jueves, 11 de agosto de 2016

Jueves 15 septiembre 2016, Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Instrucción «Inaestimabile donum» acerca del culto del misterio eucarístico (3 de abril de 1980)

B) Culto Eucarístico fuera de la Misa


20. Se recomienda vivamente la devoción tanto pública como privada hacia la Santísima Eucaristía, incluso fuera de la Misa: por tanto, deriva del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual.

21. Al ordenar los piadosos ejercicios eucarísticos, ténganse en cuenta los tiempos litúrgicos, a fin de que los mismos ejercicios estén en armonía con la liturgia, se inspiren de alguna manera en ella y a ella guíen al pueblo cristiano (30).

22. Sobre la exposición de la Santísima Eucaristía —ya sea prolongada o breve—, las procesiones eucarísticas, los congresos eucarísticos, y toda la ordenación de la piedad eucarística, obsérvense las indicaciones pastorales y las disposiciones dadas por el Ritual Romano (31).

23. No se olvide que “antes de la bendición con el Sacramento debe dedicarse un tiempo conveniente a lecturas de la Palabra de Dios, a cantos y plegarias y a un poco de oración en silencio” (32). Al final de la adoración se canta un himno, se recita o se canta una de las oraciones, tomada de entre las que están en el Ritual Romano (33).

24. El tabernáculo, en el que se conserva la Eucaristía, puede ser colocado en un altar o fuera de él, en un lugar de la iglesia bien visible, verdaderamente digno y debidamente adornado, o en una capilla apta para la oración privada y para la adoración de los fieles (34).

25. El tabernáculo debe ser sólido, inviolable, y no transparente (35). Ante él, donde la presencia de la Eucaristía estará señalada por el conopeo o por otro medio idóneo establecido por la autoridad competente, debe arder perennemente una lámpara, como signo de honor tributado al Señor (36).

26. Ante el Santísimo Sacramento, guardado en el sagrario o expuesto públicamente, manténgase la práctica venerable de la genuflexión en señal de adoración (37). Este acto requiere que se le dé un profundo contenido. Para que el corazón se incline ante Dios con profunda reverencia, la genuflexión no sea ni apresurada ni distraída.

27. Si algo ha sido introducido que esté en contraste con estas disposiciones, debe ser corregido. La mayor parte de las dificultades encontradas en la actuación de la reforma de la liturgia, y sobre todo de la Misa, provienen del hecho de que algunos sacerdotes y fieles no han tenido quizás un conocimiento suficiente de las razones teológicas y espirituales por las que se han hecho los cambios, según los principios establecidos por el Concilio.

30) Cf. Rituale Romanum, De Sacra Communione et de culto Mysterii eucharistici extra Missam, 79-80.
31) Cf. ib., 82-112.
32) Ib., 89. 

33) Cf. ib., 97.
34) Cf. Institutio generalis Missalis Romani, 276.
35) Cf. Rituale Romanum, De sacra Communione et de cultu Mysterii eucharistici extra Missam, 10.
36) Cf. S. Congr. de Ritos, Instr. Eucharisticum mysterium, 57.
37) Cf. Rituale Romanum, De sacra Communione et de cultu Mysterii eucharistici extra Missam, 84.


CALENDARIO

15 JUEVES. NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN DE LOS DOLORES, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I de SMV «en la fiesta».
LECC.: vol. IV para la 1a lectura y vol. V para el Evangelio.
- 1 Cor 15, 1-11. Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído.
- Sal 117. R. Dad gracias al Señor porque es bueno.
- Secuencia: La Madre piadosa estaba.
- Evangelio: Jn 19, 25-27. Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena.
o bien: Lc 2, 33-35. A ti, una espada te traspasará el alma.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 16 de septiembre, pág. 555.
CALENDARIOS: Servitas, Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, Esclavas de la Virgen Dolorosa, Terciarios y Terciarias Capuchinos y Legionarios de Cristo: (S). Pasionistas y Misioneras Eucarísticas de Nazaret: (F).
Cuenca-ciudad, Guadix-Baza, ciudad de Guadix y Granada-ciudad: Nuestra Señora de las Angustias. (S). Cuenca-diócesis y Granada-diócesis: (F).
León: Nuestra Señora la Virgen del Camino (S).
Santander: Nuestra Señora Bien Aparecida (F).
Zamora: Dedicación de la iglesia-catedral F).
Jaén: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ramón del Hoyo López, obispo (1996).
Toledo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ángel Fernández Collado, obispo auxiliar (2013).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de Nuestra Señora de los Dolores, que de pie junto a la cruz de Jesús, su Hijo, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora. Fue la nueva Eva, que por su admirable obediencia contribuyó a la vida, al contrario de lo que hizo la primera mujer, que por su desobediencia trajo la muerte.

