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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 15 de octubre de 2016

Sábado 19 noviembre 2016, Santa María en sábado, memoria libre, misa de la Virgen María, Reina de los Apóstoles.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Constitución apostólica "Indulgentiarum doctrina" (1-enero-1967)

IV

7. La vigente persuasión en la Iglesia de que los pastores de la grey del Señor podían librar a los fieles de las reliquias de los pecados por la aplicación de los méritos de Cristo y de los santos, poco a poco, a lo largo de los siglos, por inspiración del Espíritu Santo, alma del pueblo de Dios, sugirió el uso de las indulgencias, por medio del cual se realizó un progreso en esta misma doctrina y disciplina de la Iglesia; fue un progreso y no un cambio [38], y un nuevo bien sacado de la raíz de la revelación para utilidad de los fieles y de toda la Iglesia.

El uso de las indulgencias, propagado poco a poco, fue un acontecimiento notable en la historia de la Iglesia, cuando los Romanos Pontífices decretaron que ciertas obras oportunas para el bien común de la Iglesia "se podían tomar como penitencia general" [39] y que concedían a los fieles "verdaderamente arrepentidos y confesados" y que hubieran realizado estas obras "por la misericordia de Dios omnipotente y... apoyados en los méritos y autoridad de sus Apóstoles", "con la plenitud de la potestad apostólica" "el perdón, no sólo pleno y amplio, sino completísimo, de todos sus pecados"[40]. Porque "el unigénito Hijo de Dios... adquirió un tesoro para la Iglesia militante.,. Y este tesoro... lo confió a de Pedro, clavero del cielo, y a sus sucesores, sus vicarios en la tierra, para distribuirlo saludablemente a los fieles, y por motivos justos y razonables, para ser aplicado a la remisión total o parcial de la pena temporal debida por los pecados, tanto de forma general como especial (según les pareciera voluntad de Dios) a los fieles verdaderamente arrepentidos y confesados. Los méritos... de la bienaventurada Virgen María y de los elegidos son como el complemento de este tesoro acumulado" [41].

[38] Cf. S. Vicente de Lerins, Commonitorium primum, 23: PL 50, 667- 668.
[39] Concilio de Clermont, can. 2: Mansi, SS. Conciliorum collectio, 20, 816.
[40] Bonifacio VIII, Bula Antiquorum habet: DS 868.
[41] Cf. Clemente VI, Bula de jubileo Unigenitus Dei Filius: DS 1025, 1026 y 1027.


CALENDARIO

19 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa
de sábado (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria del común de santa María Virgen o de las «Misas de la Virgen María» (véase en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 17. 24), Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Ap 11, 4-12. Estos dos profetas eran un tormento para los habitantes de la tierra.
- Sal 143. R. Bendito el Señor, mi Roca.
- Lc 20, 27-40. No es Dios de muertos, sino de vivos.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, pág. 45, y elogs. del 20 de noviembre, pág. 678.
CALENDARIOS: Hospitalarios de San Juan de Dios: Patrocinio de santa María Virgen sobre la Orden Hospitalaria (S).
Palencia: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Carmelitas Descalzos: San Rafael Kalinowski de San José, presbítero (MO).
II Franciscanos: Santa Inés de Asís, virgen (MO).
Sevilla: San Crispín de Écija, obispo y mártir (ML).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: Santa Matilde, virgen y monja cisterciense (ML).
Dominicos: Beato Santiago Benfatti, obispo (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Conmemoración de todos los Santos (MO).

19 SÁBADO. Después de la hora nona:
TRIGESIMOCUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina de la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

La Virgen María, Reina de los Apóstoles. De sancta Maria, Regina Apostolorum.
Antífona de entrada Hch 1, 14
Los discípulos se dedicaban a la oración en común, junto con María, la madre de Jesús. Aleluya.
Ant. ad introitum Cf. Ac 1, 14
Erant discípuli perseverántes unanímiter in oratióne cum María, matre Iesu. Alleluia.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que derramaste el Espíritu Santo sobre los apóstoles, reunidos en oración con María, concédenos, por intercesión de la Virgen, entregarnos fielmente a tu servicio y proclamar la gloria de tu nombre con testimonio de palabra y de vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Apóstolis tuis, cum María Matre Iesu orántibus, Sanctum dedísti Spíritum, da nobis, ut, ipsa intercedénte, maiestáti tuae fidéliter servíre et nóminis tui glóriam verbo et exémplo diffúndere valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XXXIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Ap 11, 4-12
Los dos profetas fueron un tormento para los habitantes de la tierra

Lectura del libro del Apocalipsis.

