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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 8 de octubre de 2016

Sábado 12 noviembre 2016, San Josafat, obispo y mártir, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Encíclica "Mysterium fidei" (3-septiembre-1965)

Este deseo de orar y consagrarse a Dios por la unidad de la Iglesia lo deben considerar como particularmente suyo los religiosos, hombres y mujeres, puesto que ellos se dedican de modo especial a la adoración del Santísimo Sacramento, y son como su corona aquí en la tierra, en virtud de los votos que han hecho.

Pero queremos una vez mas expresar el deseo de la unidad de todos los cristianos, que es el más querido y grato que tuvo y tiene la Iglesia, con las mismas palabras del Concilio Tridentino en la conclusión del Decreto sobre la santísima Eucaristía: «Finalmente, el Santo Sínodo advierte con paterno afecto, ruega e implora por las entrañas de la misericordia de nuestro Dios [73] que todos y cada uno de los cristianos lleguen alguna vez a unirse concordes en este signo de unidad, en este vínculo de caridad, en este símbolo de concordia y considerando tan gran majestad y el amor tan eximio de Nuestro Señor Jesucristo, que dio su preciosa vida como precio de nuestra salvación y nos dio su carne para comerla [74], crean y adoren estos sagrados misterios de su Cuerpo y de su Sangre con fe tan firme y constante, con tanta piedad y culto, que les permita recibir frecuentemente este pan supersustancial [75], y que éste sea para ellos verdaderamente vida del alma y perenne salud de la mente, de tal forma que, fortalecidos con su vigor [76], puedan llegar desde esta pobre peregrinación terrena a la patria celestial para comer allí, ya sin velo alguno, el mismo pan de los ángeles [77] que ahora "comen bajo los sagrados velos"»[78].

¡Ojalá que el benignísimo Redentor que, ya próximo a la muerte rogó al Padre por todos los que habían de creer en El para que fuesen una sola cosa, como El y el Padre son una cosa sola [79], se digne oír lo más pronto posible este ardentísimo deseo Nuestro y de toda la Iglesia, es decir, que todos, con una sola voz y una sola fe, celebremos el misterio eucarístico, y que, participando del cuerpo de Cristo, formemos un solo cuerpo [80], unido con los mismos vínculos con los que él quiso quedase asegurada su unidad!

Nos dirigimos, además, con fraterna caridad a todos los que pertenecen a las venerables Iglesias del Oriente, en las que florecieron tantos celebérrimos Padres cuyos testimonios sobre la Eucaristía hemos recordado de buen grado en esta nuestra carta. Nos sentimos penetrados por gran gozo cuando consideramos vuestra fe ante la Eucaristía que coincide con nuestra fe; cuando escuchamos las oraciones litúrgicas con que celebráis vosotros un misterio tan grande; cuando admiramos vuestro culto eucarístico y leemos a vuestros teólogos que exponen y defienden la doctrina sobre este augustísimo sacramento.

La Santísima Virgen María, de la que Cristo Señor tomó aquella carne, que en este Sacramento, bajo las especies del pan y del vino, se contiene, se ofrece y se come [81], y todos los santos y las santas de Dios, especialmente los que sintieron más ardiente devoción por la divina Eucaristía, intercedan junto al Padre de las misericordias, para que de la común fe y culto eucarístico brote y reciba más vigor la perfecta unidad de comunión entre todos los cristianos. Impresas están en el ánimo la palabras del santísimo mártir Ignacio, que amonesta a los fieles de Filadelfia sobre el mal de las desviaciones y de los cismas, para los que es remedio la Eucaristía: «Esforzaos, pues —dice—, por gozar de una sola Eucaristía: porque una sola es la carne de Nuestro Señor Jesucristo, y uno solo es el cáliz en la unidad de su Sangre, uno el alta, como uno es el obispo...»[82].

Confortados con la dulcísima esperanza de que del acrecentado culto eucarístico se han de derivar muchos bienes para toda la Iglesia y para todo el mundo, a vosotros, venerables hermanos, a los sacerdotes, a los religiosos y a todos los que os prestan su colaboración, a todos los fieles confiados a vuestros cuidados, impartimos con gran efusión de amor, y en prenda de las gracias celestiales, la bendición apostólica.

