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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Miércoles 23 noviembre 2016, XXXIV semana del Tiempo Ordinario, misa de feria.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Constitución apostólica "Indulgentiarum doctrina" (1-enero-1967)

V


12. Las normas que siguen a continuación introducen las oportunas variaciones en la disciplina de las indulgencias, habiendo tenido en cuenta los deseos de las Conferencias Episcopales.

Las normas del Código de Derecho Canónico y de los Decretos de la Santa Sede sobre las indulgencias permanecen intactos en lo que concuerden con las nuevas normas.

En la preparación de estas normas se han tenido en cuenta de forma especial tres cosas: establecer una nueva medida para la indulgencia parcial, disminuir oportunamente las indulgencias plenarias, atribuir a las llamadas indulgencias reales y locales una forma más simple y más digna.

En lo referente a la indulgencia parcial, se prescinde de la antigua determinación de días y años, y se ha buscado una nueva norma o medida, según la cual se tendrá en cuenta la acción misma del fiel que ejecuta una obra enriquecida con indulgencia.

Puesto que el fiel, mediante su acción —además del mérito, que es el principal fruto de su acción—, puede conseguir también una remisión de la pena temporal, tanto mayor cuanto mayor es la caridad de quien la realiza y la excelencia de la obra, se ha creído oportuno que esta misma remisión de la pena, ganada por el fiel mediante su acción, sea la medida de la remisión de la pena que la autoridad eclesiástica liberalmente añade por la indulgencia parcial.

Con respecto a la indulgencia plenaria, ha parecido oportuno disminuir convenientemente su número, para que los fieles tengan la debida estima de la indulgencia plenaria y puedan conseguirla con las debidas disposiciones. A lo que está al alcance de la mano se le da poca importancia; lo que se ofrece con abundancia pierde en estimación, dado que la mayoría de fieles necesitan un conveniente espacio de tiempo para prepararse a ganar convenientemente la indulgencia plenaria.

En lo referente a las indulgencias reales o locales, no sólo se ha disminuido notablemente su número, sino que se ha suprimido esta denominación, para que quede más patente que son las acciones de los fieles las que están enriquecidas de indulgencias, y no las cosas o lugares que son solamente ocasión para ganar las indulgencias. Más aún, los miembros de las pías asociaciones pueden ganar sus indulgencias propias, realizando las obras prescritas, sin requerirse el empleo de insignias.

CALENDARIO

23 MIÉRCOLES DE LA XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN CLEMENTE I, papa y mártir, memoria libre o SAN COLUMBANO, abad, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de una de las memorias (rojo o blanco).
ve ro bl MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para las memorias 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de las memorias. Para la memoria de san Clemente I, conveniente PE I.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Ap 15, 1-4. Cantaban el cántico de Moisés y el cántico del Cordero.
- Sal 97. R. Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente.
- Lc 21, 12-19. Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 24 de noviembre, pág. 685.
CALENDARIOS: Sevilla: San Clemente I, papa y mártir (ML).
Jesuitas: Beato Miguel Agustín Pro, presbítero y mártir (ML).

TEXTOS MISA

XXXIV SEMANA TIEMPO ORDINARIO HEBDOMADA XXXIV “PER ANNUM”
Antífona de entrada Sal 85, 9
Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos, y los que se convierten de corazón.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 84, 9
Loquétur Dóminus pacem in plebem suam, et super sanctos suos, et in eos qui convertúntur ad ipsum.
Oración colecta
Mueve, Señor, los corazones de tus hijos, para que, correspondiendo generosamente a tu gracia, reciban con mayor abundancia, la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Excita, quaesumus, Dómine, tuórum fidélium voluntátes, ut, divíni óperis fructum propénsius exsequéntes, pietátis tuae remédia maióra percípiant. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXXIV semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par)

PRIMERA LECTURA Ap 15, 1-4
Cantaban el cántico de Moisés y el cántico del Cordero

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi en el cielo otro signo, grande y maravilloso: Siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, pues con ellas se consuma la ira de Dios.
Vi una especie de mar de vidrio mezclado con fuego; los vencedores de la bestia, de su imagen y del número de su nombre estaban de pie sobre el mar cristalino; tenían en la mano las cítaras de Dios. Y cantan el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
«Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios omnipotente; justos y verdaderos tus caminos, rey de los pueblos. ¿Quién no temerá y no dará gloria a tu nombre? Porque vendrán todas las naciones y se postrarán ante ti, porque tú solo eres santo y tus justas sentencias han quedado manifiestas».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 7-8. 9 (R.: Ap 15, 3b)
R.
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente. Magna et mirabília sunt ópera tua, Dómine Deus omnípotens.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente. Magna et mirabília sunt ópera tua, Dómine Deus omnípotens.

V. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente. Magna et mirabília sunt ópera tua, Dómine Deus omnípotens.

V. Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos,
aclamen los montes. R.
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente. Magna et mirabília sunt ópera tua, Dómine Deus omnípotens.

