y 9.
[59] CF. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núm. 42; Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núms. 9, 12 y 104.


CALENDARIO

3 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN FRANCISCO JAVIER, presbítero, m. obligatoria


Misa de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Is 30, 19-21. 23-26. Se apiadará de ti al oir tu gemido.
- Sal 146. R. Dichosos los que esperan en el Señor.
- Mt 9, 35-10, 1. 6-8. Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 4 de diciembre, pág. 703.
CALENDARIOS: Pamplona y Tudela: (S). Bilbao, San Sebastián, Combonianos, Jesuitas y Misioneros de la Preciosa Sangre: (F).
Barbastro-Monzón: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Alfonso Milián Sorribas, obispo, emérito (2000).

3 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO 2016
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del II Domingo de Adviento (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Francisco Javier, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús, evangelizador de la India, el cual, nacido en Navarra, fue uno de los primeros compañeros de san Ignacio que, movido por el ardor de dilatar el Evangelio, anunció diligentemente a Cristo a innumerables pueblos en la India, en las Molucas y otras islas, y después en el Japón. Convirtió a muchos a la fe y, finalmente, murió en la isla de San Xon, en China, consumido por la enfermedad y los trabajos. (1552)

En español las antífonas están tomadas del común de pastores, 12. Misioneros; las oraciones son propias de la memoria. En latín todo es propio.

3 de diciembre
San Francisco Javier, presbítero
Memoria
Die 3 decembris
S. Francisci Xavier, presbyteri
Memoria
Antífona de entrada Sal 95, 3-4
Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones: porque es grande el Señor y muy digno de alabanza.
Antiphona ad introitum Ps 17, 50. 21,23
Confitébor tibi in pópulis, Dómine, et narrábo nomen tuum frátribus mei.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, tú has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de san Francisco Javier; infúndenos su celo generoso por la propagación de la fe, y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beáti Francísci praedicatióne multos tibi pópulos acquisísti, da, ut fidélium ánimi eódem fídei zelo férveant, et ubérrima ubíque prole Ecclésia sancta laetétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la I semana de Adviento, feria (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 30, 19-21. 23-26
Se apiadará de ti al oir tu gemido

Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor, el Santo de Israel:
«Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no tendrás que llorar, se apiadará de ti al oir tu gemido: apenas te oiga, te responderá.
Aunque el Señor te diera el pan de la angustia y el agua de la opresión ya no se esconderá tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro.
Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a tus espaldas que te dice: “Éste es el camino, camina por él”.
Te dará lluvia para la semilla que siembras en el campo, y el grano cosechado en el campo será abundante y suculento; aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas; los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, aventado con pala y con rastrillo.
En toda alta montaña, en toda colina elevada habrá canales y cauces de agua el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.
La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure las llagas de sus golpes».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 146, 1bc-2. 3-4. 5-6 (R.: Is 30, 18)
R.
Dichosos los que esperan en el Señor. Beáti omnes qui exspéctant Dóminum.

V. Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R.
Dichosos los que esperan en el Señor. Beáti omnes qui exspéctant Dóminum.

V. Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R.
Dichosos los que esperan en el Señor. Beáti omnes qui exspéctant Dóminum.

V. Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R.
Dichosos los que esperan en el Señor. Beáti omnes qui exspéctant Dóminum.

Aleluya Is 33, 22
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El Señor nos gobierna, nos da leyes, es nuestro rey: él es nuestra salvación.
Dóminus iudex noster, légifer noster, rex noster; ipse salvábit nos.
R.

EVANGELIO Mt 9, 35-10, 1. 5a. 6-8
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia 16 de junio de 2014
Debemos tener el corazón de Jesús, quien "al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas como ovejas que no tienen pastor" (Mt 9, 36). Al ver a las muchedumbres, sintió compasión. A mí me gusta soñar una Iglesia que viva la compasión de Jesús. Compasión es "padecer con", sentir lo que sienten los demás, acompañar en los sentimientos. Es la Iglesia madre, como una madre que acaricia a sus hijos con la compasión. Una Iglesia que tenga un corazón sin confines, pero no sólo el corazón: también la mirada, la dulzura de la mirada de Jesús, que a menudo es mucho más elocuente que tantas palabras. Las personas esperan encontrar en nosotros la mirada de Jesús, a veces sin ni siquiera saberlo, esa mirada serena, feliz, que entra en el corazón.