Me fue dicho a mí, Juan:
«Aquí están dos testigos míos, estos son los dos olivos y los dos candelabros que están ante el Señor de la tierra. Y si alguien quiere hacerles daño, sale un fuego de su boca y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, es necesario que muera de esa manera. Estos tienen el poder de cerrar el cielo, para que no caiga lluvia durante los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas siempre que quieran.
Y cuando hayan terminado su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama espiritualmente Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. Y gentes de los pueblos, tribus, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres durante tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en un sepulcro. Y los habitantes de la tierra se alegran por ellos y se regocijan y se enviarán regalos unos a otros, porque los dos profetas fueron un tormento para los habitantes de la tierra».
Y después de tres días y medio, un espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie, y un gran temor cayó sobre quienes los contemplaban. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía:
«Subid aquí».
Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos se quedaron mirándolos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 143, 1bcd. 2. 9-10 (R.: cf. 1a)
R.
¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Benedíctus Dóminus, præsídium meum!

V. Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R.
¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Benedíctus Dóminus, præsídium meum!

V. Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos. R.
¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Benedíctus Dóminus, præsídium meum!

V. Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. R.
¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Benedíctus Dóminus, præsídium meum!

Aleluya Cf. 2 Tm 1, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illuminávit vitam per Evangélium.
R.

EVANGELIO Lc 20, 27-40
No es Dios de muertos, sino de vivos
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer».
Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección.
Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos».
Intervinieron unos escribas:
«Bien dicho, Maestro».
Y ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus, 10-noviembre-2013
Delante de nosotros está el Dios de los vivientes, el Dios de la alianza, el Dios que lleva mi nombre, nuestro nombre, como Él dijo: "Yo soy el Dios de Abrahán, Isaac, Jacob", también el Dios con mi nombre, con tu nombre, con tu nombre..., con nuestro nombre. ¡Dios de los vivientes! ... Está la derrota definitiva del pecado y de la muerte, el inicio de un nuevo tiempo de alegría y luz sin fin. Pero ya en esta tierra, en la oración, en los Sacramentos, en la fraternidad, encontramos a Jesús y su amor, y así podemos pregustar algo de la vida resucitada. La experiencia que hacemos de su amor y de su fidelidad enciende como un fuego en nuestro corazón y aumenta nuestra fe en la resurrección. En efecto, si Dios es fiel y ama, no puede serlo a tiempo limitado: la fidelidad es eterna, no puede cambiar. El amor de Dios es eterno, no puede cambiar. No es a tiempo limitado: es para siempre. Es para seguir adelante. Él es fiel para siempre y Él nos espera, a cada uno de nosotros, acompaña a cada uno de nosotros con esta fidelidad eterna.