15 de septiembre
Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores
Memoria
Die 15 septembris
Beatæ Mariæ Virginis Perdolentis
Memoria
Antífona de entrada Lc 2,34-35
Simeón dijo a María: Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti una espada te traspasará el alma.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 2,34-35
Dixit Símeon ad Maríam: Ecce, pósitus est hic in ruínam et in resurrectiónem multórum in Israel, et in signum cui contradicétur; et tuam ipsíus ánimam pertransíbit gládius.
Oración colecta
Señor, tú que has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Fílio tuo in cruce exaltáto compatiéntem Matrem astáre voluísti, da Ecclésiae tuae, ut, Christi passiónis cum ipsa consors effécta, eiúsdem resurrectiónis párticeps esse mereátur. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
1ª Lectura y salmo del Jueves de la XXIV semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 15, 1-11Predicamos ésto, y así lo creísteis vosotros
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, en el que además estáis fundados,
y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano.
Porque yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto; después se apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí.
Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de ser llamado apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto yo como ellos predicamos así, y así lo creísteis vosotros.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 117, 1-2. 16-17. 28 (R.: 1)
R.
Dad gracias al Señor porque es bueno. Confitémini Dómino, quóniam bonus.
O bien: Aleluya.

V. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R.
Dad gracias al Señor porque es bueno. Confitémini Dómino, quóniam bonus.

V. «La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R.
Dad gracias al Señor porque es bueno. Confitémini Dómino, quóniam bonus.

V. Tú eres mi Dios, te doy gracias;
Dios mío, yo te ensalzo. R.
Dad gracias al Señor porque es bueno. Confitémini Dómino, quóniam bonus.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Memoria (Lecc. ant. V)

PRIMERA LECTURA Heb 5, 7-9
Aprendió a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna

Lectura de la carta a los Hebreos.

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado.
Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 30, 2-3a. 3b-4. 5-6. 15-16. 20 (R.: 17b)
R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

Secuencia
La Madre piadosa estaba
junto a la cruz, y lloraba
mientras el Hijo pendía;

cuya alma triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y afligida
estaba la Madre herida,
de tantos tormentos llena!

Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

¿Y cuál hombre no llorara
si a la Madre contemplara
de Cristo en tanto dolor?

¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.

Vio morir al Hijo amado
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.

Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.

Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo;

porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!
Llore yo con ansias tantas
que el llanto tan dulce me sea;

porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio;

porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén;

porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria.
Sequentia
Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
dum pendebat Filius.

Cuius animam gementem,
contristatam et dolentem
pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta
fuit illa benedicta
mater Unigeniti!

Quæ mærebat et dolebat
pia Mater, dum videbat
Nati poenas incliti.

Quis est homo qui non fleret,
Matrem Christi si videret
tanto supplicio?

Quis non posset contristari,
piam Matremcontemplari
dolentem cum Filio?

Pro peccatis suæ gentis
vidit Iesum in tormentis,
et flagellis subditum.

Vidit suum dulcem Natum
morientem desolatum,
dum emisit spiritum.

Eia, Mater, fons amoris,
me sentire vim doloris
fac, ut tecum lugeam.

Fac ut ardeat cor meum
in amando Christum Deum,
ut sibi complaceam.

* Sancta Mater, istud agas
Crucifixi fige plagas
cordi meo valide.

Tui Nati vulnerati,
tam dignati pro me pati,
poenas mecum divide.

Fac me tecum pie flere,
Crucifixo condolere,
donec ego vixero.

Iuxtacrucem tecum stare,
ac me tibi sociare
in planctu desidero.

Virgo virginum præclara,
mihi iam non sis amara:
fac me tecum plangere.

Fac ut portem Christi mortem,
passionis fac me sortem,
et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari,
cruce hac inebriari,
et cruore Filii.

Flammis urar ne succensus,
per te, Virgo, sim defensus
in die iudicii.

Fac me cruce custodiri,
morte Christi præmuniri,
confoveri gratia.

Quando corpus morietur,
fac ut animæ donetur
Paradisi gloria.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Feliz la Virgen María, que, sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. Felix est beáta Maria Virgo, quae sine morte méruit martyrii palmam sub cruce Dómini.
R.

