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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

lunes, 8 de agosto de 2016

Lunes 12 septiembre 2016, El Santísimo Nombre de María, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Instrucción «Inaestimabile donum» acerca del culto del misterio eucarístico (3 de abril de 1980)

5. Úsense únicamente las Plegarias Eucarísticas incluidas en el Misal Romano o legítimamente admitidas por la Sede Apostólica, según las modalidades y límites por ella establecidos. Es un gravísimo abuso modificar las Plegarias Eucarísticas aprobadas por la Iglesia o adoptar otras compuestas privadamente.

6. Recuérdese que durante la Plegaria Eucarística no se deben recitar oraciones o ejecutar cantos (17). Al proclamar la Plegaria Eucarística, el sacerdote pronuncie claramente el texto, de manera que facilite a los fieles la comprensión y favorezca la formación de una verdadera asamblea, compenetrada toda ella en la celebración del Memorial del Señor.

7. La concelebración. Restaurada en la liturgia de Occidente, la concelebración expresa de un modo privilegiado la “unidad” del sacerdocio. Por esto, los concelebrantes estén atentos a los signos indicativos de esta unidad: por ejemplo, estén presentes desde el comienzo de la celebración, vistan los ornamentos sagrados prescritos, ocupen el lugar que les compete en su ministerio de concelebrantes y observen fielmente las restantes normas para un decoroso desarrollo del rito (18).

8. Materia de la Eucaristía. Fiel al ejemplo de Cristo, la Iglesia ha usado constantemente el pan y el vino con agua para celebrar la Cena del Señor. El pan para la celebración de la Eucaristía, según la tradición de toda la Iglesia, debe ser únicamente de trigo y, según la tradición propia de la Iglesia latina, ázimo. Por razón del signo, la materia de la celebración eucarística “se presente de verdad como alimento”. Esto debe entenderse de la consistencia del pan y no de la forma que sigue siendo la tradicional. No pueden agregarse ingredientes extraños a la harina de trigo y al agua. La preparación del pan requiere atento cuidado, de manera que la confección no se haga con menoscabo de la dignidad debida al pan eucarístico, haga posible una decorosa fracción, no dé origen a excesivos fragmentos y no hiera la sensibilidad de los fieles al comerlo. El vino para la celebración eucarística debe ser extraído “del fruto de la vid” (Lc 22, 18), natural y genuino, es decir, no mezclado con sustancias extrañas (19).

17) Cf. Institutio generalis Missalis Romani 12.
18) Cf. ib., 156, 161-163.
19) Cf. ib., 281-284; S. Congr. para el Culto Divino, Instr. Liturgicae instaurationes, 5; Notitiae 6 (1970) 37.

CALENDARIO

12 LUNES DE LA XXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o EL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 11, 17-26. 33. Si os dividís en bandos, os resulta imposible comer la cena del Señor.
- Sal 39. R. Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva.
- Lc 7, 1-10. Ni en Israel he encontrado tanta fe.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 13 de septiembre, pág. 550.
CALENDARIOS: Cartujos de Barcelona y Valencia: Santa María de Montealegre (S).
Marianistas y PP. Maristas: Santo Nombre de María (S). Escolapios: (F). Trinitarios y HH. Maristas: (MO).
Misioneros de los Sagrados Corazones: Nuestra Señora de Lluc (S). Mallorca: (F).
Vitoria: Santa María de Estíbaliz (F).
Huesca: Santo Cristo de los Milagros (MO).
Carmelitas Descalzos: Beata María de Jesús, virgen (MO). Toledo: (ML).
Barbastro-Monzón: San Poncio, obispo (ML).
Segovia: Nuestra Señora del Henar (ML).
Valladolid y Familia Franciscana: Beato Apolinar Franco, presbítero y mártir (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: San Alberto, obispo (ML).
O. Cist. y OCSO: San Pedro de Tarantasia, obispo cisterciense (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
El dulcísimo Nombre de la Bienaventurada Virgen María. En este día se recuerda el inefable amor de la Madre de Dios hacia su santísimo Hijo, y su figura de Madre del Redentor es propuesta a los fieles para su veneración.

En castellano la oración colecta es propia y el resto está tomado del común de la Virgen 1. El latín todo es propio de la memoria.

