viernes, 9 de septiembre de 2016

Viernes 14 octubre 2016, San Calixto I, papa y mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Misas de la Virgen María, 15 de agosto de 1986.
Orientaciones generales

III. ESTRUCTURA DE LAS «MISAS DE LA VIRGEN MARÍA»


23. La Iglesia, en el curso del año litúrgico, celebra de manera orgánica todo el misterio de Cristo: desde la predestinación eterna, en virtud de la cual Cristo, el Verbo encarnado, es principio y cabeza, término y plenitud del género humano y de toda la creación, hasta su gloriosa segunda venida, cuando todas las cosas serán perfeccionadas en él y «Dios lo será todo para todos» (50).

24. Las Misas de la Virgen María han sido dispuestas según el orden del año litúrgico, teniendo en cuenta la íntima asociación de María al misterio de Cristo. Por tanto, los cuarenta y seis formularios de las «Misas» están distribuidos en los distintos tiempos del ano litúrgico, en relación sobre todo con el misterio que celebran: en el tiempo de Adviento (tres formularios), en el tiempo de Navidad (seis formularios), en el tiempo de Cuaresma (cinco formularios), en el tiempo de Pascua (cuatro formularios), y en el tiempo ordinario (veintiocho formularios).

Los formularios del tiempo ordinario están subdivididos en tres secciones: la primera comprende once formularios que celebran la memoria de la Madre de Dios bajo una serie de títulos tomados principalmente de la Sagrada Escritura o que expresan la relación de María con la Iglesia; la segunda sección consta de nueve formularios, en los que la Madre del Señor es venerada bajo advocaciones que recuerdan su intervención en la vida espiritual de los fieles; la tercera sección comprende ocho formularios que celebran la memoria de santa María bajo títulos que evocan su misericordiosa intercesión en favor de los fieles.

Este ordenamiento de los formularios hace que los momentos y modos de la cooperación de la santísima Virgen a la obra de la salvación se celebren en el tiempo litúrgico más adecuado, y que se ponga de relieve la profunda relación de la Madre del Señor con la misión de la Iglesia.

25. Las «Misas», siguiendo la costumbre de la liturgia romana, constan de dos volúmenes:
‐el primero contiene los textos eucológicos, las antífonas de entrada y de comunión y, en apéndice, algunas fórmulas para impartir la bendición solemne al final de la misa;
‐el segundo contiene las lecturas bíblicas asignadas a cada una de las misas, con el salmo responsorial y el «Aleluya» o el versículo antes del Evangelio.

26. En el primer volumen, para favorecer la preparación de la celebración eucarística, cada formulario va precedido de una introducción de índole histórica, litúrgica y pastoral, en la que se explica brevemente el origen de la memoria o del título de la Virgen María, se indican, en ocasiones, las fuentes del formulario y se ilustra la doctrina que emerge de los textos bíblicos y eucológicos.

(50) 1Co 15, 28. Cf. Conc. Vat. II, Const. Sacrosantum Concilium, n. 102; Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el Calendario, n. 1.

CALENDARIO

14 VIERNES DE LA XXVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN CALIXTO I, papa y mártir, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (rojo).
ve ro MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Ef 1, 11-14. Ya esperábamos en Cristo, y también vosotros habéis sido marcados con el Espíritu Santo.
- Sal 32. R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
- Lc 12, 1-7. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 15 de octubre, pág. 612.
CALENDARIOS: Agustinos: Beato Gonzalo de Lagos, presbítero (ML).
Capuchinos: Beato Honorato Hozminski, presbítero (ML).
Dominicos: Beata María Poussepin, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Calixto I, papa y mártir, que siendo diácono, después de un destierro en la isla de Cerdeña, tuvo a su cuidado el cementerio de la vía Apia que lleva su nombre, donde dejó para la posteridad las memorias de mártires. Elegido luego papa, promovió la recta doctrina y reconcilió benignamente a los apóstatas, pata terminar su intenso pontificado con la gloria del martirio. En este día se conmemora su sepultura en el cementerio de Calepodio, en la vía Aurelia, en Roma. (c. 222)

La oración colecta es propia, el resto es del común de mártires 6. De un mártir fuera de Tiempo Pascual.

14 de octubre
San Calixto I, papa y mártir.
Die 14 octobris
S. Callisti I, papæ et martyris
Antífona de entrada
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no temió las palabras de los malvados; estaba afianzado sobre roca firme.
Antiphona ad introitum
Iste sanctus pro lege Dei sui certávit usque ad mortem, et a verbis impiórum non tímuit; fundátus enim erat supra firmam petram.
Oración colecta
Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo y concédenos la protección del papa san Calixto primero, cuyo martirio celebramos llenos de alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.


