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miércoles, 31 de agosto de 2016

Miércoles 5 octubre 2016, Témporas de acción de gracias y de petición, feria mayor.

SOBRE LITURGIA

Indulto para usar el «Misal Romano» de 1962

Indulto de la Sagrada Congregación para el Culto divino para usar el Misal Romano según la edición típica de 1962, a juicio del Obispo diocesano, de 3 de octubre de 1984.

Edición latina:AAS 76 (1984). pp. 1088-1089; Not 21 (1985). pp. 9-10

Traducción española: Past Lit 139-140 (1984), pp. 10-11.

Hace cuatro años, por voluntad del Sumo Pontífice Juan Pablo II, se invitó a los Obispos de toda la Iglesia a presentar un informe sobre:
‐ cómo los sacerdotes y fieles, cumpliendo adecuadamente las decisiones del Concilio Vaticano II, habían acogido en sus diócesis el Misal promulgado por el Papa Pablo VI;
‐ dificultades surgidas en la aplicación de la reforma litúrgica;
‐ resistencias que acaso habría que superar.

El resultado de la consulta se dio a conocer a todos los Obispos [Cf. Notitiae 17 (1981), pp. 589ss]. Según las respuestas dadas, parecía casi completamente resuelto el problema de los sacerdotes y fieles que seguían vinculados al llamado «rito tridentino».

Pero como el problema subsiste, el Sumo Pontífice, con el deseo de ayudar a estos grupos, concede a los Obispos diocesanos la facultad de otorgar un indulto para que los sacerdotes y los fieles expresamente indicados en la solicitud que habrá de presentarse al propio Obispo, puedan celebrar la misa utilizando el Misal Romano, según la edición típica del ano 1962, pero ateniéndose a las normas siguientes:

a) Conste públicamente, sin ambigüedad alguna, que dicho sacerdote y los respectivos fieles en nada comparten la actitud de los que ponen en duda la legitimidad y exactitud doctrinal del Misal Romano promulgado por el Romano Pontífice Pablo VI el año 1970.

b) Esta celebración sea sólo para utilidad de los grupos que la pidan; en las iglesias y oratorios señalados por el Obispo diocesano (pero no en iglesias parroquiales, a no ser que el Obispo lo conceda en casos extraordinarios); y en los días y condiciones fijados por el Obispo de forma habitual o para cada caso.

c) Dicha celebración se hará según el Misal del año 1962 y en lengua latina.

d) Debe evitarse cualquier tipo de mezcla entre ritos y textos de ambos Misales.

e) Cada Obispo informará a esta Congregación sobre las concesiones otorgadas por él y, al terminar el año de la concesión de este Indulto, presentará una relación sobre el resultado de su aplicación.

Esta concesión, signo de la solicitud del Padre común hacia todos sus hijos, habrá de usarse de manera que no ocasione perjuicio alguno a la observancia fiel de la reforma litúrgica en la vida de cada una de las comunidades eclesiales.

CALENDARIO

5 MIÉRCOLES. TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN, feria mayor


Días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual. Son una ocasión que presenta la Iglesia para rogar a Dios por las necesidades de los hombres, principalmente por los frutos de la tierra y por los trabajos de los hombres, dando gracias a Dios públicamente (NUALC, 45-47).

Misa de feria mayor (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props. (varios formularios), Pf. común IV.
LECC.: vol. V.
- Dt 8, 7-18. Dios te da la fuerza para crearte estas riquezas.
- Salmo: 1 Crón 29, 10-12. R. Tú eres Señor del universo.
- 2 Cor 5, 17-21. Os pedimos que os reconciliéis con Dios.
- Mt 7, 7-11. Quien pide recibe.
o bien: cf. vol. V, para cuando las Témporas se celebran en varios días.

* Se celebrará al menos en este día y, siempre que sea posible, es aconsejable celebrarlo también en otros dos días de la misma semana.
* Es de alabar que en el día penitencial, además de la Misa «Por el perdón de los pecados», se tenga una celebración comunitaria del sacramento de la penitencia.
* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la feria mayor (Laud., Hora y Vísp. props.).

