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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

viernes, 22 de julio de 2016

Viernes 26 agosto 2016, Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, patrona de la ancianidad, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

Partes del rito de la dedicación

A. Entrada en la iglesia


11. El rito empieza con la entrada en la iglesia, la cual puede hacerse de tres maneras, de acuerdo con las circunstancias de tiempo y lugar:
a) Procesión a la iglesia que se va a dedicar: Se hace la reunión en una iglesia cercana, o en otro lugar apropiado, desde donde el obispo, los ministros y los fieles se dirigen orando y cantando hacia la iglesia que se va a dedicar.
b) Entrada solemne: Si no hay la procesión, la comunidad se reúne en la entrada de la iglesia.
c) Entrada sencilla: Los fieles se reúnen en la misma iglesia; el obis­po, los concelebrantes y los ministros salen de la sacristía en la forma acos­tumbrada.

Dos ritos sobresalen en la entrada a la nueva iglesia:
a) Entrega de la iglesia: Los delegados de quienes edificaron la igle­sia la entregan al obispo.
b) Aspersión de la iglesia: El obispo bendice agua y asperja con ella al pueblo, que es el templo espiritual, y asperja también los muros de la iglesia y el altar.

B. Liturgia de la palabra

12. En la liturgia de la palabra se hacen tres lecturas, escogidas de entre las que propone el Leccionario para la celebración de la dedicación de una iglesia.

Con todo, en la primera lectura se lee siempre, incluso en tiempo pas­cual, el texto de Nehemías que nos muestra al pueblo de Jerusalén congrega­do alrededor del escriba Esdras para escuchar la proclamación de la ley de Dios (Ne 8, 2-4a. 5-6. 8-10).

13. Después de las lecturas, el obispo hace la homilía, en la cual explica los textos bíblicos y el significado de la dedicación de la iglesia.

Se dice siempre el Credo. La oración universal o de los fieles se omi­te, ya que en su lugar se cantan las letanías de los santos.

CALENDARIO

26 VIERNES. SANTA TERESA DE JESÚS JORNET E IBARS, virgen, patrona de la ancianidad, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 1, 17-25. Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres, pero para los llamados a Cristo, sabiduría de Dios.
- Sal 32. R. La misericordia del Señor llena la tierra.
- Mt 25, 1-13. ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de agosto, pág. 515.
CALENDARIOS: Hermanitas de los Ancianos Desamparados: (S).
Hijas de la Cruz: Santa Juana Isabel Bichier des Ages, religiosa (S).
Albarracín: San Clemente y compañeros mártires (MO).
Sevilla: San Geroncio de Itálica, obispo y mártir (MO).
Carmelitas Descalzos: Transverberación del corazón de Santa Teresa de Jesús (MO).
Pasionistas: Beato Domingo de la Madre de Dios Barberi, presbítero (MO).
Huesca: San Orencio, obispo y mártir (ML).
Mallorca, Menorca y Capuchinos: Beato Junípero Serra, presbítero (ML).
Agustinos: Santos Liberato, Bonifacio y compañeros, mártires (ML).
Carmelitas: Beato Jaime Retouret, presbítero y mártir (ML).
Dominicos: Beato Santiago de Bevagna, presbítero (ML).
Familia salesiana: Beato Ceferino Namuncurá, laico (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, que para la asistencia a los ancianos fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y falleció en Liria, en España. (1897)

26 de agosto
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, patrona de la ancianidad
Memoria.
COMMUNE VIRGINUM.
PRO UNA VIRGINE 3.
Antífona de Entrada
Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te ha preparado desde la eternidad.
Antiphona ad introitum
Veni, sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus praeparávit in aetérnum.
Oración Colecta
Oh Dios, que has guiado a la virgen santa Teresa a la perfecta caridad en el cuidado de los ancianos, concédenos, a ejemplo suyo, servir a Cristo en el prójimo, para ser testimonios de su amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Exáudi, quaesumus, Dómine, preces nostras, ut, qui beátae N. vírginis virtútem devóte recólimus, in tui amóre permanére et usque in finem semper créscere mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XXI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 1, 17-25
Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres; pero para los llamados es sabiduría de Dios.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.
Pues el mensaje de la cruz es necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios.
Pues está escrito:
«Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces».
¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el docto? ¿Dónde está el sofista de este tiempo? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo?
Y puesto que, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los que creen.
Pues los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados —judíos o griegos—, un Cristo que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 32, 1-2. 4-5. 10-11 (R.: cf. 5b)
R.
La misericordia del Señor llena la tierra. Misericordia Dómini plena est terra.

V. Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas.
R.
La misericordia del Señor llena la tierra. Misericordia Dómini plena est terra.

V. La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.
R.
La misericordia del Señor llena la tierra. Misericordia Dómini plena est terra.

V. El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
R.
La misericordia del Señor llena la tierra. Misericordia Dómini plena est terra.

Aleluya Lc 21, 36
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Estad despiertos en todo tiempo, pidiendo manteneros en pie ante el Hijo del hombre. Vigiláte, omni témpore orántes, ut digni habeámini stare ante Filium hóminis.
R.

EVANGELIO Mt 25, 1-13
¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo.
Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes.
Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz:
“¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”.
Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las prudentes:
“Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.
Pero las prudentes contestaron:
“Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:
Señor, señor, ábrenos.
Pero él respondió:
“En verdad os digo que no os conozco”.
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta, Martes 7 de junio de 2016
«¿Cuál es el aceite del cristiano? ¿Cuál es la batería del cristiano para producir la luz? Sencillamente la oración». «Tú puedes hacer muchas cosas, muchas obras, incluso obras de misericordia, puedes hacer muchas cosas grandes por la Iglesia -una universidad católica, un colegio, un hospital…-, e incluso te harán un monumento de bienhechor de la Iglesia», pero «si no rezas» todo esto no aportará luz. «Cuántas obras se convierten en algo oscuro, por falta de luz, por falta de oración». Y por oración, se entiende «la oración de adoración al Padre, de alabanza a la Trinidad, la oración de acción de gracias, también la oración con la que se piden cosas al Señor», pero siempre una «oración del corazón». Es precisamente ese «el aceite, esa es la batería, que da vida a la luz».