Dado en Roma junto a San Pedro, en la fiesta de San Pío X, el 3 de septiembre del año 1965, tercero de Nuestro Pontificado.

PAULUS PP. VI

[73] Lc. 1, 78.
[74] Jn 6, 48 ss.
[75] Mt 6, 11.
[76] 3 Re 19, 8.
[77] Sal 77, 25.
[78] Decr. De S. Eucharistia c. 8.
[79] Cf. Jn 17, 20-1.
[80] Cf. 1Cor 10, 17.
[81] C. I. C. can. 801.
[82] San Ignacio de A., Ep. ad Philadelph. 4 PG 5, 700.

CALENDARIO

12 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN JOSAFAT, obispo y mártir, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
ro MISAL: oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 3 Jn 5-8. Debemos sostener a los hermanos, cooperando así en la propagación de la verdad.
- Sal 111. R. Dichoso quien teme al Señor.
- Lc 18, 1-8. Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 13 de noviembre, pág. 663.
CALENDARIOS: Familia de Misioneras del Divino Maestro y Cooperadores Seglares del Divino Maestro: Jesucristo, Divino Maestro (S).
Hijas de Santa María de la Providencia: María, Madre de la Divina Providencia (S).
Hijas del Patrocinio de María: Virgen del Patrocinio (S).
Misioneros Oblatos de María Inmaculada: Dedicación de la propia Iglesia (S).
Calahorra y La Calzada-Logroño: San Millán de la Cogolla, presbítero (MO). Santander: (ML).
Asidonia-Jerez: El Patrocinio de Nuestra Señora (ML).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Teodoro Estudita, abad (ML).

12 SÁBADO. Después de la hora nona:
TRIGESIMOTERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del XXXIII Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotsk, en Rutenia, y mártir, que con ardor incesante impulsó a su pueblo hacia la unidad católica, cultivó con piadoso amor el rito bizantino-eslavo en Witebsk, en Bielorusia, entonces bajo la jurisdicción de Polonia, y cruelmente perseguido por una chusma enemiga, murió por la unidad de la Iglesia y la defensa de la verdad católica. (1623)

En castellano las oraciones son propias, las antífonas están tomadas del común de mártires: 7. De un mártir fuera de Tiempo Pascual. En latín todo es propio.

12 de noviembre
San Josafat, obispo y mártir
Memoria
Die 12 novembris
S. Iosaphat, episcopi et martyris
Memoria
Antífona de entrada
Este santo mártir derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió las amenazas de los jueces, y así alcanzó el reino de los cielos.
Antiphona ad introitum
Propter testaméntum Dómini et leges patérnas, Sancti Dei perstitérunt in amore fratérnitatis: Quia unus fuit semper spíritus in eis, et una fides.
Oración colecta
Aviva, Señor, en tu Iglesia, el Espíritu que impulsó a san Josafat, obispo y mártir, a dar la vida por su rebaño, y concédenos, por su intercesión, que ese mismo Espíritu nos dé fuerza a nosotros para entregar la vida por nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Excita, quaesumus, Dómine, in Ecclésia tua Spíritum, quo replétus beátus Iósaphat ánimam suam pro óvibus pósuit, ut, eo intercedénte, nos quoque eódem Spíritu roboráti, ánimam nostram pro frátribus pónere non vereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XXXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 3 Jn 5-8
Debemos sostener a los hermanos, para hacernos colaboradores de la verdad

Lectura de la tercera carta del apóstol san Juan.

Querido Gayo:
Te portas con plena lealtad en todo lo que haces por los hermanos, y eso que para ti son extraños. Ellos han hablado de tu caridad ante la Iglesia.
Por favor, provéelos para el viaje como Dios se merece; ellos se pusieron en camino para trabajar por el Nombre, sin aceptar nada de los paganos. Por eso debemos sostener nosotros a hombres como estos, para hacernos colaboradores de la verdad.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 111, 1b-2. 3-4. 5-6 (R.: 1b)
R.
Dichoso quien teme al Señor. Beátus vir qui timet Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
Dichoso quien teme al Señor. Beátus vir qui timet Dóminum.

