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jueves, 4 de agosto de 2016

Jueves 8 septiembre 2016, La Natividad de la Santísima Virgen María, fiesta.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

Capítulo VI. Bendición de un altar móvil

NORMAS GENERALES


1. «Un altar se llama fijo cuando está construido sobre el pavimento, de manera que no se pueda mover; se llama móvil si se puede trasladar» (43).

El altar fijo se ha de dedicar según el rito descrito en la dedicación de un altar (pp. 85-100). Pero también al altar móvil se le debe respeto y honor, porque es la mesa destinada en forma única y estable para el banquete eucarístico. Conviene, pues, que el altar móvil, si no se consagra, al menos reciba una bendición antes de ponerlo en ser­vicio, según el rito que aquí se describe (44).

2. El altar móvil se puede construir de cualquier material sólido que convenga al uso li­túrgico, según las tradiciones y costumbres de las diversas regiones (45).

3. Para erigir un altar móvil se observan, con las debidas adaptaciones, las normas pres­critas en los números 6-10 de la Introducción a la dedicación de un altar (pp. 77-78). Pero no se colocan en su base reliquias de santos.

4. Conviene que sea el obispo de la diócesis o el presbítero rector de la iglesia el que ben­diga el altar móvil.

5. El altar móvil puede bendecirse cualquier día, excepto el viernes de la Pasión del Se­ñor y el Sábado santo. Se preferirá un día de mayor asistencia de fieles y, sobre todo, el domingo, si razones pastorales no aconsejan otra cosa.

6. En el rito de bendición de un altar móvil se dice la misa del día.

43 Ordenación general del Mista romano, núm. 261.
44 Cf. ibid., núm. 265.
45 Cf. ibid., núm. 264.


CALENDARIO

8 JUEVES. LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, fiesta


Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. I santa María Virgen «en la Natividad», o II-V.
LECC.: vol. V.
- Miq 5, 1-4a. El tiempo en que la madre dé a luz.
o bien: Rom 8, 28-30. A los que había escogido, Dios los predestinó.
- Sal 12. R. Desbordo de gozo con el Señor.
- Mt 1, 1-16. 18-23. La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 9 de septiembre, pág. 543.
CALENDARIOS: Tarragona, Teruel y Albarracín: Albarracín-ciudad (S).
Albacete: Nuestra Señora de los Llanos (S).
Andorra: Nuestra Señora de Meritxell (S).
Canarias: Nuestra Señora del Pino (S).
Ciudad Rodrigo: Virgen de la Peña (S). Salamanca-provincia: (F).
Córdoba-ciudad: Nuestra Señora de Fuensanta (S).
Huelva-ciudad: Nuestra Señora de la Cinta (S).
Málaga: Nuestra Señora de la Victoria (S).
Orihuela-Alicante, en la ciudad de Orihuela: Nuestra Señora de Monserrate (S).
Oviedo: Nuestra Señora de Covadonga (S).
Salamanca-ciudad: Santa María de la Vega (S).
Valladolid: Nuestra Señora de San Lorenzo (S).
Urgell: Nuestra Señora de Núria. (S).
San Sebastián-ciudad: Nuestra Señora del Coro (F).
Ávila y Segovia: Nuestra Señora de Soterraña (F).
Mínimos: Nuestra Señora de la Victoria (F).
Orden de San Juan de Jerusalén: Nuestra Señora de Filermo (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado.

8 de septiembre
LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.
Fiesta.
Die 8 septembris
IN NATIVITATE BEATAE MARIAE VIRGINIS
Festum
Antífona de Entrada
Celebremos con alegría el Nacimiento de María, la Virgen: de ella salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios.
Antiphona ad introitum
Cum iucunditáte Nativitátem beátae Maríae Vírginis celebrémus, ex qua ortus est sol iustítiae, Christus Deus noster.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis
Oración Colecta
Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fámulis tuis, quaesumus, Dómine, caeléstis grátiae munus impertíre, ut, quibus beátae Vírginis partus éxstitit salútis exórdium, Nativitátis eius festívitas pacis tríbuat increméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la Fiesta de La Natividad de la Santísima Virgen.

