martes, 25 de octubre de 2016

Martes 29 noviembre 2016, Martes de la I semana de Adviento, feria.

SOBRE LITURGIA

CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA "PAENITEMINI"(17-febrero-1966)
DE SU SANTIDAD PABLO VI
POR LA QUE SE REFORMA LA DISCIPLINA ECLESIÁSTICA DE LA PENITENCIA

Pablo Obispo,
Siervo de los siervos de Dios,
en memoria perpetua de este acto

«Convertíos y creed en el Evangelio»[1], nos parece que debemos repetir hoy estas palabras del Señor, en los momentos en que —clausurado el Concilio ecuménico Vaticano II— la Iglesia continúa su camino con paso más decidido. De entre los graves y urgentes problemas que se plantean a nuestra solicitud pastoral, se encuentra, y no en último lugar, el de recordar a nuestros hijos —y a todos los hombres de espíritu religioso de nuestro tiempo— el significado y la importancia de la penitencia. Nos sentimos movidos a ello por la visión más rica y profunda de la naturaleza de la Iglesia y de sus relaciones con el mundo que la suprema Asamblea ecuménica nos ha ofrecido en estos años.

Durante el Concilio, la Iglesia, meditando con más profundidad en su misterio, ha examinado su naturaleza en toda su dimensión, y ha escrutado sus elementos humanos y divinos, visibles e invisibles, temporales y eternos. Profundizando, ante todo, en el lazo que la une a Cristo y a su obra salvadora, ha subrayado especialmente que todos sus miembros están llamados a participar en la obra de Cristo, y, consiguientemente, a participar en su expiación; [2] además, ha tomado conciencia más clara de que, aun siendo por designio de Dios santa e irreprensible, [3] es en sus miembros defectible y está continuamente necesitada de conversión y renovación, [4] renovación que debe llevarse a cabo no sólo interiormente e individualmente, sino también externa y socialmente;[5] finalmente la Iglesia ha considerado más atentamente su papel en la ciudad terrena, [6] es decir, su misión de indicar a los hombres la forma recta de usar los bienes terrenos y de colaborar en la consecratio mundi, y al mismo tiempo estimularlos a esa saludable abstinencia que los defiende del peligro de dejarse encantar, en su peregrinación hacia la patria celestial, por las cosas de este mundo [7].

Por estos motivos, queremos hoy repetir a nuestros hijos las palabras pronunciadas por Pedro en su primer discurso después de Pentecostés: "Convertíos... para que se os perdonen los pecados", [8] y también queremos repetir, una vez más, a todas las naciones de la tierra, la invitación de Pablo a los gentiles de Listra: "Convertíos al Dios vivo". [9]

[1] Mc 1,15.
[2] Cf. Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núms. 5 y 8.
[3] Cf. Ef 5, 27.
[4] Cf. Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núm. 8; Decreto Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, núms. 4, 7 y 8.
[5] Cf. Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 110.
[6] Cf. Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, num 40.
[7] Cf. 1 Co 7, 31; Rm 12, 2; Decreto Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, num 6 Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núms. 8 y 9; Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, núms. 37, 39 y 93.
[8] Hch 2, 38.
[9] Hch 14, 14; Cf. Pablo VI, Alocución a la Asamblea general de las Naciones Unidas, 4 de octubre de 1965: AAS 57 (1965), p. 885.