V. En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad dura por siempre.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R.
Dichoso quien teme al Señor. Beátus vir qui timet Dóminum.

V. Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo. R.
Dichoso quien teme al Señor. Beátus vir qui timet Dóminum.

Aleluya Cf. 2 Ts 2, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Dios nos llamó por medio del Evangelio para que lleguemos a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Deus vocávit nos per Evangélium, in acquisitiónem glóriæ Dómini nostri Iesu Christi.
R.

EVANGELIO Lc 18, 1-8
Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.
«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
“Hazme justicia frente a mi adversario”.
Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo:
“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».
Y el Señor añadió:
«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general 25 mayo 2016
La parábola termina con una pregunta: «Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» (Lc 18, 8). Y con esta pregunta nos alerta a todos: no debemos renunciar a la oración incluso si no se obtiene respuesta. La oración conserva la fe, sin la oración la fe vacila. Pidamos al Señor una fe que se convierta en oración incesante, perseverante, como la da la viuda de la parábola, una fe que se nutre del deseo de su venida. Y en la oración experimentamos la compasión de Dios, que como un Padre viene al encuentro de sus hijos lleno de amor misericordioso.

Oración de los fieles
404. En esta conmemoración de san Josafat, obispo, mártir de Cristo, oremos a Dios Padre.
- Por la Iglesia: para que se sienta fortalecida con el testimonio de los mártires. Roguemos al Señor.
- Por los cristianos que sufren persecución o discriminación social por su fidelidad al Evangelio: para que salgan fortalecidos de la prueba. Roguemos al Señor.
O bien:
- Por los que ocultan su condición de creyentes por temor a la incomprensión o al ridículo: para que el ejemplo admirable de los mártires los estimule y aliente. Roguemos al Señor.
- Por los que se dedican al servicio de los demás con gran riesgo de sus vidas: para que su generosidad venza nuestro egoísmo. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren injustamente vejaciones, injurias, humillaciones, torturas: para que acepten su dolor con fortaleza de ánimo y sepan perdonar. Roguemos al Señor.
- Por los que mueren víctimas de las guerras, del terrorismo: para que su sangre derramada no sea inútil. Roguemos al Señor.
- Por nosotros: para que el testimonio de los mártires nos reconforte en las pruebas de cada día. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestras súplicas, por la intercesión de san Josafat, obispo, cuya sangre derramada por Cristo clama a ti en nuestro favor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios de misericordia, bendice estos dones y fortalece a tu pueblo en la fe, que confirmó san Josafat con el derramamiento de su sangre. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblate
Clementíssime Deus, múnera haec tua benedictióne perfúnde, et nos in tua fide confírma, quam sanctus Iósaphat effúso sánguine asséruit. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Jn 15, 1. 5
Yo soy la verdadera vid, vosotros los sarmientos –dice el Señor–; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Antiphona ad communionem Mt 10,39
Qui perdíderit ánimam suam propter me, dicit Dóminus, invéniet eam in aetérnum.
Oración después de la comunión
Señor, que el banquete eucarístico nos llene de paz y fortaleza, para que, a ejemplo de san Josafat, gastemos generosamente nuestra vida por la extensión y la unidad de la Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Spíritum, Dómine, fortitúdinis et pacis haec nobis tríbuat mensa caeléstis, ut, sancti Iósaphat exémplo, vitam nostram ad honórem et unitátem Ecclésiae libénter impendámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de noviembre