EVANGELIO (opción 1) Jn 19, 25-27
Triste contemplaba y dolorosa miraba de Hijo amado la pena
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
-«Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego, dijo al discípulo:
-«Ahí tienes a tu madre.»
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO (opción 2) Lc 2, 33-35
A ti, una espada te traspasará el alma
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo el padre y la madre de Jesús estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre:
–«Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
964 Totalmente unida a su Hijo…
El papel de María con relación a la Iglesia es inseparable de su unión con Cristo, deriva directamente de ella. "Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta su muerte" (LG 57). Se manifiesta particularmente en la hora de su pasión:
"La Bienaventurada Virgen avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la cruz. Allí, por voluntad de Dios, estuvo de pie, sufrió intensamente con su Hijo y se unió a su sacrificio con corazón de Madre que, llena de amor, daba su consentimiento a la inmolación de su Hijo como víctima. Finalmente, Jesucristo, agonizando en la cruz, la dio como madre al discípulo con estas palabras: 'Mujer, ahí tienes a tu hijo' (Jn 19, 26-27)" (LG 58).
2618 El Evangelio nos revela cómo María ora e intercede en la fe: en Caná (cf Jn 2, 1-12) la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, signo de otro banquete, el de las bodas del Cordero que da su Cuerpo y su Sangre a petición de la Iglesia, su Esposa. Y en la hora de la nueva Alianza, al pie de la Cruz (cf Jn 19, 25-27), María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera "madre de los que viven".
2679 María es la orante perfecta, figura de la Iglesia. Cuando le rezamos, nos adherimos con ella al designio del Padre, que envía a su Hijo para salvar a todos los hombres. Como el discípulo amado, acogemos (cf Jn 19, 27) a la madre de Jesús, hecha madre de todos los vivientes. Podemos orar con ella y a ella. La oración de la Iglesia está sostenida por la oración de María. Le está unida en la esperanza (cf LG 68-69).

