lunes, 5 de septiembre de 2016

Lunes 10 octubre 2016, Lecturas Lunes XXVIII semana del Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXVIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 4, 22-24. 26-27. 31-5, 1
No somos hijos de la esclava, sino de la libre

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas.

Hermanos:
Está escrito que Abrahán tuvo dos hijos, uno de la esclava
y otro de la libre; pero el hijo de la esclava nació según la carne
y el de la libre en virtud de una promesa.
Estas cosas son una alegoría: aquellas representan dos alianzas.
Una, la del monte Sinaí, engendra para la esclavitud, y es Agar.
En cambio, la Jerusalén de arriba es libre; y esa es nuestra madre. Pues está escrito:
«Alégrate, estéril, la que no dabas a luz,
rompe a gritar de júbilo, la que no tenías dolores de parto, 
porque serán muchos los hijos de la abandonada;
más que los de la que tiene marido».
Así, pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.
Para la libertad nos ha liberado Cristo.
Manteneos, pues, firmes, y no dejéis que vuelvan a someteros a yugos de esclavitud.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 112, 1b-2. 3-4. 5a y 6-7 (R.: cf. 2)
R.
Bendito sea el nombre del Señor por siempre. Sit nomen Dómini benedíctum in sæcula.
O bien: Aleluya.

V. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.
Bendito sea el nombre del Señor por siempre. Sit nomen Dómini benedíctum in sæcula.

V. De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R.
Bendito sea el nombre del Señor por siempre. Sit nomen Dómini benedíctum in sæcula.

V. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre. R.
Bendito sea el nombre del Señor por siempre. Sit nomen Dómini benedíctum in sæcula.

Aleluya Cf. Sal 94, 8a. 7D
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.
Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte..
R.

EVANGELIO Lc 11, 29-32
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 13-octubre-2014
Jesús les define "generación perversa", en cuanto que "no entendieron que la ley que custodiaban y amaban era una pedagogía hacia Jesucristo". En efecto, "si la ley no lleva a Jesucristo, no nos acerca a Jesucristo, está muerta". Es por esto que Jesús reprende a los miembros de esa generación "por estar cerrados cerrados, por no ser capaces de conocer los signos de los tiempos, por no estar abiertos al Dios de las sorpresas, que no están en camino hacia ese triunfo final del Señor", hasta el punto que "cuando Él lo explicita, ellos creen que es una blasfemia".
De aquí la recomendación final de reflexionar sobre este tema, de interrogarse sobre los dos aspectos, preguntándose: "¿Estoy apegado a mis cosas, a mis ideas, cerrado? O ¿estoy abierto al Dios de las sorpresas?". Y también: "¿Soy una persona inactiva, o una persona que camina?". Y, en definitiva, concluyó, "¿creo en Jesucristo y en lo que hizo", es decir "que murió, resucitó... creo que el camino siga adelante hacia la madurez, hacia la manifestación de la gloria del Señor? ¿Soy capaz de entender los signos de los tiempos y ser fiel a la voz del Señor que se manifiesta en ellos?".