lunes, 25 de julio de 2016

Lunes 29 agosto 2016, 1ª Lectura y salmo Lunes XXII semana del Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
1ª Lectura y salmo del Lunes de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 2, 1-5
Os anuncié a Cristo crucificado

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 97. 98. 99. 100. 101. 102 (R.: 97a)
R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. ¡Cuánto amo tu voluntad:
todo el día estoy meditando. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. Tu mandato me hace más sabio
que mis enemigos,
siempre me acompaña. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. Soy más docto que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. Soy más sagaz que los ancianos,
porque cumplo tus leyes. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. Aparto mi pie de toda senda mala,
para guardar tu palabra. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!

V. No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido. R.
¡Cuánto amo tu ley, Señor! Quomodo diléxi legem tuam, Dómine!