sábado, 20 de agosto de 2016

Sábado 24 septiembre 2016, Nuestra Señora de la Merced, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

4. Por el Espíritu Santo, la bendición de Abrahán (9) se va cumpliendo cada vez más en Cristo, a medida que va pasando a los hijos que han sido llamados a una vida nueva en «la plenitud de las bendiciones divinas» (10); así, convertidos en miembros del cuerpo de Cristo, difunden los frutos del mismo Espíritu, y el mundo queda restablecido por la bendición divina.

5. El Padre, teniendo en su mente divina a Cristo Salvador, había confirmado ya la primera alianza de su amor para con los hombres con la efusión de múltiples bendiciones. Así preparó al pueblo elegido para recibir al Redentor y lo iba haciendo cada día más digno de la alianza. El pueblo, por su parte, caminando por los senderos de la justicia, pudo honrar a Dios con el corazón y con los labios, hasta convertirse, en medio del mundo, en signo y sacramento de la bendición divina.

6. Dios, del que desciende toda bendición, concedió ya en aquel tiempo a los hombres, principalmente a los patriarcas, los reyes, los sacerdotes, los levitas, los padres (11), que bendijeran su nombre en la alabanza, y en ese mismo nombre colmaran de bendiciones divinas a los demás hombres y a las cosas creadas.

Cuando es Dios quien bendice, ya sea por sí mismo, ya sea por otros se promete siempre la ayuda del Señor, se anuncia su gracia, se proclama su fidelidad a la alianza. Cuando son los hombres los que bendicen, lo alaban proclamando su bondad y su misericordia.

Dios, en efecto, imparte su bendición comunicando o anunciando su bondad. Los hombres bendicen a Dios cantando sus alabanzas, dándole gracias, tributándole culto y adoración, y, cuando bendicen a otros hombres, invocan la ayuda de Dios sobre cada uno de ellos o sobre las asambleas reunidas.

7. Como consta en la sagrada Escritura, todo lo que Dios ha creado y continúa conservando en el mundo con su gracia providente nos da fe de la bendición de Dios y nos invita e impulsa a bendecirlo (12). Esto vale principalmente después que el Verbo encarnado comenzó a santificar todas las cosas del mundo gracias al misterio de su encarnación.

Las bendiciones miran primaria y principalmente a Dios, cuya grandeza y bondad ensalzan; pero, en cuanto que comunican los beneficios de Dios, miran también a los hombres, a los que Dios rige y protege con su providencia; pero también se dirigen a las cosas creadas, con cuya abundancia y variedad Dios bendice al hombre (13).

9 Cf. Gn 12, 3.
10 S. BASILIO, Sobre el Espíritu Santo, cap. 15, 36: PG 32, 131; cf. S. AMBROSIO, Sobre el Espíritu Santo, I, 7, 1, 7, 89: PL 16, 755; CSEL 79, 53.
11 Cf. Gn 14, 19-20 — H b 7, 1; Gn 27, 27-29. 38-40 — Hb 11, 20; Gn 49, 1-28 — Hb 11, 21; Dt 21, 5; 33; Jos 14, 13; 22, 6; 2Cro 30, 27; Lv 9, 22-23; Ne 8, 6; Si 3, 9-11.
12 Cf., por ejemplo, Dn 3, 57-88; Sal 65 (66), 8; 102 (103); 134 (135); lTm 4, 4-5.
13 Cf. Gn 27, 27; Ex 23, 25; Dt 7, 13; 28, 12; Jb 1, 10; Sal 64 (65), 11; Jr 31, 23.