PRIMERA LECTURA (opción 1) Miq 5, 1-4a
El tiempo en que la madre dé a luz

Lectura de la profecía de Miqueas.

Así dice el Señor:
«Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel.
Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial.
Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel.
En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios.
Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Rom 8, 28-30
A los que había escogido, Dios los predestinó
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:
Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio.
A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos.
A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 12, 6ab. 6Cd (R.: Is 61, 10)
R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Dichosa eres, santa Virgen María, y digna de toda alabanza: de ti salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Señor.
Felix es, sacra Virgo María, et omni laude digníssima, quia ex te ortus est sol iustítiae, Christus Deus noster.
R.

EVANGELIO Mt 1, 1-16. 18-23
La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

(Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amós a Josías; Josías engendró a Jecomas y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.)
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
-«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios con nosotros".»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
La predestinación de María
488 "Dios envió a su Hijo" (Ga 4, 4), pero para "formarle un cuerpo" (cf. Hb 10, 5) quiso la libre cooperación de una criatura. Para eso desde toda la eternidad, Dios escogió para ser la Madre de su Hijo, a una hija de Israel, una joven judía de Nazaret en Galilea, a "una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María" (Lc 1, 26-27):
El Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la encarnación para que, así como una mujer contribuyó a la muerte, así también otra mujer contribuyera a la vida (LG 56; cf. 61).
489 A lo largo de toda la Antigua Alianza, la misión de María fue preparada por la misión de algunas santas mujeres. Al principio de todo está Eva: a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una descendencia que será vencedora del Maligno (cf. Gn 3, 15) y la de ser la Madre de todos los vivientes (cf. Gn 3, 20). En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su edad avanzada (cf. Gn 18, 10  - 14; Gn 21, 1-2). Contra toda expectativa humana, Dios escoge lo que era tenido por impotente y débil (cf. 1Co 1, 27) para mostrar la fidelidad a su promesa: Ana, la madre de Samuel (cf. 1S 1), Débora, Rut, Judit, y Ester, y muchas otras mujeres. María "sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen. Finalmente, con ella, excelsa Hija de Sión, después de la larga espera de la promesa, se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación" (LG 55).