CALENDARIO

29 MARTES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO, feria
Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I o III Adv.
LECC.: vol. II.
- Is 11, 1-10. Sobre él se posará el espíritu del Señor.
- Sal 71. R. En sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
- Lc 10, 21-24. Jesús, lleno de alegría en el Espíritu Santo.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 30 de noviembre, pág. 697.
CALENDARIOS: Pamplona-ciudad: San Saturnino, obispo mártir (S). Pamplona-diócesis y Tudela: (F). Bilbao y San Sebastián: (ML).
Familia Franciscana: Todos los Santos de la Orden (F).
Sevilla: Beato Antonio Martínez, religioso, y compañeros, mártires (ML).
Agustinos: Beato Federico de Ratisbona, religioso (ML).
Carmelitas Descalzos: Beatos Dionisio de la Natividad y Redentor de la Cruz, mártires (MO). Carmelitas: (ML).
Jesuitas: Beato Bernardo Francisco de Hoyos, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Martes de la I Semana de Adviento
Feria tertia hebdomada I Adventus
Antífona de entrada Cf. Zac 14, 5. 7
Vendrá el Señor y con él todos sus santos; aquel día brillará una gran luz.
Antiphona ad introitum Cf. Za 14, 5. 7
Ecce Dóminus véniet, et omnes sancti eius cum eo; et erit in die illa lux magna.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, acoge favorablemente nuestras súplicas y concédenos tu ayuda en las tribulaciones; que reanimados con la venida de tu Hijo, ya cercana, no volvamos a mancharnos con el pecado. Por nuestro señor Jesucristo.
Collecta
Propitiáre, Dómine Deus, supplicatiónibus nostris, et tribulántibus, quaesumus, tuae concéde pietátis auxílium, ut, de Fílii tui veniéntis praeséntia consoláti, nullis iam polluámur contágiis vetustátis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 1ª semana de Adviento, feria (Lecc. II)

PRIMERA LECTURA Is 11, 1-10
Sobre él se posará el espíritu del Señor
Lectura del libro de Isaías.

Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago.
Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y entendimiento, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor.
No juzgará por apariencias ni sentenciará de oídas; juzgará a los pobres con justicia, sentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra; pero golpeará al violento con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
La justicia será ceñidor de su cintura, y la lealtad, cinturón de sus caderas.
Habitará el lobo con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos: un muchacho será su pastor.
La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león como el buey comerá paja.
El niño de pecho retozará junto al escondrijo de la serpiente, y el recien destetado extiende la mano hacia la madriguera del aspid.
Nadie causará daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país del conocimiento del Señor, como las aguas colman el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé será elevada como enseña de los pueblos: se volverán hacia ellla las naciones y será gloriosa su morada.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 71, 1-2, 7-8. 12-13. 17 (R.: cf. 7)
R.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætérnum.

V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætérnum.

V. En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætérnum.

V. Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætérnum.

V. Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in ætérnum.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Mirad, el Señor llega con poder e iluminará los ojos de sus siervos. Ecce Dóminus noster cum virtúte véniet, et illuminábit óculos servórum suórum.
R. 

EVANGELIO Lc 10, 21-24
Jesús, lleno de la alegría del Espíritu Santo
Lectura del santo evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquella hora Jesús se lleno de la alegría del Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2603 Los evangelistas han conservado dos oraciones más explícitas de Cristo durante su ministerio. Cada una de el las comienza precisamente con la acción de gracias. En la primera (cf Mt 11, 25 - 27 y Lc 10, 21-23), Jesús confiesa al Padre, le da gracias y lo bendice porque ha escondido los misterios del Reino a los que se creen doctos y los ha revelado a los "pequeños" (los pobres de las Bienaventuranzas). Su conmovedor "¡Sí, Padre!" expresa el fondo de su corazón, su adhesión al querer del Padre, de la que fue un eco el "Fiat" de Su Madre en el momento de su concepción y que preludia lo que dirá al Padre en su agonía. Toda la oración de Jesús está en esta adhesión amorosa de su corazón de hombre al "misterio de la voluntad" del Padre (Ef 1, 9).

Oración de los fieles
5. Oremos, hermanos, a nuestro Salvador, que está cerca, y pidámosle que escuche nuestras oraciones y se manifieste a todos los hombres.
- Para que visite y custodie siempre a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que nuestro tiempo, con la ayuda de la divina providencia, goce de seguridad y de paz. Roguemos al Señor.
- Para que los que son probados y sufren, sientan en este tiempo de Adviento que Dios viene en su ayuda. Roguemos al Señor.
- Para que nosotros nunca nos ilusionemos pensando que con sólo nuestro esfuerzo podemos mejorar nuestra vida y transformar el mundo. Roguemos al Señor.
Acoge, Padre misericordioso, las súplicas de tu pueblo, que espera anhelante la venida de tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Que los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan, Señor, y, al vernos desvalidos y sin méritos propios, acude, compasivo, en nuestra ayuda. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Placáre, Dómine, quaesumus, nostrae précibus humilitátis et hóstiis, et, ubi nulla súppetunt suffrágia meritórum, tuae nobis indulgéntiae succúrre praesídiis. Per Christum.
PREFACIO I DE ADVIENTO
Las dos venidas de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III.
Antífona de comunión 2 Tim 4, 8
El Señor, justo juez, dará la corona merecida a todos los que esperan con amor su venida.
Antiphona ad communionem Cf. 2Tm 4, 8
Corónam iustítiae reddet iustus iudex iis qui díligunt advéntum eius.
Oración después de la comunión
Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Señor, que, por la comunión de tu sacramento, nos des sabiduría para sopesar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Repléti cibo spiritális alimóniae, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, huius participatióne mystérii, dóceas nos terréna sapiénter perpéndere, et caeléstibus inhaerére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 30 de noviembre