V. Al Señor, que llega
para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R.
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente. Magna et mirabília sunt ópera tua, Dómine Deus omnípotens.

Aleluya Ap 2, 10c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Sé fiel hasta la muerte -dice el Señor- y te daré la corona de la vida.
Esto fidélis usque ad mortem, dicit Dóminus, et dabo tibi corónam vitæ.
R.

EVANGELIO Ap 21, 12-19
Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Evangelio de San Mateo, Homilía XXXIII (XXXIV)
Y ahora, cuando les anuncia que: seréis llevados a los gobernadores y a los reyes, añade: será por mí, para dar testimonio de mí ante ellos y ante los gentiles. No es pequeño consuelo padecer eso por Cristo y ser llevado ante ellos para confundirlos. Porque Dios, aunque nadie lo considera, en todas partes procede a lo suyo. Y los consolaba así, no porque ellos anduvieran cuidadosos de vengarse, sino porque por esos motivos ellos confiaban que en todas partes les ayudaría el mismo que tales cosas les había predicho y las había previsto, y que no sufrirían todo eso como perversos y corruptores. Y todavía añadió otra no pequeña consolación al decirles: Cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo habéis de hablar; porque se os dará en aquella hora lo que debéis decir. No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hable en vosotros. Y esto con el objeto de que no dijeran: ¿cómo podremos persuadir en cosas de tal grandeza? Ordénanos que también confiemos en que se nos sugerirá la defensa. Y en otra parte dice: Yo os daré un lenguaje y una sabiduría a la que no podrán, resistir (Lc 21, 15). Y aquí mismo añade: El Espíritu de vuestro Padre es el que habla en vosotros, elevándolos así a la dignidad de profetas.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VIII
296.
Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, estos dones sagrados que nos mandaste consagrar a tu nombre y para que ellos nos hagan gratos a tus ojos, concédenos obedecer siempre tus mandatos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, sacra múnera, quae tuo nómini iussísti dicánda, et, ut per ea tuae pietáti reddámur accépti, fac nos tuis semper obodíre mandátis. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Sal 117, 1-2
Alabad al Señor todas las naciones, firme es su misericordia con nosotros.
O bien: Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ps 116, 1-2
Laudáte Dóminum, omnes gentes, quóniam confirmáta est super nos misericórdia eius.
Vel: Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem saeculi, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, ya que nos has alegrado con la participación en tu sacramento, no permitas que nos separemos de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quaesumus, omnípotens Deus, ut, quos divína tríbuis participatióne gaudére, a te numquam separári permíttas. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de noviembre
M
emoria de santos Andrés Dung Lac, presbítero, y de sus compañeros mártires (Estos son sus nombres: santos Clemente Ignacio Delgado Cebrián, Domingo Henares, Jerónimo Hermosilla, José María Díaz Sanjurjo, Melchor García Sampedro, Pedro Dumoulin-Borie, Valentín Berrio Ochoa, obispos; Agustín Schoeffler, Bernardo Viu Van Due, Domingo Cam, Domingo Mâu, Domingo Nguyen Van (Doán) Xuyên, Domingo Nguyen Van Hanh (Diêu), Domingo Trach, Domingo Tuoc, Manuel Nguyen Van Triêu, Francisco Gil de Federich, Francisco Jaccard, Jacinto Castañeda, Santiago Do Mai Nam, Juan Carlos Cornay, Juan Dat, Juan Doàn Trinh Hoan, Juan Luis Bonnard, Juan Teófanes Venard, José Dang Dinh (Niên) Viên, José Dô Quang Hien, José Fernández, José Machand, José Nguyên Dình Nghi, José Tuán, Isidoro Gagelin, Lorenzo Nguyen Van Hutong, Lucas Vu Bá Loan, Martín Ta Duc Thinh, Mateo Alonso de Leziniana, Pablo Lê Bao Tinh, Pablo Le-Van-Loc, Pablo Nguyen Ngan, Pablo Pham Khac Khoan, Pedro Almató Ribeira, Pedro Doan Cong Quy, Pedro Francisco Nerón, Pedro Khanh, Pedro Le Tuy, Pedro Nguyen Ba Tuân., Pedro Nguyen Van Luu, Pedro Nguyen Van Tu, Pedro Truong Van Thi, Felipe Phan Van Minh, Tomás Dinh Viet Du, Tomás Khuong, Vicente Do Yen, Vicente Le Quang Liem y Vicent Nguyen The Diem, presbíteros; Andrés Nguyen Kim Thong Nam (Nam Thuong), Antonio Nguyen Huu (Nam Quynh, Domingo Bui Van Uy, Francisco Javier Can, Francisco Javier Ha Trong Mau, Juan Bautista Dinh Van