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concédenos que, al recordar las maravillas que el amor de tu Hijo realizó en nosotros, nos reafirmemos, a ejemplo de los santos, en el amor a ti y al prójimo. Por Jesucristo.
Super oblata
Súscipe, Dómine, obséquium humilitátis nostrae, quod tibi in commemoratióne beátae N. vírginis exhibémus, et nos, per immaculátam hóstiam, da iúgiter in tuo conspéctu pio sanctóque amóre flagráre. Per Christum.
PREFACIO DE LAS SANTAS VÍRGENES Y RELIGIOSOS.
Significado de la vida de consagración exclusiva a Dios.
En verdad es justo y necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de la tierra, y, al recordar a los santos que por reino de los cielos se consagraron a Cristo, celebremos la grandeza de tus designios.
En ellos recobra el hombre la santidad primera que de ti había recibido, y gusta ya en la tierra los dones reservados para el cielo.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS VIRGINIBUS ET RELIGIOSIS
De signo vitae Deo consecratae.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
In Sanctis enim, qui Christo se dedicavérunt propter regnum caelórum, tuam decet providéntiam celebráre mirábilem, qua humánam substántiam et ad primae oríginis révocas sanctitátem, et perdúcis ad experiénda dona, quae in novo saeculo sunt habénda.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Mt. 25, 6
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 6
Média nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei
Oración después de la comunión
Alimentados con el sacramento de salvación te rogamos, Dios de misericordia, que, imitando la caridad de santa Teresa, seamos un día partícipes de su gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti pane refécti, humíliter deprecámur cleméntiam tuam, Dómine, ut, qui de beátae N. commemoratióne gaudémus, véniam delictórum, sospitátem córporum, gratiámque et glóriam aetérnam consequámur animárum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de agosto
M
emoria de santa Mónica, que, muy joven todavía, fue dada en matrimonio a Patricio, del que tuvo hijos, entre los cuales se cuenta a Agustín, por cuya conversión derramó abundantes lágrimas y oró mucho a Dios. Al tiempo de partir para África, ardiendo en deseos de la vida celestial, murió en la ciudad de Ostia del Tíber (387).
2. En Capua, de la Campania, san Rufo, mártir (s. III/IV).
3. En Tomis, de la Escitia, santos mártires Marcelino, tribuno, su esposa Mannea, Juan, hijo de ambos, y Serapio, clérigo, y Pedro, soldado (c. s. IV).
4. En Bérgamo, en la provincia de Liguria, san Narno, que es considerado primer obispo de la ciudad (s. IV).
5. En la Tebaida, en Egipto, san Poemeno, abad, tenido en suma consideración entre los anacoretas y del que se refieren muchas máximas llenas de sabiduría (s. IV/V).
6. En Couserans, de la Aquitania, san Licerio, obispo, que, oriundo de Hispania, fue discípulo de san Fausto de Riez y con sus oraciones libró a la ciudad de ser destruida por los visigodos (c. 540).
7. En Arlés, de la Provenza, san Cesáreo, obispo, que, después de haber llevado vida monástica en la isla de Lérins, recibió ese episcopado en contra de sus deseos. Preparó y reunió sermones apropiados para las festividades que los presbíteros debían leer con objeto de instruir al pueblo y escribió también reglas de vida, tanto para hombres como para religiosas, para dirigir la vida monástica (542).
8. En Pavía, de la Lombardía, san Juan, obispo (c. 825).
9*. En el monasterio de Peterhausen, que él había fundado, en Suabia, sepultura de san Gebhardo, obispo de Constancia (995).
10*. En el monasterio de Aulps, en Saboya, muerte de san Guarino, obispo de Sión, que, siendo monje de Molesmes en tiempos de san Roberto, fundó este cenobio, que dirigió santamente y agregó a la Orden del Císter (1150).
11*. En Lausana, entre los helvecios (hoy Suiza), san Amadeo, obispo. Siendo monje de Claraval, fue designado abad del cenobio de Hautecombe y elegido, más tarde, para la sede episcopal, desde donde educó con destreza a los jóvenes, formó un clero piadoso y casto y cantó las alabanzas en su predicación de la bienaventurada Virgen María (1159).
12*. En Foligno, de la Umbría, beato Ángel Conti, presbítero de la Orden de Eremitas de San Agustín, insigne por sus penitencias y humildad, y de suma paciencia al recibir ofensas (1312).
13*. En Leominster, en Inglaterra, beato Rogerio Cadwalador, presbítero y mártir. Había sido ordenado en Valladolid, en España, e, insigne por su ciencia, ejerció su ministerio clandestinamente durante dieciséis años en su patria y, finalmente, condenado por el hecho de ser sacerdote, en tiempo del rey Jacobo I fue ajusticiado después de crueles torturas (1610).
14*. En Nagasaki, en Japón, beatos Francisco de Santa María, presbítero de la orden de los Hermanos Menores, y sus catorce compañeros (Sus nombres: Beatos Bartolomé Laurel y Antonio de San Francisco, religiosos de la Orden de los Hermanos Menores; Gaspar Vaz y María, esposos; Magdalena Kiyota, viuda; Cayo Jiyemon, Francisca, Francisco Kurobioye, Luis Matsuo Soyemon, Martín Gómez, Tomás Wo Jinyemon, Lucas Kiyemon y Miguel Kizayemon), mártires, que por orden del gobernador de la ciudad sufrieron el martirio en odio al nombre cristiano (1627).
15. En la ciudad de Usk, en Gales, san David Lewis, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, ordenado sacerdote en Roma, celebró ocultamente los sacramentos en su patria durante más de treinta años y prestó ayuda a los pobres, hasta que en el reinado de Carlos II fue ahorcado por ser sacerdote (1679).
16*. En el mar frente a Rochefort, en Francia, en una vieja nave, beatos mártires Juan Bautista de Souzy, presbítero, y Udalrico (Juan Bautista) Guillaume, hermano de las Escuelas Cristianas, mártires, que, en el furor de la persecución contra la Iglesia, fueron detenidos de manera inhumana y por Cristo murieron de hambre y aquejados de grave enfermedad (1794).
17*. En Reading, en Inglaterra, beato Domingo de la Madre de Dios Barberi, presbítero de la Congregación de la Pasión, que, buscando con empeño restablecer la unidad de los cristianos, llevó a muchos al seno de la Iglesia católica (1849).
18*. En la localidad de Picasent, en la región de Valencia, en España, beato Fernando González Añón, presbítero y mártir, que, en tiempo de persecución, mereció pasar a la bienaventuranza eterna (1936).
19*. En el camino entre las aldeas de Godella y Bétera, en el mismo territorio en España, beato Raimundo Martí Soriano, presbítero y mártir, que, en el furor de la misma persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo (1936).
20*. En San Sebastián, en España, beata María del Pilar Izquierdo Albero, virgen, que muy probada por la pobreza y por graves enfermedades, sirvió a Dios mostrado una caridad singular en favor de los pobres y afligidos, para cuyo servicio fundó la Obra Misionera de Jesús y María (1945).