Oración de los fieles
9. Contemplemos, hermanos, al Señor, que viene para salvar a todos los hombres, y supliquémosle que atienda nuestra oración.
- Para que el Señor visite a su Iglesia y la alegre con sus dones. Roguemos al Señor.
- Para que todos los pueblos de la tierra puedan contemplar la alegría que viene de Dios. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor ilumine a los enfermos y a los que sufren, y les dé la esperanza de que su cuerpo frágil se transformará en cuerpo glorioso como el de Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor, justo juez, nos dé la corona merecida a todos los que esperamos con amor a su venida. Roguemos al Señor.
Oh Señor, Salvador nuestro, que animas nuestra esperanza con la promesa de tu venida; escucha nuestra oración y haz que sepamos acoger con un corazón dócil los dones de tu bondad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Señor, recibe los dones que te presentamos en la festividad de san Francisco Javier, y si él partió a lejanos continentes, impulsado por el celo de la salvación de los hombres, concédenos a nosotros que, dando testimonio eficaz del Evangelio, sintamos la urgencia de llegar a ti en unión de todos los hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblate
Súscipe, Dómine, múnera, quae tibi in beáti Francísci commemoratióne deférimus, et praesta, ut, sicut ille desidério salútis hóminum ad terras longínquas est progréssus, ita et nos, testimónium Evangélio efficáciter perhibéntes, ad te cum frátribus properáre festinémus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf. Lc 10, 1. 9
Envió el Señor a los discípulos a anunciar por los pueblos: Está cerca de vosotros el reino de Dios.
Antiphona ad communionem Mt 10, 27
Quod dico vobis in ténebris, dícite in lúmine, dicit Dóminus, et quod in aure audítis, praedicáte super tecta.
Oración después de la comunión
El sacramento que hemos recibido, Señor, despierte en nosotros el amor ardiente que inflamó a san Francisco Javier en el celo por la salvación de las almas, así, trabajando según las exigencias de nuestra vocación, conseguiremos el premio que tú has prometido a aquellos que te sirven con un corazón generoso. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Mystéria tua, Deus, eum in nobis accéndant caritátis ardórem, quo beátus Francíscus pro animárum salúte flagrávit, ut, vocatióne nostra dígnius ambulántes, promíssum bonis operáriis praemium cum eo consequámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 4 de diciembre
S
an Juan Damasceno
, presbítero y doctor de la Iglesia, célebre por su santidad y por su doctrina, que luchó valerosamente de palabra y por escrito contra el emperador León Isáurico para defender el culto de las sagradas imágenes, y hecho monje en la laura de San Sabas, cerca de Jerusalén, compuso himnos sagrados y allí murió. Su cuerpo fue enterrado en este día (c. 750).
2. Conmemoración de santa Bárbara, de la cual se dice que fue virgen y mártir en Nocomedia (s. III/IV).
3. En Alejandría, en Egipto, san Heraclas, obispo, famoso como discípulo de Orígenes, de quien fue colaborador y sucesor en la escuela, y elegido después para regir esta sede (247/249).
4. En Sebastopol, del Ponto, san Melecio, obispo, el cual, aunque ya famoso por su erudición, fue aún más famoso por su virtud y sencillez de vida (s. IV).
5. En Bolonia, de la Emilia, san Félix, obispo, que fue diácono de la Iglesia de Milán con san Ambrosio (431/432).
6*. En Vienne, de la Galia Lugdunense, san Apro, presbítero, el cual, abandonando su patria, se construyó una celda en donde llevó una vida solitaria y penitente (s. VII).
7*. En la región de Bourges, en Aquitania, san Sigiramnio, peregrino y abad de Longoret (s. VII).
8*. En Cenómano (hoy Le Mans), de Neustria, santa Adrehildis o Ada, abadesa del monasterio de Santa María (c. 692).
9*. En el monasterio de Ellwangen, en Baviera, san Sola, presbítero y eremita (794).
10. En Poliboto, de Frigia, san Juan, llamado el Taumaturgo, obispo, que, contra el dictamen del emperador León el Armenio, trabajó intensamente en favor del culto de las sagradas imágenes (s. IX).
11. En el monasterio de Siegburg, de Renania, en Alemania, san Annon, obispo de Colonia, hombre de agudo ingenio, que fue tenido en gran honor tanto, en la Iglesia como en los negocios civiles, en tiempo del emperador Enrique IV, y para aumentar la fe y la devoción, procuró la fundación de muchas iglesias y monasterios (1075).
12. En Salisbury, en Inglaterra, san Osmundo, obispo, que junto con el rey Guillermo se trasladó de Normandía a Inglaterra y, promovido enseguida al episcopado, consagró la iglesia catedral, proveyendo a la administración de la sede y al culto divino (1099).
13. En Parma, de la Emilia, san Bernardo, obispo, el cual, siendo monje, se aplicó a una vida de perfección, y después, como cardenal, buscó el bien de la Iglesia, para, finalmente, ya obispo, procurar la salvación de las almas (1133).
14*. En Siena, de la Toscana, beato Pedro Pectinario, religioso de la Tercera Orden de San Francisco, insigne por su peculiar caridad hacia los pobres y los enfermos, y por su humildad y silencio (1289).
15*. En el lugar llamado Edo, de Japón, beatos mártires Francisco Gálvez, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, Jerónimo de Angelis, presbítero, y Simón Yempo, religioso, estos dos últimos de la Compañía de Jesús, todos los cuales fueron quemados por odio a la fe (c. 1622/1623).
16*. En Colonia, de Renania, en Prusia, beato Adolfo Kolping, presbítero, quien, ardientemente solícito para con los trabajadores y la justicia social, fundó una sociedad de jóvenes obreros, que difundió en muchos lugares (1865).
17. En Verona, en Italia, san Juan Calabria, presbítero, quien fundó la Congregación de Pobres Siervos y Siervas de la Divina Providencia (1954).