1. En Cesarea de Palestina, pasión de los santos mártires Antonino, Nicéforo, Zebinas y Germán, y Manate, virgen. Ésta última, en tiempo del emperador Galerio Máximo, después de ser azotada, fue quemada viva, y los primeros fueron decapitados por haber reprochado valientemente a voz en grito la impiedad del prefecto Firmiliano, que ofrecía sacrificios a los dioses (297).
2.En Aix-en-Provence, de la Galia Narbonense, san Mitrio, a quien, aunque siervo de condición, la santidad le hizo libre (s. IV).
3. En Tours, de la Galia Lugdunense, san Bricio, obispo, discípulo de san Martín, que sucedió a su maestro y durante cuarenta y siete años padeció muchas adversidades (444).
4. En África, conmemoración de los santos mártires hispanos Arcadio, Pascasio, Probo y Eutiquiano, que, por no querer adherirse de ningún modo a la herejía de Arrio, fueron primeramente proscritos por Genserico, rey de los vándalos, luego exiliados y atormentados con atroces suplicios hasta sufrir la muerte de distintos modos. Fue entonces cuando el niño Paulillo, hermano de Pascasio y Eutiquiano, brilló por su constancia, ya que, al no poder arrancarlo de su fe católica, fue largamente azotado y condenado a la más vil esclavitud (437).
5*. En Vienne, de la Galia Lugdunense, san Leoniano, abad, que llevado a esta ciudad cautivo desde Panonia por gente enemiga, rigió muy santamente a monjes y monjas durante más de cuarenta años, primero en Autún y después en Vienne (c. 518).
6. En Auvernia, de Aquitania, san Quinciano, obispo, que primero ocupó la sede de Rodez, pero después, exiliado por los godos, fue nombrado obispo de los auvernios (527).
7*. En Cittá di Castello, en la Umbría, conmemoración de santos Florencio, obispo, de cuya doctrina fiel y vida santa fue testigo el papa san Gregorio I Magno, y de san Amantio, su presbítero, rebosante de caridad para con los enfermos y adornado de todas las demás virtudes (s. VI).
8*. En Rodez, de Aquitania, san Dalmacio, obispo, de cuya caridad para con los pobres se hace lenguas san Gregorio de Tours (580).
9*. En el valle de Susingen, entre los helvecios (hoy Suiza), san Himerio, eremita, que predicó el Evangelio en aquella región (c. 612).
10. En Toledo, de Hispania, san Eugenio, obispo, que trabajó en la ordenación de la sagrada liturgia (657).
11. En la región de Cambrai, en la Galia, santa Maxelendis, virgen y mártir, que, según la tradición, al elegir a Cristo como su esposo y rechazar al individuo a quien sus padres la habían prometido, éste la mató con su espada (670).
12. En la basílica de San Pedro, de Roma, san Nicolás I, papa, que sobresalió por su energía apostólica al reafirmar la autoridad del Romano Pontífice en toda la Iglesia (867).
13*. En el monasterio de Regla, en la Vasconia francesa, tránsito de san Abón, abad de Fleury, que admirablemente preparado en las Sagradas Escrituras y en las letras humanas, murió asesinado de una lanzada por defender la disciplina monástica y fomentar denodadamente la paz (1004).
14*. En Ivrea, del Piamonte, conmemoración del beato Varmundo, obispo, esclarecido por la viveza de su fe, su piedad y su humildad, que defendió de las insidias de los poderosos la libertad de la Iglesia, construyó la catedral, fomentó el monacato y promovió la escuela episcopal (1010/1014).
15. En Cremona, de la Lombardía, san Homobono, comerciante, que se hizo famoso por su caridad hacia los pobres, por acoger y educar a niños abandonados y por poner paz en las familias (1197).
16. En Roma, santa Agustina (Livia) Pietrantoni, virgen de la Congregación de hermanas de la Caridad, dedicada cristianamente al cuidado de los tuberculosos en el hospital del Santo Espíritu, donde murió acuchillada por un enfermo en un ataque de furor homicida (1894).
17*. En Simat de Valldigna, de la región de Valencia, en España, beato Juan Gonga Martínez, mártir, que dio su vida por Cristo en la cruel persecución contra la fe (1936).
18*. En Portichol de Tavernes, cerca de Carcaixent, en la misma región de España, beata María del Patrocinio de San Juan Giner Gomis, virgen del Instituto de María Inmaculada de las Misioneras Claretianas y mártir, que en la persecución antes aludida alcanzó la vida eterna luchando por la fe (1936).
19*. En Sofía, ciudad de Bulgaria, beatos Pedro Vicev, Pablo (José) Dzidzov y Josafat (Roberto) Mateo Siskov, presbíteros de la Congregación de los Agustininos de la Asunción, que bajo un régimen hostil a Dios, acusados falsamente y encarcelados por ser cristianos, merecieron recibir por su muerte el premio prometido a los discípulos de Cristo (1952).