martes, 2 de agosto de 2016

Martes 6 septiembre 2016, Lecturas Martes XXIII semana del Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XXIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 6, 1-11
Un hermano tiene que estar en pleito con otro y además entre gentiles

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
¿Hay alguien entre vosotros que, teniendo un pleito con otro, se atreve a llevarlo a juicio ante los impíos y no ante los santos?
¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias?
Recordad que juzgaremos a ángeles; cuánto más, asuntos de la vida ordinaria.
De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a gente que en la Iglesia no cuenta.
¿No os da vergüenza? ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos?
No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro y además entre gentiles.
Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros.
¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar?
En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros.
¿No sabéis que ningún malhechor heredará el reino de Dios? No os hagáis ilusiones: los inmorales, idólatras, adúlteros, lujuriosos, invertidos, ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes.
Pero fuisteis lavados, santificados, justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 149, 1bc-2. 3-4. 5-6a y 9b (R.: 4a)
R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.
O bien: Aleluya.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

Aleluya Cf. Jn 15, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Yo os he elegido del mundo -dice el Señor- para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. Ego vos elégi de mundo, ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, dicit Dóminus.
R.

EVANGELIO Lc 6, 12-19
Paso la noche orando. Escogió a doce, a los que también nombró apóstoles
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquellos días, Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles:
Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Simón, llamado el Zelote; Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Después de bajar con ellos, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 28-octubre-2014
"Jesús ora, Jesús llama, Jesús elige, Jesús envía a los discípulos, Jesús cura a la muchedumbre". Y "dentro de este templo Jesús, que es la piedra angular, hace todo este trabajo: es Él quien, de este modo, lleva adelante a la Iglesia". Precisamente como escribe Pablo, "esta Iglesia está edificada sobre el cimiento de los apóstoles que Él eligió". Lo confirma el pasaje evangélico cuando recuerda que el Señor "eligió a doce: todos pecadores, todos". Judas -indicó el obispo de Roma- "no era el más pecador" y "no sé quien haya sido el más pecador". Pero "Judas, pobrecillo, es quien se cerró al amor y por ello se convirtió en traidor". Es un hecho que "todos los apóstoles escaparon en el momento difícil de la pasión y dejaron solo a Jesús: todos son pecadores". Y a pesar de ello, Jesús mismo los eligió.