CALENDARIO

24 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre o NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED, memoria libre


Misa
de sábado (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria del común de santa María Virgen o de las «Misas de la Virgen María» (véase en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 17. 24), Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Ecl 11, 9-12, 8. Acuérdate de tu Hacedor durante tu juventud, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu vuelva a Dios.
- Sal 89. R. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
- Lc 9, 43b-45. Al Hijo del hombre lo van a entregar. Les daba miedo preguntarle sobre el asunto.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 25 de septiembre, pág. 574.
CALENDARIOS: Mercedarios, Barcelona y Asidonia-Jerez, ciudad: Nuestra Señora de la Merced (S). San Feliú de Llobregat, Terrassa y Mercedarias: (F). Asidonia-Jerez, diócesis: (MO). En el resto de Cataluña: (ML).
León: San Antonio de León, presbítero y mártir (MO).
Pasionistas: San Vicente María Strambi, obispo (MO).
Jaén y Trinitarios: Beato Marcos Criado, mártir (MO).
Clérigos Regulares de Somasca: (ML).
Dominicos: Beato Dalmacio Moner, presbítero (ML).
II Franciscanos: Hallazgo del cuerpo de santa Clara de Asís (ML).

24 SÁBADO. Después de la hora nona:
VIGESIMOSEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del XXVI Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

MISAS DE LA VIRGEN
NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED
24 de septiembre
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
I. TEMPORE "PER ANNUM" 5.
Antífona de entrada Lc 1, 46a. 54-55a
Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 1, 28. 42
Ave, María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.
Oración colecta
Padre misericordioso, que enviaste al mundo a tu Hijo Jesucristo, Redentor de los hombres con la maternal cooperación de la Virgen María, concede a cuantos la invocamos con el título de la Merced, mantenernos en la verdadera libertad de hijos que Cristo Señor nos mereció con su sacrificio, y ofrecerla incansablemente a todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Vírginem Maríam, inter húmiles et páuperes praecelléntem, Matrem Salvatóris elegísti, praesta, quaesumus, ut, eius exémpla sectántes, tibi sincérae fídei praestémus obséquium et in te totam spem salútis collocémus. Per Dominum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XXV semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Ecl 11, 9-12, 8Acuérdate del Creador en los años mozos, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu a Dios
Lectura del libro del Eclesiastés.

Disfruta mientras eres muchacho y pásalo bien en la juventud; déjate llevar del corazón y de lo que te recrea la vista; pero sábete que Dios te llevará a juicio para dar cuenta de todo.
Rechaza las penas del corazón y rehúye los dolores del cuerpo:
adolescencia y juventud son efímeras.
Acuérdate de tu Creador en tus años mozos, antes de que lleguen los días aciagos y te alcancen los años en que digas:
«No les saco gusto»; antes de que se oscurezcan el sol, la luz, la luna y las estrellas, y tras la lluvia vuelva el nublado.
Ese día temblarán los guardianes de la casa, y los valientes se encorvarán; las que muelen serán pocas y se pararán; los que miran por las ventanas se ofuscarán; las puertas de la calle se cerrarán y el ruido del molino será solo un eco; se debilitará el canto de los pájaros, las canciones se irán apagando; darán miedo las alturas y en las calles rondarán los terrores; cuando florezca el almendro y se arrastre la langosta y sea ineficaz la alcaparra; porque el hombre va a la morada de su eternidad y el cortejo fúnebre recorre las calles.
Antes de que se rompa el hilo de plata y se destroce la copa de oro, y se quiebre el cántaro en la fuente y se raje la polea del pozo, y el polvo vuelva a la tierra que fue, y el espíritu vuelva al Dios que lo dio.
Vanidad de vanidades, dice Qohélet, vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 (R.: 1b)
R.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.

V. Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán.»
Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó;
una vela nocturna. R.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.

V. Si tú los retiras
son como un sueño,

como hierba que se renueva
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca. R.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.

V. Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.

V. Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R.
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.

Aleluya Cf. 2Tm 1, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte e hizo brillar la vida por medio del Evangelio.
Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illúminavit vitam per Evangélium.
R.

