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Domingo 4 diciembre 2016, II Domingo de Adviento, ciclo A.

lunes, 22 de agosto de 2016

Lunes 26 septiembre 2016, San Cosme y san Damián, mártires, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

12. Glorificando a Dios en todas las cosas y buscando principalmente la manifestación de su gloria ante los hombres —tanto los renacidos como los que han de renacer por la gracia—, la Iglesia, valiéndose de las bendiciones, alaba al Señor por ellos y con ellos en las diversas circunstancias de la vida, invocando la gracia divina sobre cada uno de ellos. A veces la Iglesia bendice asimismo las cosas y lugares relacionados con la actividad humana o con la vida litúrgica y también con la piedad y devoción, pero teniendo siempre presentes a los hombres que utilizan aquellas cosas y actúan en aquellos lugares. El hombre, en efecto, en cuyo favor Dios lo quiso y lo hizo todo bien, es el receptáculo de su sabiduría y por eso, con los ritos de la bendición, el hombre trata de manifestar que utiliza de tal manera las cosas creadas que, con su uso, busca a Dios, ama a Dios y le sirve con fidelidad como único ser supremo.

13. Los cristianos, guiados por la fe, fortalecidos por la esperanza y espoleados por la caridad, no sólo son capaces de discernir sabiamente los vestigios de la bondad divina en todas las cosas creadas, sino que también buscan implícitamente el reino de Cristo en las obras de la actividad humana. Es más, consideran todos los acontecimientos del mundo como signos de aquella providencia paternal con que Dios dirige y sustenta todas las cosas. Por tanto, siempre y en todo lugar se nos ofrece la ocasión de alabar a Dios por Cristo en el Espíritu Santo, de invocarlo y darle gracias, a condición de que se trate de cosas, lugares o circunstancias que no contradigan la norma o el espíritu del Evangelio. Por eso, cuando se celebra una bendición se ha de someter siempre al criterio pastoral, sobre todo si puede surgir un peligro de admiración o extrañeza entre los fieles o los demás.

14. Esta manera pastoral de considerar las bendiciones está en sintonía con las palabras del Concilio ecuménico Vaticano II: «La liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los actos de la vida sean santificados por la gracia divina que emana del Misterio Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, del cual todos los sacramentos y sacramentales reciben su poder, y hace también que el uso honesto de casi todas las cosas materiales pueda ordenarse a la santificación del hombre y a la alabanza de Dios» (19). Así, con los ritos de las bendiciones, los hombres se disponen a recibir el fruto superior de los sacramentos, y quedan santificadas las diversas circunstancias de su vida.

15. «Para asegurar esta plena eficacia, es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada liturgia con recta disposición de ánimo» (20). Por esto, los que piden la bendición de Dios por medio de la Iglesia han de afianzar sus disposiciones internas en aquella fe para la cual nada hay imposible (21); han de apoyarse en aquella esperanza que no defrauda (22); y sobre todo han de estar vivificados por aquella caridad que apremia a guardar los mandamientos de Dios (23). Así es como los hombres que buscan el beneplácito divino (24) entenderán plenamente y alcanzarán realmente la bendición del Señor.

19 Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 61.
20 Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 11.
21 Cf. Me 9, 23.
22 Cf. Rm 5, 5.
23 Cf. Jn 14, 21.
24 Cf. Rm 12, 2;'Ef 5, 17; Mt 12, 50; Me 3, 35.


CALENDARIO

26 LUNES DE LA XXVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN COSME Y SAN DAMIÁN, mártires, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (rojo).
ve ro MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria oracs. props. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria. Para la memoria, conveniente PE I.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Job 1, 6-22. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor.
- Sal 16. R. Inclina el oído y escucha mis palabras.
- Lc 9, 46-50. El más pequeño de vosotros es el más importante.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de septiembre, pág. 578.
CALENDARIOS: Cuenca: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Camilos: Beato Luis Tezza, presbítero (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: San Ketilo, presbítero. (MO).
San Sebastián: San Wenceslao, mártir (ML-trasladada).
Dominicos: Beato Lorenzo de Ripafratta (ML).
OFM: Beato Aurelio de Vinalesa y compañeros mártires (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Pablo VI, papa (ML).
Redentoristas: Beato Gaspar Stanggsinger, presbítero (ML).
TOR: San Elzeario de Sabrán y Beata Delfina, esposos (ML).
Logroño-Calahorra-La Calzada: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Carlos Manuel Escribano Subías, obispo (2010).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Cosme y san Damián, mártires, que, según la tradición, ejercieron la medicina en Ciro, ciudad de Augusta Eufratense, en la actual Siria, sino pedir nunca recompensa y sanando a muchos con sus servicios gratuitos. (c. s. III)