Collecta
Deus, qui beátum Callístum papam, ad Ecclésiae servítium et pietátem erga christifidéles defunctós suscitásti, eius fídei testimónio, quaesumus, nos róbora, ut a servitúte corruptiónis erépti, incorruptíbilem hereditátem cónsequi mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes la XXVIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Ef 1, 11-14
Antes esperábamos en el Mesías. Vosotros habéis sido marcados con el sello del Espíritu Santo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.

Hermanos:
En Cristo hemos heredado también los hijos de Israel,
los que ya estábamos destinados por decisión
del que lo hace todo según su voluntad,
para que seamos alabanza de su gloria
quienes antes esperábamos en el Mesías.
En él también vosotros,
después de haber escuchado la palabra de la verdad
—el evangelio de vuestra salvación—,
creyendo en él
habéis sido marcados con el sello del Espíritu Santo prometido.
Él es la prenda de nuestra herencia,
mientras llega la redención del pueblo de su propiedad,
para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 32, 1-2. 4-5. 12-13 (R.: cf. 12)
R.
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Dóminus in hereditátem sibi.

V. Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Dóminus in hereditátem sibi.

V. La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Dóminus in hereditátem sibi.

V. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R.
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Dóminus in hereditátem sibi.

Aleluya Sal 32, 22
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de tí.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
R.

EVANGELIO Lc 12, 1-7
Hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.
Por eso, lo que digáis en la oscuridad será oído a plena luz, y lo que digáis al oído en las recámaras se pregonará desde la azotea.
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más.
Os voy a enseñar a quién tenéis que temer: temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la “gehenna”. A ese tenéis que temer, os lo digo yo.
¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios.
Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengáis miedo: valéis más que muchos pájaros».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 16-octubre-2015
Ante todos estos miedos que son insinuados por el virus, por la levadura de la hipocresía farisaica, tenemos que ser confortados por lo que dice Jesús: Hay un Padre. Existe un Padre que os ama. Hay un Padre que os cuida. Ante la seducción del claroscuro, la seducción de la serpiente, Jesús nos serena: Tranquilos, el Padre os ama, os defiende. Confiad en Él. No tengáis miedo a estas cosas. Así, Jesús, partiendo del más pequeño en medio de tanta gente, llega al más grande, al Padre que cuida a todos, también a los más pequeños, para que no se enfermen, para que no se contagien con esta enfermedad. Cuando Jesús nos dice esto, nos invita a rezar, nos invita a rezar para no caer en esta actitud farisaica que no es ni luz ni tiniebla, que está siempre a mitad de camino y nunca llegará a la luz de Dios.

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, santifica con tu bendición estas ofrendas que te presentamos, y concédenos la gracia de vivir encendidos en el fuego de tu amor que dio fuerza al mártir san N. para soportar los tormentos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos illa flamma tuae dilectiónis accéndat, per quam sanctus N. torménta sui córporis univérsa devícit. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Mt 16, 24
El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga –dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 24
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam, et sequátur me, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, que el sacramento que hemos recibido nos dé la fortaleza con que el mártir san N. se mostró siempre fiel a tu servicio y vencedor en el tormento. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Praestent nobis, quaesumus, Dómine, sacra mystéria quae súmpsimus eam ánimi fortitúdinem, quae beátum N. mártyrem tuum réddidit in tuo servítio fidélem et in passióne victórem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 15 de octubre
M
emoria de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden de los Carmelitas, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha, y en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado, y compuso libros en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia (1582).
2. En Edesa, ciudad de Siria, conmemoración de san Barses, obispo, que condenado al destierro por el emperador arriano Valente a causa de su fe católica, hubo de morar en lejanas tierra y, fatigado al tener que cambiar por tres veces de lugar, falleció un día desconocido del mes de marzo (379).
3. En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Severo, obispo, que, discípulo de san Lupo de Troyes, acompañó a san Germán de Auxerre a Bretaña para extirpar la herejía de Pelagio, y también predicó el Evangelio entre los germanos (s. V).
4. En Kitzingen, de Germania, santa Tecla, abadesa, que, enviada desde Inglaterra para ayudar a san Bonifacio, presidió primero el monasterio de Ochsenfurt y después el de Kitzingen (c. 790).
5. En el monasterio de Trebnitz, en Silesia, muerte de santa Eduvigis, religiosa, cuya memoria se celebra mañana (1243).
6*. En Torresvedras, en Portugal, beato Gonzalo de Lagos, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que se distinguió por su dedicación a enseñar los preceptos cristianos a los niños y a los incultos (1422).
7. En Nagasaki, de Japón, santa Magdalena, virgen y mártir, que, en tiempo del emperador Yemitsu, fue fuerte de ánimo tanto en mantener la fe como en soportar el suplicio de la horca durante trece días (1634).
8*. En Valencia, en España, beato Narciso Basté Basté, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, aceptando con fidelidad las palabras de Cristo, en tiempo de persecución contra la fe, por su muerte pasó a la vida de la gloria (1936).