Martirologio: elogs. del 6 de octubre, pág. 596.
CALENDARIOS: León y Lugo: San Froilán, obispo (S).
Tarazona-ciudad: San Atilano, obispo (S). Zamora: (F). Tarazona-diócesis: (MO).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Pedro Pattarini de Ímola, religioso (MO).
Familia salesiana: Beato Alberto Marvelli, laico (ML).
Dominicos: Beato Raimundo de Capua, presbítero (ML).
Redentoristas: Beato Francisco-Javier Seelos, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Las Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual.
Se celebrarán, al menos, el día 5 de octubre (o el día 6, cuando el día 5 sea domingo), y, siempre que sea posible, es aconsejable celebrarlas también otros dos días de la misma semana.

Témporas en 3 días: Día de Acción de gracias, misa de para dar gracias a Dios.

Misa para cuando las Témporas se celebran sólo el día 5 de octubre
Cuando la celebración de las Témporas se limita a un solo día, se elegirán, de entre las diversas misas que se proponen para los tres días, aquellos formularios que abarquen los tres aspectos de esta celebración, es decir, la acción de gracias, la petición y la conversión. Para esta celebración de las Témporas en un solo día están indicados principalmente los siguientes textos:

5 de octubre
TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN
Feria mayor
PRO GRATIIS DEO REDDENDIS
Antífona de entrada Cf. Ef 5, 19-20
Cantemos y salmodiemos para nuestro Dios; démosle gracias por todos sus beneficios en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Antiphona ad introitum Ep 5, 19-20
Cantáte et psállite in córdibus vestris Dómino, grátias agéntes semper pro ómnibus in nómine Dómini nostri Iesu Christi Deo et Patri.
Oración colecta
Señor Dios, Padre lleno de amor, que diste a nuestros padres de Israel una tierra buena y fértil, para que en ella encontraran descanso y bienestar, y con el mismo amor nos das a nosotros fuerza para dominar la creación y sacar de ella nuestro progreso y nuestro sustento; al darte gracias por todas tus maravillas, te pedimos que tu luz nos haga descubrir siempre que has sido tú, y no nuestro poder, quien nos ha dado fuerza para crear las riquezas de la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui fámulos tuos in tribulatióne pósitos semper miserátus exáudis, pro benignitáte tua grátias agéntes, te súpplices deprecámur, ut, líberi a malis ómnibus, in gáudio tibi iúgiter serviámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas para las Témporas de acción de gracias y de petición.

PRIMERA LECTURA Deut 8, 7-18
Dios te da la fuerza para crearte estas riquezas
Lectura del libro del Deuteronomio.

Habló Moisés al pueblo, diciendo:
-«Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y veneros que manan en el monte y la llanura, tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares y de miel, tierra en que no comerás tasado el pan, en que no carecerás de nada, tierra que lleva hierro en sus rocas, y de cuyos montes sacarás cobre, entonces comerás hasta hartarte, y bendecirás al Señor, tu Dios, por la tierra buena que te ha dado.
Pero cuidado, no te olvides del Señor, tu Dios, siendo infiel a los preceptos, mandatos y decretos que yo te mando hoy.
No sea que, cuando comas hasta hartarte, cuando te edifiques casas hermosas y las habites, cuando críen tus reses y ovejas, aumenten tu plata y tu oro, y abundes de todo, te vuelvas engreído y te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres, para afligirte y probarte, y para hacerte el bien al final.
Y no digas: "Por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas. "
Acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas, y así mantiene la promesa que hizo a tus padres, como lo hace hoy.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial 1 Cro 29, 10. 11 abc. 11 d- l2a. 12bcd
R.
Tú eres Señor del universo.

V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel, por los siglos de los siglos. R.
Tú eres Señor del universo.

V. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor, la majestad, porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R.
Tú eres Señor del universo.

V. Tú eres rey y soberano de todo. De ti viene la riqueza y la gloria. R.
Tú eres Señor del universo.

V. Tú eres Señor del universo, en tu mano está el poder y la fuerza, tú engrandeces y confortas a todos. R.
Tú eres Señor del universo.

SEGUNDA LECTURA 2 Cor 5, 17-21
Os pedimos que os reconciliéis con Dios
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.
Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.
Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación.
Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es corno si Dios mismo os exhortara por nuestro medio.
En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aleluya Mc 1, 15
R. Aleluya, aleluya, aleluya,
V.
Está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.
R.