Thanh, José Nguyen Dinh Uyen, José Nguyen Duy Khang, José Nguyen Van Luu, Mateo Nguyen Van Phuong, Pablo Nguyen Van My, Pedro Doan Van Van, Pedro Nguyen Khac Tu, Pedro Nguyen Van Hieu, Pedro Truong Van Duong, Pedro Vu Van Truat y Tomás Toán, catequistas; Inés Le Thi Thanh (Dê), Andrés Tuong, Andrés Tran Van Trong, Antonio Nguyen Dích, Agustín Nguyen Van Moi, Agustín Phan Viet Huy, Domingo Huyen, Domingo Mao, Domingo Ngon, Domingo Nguyen, Domingo Nhi, Domingo Nicolás Dinh Dat, Domingo Ninh, Domingo Pham Trong (An) Kham, Domingo Toai, Manuel Le Van Phung, Manuel Phung, Francisco Do Minnh Chieu, Francisco Tran Van Trung, Juan Bautista Con, José Hoang Luong Canh, José Le Dan Thi, José Pham Trong (Cai) Ta, José Tuán, José Tuc, Lucas (Cai) Thin, Martín Tho, Mateo Le Van Gam, Miguel Ho Dinh Hy, Miguel Nguyen Huy My, Nicolás Bui Viet Yhe, Pablo Hang, Pablo Tong Viet Buong, Pedro Da, Pedro Dong, Pedro Thuan, Pedro Vo Dang Khoa, Simón Phan Dac Hoa, Esteban Nguyen Van Vinh, Tomás Nguyen Van Dê, Tomás Tran Van Thien, Vicente Duong y Vicente Tuong). En una común celebración se venera a los ciento diecisiete mártires de las regiones asiáticas de Tonquín, Annam y de la Cochinchina. Ocho de ellos eran obispos, otros muchos presbíteros, amén de ingente número de fieles de ambos sexos y de toda condición y edad, todos los cuales prefirieron el destierro, las cárceles, los tormentos y finalmente los extremos suplicios, antes que pisotear la cruz y desviarse de la fe cristiana (1839).
2. En Aquileya, en el territorio de Venecia, conmemoración de san Crisógono, mártir, a quien se da culto en Roma el día del aniversario de la dedicación de la iglesia cuyo título lleva su nombre (304).
3. En Amelia, ciudad de la Umbría, santa Firmina, mártir (303).
4. En Milán, de la provincia de Liguria, san Protasio, obispo, que defendió ante el emperador Constante la causa de san Atanasio y tomó parte en el Concilio de Sárdica (352).
5. En el lugar de Blaye, en el territorio de Burdeos, en Aquitania, san Romano, presbítero (385).
6*. En Cluain Uama (hoy Clyne), de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmano, obispo (600).
7. En el territorio de Auvernia, en Aquitania, san Porciano, abad, que siendo joven esclavo buscó refugio y la libertad en un monasterio en el que se hizo monje y donde llegó a ser abad, muriendo ya de viejo, agotado por los ayunos (c. 532).
8. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santas Flora y María, vírgenes y mártires, que en la persecución llevada a cabo por los musulmanes fueron encarceladas con san Eulogio y después muertas a espada (856).
9. En Reims, de la Galia, pasión de san Alberto de Lovaina, obispo de Lieja y mártir, que, desterrado por defender a la Iglesia, allí, en el mismo año fue ordenado y martirizado (1192).
10*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Balsamo, abad, que en medio de las turbulencias y contradicciones de su tiempo desempeñó su cargo con sabiduría y prudencia (1232).
11. En la ciudad de Dông Hoy, en Annam, santos mártires Pedro Dumoulin-Borie, obispo de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, Pedro Vo Dang Khoa y Vicente Ngyen Tho Diem, presbíteros, de los cuales, por orden del emperador Minh Mang, el primero fue degollado y los demás estrangulados (1838).
12*. En Milán, de Italia, beata María Ana Sala, virgen de la Congregación de Hermanas de Santa Marcelina, que, entregada totalmente a la formación de las niñas, fue maestra cimentada en la fe y la piedad (1891).
13*. En Picadero de Paterna, en el territorio de Valencia, en España, beatas Nicetas de santa Prudencia Plaja Xifra y compañeras (Sus nombres son: beatas Paula de Santa Anastasia Isla Alonso, Antonia de Santo Timoteo Gosens Sáez de Ibarra, Daría de Santa Sofía Campillo Paniagua, Erundina de Nuestra Señora del Monte Carmelo Colino Vega, Consolada del Santísimo Sacramento Cuñado González, Concepción de San Ignacio Odriozola Zabalía, Feliciana de Nuestra Señora del Monte Carmelo de Uribe Orbe, Concepción de Santa Magdalena Rodríguez Fernández, Justa de María Inmaculada Maiza Goicoechea, Clara de Nuestra Señora de la Esperanza Urrutia y Cándida de Nuestra Señora de los Ángeles Cayuso González.), vírgenes del Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad y mártires, todas las cuales fueron consideradas dignas de entrar con Cristo Esposo en el convite eterno, llevando sus lámparas encendidas (1936).