Oración de los fieles
372. Dirijamos confiados nuestra oración a Dios Padre, que ha prometido habitar en los corazones de aquellos que, como María, guardan su Palabra.
R. Danos, Padre, tu Espíritu Santo.
- Por los pastores de la Iglesia: para que, formados en la escuela de María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia. Roguemos al Señor. R.
- Por los pueblos afligidos a causa de la guerra y de las adversidades: para que todo hombre se convenza de que la paz tiene su raíz en la conversión del corazón, que hace pasar del egoísmo a la generosidad y de la violencia al respeto del prójimo. Roguemos al Señor. R.
- Por todos los cristianos: para que, encontrando en la Virgen la fuente de la alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor. Roguemos al Señor. R.
- Por los enfermos: para que hallen en María ayuda y consuelo, y en los hermanos solidaridad generosa que aliente su esperanza. Roguemos al Señor. R.
- Por nosotros, aquí reunidos: para que, guardando la Palabra que hemos escuchado, seamos servidores fieles y testigos del Reino entre los hombres. Roguemos al Señor. R.
Oh Dios, fortalece en nosotros el deseo del bien, refuerza nuestra esperanza, confírmanos en la caridad, por intercesión de María, que nos precede en la peregrinación de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Por tu benignidad, Señor, y por la intercesión de santa María, siempre Virgen, nuestra ofrenda alcance a tu Iglesia el aumento por el número de fieles, y el resplandor constante por la abundancia de las virtudes. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Tua, Dómine, propitiatióne, et beátae Maríae semper Vírginis intercessióne haec nostra obtíneat oblátio, ut Ecclésia tua fidélium número créscat, et iúgiter fúlgeat ubertáte virtútum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf Lc 11, 27
Dichoso el vientre de María, la Virgen, que llevó al Hijo del eterno Padre.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 11,27-28
Beátus venter qui portávit Christum Dóminum; quinímmo beáti qui áudiunt verbum Dei, et custódiunt illud.
Oración después de la comunión
Después de recibir tu ayuda, Señor, en este sacramento, al celebrar la memoria de la Virgen María, Reina de los apóstoles, te pedimos perseverar siempre en tu amor y en el servicio a los hombres, para que tu pueblo obtenga de ti la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmptis, Domine, salútis nostrae subsídiis in memória beátae Maríae Vírginis, Apostolórum regínae, te súpplices, deprecámur, ut in tua voluntáte et in hóminum servítio persevérans, pópulus tuus semper profíciat ad salútem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
S
olemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. A él el poder, la gloria y la majestad para siempre, por los siglos de los siglos.
Elogios del día 20 de noviembre
1. En Antioquía, de Siria, san Basilio, mártir (s. III).
2. En la ciudad de Écija, en la provincia hispánica de la Bética, san Crispín, obispo y mártir (s. IV).
3. En Doróstoro, de Mesia (hoy Rumania), san Dasio, mártir (303).
4. En Turín, de la Liguria, santos Octavio, Solútor y Adventor, mártires (s. IV).
5*. En Verceli, también en la Liguria, san Teonesto, mártir, en cuyo honor edificó san Eusebio la basílica (c. 313).
6*. En Benevento, de la Campania, san Doro, obispo (s. V).
7. En Chalon-sur-Saône, de Burgundia, san Silvestre, obispo, que a los cuarenta años de su sacerdocio, lleno de Dios y virtudes, voló al Señor (525).
8. En Inglaterra, san Edmundo, mártir, que siendo rey de los anglos orientales cayó prisionero en la batalla contra los invasores normandos y, por profesar la fe, fue coronado con el martirio (870).
9. En Constantinopla, san Gregorio Decapolita, monje, que primeramente abrazó la vida monástica y después la de anacoreta. Más tarde, peregrinando, se detuvo bastante tiempo en Tesalónica, y finalmente se afincó en Constantinopla, donde, luchando fuertemente en defensa de las imágenes sagradas, entregó su alma al Señor (s. IX).
10. En Hildesheim, de Sajonia, en Germania, san Bernwardo, obispo, que defendió a sus fieles de las incursiones, restauró la disciplina del clero en numerosos sínodos y fomentó la vida monástica (1022).
11. En Calabria, san Cipriano, abad de Calamizzi, que conservó con ejemplar fidelidad las tradiciones de Oriente y que, severo consigo mismo, era sin embargo generoso para con los pobres y buen consejero para todo el mundo (c. 1190).
12. En Hanoy, de Tonquín, san Francisco Javier Can, mártir, que, siendo catequista, a causa de su fe fue estrangulado y degollado durante el imperio de Minh Mang (1837).
13*. En Veroli, cerca de Frosinone, en el Lacio, de Italia, beata María Fortunata (Ana Felicia) Viti, de la Orden de San Benito, que casi toda su vida estuvo al cuidado del ropero, intentando solamente ajustarse de todo corazón al cumplimiento de la Regla (1922).
14*. Cerca de Valencia, en España, beata Ángela de San José (Francisca) Lloret Martí y catorce compañeras (Sus nombres son: beata María del Sufragio (Antonia María) Orts Baldó, María de los Dolores (María de Montserrat) Llimona Planas, Teresa de San José (Ascensión) Duart y Roig, Isabel Ferrer Sabriá, María de la Asunción (Josefa) Mongoche Homs, María de la Concepción (Emilia) Martí Lacal, María Gracia (Paula) de San Antonio, Corazón de Jesús (María de la Purificación) Gómez Vives, María del Socorro (Teresa) Jiménez Baldoví, María de los Dolores (Gertrudis) Surís Brusola, Ignacia del Santísimo Sacramento (Josefa) Pascual Pallardó, María del Rosario (Catalina) Calpe Ibáñez, María de la Paz (María Isabel) López García y Marcela de Santo Tomás (Áurea) Navarro.), vírgenes y mártires. Una era superiora general, y las demás, religiosas de la ongregación de la Doctrina Cristiana, padecieron a causa de la fe en Cristo durante la persecución contra la Iglesia, en la devastadora guerra civil (1936).
15*. En el lugar de Picadero de Paterna, también en la región de Valencia, en España, beata María de los Milagros Ortells Gimeno, virgen de la Orden de las Clarisas Capuchinas y mártir en testimonio de Cristo durante la citada persecución (1936).