EVANGELIO Mt 7, 7-11
Quien pide recibe
Lectura del santo evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2609 Decidido así el corazón a convertirse, aprende a orar en la fe. La fe es una adhesión filial a Dios, más allá de lo que nosotros sentimos y comprendemos. Se ha hecho posible porque el Hijo amado nos abre el acceso al Padre. Puede pedirnos que "busquemos" y que "llamemos" porque él es la puerta y el camino (cf Mt 7, 7-11. 13-14).
2610 Del mismo modo que Jesús ora al Padre y le da gracias antes de recibir sus dones, nos enseña esta audacia filial: "todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido" (Mc 11, 24). Tal es la fuerza de la oración, "todo es posible para quien cree" (Mc 9, 23), con una fe "que no duda" (Mt 21, 22). Tanto como Jesús se entristece por la "falta de fe" de los de Nazaret (Mc 6, 6) y la "poca fe" de sus discípulos (Mt 8, 26), así se admira ante la "gran fe" del centurión romano (cf Mt 8, 10) y de la cananea (cf Mt 15, 28).
2611 La oración de fe no consiste solamente en decir "Señor, Señor", sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7, 21). Jesús invita a sus discípulos a llevar a la oración esta voluntad de cooperar con el plan divino (cf Mt 9, 38; Lc 10, 2; Jn 4, 34).
2612 En Jesús "el Reino de Dios está próximo", llama a la conversión y a la fe pero también a la vigilancia. En la oración, el discípulo espera atento a aquél que "es y que viene", en el recuerdo de su primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo advenimiento en la gloria (cf Mc 13; Lc 21, 34-36). En comunión con su Maestro, la oración de los discípulos es un combate, y velando en la oración es como no se cae en la tentación (cf Lc 22, 40. 46).