Oración de los fieles
132. (adaptada) Sigamos decididamente al Señor Jesús, que se entregó por nosotros en la Cruz, para realizar plenamente la voluntad del Padre.
- Para que el Padre, que hizo de María la discípula de la Palabra antes que fuese madre del Verbo encarnado, conceda a la comunidad eclesial el espíritu de la escucha para obedecer en la fe a cada señal de su voluntad. Oremos.
- Para que el Señor, que confió al corazón de la Virgen Madre a todos los hombres redimidos por su Hijo, conceda a sus discípulos capacidad para ver y compartir las angustias y esperanzas de todo hombre. Oremos.
- Para que el Padre, que asoció María al sacrificio del Hijo, sostenga a cuantos viven en el sufrimiento, en la enfermedad y en la soledad, para que puedan experimentar el gozo y la esperanza. Oremos.
- Para que nosotros, que caminamos llevando la cruz de cada día, miremos a María, madre y modelo de la Iglesia, y nos dejemos convertir a Dios, que espera sin cansarse nuestro retorno a él. Oremos.
Padre omnipotente, que nos llamas a la conversión del corazón y a la renovación de la vida; haz que, a imitación de María, experimentemos la dicha de ser discípulos de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Dios de misericordia, recibe los dones y oraciones que ofrecemos, a gloria de tu nombre, en esta fiesta de la Virgen María, a quién tú nos entregaste como madre amorosa cuando estaba junto a la cruz de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Super oblata
Súscipe, miséricors Deus, ad tui nóminis laudem preces hostiásque in veneratióne beátae Maríae Vírginis exhíbitas, quam, stantem iuxta crucem Iesu, cleménter nobis Matrem piíssimam providísti. Per Christum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Maternidad de María.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la (***) de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in ...* beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre.
Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión 1P 4,13
Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo, para que cuando se manifieste su gloria reboséis de gozo.
Antiphona ad communionem Cf. 1P 4,13
Communicántes Christi passiónibus, gaudéte, ut et in revelatióne glóriae eius gaudeátis exsultántes.
Oración después de la comunión
Después de recibir el sacramento de la eterna redención, te pedimos, Señor, que, al recordar los dolores de la Virgen María, completemos en nosotros, en favor de la Iglesia, lo que falta a la pasión de Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Sumptis, Dómine, sacraméntis redemptiónis aetérnae, súpplices deprecámur, ut, compassiónem beátae Maríae Vírginis recoléntes, ea in nobis pro Ecclésia adimpleámus, quae desunt Christi passiónum. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de septiembre
M
emoria de los santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires, acerca de los cuales el catorce de septiembre se relata la sepultura del primero y la pasión del segundo. Juntos son celebrados en esta memoria por el orbe cristiano, porque ambos testimoniaron, en días de persecución, su amor por la verdad indefectible ante Dios y el mundo (252, 258).
2. En Calcedonia, de Bitinia (hoy Turquía), santa Eufemia, mártir; que, según tradición, después de sufrir varias torturas bajo el emperador Diocleciano y el procónsul Prisco, al final de su combate alcanzó la corona de la gloria (c. 303).
3. En el monte Soracte, hacia la vía Flaminia, en el Lacio, santos Abundio y compañeros, mártires (304).
4. En Roma, en la vía Nomentana, hacia Capria, en el cementerio mayor, santos Víctor, Félix, Alejandro y Papías, mártires (s. inc.).
5. En Nocera de los Paganos, en la Campania (hoy Italia), san Prisco, obispo y mártir, a quien san Paulino de Nola dedicó loas poéticas (c. s. IV).
6. En Cándida Casa (hoy Whitehorn), en la región de Galloway, en Escocia, conmemoración de san Niniano, obispo, bretón de nacimiento, que llevó a los pictos a la verdad de la fe, fundando allí una sede episcopal (c. 432).
7. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santos Rogelio, monje anciano, y el joven Servideo (‘Abdallah), que, procedentes de Oriente, predicaron con audacia a Cristo entre los sarracenos, por lo cual, condenados a pena capital, sin ápice de tristeza, amputadas piernas y manos, fueron finalmente degollados (852).
8*. En Praga, en el territorio de Bohemia, santa Ludmila, mártir, duquesa de Bohemia, que como responsable de la educación de su nieto san Wenceslao, procuró infundir en su ánimo el amor de Cristo, hasta morir estrangulada por la conjuración de su nuera Drahomira y otros nobles paganos (921).
9. En Vintonia (hoy Winchester), en Inglaterra, santa Edita, virgen, hija del rey de los anglos, que desde su más temprana edad se consagró a Dios en un monasterio, ignorando más que abandonando el mundo (c. 984).
10*. En Montecasino, tránsito del beato Víctor III, papa, quien, después de regir sabiamente durante treinta años el célebre monasterio y enriquecerlo magníficamente, fue elegido para gobernar la Iglesia romana (1087).
11*. En Savigny, de Normandía, en la Galia, san Vital, abad, que, dejadas las ocupaciones seculares, se entregó en la soledad al cultivo de la observancia rigurosa, ganando muchos seguidores para el monasterio por él fundado (1122).
12*. En el monasterio de Santa María de Huerta, en la región hispánica de Castilla, tránsito de san Martín, llamado el Sacerdote, que, siendo abad cisterciense, fue ordenado obispo de Sigüenza y se esforzó por reformar el clero, retirándose, finalmente, a su propio monasterio (1213).
13*. En Salon, de la Provenza, en Francia, tránsito del beato Ludovico Alemán, obispo de Arlés, que vivió una vida de eximia piedad y penitencia (1450).
14*. En Nagasaki, en Japón, beatos Domingo Shobioye, Miguel Timonoya y su hijo Pablo, degollados por su confesión de fe (1628).
15. En Lima, en el Perú, san Juan Macías, religioso dominico, que, dedicado por mucho tiempo a oficios humildes, atendió con diligencia a pobres y enfermos y rezó asiduamente el Rosario por las almas de los difuntos (1645).
16. En Sai-Nam-Hte, en Corea, pasión de san Andrés Kim Taegòn, presbítero y mártir, que dedicado durante dos años y con gran celo a la labor sacerdotal, fue decapitado con glorioso martirio. Su memoria se celebra el veinte de septiembre (1846).
17*. En la localidad de Ódena, en la provincia de Barcelona, en España, beato Ignacio Casanovas, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, mártir por Cristo en la persecución religiosa durante la contienda española (1936).
18*. En la localidad de Turis, en la provincia de Valencia, también en España, beatos mártires Laureano (Salvador) Ferrer Cardet, presbítero, Benito (Manuel) Ferrer Jordá y Bernardino (Pablo) Martínez Robles, religiosos, de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores, los cuales murieron a manos de los hombres en la misma persecución religiosa, pero recibieron de Dios el reino celestial (1936).