Entrada destacada

Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Sábado 15 octubre 2016, Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora, fiesta (España).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, la cual, nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden Carmelitana, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha; en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado. Compuso libros, en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia. (1582)

15 de octubre
Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia
Fiesta
Die 15 octobris
S. Teresiæ a Iesu, virginis et Ecclesiæ doctoris
Festum
Antífona de entrada Sal 41, 2-3
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 41,2-3
Quemádmodum desíderat cervus ad fontes aquárum, ita desíderat ánima mea ad te, Deus. Sitívit ánima mea ad Deum fortem vivum.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excesis.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, que por tu Espíritu has suscitado a santa Teresa de Jesús, para mostrar a tu Iglesia el camino de la perfección, concédenos vivir de su doctrina y enciende en nosotros el deseo de la verdadera santidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui per Spíritum tuum beátam Terésiam suscitásti, ut requiréndae perfectiónis sémitam Ecclésiae manifestáret, da nobis et caeléstis eius doctrínae pábulo semper nutríri, et verae sanctitátis desidério accéndi. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la Fiesta de Santa Teresa de Jesús (Lecc. ant. V)

PRIMERA LECTURA Ecl 15, 1-6
Lo llena de sabiduría e inteligencia

Lectura del libro del Eclesiástico.

El que teme al Señor obrará así, observando la ley, alcanzará la sabiduría. Ella le saldrá al encuentro como una madre y lo recibirá como la esposa de la juventud; lo alimentará con pan de sensatez y le dará a beber agua de prudencia; apoyado en ella no vacilará y confiado en ella no fracasará; lo ensalzará sobre sus compañeros, para que abra la boca en la asamblea; lo llena de sabiduría e inteligencia, lo cubre con vestidos de gloria; alcanzará gozo y alegría, le dará un nombre perdurable.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 88, 2-3. 6-7. 8-9. 16-17. 18-19 (R.: Sal 21, 23)
R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

V. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

V. El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad, en la asamblea de los ángeles.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

V. Dios es temible en el consejo de los ángeles,
es grande y terrible para toda su corte.
Señor de los ejércitos, ¿quién como tú?
El poder y la fidelidad te rodean. R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

V. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

V. Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel nuestro rey. R.
Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Narrábo nomen tuum frátribus meis, in médio ecclésiae laudábo te.

Aleluya Si 39, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Los pueblos contarán tu sabiduría, y la asamblea anunciará su alabanza.
Sapiéntiam eius enarrábunt gentes, et laudem eius enuntiábit ecclésia.
R.

EVANGELIO Mt 11, 25-30
Soy manso y humilde de corazón
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2700
Por medio de su Palabra, Dios habla al hombre. Por medio de palabras, mentales o vocales, nuestra oración toma cuerpo. Pero lo más importante es la presencia del corazón ante Aquél a quien hablamos en la oración. "Que nuestra oración se oiga no depende de la cantidad de palabras, sino del fervor de nuestras almas" (San Juan Crisóstomo, ecl. 2).
2704 La más interior de las oraciones no podría prescindir de la oración vocal. La oración se hace interior en la medida en que tomamos conciencia de Aquél "a quien hablamos" (Santa Teresa de Jesús, cam. 26). Entonces la oración vocal se convierte en una primera forma de oración contemplativa.



Oración de los fieles
355. Con el ejemplo y patrocinio de santa Teresa, maestra y modelo de oración, presentemos a Dios nuestras súplicas.
- Pidamos al Señor el bien de su Iglesia: no ande siempre en tanta tempestad esta nave de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Roguemos por los sacerdotes más obligados a ser buenos que otros. Roguemos al Señor.
- Pidamos al Señor por los predicadores y teólogos: y pues los más están en religión, que vayan muy adelante en su perfección. Roguemos al Señor.
- Acordémonos de los enfermos: qué de pobres habrá que no tengan a quien quejarse. Roguemos al Señor.
- Pidamos por los pecadores: supla la piedad y misericordia que Dios siempre tuvo a los pecadores. Roguemos al Señor.
- Roguemos por nosotros mismos: para que veamos clara la gran misericordia que el Señor hizo con nosotros y tengamos ánimo para tener oración. Roguemos al Señor.
Padre omnipotente, fuente de vida, el amor y la verdad, que nos llamas a vivir continuamente en comunión contigo; concédenos aquello que te hemos pedido llenos de confianza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, sean aceptables a tu majestad los dones que te presentamos, como te fue grato el don de sí misma, que te ofreció santa Teresa de Jesús. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblate
Múnera nostra, Dómine, tuae sint accépta maiestáti, cui beátae Terésiae tantópere plácuit devotiónis obséquium. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Sal 88, 2
Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Antiphona ad communionem Ps 88,2
Misericórdias Dómini in aetérnum cantábo; in generatiónem et generatiónem annuntiábo veritátem tuam in ore meo.
Oración después de la comunión
Señor, Dios nuestro, concede a tu pueblo, alimentado con el pan celestial, cantar eternamente tus misericordias como santa Teresa de Jesús. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súbdita tibi família, Dómine Deus noster, quam caelésti pane satiásti, fac ut, exémplo beátae Terésiae, misericórdias tuas in aetérnum cantáre laetétur. Per Christum.