Oración de los fieles
353. Imploremos al Dios de misericordia e invoquemos su nombre con sentimientos dignos de él, diciendo:
R. Acuérdate, Señor, y ten piedad.
- Acuérdate,Señor, del pueblo rescatado por la sangre de tu Hijo: concédele el espíritu de justicia, paz y concordia, haz que termine la división en tu Iglesia y danos el espíritu de caridad. R.
- Acuérdate, Señor, de tu Iglesia santa, católica y apostólica, extendida por todo el universo: concédele, según tu misericordia infinita, los dones del Espíritu Santo y poder cantar eternamente tus alabanzas. R.
- Acuérdate, Señor, de nuestro santo Padre el Papa y de todos los obispos que proclaman la Palabra de Dios, de los sacerdotes de nuestra comunidad y de toda la Iglesia, de los diáconos y de todos los ministros, de toda la familia humana y de todo el pueblo que ama a Jesucristo. R.
- Acuérdate, Señor, delos que gobiernan las naciones, frena a los pueblos que buscan la guerra, ayuda y fortalece a los cristianos: para que llevemos una vida honesta y pacífica, glorificando tu nombre. R.
- Acuérdate, Señor, de los que trabajan en la industria, en la agricultura y en los servicios: concédenos un tiempo favorable, lluvias bienhechoras y abundantes cosechas, pues en tiempo oportuno abres tu mano y sacias de favores a todo viviente. R.
- Acuérdate, Señor, de todos los necesitados, los ancianos, los inválidos, los enfermos, los prisioneros, los emigrantes, los desterrados, los que a causa de tu nombre son perseguidos, y de todos los que sufren. R.
- Acuérdate, Señor, en tu gran misericordia, de nosotros, pobres pecadores e indignos servidores tuyos, y ven a socorrernos, para que donde abundó nuestro pecado sobreabunde tu gracia. R.
- Acuérdate, Señor, de aquellos a quienes hoy recordamos: por las riquezas perecederas dales las riquezas inmortales; por todo lo temporal concédeles lo eterno, según la promesa que nos hiciste en Jesucristo, dueño de la vida y de la muerte. R.
Dios de bondad, ven en ayuda de tus fieles, ven en ayuda de los que te imploran; que no se vean privados de auxilio en la tierra los llamados al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza en acción de gracias por los dones que nos has concedido; ayúdanos a reconocer que es dádiva tuya lo que hemos recibido sin merecerlo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Dómine, qui Fílium tuum dedísti nobis, ut nos a morte omníque malo benígnus eríperet, quaesumus, ut hoc sacrifícium cleménter accípias, quod ab aerúmnis líberi tibi in gratiárum offérimus actiónem. Per Christum.
PREFACIO COMÚN IV
Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles,
proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS IV
De laude, dono Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra praecónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Cf. Sal 64, 12. 6
Coronarás el año con tus bienes, Señor, y serás la esperanza del confín de la tierra.
Antiphona ad communionem Ps 137, 1
Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo, quóniam audísti verba oris mei.
Oración después de la comunión
Señor, tú que nos has reunido en torno a esta mesa donde construyes tu familia en la unidad y el amor, danos tu fuerza para que, con nuestro esfuerzo, cooperemos a la construcción de la ciudad terrena y trabajemos sin cesar por la llegada de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens Deus, qui per hunc panem vitae fámulos tuos et peccáti vínculo liberáre et vires eórum dignáris tua pietáte refícere, da nobis in spem glóriae sine intermissióne profícere. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 6 de octubre
S
an Bruno, presbítero
, que, oriundo de Colonia, en Lotaringia, enseñó ciencias eclesiásticas en la Galia, pero deseando llevar vida solitaria, con algunos discípulos se instaló en el apartado valle de Cartuja, en los Alpes, dando origen a una Orden que conjuga la soledad de los eremitas con la vida común de los cenobitas. Llamado por el papa Urbano II a Roma, para que le ayudase en las necesidades de la Iglesia, pasó los últimos años de su vida como eremita en el cenobio de La Torre, en Calabria (1001).
2. En Laodicea, de Frigia, san Ságar, obispo y mártir, que padeció en tiempo de Servilio Paulo, procónsul de Asia, (c. 170).
3. En Agen, ciudad de Aquitania, santa Fe, mártir (s. IV).
4. En la ciudad de Sorrento, en la Campania, san Renato, obispo (c. s. V).
5. En Auxerre, de Neustria, san Román, obispo (c. 564).
6*. En Venecia, conmemoración de san Magno, obispo, que, al tomar los lombardos su sede episcopal de Opitergio, con la mayor parte de su grey se trasladó junto a la laguna véneta, fundando la nueva ciudad de Heraclia o Eraclea, así como varias iglesias en el lugar donde más tarde se levantó la ciudad de Venecia (c. 670).
7*. En Bretaña Menor, san Ywio, diácono y monje, discípulo de san Cutberto, obispo de Lindisfarne, que pasó de Inglaterra a esta región, donde vivió entregado a las vigilias y ayunos (c. 704).
8*. En Azogyrea, en la isla de Creta, san Juan, apellidado Xenos, que propagó en la isla la vida monástica (s. XI).
9*. En Guéret, en la región de Limoges, en Aquitania, san Pardulfo, abad, del cual, ilustre por su santidad de vida, se cuenta que hizo huir de su iglesia a los sarracenos que retrocedían ante Carlos Martel (737).
10*. En el monasterio de Lambach, en Baviera, muerte de san Adalberón, obispo de Würzburg, que, por defender la Sede Apostólica, tuvo que sufrir mucho por parte de los cismáticos y, expulsado varias veces de su sede, pasó en paz sus últimos años en dicho monasterio de Lambach, que él mismo había fundado (1090).
11*. En la Cartuja de Arvières, en la Borgoña, fundada por él mismo, san Artaldo, obispo de Belley, que tenía cerca de noventa años cuando, a pesar suyo, fue elegido obispo, pero a los dos años renunció, volviendo a la vida monástica, y falleció a la edad de ciento seis años (1206).
12. En Nápoles, de la Campania, santa María Francisca de las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo (Ana María) Gallo, virgen de la Tercera Orden Regular de San Francisco, que fue admirable por soportar muchas y continuas pruebas, mostrando una gran paciencia, penitencia y amor a Dios y a las almas (1791).
13*. Frente a Rochefort, en el litoral de Francia, beato Francisco Hunot, presbítero y mártir, que, por su condición de sacerdote, durante la persecución contra la Iglesia fue encarcelado en una vieja nave anclada, muriendo víctima de las fiebres (1794).
14*. En la localidad de Longueuil, en Canadá, beata María Rosa (Eulalia) Durocher, virgen, fundadora de la Congregación de Hermanas de los Santos Nombres de Jesús y de María, para la formación humana y cristiana de las jóvenes (1849).
15. En la ciudad de An-Hoa, en Annam, san Francisco Tran Van Trung, mártir, que, siendo soldado, resistió enérgicamente las propuestas de apostatar de la fe cristiana, por lo cual el emperador Tu Duc le hizo degollar (1858).
16*. En Courtrai, en Bélgica, beato Isidoro de San José de Loor, religioso de la Congregación de la Pasión, que cumplió con fidelidad las funciones que se le encomendaron y, habiendo enfermado, fue ejemplo para sus hermanos al soportar terribles dolores (1916).