12 de septiembre
El Santísimo Nombre de María
Die 12 septembris
Sanctissimi Nominis Mariæ
Antífona de entrada Sedulio
¡Salve, Madre Santa!, Virgen, Madre del Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
Antiphona ad introitum
Benedícta es tu, Virgo María, a Dómino Deo excélso prae ómnibus muliéribus super terram; quia nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum.
Oración colecta
Te pedimos, Dios todopoderoso, que a cuantos celebran el nombre glorioso de santa María Virgen, ella les consiga los beneficios de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo
Collecta
Concéde, quaesumus, omnípotens Deus, ut cunctis gloriósum beátae Maríae Vírginis nomen celebrántibus misericórdiae tuae benefícia ipsa procúret. Per Dominum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXIV semana del Tiempo Ordinario, año par (lecc. III-par)

PRIMERA LECTURA 1 Cor 11, 17-26. 33
Si hay divisiones entre vosotros, eso no es comer la Cena del Señor
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Al prescribiros esto, no puedo alabaros, porque vuestras reuniones causan más daño que provecho.
En primer lugar, he oído que cuando se reúne vuestra asamblea hay divisiones entre vosotros; y en parte lo creo; realmente tiene que haber escisiones entre vosotros para que se vea quiénes resisten a la prueba.
Así, cuando os reunís en comunidad, eso no es comer la Cena del Señor, pues cada uno se adelanta a comer su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro está borracho.
¿No tenéis casas donde comer y beber? ¿O tenéis en tan poco a la Iglesia de Dios que humilláis a los que no tienen?
¿Qué queréis que os diga? ¿Que os alabe?
En esto no os alabo.
Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía».
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
«Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada
vez que lo bebáis, en memoria mía».
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del Cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.
Por ello, hermanos míos, cuando os reunís para comer esperaos unos a otros.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 39, 7-8a. 8b-9. 10. 17 (R.: 1 Cor 11, 26b)
R.
Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva. Mortem Dómini annuntiáte, donec véniat.

V. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
entonces yo digo: «Aquí estoy».
R.
Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva. Mortem Dómini annuntiáte, donec véniat.

V. «—Como está escrito en mi libro—
para hacer tu voluntad.
Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas».
R.
Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva. Mortem Dómini annuntiáte, donec véniat.

V. He proclamado tu justicia
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes.
R.
Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva. Mortem Dómini annuntiáte, donec véniat.

V. Alégrense y gocen contigo
todos los que te buscan;
digan siempre: «Grande es el Señor»,
los que desean tu salvación. R.
Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva. Mortem Dómini annuntiáte, donec véniat.

Aleluya Cf. Jn 3, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tiene vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Fílium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam ætérnam.
R.

EVANGELIO Lc 7, 1-10
Ni en Israel he encontrado tanta fe
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de exponer todas sus enseñanzas al pueblo, entró en Cafarnaún.
Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, el centurión le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente:
«Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestra gente y nos ha construido la sinagoga».
Jesús se puso en camino con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle:
«Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir a ti personalmente. Dilo de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo soy un hombre sometido a una autoridad y con soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace».
Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo:
«Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe».
Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía Domingo 29 de mayo de 2016.
Hay un (...) siervo, aquel que es curado por Jesús. En el relato se dice que era muy querido por su dueño y que estaba enfermo, pero no se sabe cuál era su grave enfermedad (Lc 7, 2). De alguna manera, podemos reconocernos también nosotros en ese siervo. Cada uno de nosotros es muy querido por Dios, amado y elegido por él, y está llamado a servir, pero tiene sobre todo necesidad de ser sanado interiormente. Para ser capaces del servicio, se necesita la salud del corazón: un corazón restaurado por Dios, que se sienta perdonado y no sea ni cerrado ni duro. Nos hará bien rezar con confianza cada día por esto, pedir que seamos sanados por Jesús, asemejarnos a él, que «no nos llama más siervos, sino amigos» (cf. Jn 15, 15). 

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Memoria

PRIMERA LECTURA (opción 1) Gál 4, 4-7
Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas.

Hermanos:
Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.
Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡Abba! Padre.» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opcion 2) Ef 1, 3-6.
Dios nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos.
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios.

Hermanos:
Bendito sea Dios,
Padre de Nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la Persona de Cristo,
—antes de crear el mundo—
para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la Persona de Cristo
—por pura iniciativa suya—
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Lc 1, 46-48a. 48b-49. 50-51. 52-53. 54-55 (R.: 49)
R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

V. Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

V. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

V. Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

V. Derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

V. Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctus nomen eius.

Aleluya Cf. Lc 1, 45
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Dichosa tú, Virgen María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Beata es, Virgo María, quae credidisti quoniam perficientur ea quae dicta sunt tibi a Dómino.
R.