EVANGELIO Lc 9, 43b-45
El Hijo del hombre va a ser entregado. Les daba miedo preguntarle sobre el asunto
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:
«Meteos bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro, que no captaban el sentido.
Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 28-septiembre-2013
Estamos todos contentos, pero no nos preguntamos más, no hablamos de la cruz. Sin embargo, como existe la "regla que el discípulo no es más que el maestro" -una regla que se respeta- existe también la regla por la que "no hay redención sin derramamiento de sangre". Y "no hay trabajo apostólico fecundo sin la cruz". Cada uno de nosotros "puede tal vez pensar: ¿a mí qué me sucederá? ¿Cómo será mi cruz? No lo sabemos, pero estará y debemos pedir la gracia de no huir de la cruz cuando llegue. Cierto, nos da miedo, pero el seguimiento de Jesús acaba precisamente allí. Me vienen a la mente las palabras de Jesús a Pedro en aquella coronación pontificia: "¿Me amas? Apacienta.... ¿Me amas? Apacienta... ¿Me amas? Apacienta ". (cf. Jn 21, 15-19). Y "las últimas palabras eran las mismas: te llevarán allí donde tú no quieres ir. Era el anuncio de la cruz".

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas de tu pueblo, que celebra la obra de la inmensa caridad de Cristo, y confírmanos en el amor a ti y al prójimo, con el ejemplo de la gloriosa Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec nóstrae devótionis múnera, et praesta, ut, qui Fílii tui imménsae caritátis opus recólimus, in tui et próximi dilectióne beátae Maríae Vírginis confirmémur exémplo. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Jn 2, 5
La madre de Jesús dijo a los sirvientes: Haced lo que él diga.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 86, 3; Lc 1, 49
Gloriósa dicta sunt de te, Virgo María, quia fecit tibi magna, qui potens est.
Oración después de la comunión
Recibido el sacramento de la redención y de la vida, te pedimos, Señor, por intercesión de la Virgen María de la Merced, nuestra Madre amantísima y celestial Patrona, que nos concedas cooperar más intensamente al misterio de la salvación de los hombres, y ser admitidos en la gloria de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Concéde, Dómine, Ecclésiae tuae, ut, huius sacraménti virtúte roboráta, sémitas Evangélii alácriter percúrrat, donec beátam pacis visiónem attíngat, qua Virgo María, húmilis ancílla tua, iam frúitur in aetérnum gloriósa. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de septiembre

1. Conmemoración de san Cleofás, discípulo del Señor, a quien, con el otro compañero itinerante, ardía el corazón cuando Cristo, en la tarde de Pascua, se les apareció en el camino explicándoles las Escrituras, y después, en la casa de Cleofás, en Emaús, conocieron al Salvador en la fracción del pan.
2. En Amiens, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Fermín, venerado como obispo y mártir (s. inc.).
3. En Damasco, de Siria, santos mártires Pablo y Tata, cónyuges, más sus hijos Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio, que, acusados todos ellos de ser cristianos, entregaron su espíritu a Dios atormentados con azotes y otros suplicios (c. s. IV).
4. En Chartres, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Solemne, obispo (ante 511).
5. En Soissons, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Principio, obispo, hermano de san Remigio (s. VI).
6*. En Cork, en la provincia de Momonia, en Hibernia (hoy Irlanda), san Finbarro, obispo (s. VI).
7. En Auxerre, de Neustria (hoy Francia), san Aunacario o Anacario, obispo, durante cuyo episcopado se concluyó el llamado Martirologio Jeronimiano (605).
8*. En Cusance, en la región de Besançon, también en Neustria (hoy Francia), san Ermenfrido, abad (c. 670).
9*. En el monasterio de la Santísima Trinidad, en la región de Moscú, en Rusia, san Sergio de Radonez, que, elegido como hegúmeno o abad, propagó la vida eremítica y cenobítica que él había practicado primero, y hombre de carácter afable, fue consejero de príncipes y consolador de fieles cristianos (1392).
10*. En la sierra de las Alpujarras, cerca de la ciudad de Granada, beato Marcos Criado, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, para la redención de cautivos, y mártir, víctima de los moriscos (1569).
11*. En la villa de Carrión de Calatrava, cerca de Ciudad Real, también en España, beatos Juan Pedro (José) Bengon Aranguren, presbítero, Pablo María (Pedro) Leoz y Portillo, religioso de la Congregación de la Pasión, y Jesús Hita Miranda, religioso de la Compañía de María, los tres fusilados por los milicianos en odio a la Iglesia, en el furor de la persecución religiosa (1936).
12. En la localidad de La Guardia, en la región española de Toledo, memoria de san Cristóbal, mártir (1490).