F
iesta de san Andrés, apóstol, natural de Betsaida, hermano de Pedro y pescador como él. Fue el primero de los discípulos de Juan el Bautista a quien llamó el Señor Jesús junto al Jordán y que le siguió, trayendo consigo a su hermano. La tradición dice que, después de Pentecostés, predicó el Evangelio en Acaya y que fue crucificado en Patras. La Iglesia de Constantinopla lo venera como muy insigne patrono (s. I).
2. En Milán, de la Liguria, san Mirocleto, obispo, del que hace memoria san Ambrosio entre los obispos fieles que le precedieron (c. 314).
3*. En la Bretaña Menor, san Tugdual, apellidado “Pabu”, abad y obispo, que construyó un monasterio en la ciudad de Treguier (s. VI).
4. En el monte Sebio, en la Toscana, san Gálgano Guidotti, eremita, quien se convirtió a Dios después de una juventud disipada y vivió el resto de su vida dedicado voluntariamente a la penitencia corporal (1181).
5*. En Montpellier, de la Provenza, en Francia, beato Juan de Verceli, presbítero, maestro general de la Orden de Predicadores, que predicó incansablemente la reverencia al nombre de Jesús (1283).
6*. En Ratisbona, de Baviera, en Alemania, beato Federico, religioso de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que, siendo hábil carpintero, sobresalió por el fervor en la oración, por la obediencia y por la caridad (1329).
7. En San Esteban Fano, en Inglaterra, san Cutberto Mayne, presbítero y mártir, el cual, abrazada la fe católica y ordenado sacerdote, ejerció su ministerio en Cornualles hasta que, bajo el reinado de Isabel I, fue condenado a la pena capital por haber publicado unas Cartas Apostólicas, siendo el primero de los alumnos del Colegio de los Ingleses de Kilmaeduagh que fue martirizado (1577).
8*. En la ciudad de York, también en Inglaterra, beato Alejandro Crow, presbítero y mártir, que de humilde costurero fue ordenado presbítero y, por el hecho de serlo, se le condenó al patíbulo en tiempo de la reina Isabel I (1586).
9. En el lugar llamado Quxian, en la provincia de Sichuan, en China, san Tadeo Liu Ruiting, presbítero y mártir, estrangulado por odio a la fe (1823).
10. En Hué, en Annam, san José Marchand, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártir, que, bajo el imperio de Minh Mang, fue condenado al suplicio de los cien azotes (1835).
11*. En el lugar llamado Paracuellos del Jarama, cerca de Madrid, en España, beato Miguel Ruedas Megías y seis compañeros (Sus nombres son: beatos Diego de Cádiz (Santiago) García Molina, Nicéforo Salvador del Río, Román (Rafael) Touceda Fernández, religiosos; Arturo Donoso Murillo, Jesús Gesta de Piquer y Antonio Martínez Gil-Leonis, profesos.), mártires, religiosos de la Orden de San Juan de Dios, que, esclarecidos por su testimonio cristiano, durante la cruel persecución volaron hacia el Señor por la violencia de los enemigos de la Iglesia (1936).
12*. También en Valencia, en España, beato José Otín Aquilé, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que en la misma persecución, invencible y constante en su fe, arribó al reino de los cielos (1936).
13*. Cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, en el campo de concentración de Dachau, beato Ludovico Roque Gientyngier, presbítero y mártir, que en la ocupación de Polonia durante la guerra, entre los crímenes cometidos por el régimen enemigo de la fe, fue martirizado, entregando su espíritu (1941).