Las oraciones son propias, las antífonas están tomadas del común de mártires: 2. De varios mártires fuera de tiempo pascual.

26 de septiembre
San Cosme y san Damián, mártires
Die 26 septembris
Ss. Cosmæ et Damiani, martyrum
Antífona de entrada Sal 33, 20-21
Aunque el justo sufra muchos males, de todos los libra el Señor; él cuida de todos sus huesos y ni uno sólo se quebrará.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 33, 20-21
Multae tribulatiónes iustórum, et de his ómnibus liberávit eos Dóminus. Dóminus custódit ómnia ossa eórum, unum ex his non conterétur.
Oración colecta
Proclamamos, Señor, tu grandeza al celebrar la memoria de tus mártires Cosme y Damián, porque a ellos les diste el premio de la gloria y a nosotros nos proteges con tu maravillosa providencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Magníficet te, Dómine, sanctórum tuórum Cosmae et Damiáni veneránda memória, quia et illis glóriam sempitérnam, et opem nobis ineffábili providéntia contulísti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par)

PRIMERA LECTURA Job 1, 6-22
El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor
Lectura del libro de Job.

Un día los hijos de Dios se presentaron ante el Señor; entre ellos apareció también Satán.
El Señor preguntó a Satán:
«¿De dónde vienes?».
Satán respondió al Señor:
«De dar vueltas por la tierra; de andar por ella».
El Señor añadió:
«¿Te has fijado en mi siervo Job? En la tierra no hay otro como él: es un hombre justo y honrado, que teme a Dios y vive apartado del mal».
Satán contestó al Señor:
«¿Y crees que Job teme a Dios de balde? ¿No has levantado tú mismo una valla en torno a él, su hogar y todo lo suyo? Has bendecido sus trabajos, y sus rebaños se extienden por el país. Extiende tu mano y daña sus bienes y ¡ya verás cómo te maldice en la cara!».
El Señor respondió a Satán:
«Haz lo que quieras con sus cosas, pero a él ni lo toques».
Satán abandonó la presencia del Señor.
Un día que sus hijos e hijas comían y bebían en casa del hermano mayor, llegó un mensajero a casa de Job con esta noticia:
«Estaban los bueyes arando y las burras pastando a su lado, cuando cayeron sobre ellos unos sabeos, apuñalaron a los mozos y se llevaron el ganado. Solo yo pude escapar para contártelo».
No había acabado este de hablar, cuando llegó otro con esta noticia:
«Ha caído un rayo del cielo que ha quemado y consumido a las ovejas y a los pastores. Solo yo pude escapar para contártelo».
No había acabado este de hablar, cuando llegó otro con esta noticia:
«Una banda de caldeos, divididos en tres grupos, se ha echado sobre los camellos y se los ha llevado, después de apuñalar a los mozos. Solo yo pude escapar para contártelo».
No había acabado este de hablar, cuando llegó otro con esta noticia:
«Estaban tus hijos y tus hijas comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor, cuando un huracán cruzó el desierto y embistió por los cuatro costados la casa, que se derrumbó sobre los jóvenes y los mató. Solo yo pude escapar para contártelo».
Entonces Job se levantó, se rasgó el manto, se rapó la cabeza, se echó por tierra y dijo:
«Desnudo salí de! vientre de mi madre y desnudo volveré a él. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor».
A pesar de todo esto, Job no pecó ni protestó contra Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 16, 1bcde. 2-3. 6-7 (R.: 6b)
R.
Inclina el oído y escucha mis palabras. Inclína aurem tuam mihi et exáudi verba mea.

V. Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño.
R.
Inclina el oído y escucha mis palabras. Inclína aurem tuam mihi et exáudi verba mea.

V. Emane de ti la sentencia,
miren tus ojos la rectitud.
Aunque sondees mi corazón, visitándolo de noche;
aunque me pruebes al fuego,
no encontrarás malicia en mí.
R.
Inclina el oído y escucha mis palabras. Inclína aurem tuam mihi et exáudi verba mea.

V. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha. R.
Inclina el oído y escucha mis palabras. Inclína aurem tuam mihi et exáudi verba mea.

Aleluya Mc 10, 45
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El Hijo del hombre ha venido a servir y dar su vida en rescate por muchos.
Fílius hóminis venit ut ministráret, et daret ánimam suam redemptiónem pro multis.
R.

EVANGELIO Lc 9, 46-50
El más pequeño de vosotros es el más importante
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se suscitó entre los discípulos una discusión sobre quién sería el más importante.
Entonces Jesús, conociendo los pensamientos de sus corazones, tomó de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo:
«El que acoge a este niño en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado. Pues el más pequeño de vosotros es el más importante».
Entonces Juan tomó la palabra y dijo:
«Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no anda con nosotros».
Jesús le respondió:
«No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino, 965
Alégrate, si ves que otros trabajan en buenos apostolados.– Y pide, para ellos, gracia de Dios abundante y correspondencia a esa gracia.
«Después, tú, a tu camino: persuádete de que no tienes otro.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VI
294. Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, e cuyas manos están los destinos del universo, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique de sus faltas y debilidades. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan las naciones: para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir y progresar en justicia, en paz y en libertad. Roguemos al Señor.
- Por los pobres y los afligidos, por los enfermos y los moribundos, y por todos los que sufren: para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
- Por todos los que estamos aquí reunidos: para que perseveremos en la verdadera fe y crezcamos siempre en la caridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo nos has dado el conocimiento de tu verdad: mira con bondad al pueblo que te suplica, líbralo de toda ignorancia y de todo pecado para que llegue a la gloria del reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al conmemorar la muerte preciosa de tus santos, te ofrecemos, Señor, el mismo sacrificio de la cruz, fundamento y modelo de todo martirio. Por Jesucristo nuestro Señor
Super oblata
In tuórum, Dómine, pretiósa morte iustórum, sacrifícium illud offérimus, de quo martyrium sumpsit omne princípium. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 13
Maiórem caritátem nemo habet, ut ánimam suam ponat quis pro amícis suis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, conserva en nosotros tu gracia, y el don que de ti hemos recibido en la fiesta de tus mártires Cosme y Damián, sea para nosotros prenda de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Consérva in nobis, Dómine, munus tuum, et quod, te donánte, pro commemoratióne beatórum mártyrum Cosmae et Damiáni percépimus, salútem nobis praestet et pacem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de septiembre
M
emoria de san Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad (1660).
2. En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierda del Po), san Cayo, obispo (s. III).
3. En Sedunum (hoy Brémur), entre los eduos, en la Galia (hoy Francia), san Florentino, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario (s. V).
4. En el cenobio de Liesse, en Hannonia, de Austrasia (hoy Bélgica), santa Hiltrudis, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad (post 800).
5. En la ciudad de Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Adolfo y Juan, hermanos, que, por Cristo, fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempo de Abd ar-Rahman II (c. 825).
6*. En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, de Italia, san Bonfilio, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad (c. 1115).
7. En París, en Francia, san Elzearo de Sabran, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad (1323).
8*. En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, en Italia, beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores, que vivió fielmente durante sesenta años la vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia (1456).
9*. En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempo de persecución contra la Iglesia, que, a causa de su estado clerical, fue condenado a cruel cautividad y murió consumido por grave enfermedad (1794).
10*. En Sagunto, en España, beatos mártires José Fenollosa Alcayna, presbítero, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que derramaron su sangre por Cristo durante la furiosa persecución religiosa (1936).
11*. En Gilet, en la provincia de Valencia, también en España, beatas mártires Francisca Javiera (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia, y Herminia Martínez Amigó, madre de familia, que confirmaron con su sangre su fidelidad al Señor durante la misma persecución religiosa (1936).