Oración de los fieles
347. Al celebrar, hermanos, la Natividad de María, que dio al mundo a Cristo, el Salvador, invoquemos humildemente a nuestro Dios y Señor.
- Por la Iglesia inmaculada, extendida por todo el mundo: para que Dios la conceda la unidad y la libertad, la llene de los dones del Espíritu y conduzca a sus hijos a la perfección. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones: para que fomenten siempre la paz, la libertad, la justicia y el progreso. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo de Israel, del que nacieron Cristo y María: para que su fe en el Dios único y verdadero lo lleve a descubrir en Cristo al Mesías prometido. Roguemos al Señor.
- Por los perseguidos a causa de su fe, por los que fluctúan entre dudas e incertidumbres, por los que se han apartado del camino de la verdad: para que recobren la esperanza en Cristo el Salvador. Roguemos al Señor.
- Por cuantos estamos aquí reunidos: para que Dios nos haga fuertes en la tentación, generosos con nuestros hermanos y fervientes en el servicio divino. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor todopoderoso y eterno, las oraciones de tu pueblo, que venera con amor el nacimiento de la Madre de tu Unigénito: derrama, por su intercesión, sobre nosotros los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
El amor y la gracia de tu Hijo, hecho hombre por nosotros, sea nuestro socorro, Señor, y el que al nacer de la Virgen no menoscabó la integridad de su Madre, sino que la santificó, nos libre del peso de nuestros pecados y vuelva así aceptable nuestra ofrenda delante de tus ojos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Nativitátem beátae Vírginis Maríae cum gáudio recoléntes, tibi, Dómine, múnera nostra deférimus, et súpplices deprecámur, ut Fílii tui nobis succúrrat humánitas, qui ex eádem Vírgine carnem dignátus est suscípere. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
Maternidad de la santísima Virgen María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la natividad de Santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in nativitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la Comunión
La Virgen dará a luz un hijo que salvará a su pueblo de los pecados.
Antiphona ad communionem Is 7,14; Mt 1,21
Ecce Virgo páriet Fílium, qui salvum fáciet pópulum suum a peccátis eórum.
Oración después de la Comunión
Que se alegre tu Iglesia, Señor, fortalecida con estos sacramentos, y se goce en el nacimiento de la Virgen María, que fue para el mundo esperanza y aurora de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Exsúltet Ecclésia tua, Dómine, quam sacris mystériis refecísti, de beátae Maríae Vírginis Nativitáte congáudens, quae univérso mundo spes fuit et auróra salútis. Per Christum.
Bendición solemne. Santa María Virgen.
El Dios, que en su providencia amorosa quiso salvar al género humano por el fruto bendito del seno de la Virgen María, os colme de sus bendiciones.
R. Amén.
Que os acompañe siempre la protección de la Virgen, por quien habéis recibido al Autor de la vida.
R. Amén.
Y a todos vosotros, reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de María, el Señor os conceda la alegría del Espíritu y los bienes de su reino.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Formula benedictionis sollemnis. De beata Maria Virgine
Deus, qui per beátae Maríae Vírginis partum genus humánum sua vóluit benignitáte redímere, sua vos dignétur benedictióne ditáre.
R. Amen.
Eiúsque semper et ubíque patrocínia sentiátis, per quam auctórem vitae suscípere meruístis.
R. Amen.
Et qui hodiérna die devótis méntibus convenístis, spiritálium gaudiórum caelestiúmque praemiórum vobíscum múnera reportétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 9 de septiembre
S
an Pedro Claver
, presbítero de la Compañía de Jesús, que en Nueva Cartagena, ciudad de Colombia, durante más de cuarenta años consumió su vida con admirable abnegación y eximia caridad para con los esclavos negros, bautizando con su propia mano a casi trescientos mil de ellos (1654).
2. En Roma, en el cementerio «ad Duas Lauros», de la vía Labicana, san Gorgonio, mártir (post 203).
3. En el territorio de Sabina, a treinta miliarios de la ciudad de Roma, san Jacinto, mártir (s. inc.).
4. En el monasterio de Clonmacnoise, a orillas del río Shannon, en Hibernia, san Ciarano (o bien Querano o Kiriano), presbítero y abad, fundador de dicho cenobio (s. VI).
5*. En Castilla la Nueva, región de España, beata Toribia, llamada María de la Cabeza, esposa de san Isidro labrador, con quien llevó vida humilde y hacendosa (s. XII).
6*. En York, en Inglaterra, beato Jorge Douglas, presbítero y mártir, oriundo de Escocia, maestro de escuela y ordenado sacerdote en París, que, siendo reina Isabel I, sufrió el patíbulo por persuadir a otros a abrazar la fe católica, emigrando así vencedor al cielo (1587).
7*. En Münster, en Alemania, beata María Eutimia (Emma) Üffing, virgen, de la Congregación de las Hermanas de la Compasión, que pasó su vida sirviendo a los enfermos, mostrando su eximia piedad, su benignidad y su olvido de sí misma (1855).
8*. En la ciudad de Gramat, en la región de Cahors, en Francia, beato Pedro Bonhomme, presbítero, que se distinguió por las misiones populares y la evangelización de los campesinos, fundando la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Monte Calvario, para cuidar a jóvenes, enfermos y necesitados (1861).
9*. En Port Louis, de la isla Mauricio, en el Océano Indico, beato Jacobo Desiderio Laval, presbítero, que después de ejercer algunos años de médico, ingresó como misionero en la Congregación del Espíritu Santo, llevando a negros esclavos a la libertad de hijos de Dios (1864).
10*. En Bilbao, ciudad del País Vasco, en España, beato Francisco Gárate Aranguren, religioso de la Compañía de Jesús, que se santificó practicando la humildad en el ejercicio de portero durante cuarenta y dos años (1929).