EVANGELIO Lc 1, 39-56
Dichosa tú, que has creído
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
–«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo:
— «Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
El amor y la gracia de tu Hijo, hecho hombre por nosotros, sea nuestro socorro, Señor, y el que al nacer de la Virgen no menoscabó la integridad de su Madre sino que la santificó, nos libre del peso de nuestros pecados y vuelva así aceptable nuestra ofrenda delante de tus ojos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Intercéssio, quaesumus, Dómine, beátae Maríae semper Vírginis múnera nostra comméndet, nosque in eius nóminis veneratióne tuae maiestáti reddat accéptos. Per Christum.
PREFACIO II DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Iglesia alaba a Dios inspirándose en las palabras de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Señor, y proclamar tus maravillas en la perfección de tus santos; y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María, exaltar especialmente tu generosidad inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.
En verdad hiciste obras grandes en favor de todos los pueblos, y has mantenido tu misericordia de generación en generación, cuando, al mirar la humillación de tu esclava, por ella nos diste al autor de la vida, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles te adoran eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos unirnos a sus voces cantando tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE BEATA MARIA VIRGINE
Ecclesia, verbis Mariae, laudes Deo persolvit
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, in ómnium Sanctórum provéctu te mirábilem confitéri, et potíssimum, beátae Vírginis Maríae memóriam recoléntes, cleméntiam tuam ipsíus grato magnificáre praecónio.
Vere namque in omnes terrae fines magna fecísti, ac tuam in saecula prorogásti misericórdiae largitátem, cum, ancíllae tuae humilitátem aspíciens, per eam dedísti humánae salútis auctórem, Fílium tuum, Iesum Christum, Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in aeternitáte laetántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 11, 27
Dichoso el vientre de María, la Virgen, que llevó al Hijo del eterno Padre.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1,48
Beátam me dicent omnes generatiónes, quia ancíllam húmilem respéxit Deus.
Oración después de la comunión
Al recibir estos sacramentos, Señor, imploramos de tu misericordia que cuantos nos gozamos en la festividad de María, siempre Virgen, nos entreguemos como ella al servicio de tu plan de salvación sobre los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Benedictiónis tuae, Dómine, intercedénte Dei Genetríce María, grátiam consequámur, ut, cuius venerándum nomen celebrámus, eius in ómnibus necessitátibus auxílium percipiámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de septiembre
M
emoria de san Juan, obispo de Constantinopla y doctor de la Iglesia, antioqueño de nacimiento, que, ordenado presbítero, llegó a ser llamado “Crisóstomo” por su gran elocuencia. Gran pastor y maestro de la fe en la sede constantinopolitana, sufrió el destierro por la facción de sus enemigos, y al volver del exilio por decreto del papa san Inocencio I, como consecuencia de los maltratos recibidos de sus guardas durante el camino de regreso, entregó su alma a Dios en Comana, localidad del Ponto, el catorce de septiembre (407).
2. En Ancira, de Galacia (hoy Ankara, en Turquía), san Julián, presbítero, mártir bajo el emperador Licinio (s. IV).
3. En Jerusalén, dedicación de las basílicas construidas piadosamente, por voluntad del emperador Constantino, sobre el monte Calvario y el Sepulcro del Señor (355).
4. En Tours, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Litorio, obispo, primer constructor de una iglesia dentro de los muros de la ciudad, por haber ya cristianos en ella (371).
5. En Valence, de la Galia Lugdunense, san Emiliano, venerado como primer obispo de esta ciudad (post 374).
6. En Cartago, en África, san Marcelino, mártir, que siendo alto funcionario imperial muy relacionado con los santos Agustín y Jerónimo, se le acusó de ser partidario del usurpador Heraclión y, aún siendo inocente, por defender la fe católica fue asesinado por los herejes donatistas (413).
7. En Angers, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Maurilio, obispo, nacido en Milán y discípulo de san Martín de Tours, que fue ordenado presbítero por éste, poniéndole al frente del pueblo de Colonna, y después, elevado a obispo, centró su preocupación en desterrar las supersticiones de los campesinos paganos (453).
8. En Sens, de Neustria (hoy Francia), san Amado, presbítero y abad, célebre por su austeridad, ayunos y amor a la soledad, presidió sabiamente el monasterio de Habend, que había fundado junto con san Romarico (c. 629).
9. En la isla de Tiro Maggiore (hoy Palmarola), a orillas de la bahía de la Spezia, en la Liguria, de Italia, san Venerio, eremita (s. VII).
10. En Bruel-sur-la-Lys, en la Galia Ambianense, tránsito de san Amado, obispo de Sion en la actual Suiza, muerto en el destierro al que le condenó el rey visigodo Teodorico III (c. 690).
11*. En Toledo, en España, beata María de Jesús López de Rivas, virgen, de la Orden de Carmelitas Descalzas, que, humilde y sufriente tanto en el alma como en el cuerpo, vivió unida a los dolores de la Pasión del Señor (1640).
12*. En el litoral frente a Rochefort, en la costa norte de Francia, beato Claudio Dumonet, presbítero y mártir en tiempo de la Revolución Francesa, que siendo profesor, atados sus pies y manos con cadenas, fue recluido en una vieja nave, anclada en el mar, hasta morir enfermo por inanición (1794).
13*. En Almería, de la región española de Andalucía, beato Aurelio María (Bienvenido) Villalón Acebrón, Hermano de las Escuelas Cristianas y mártir, fusilado en odio a la Iglesia (1936).