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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

lunes, 18 de julio de 2016

Lunes 22 agosto 2016, Santa María Virgen, Reina, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

CAPÍTULO I. COLOCACIÓN DE LA PRIMERA PIEDRA O COMIENZO DE LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IGLESIA

NORMAS GENERALES


1. Cuando se empieza la construcción de una nueva iglesia conviene celebrar un rito para implorar la bendición de Dios sobre la obra y para recordar a los fieles que el edificio de piedras materiales es signo visible de aquella Iglesia viva o edificación de Dios for­mada por ellos mismos (1).

Según el uso litúrgico, este rito consta de bendición del terreno de la nueva iglesia y de bendición y colocación de la primera piedra.

Si por alguna razón de tipo artístico o estructural no se coloca la primera piedra, con­viene, con todo, celebrar el rito de bendición del terreno de la nueva iglesia, para con­sagrar a Dios el comienzo de la obra.

2. El rito de colocación de la primera piedra o del comienzo de la nueva iglesia puede rea­lizarse en cualquier día y hora, excepto en el Triduo pascual, pero se escogerá un día de gran afluencia de fieles.

3. Conviene que el obispo diocesano celebre el rito. Si él no puede hacerlo, encomendará este oficio a otro obispo o presbítero, sobre todo al que tenga como asociado y colabo­rador en el cuidado pastoral de la diócesis o de la comunidad para la cual se edifica la Iglesia.

4. Se avisará con tiempo a los fieles el día y la hora de la celebración, y el párroco u otros encargados de ello los instruirán sobre el sentido del rito y sobre la veneración que merece la iglesia que para ellos se construye. Conviene invitar también a los fieles a que ayuden gustosamente en la construcción de la iglesia.

5. En cuanto sea posible, procúrese que el terreno de la futura iglesia esté bien delimi­tado y que se pueda circundar.

6. En el lugar del futuro altar se clavará una cruz de madera de altura conveniente.

7. Para este rito se preparará lo siguiente:
a) el Pontifical romano y el Leccionario;
b) la sede para el obispo;
c) la primera piedra, si es del caso, la cual, según costum­bre, será cuadrada y angular; además el cemento y las herramientas para colocar la piedra en los cimientos;
d) agua bendita con el hisopo;
e) el incensario y la naveta;
f) la cruz procesional y los ciriales para los ministros.

Se utilizará un buen equipo de sonido, para que el pueblo congregado pueda oír fácil­mente las lecturas, oraciones y moniciones.

8. Se usarán vestiduras de color blanco o festivo:
a) para el obispo: alba, estola, capa pluvial, mitra y báculo;
b) para el presbítero, si es él quien preside la celebración: alba, estola y capa pluvial;
c) para los diáconos: alba, estola y, si se quiere, la dalmáti­ca ;
d) para los demás ministros: alba u otras vestiduras legítimamente aprobadas.

(1) Cf, I Co 3, 9; Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, num. 6.

CALENDARIO

22 LUNES. SANTA MARÍA VIRGEN, REINA, m. obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Tes 1, 1-5. 11b-12. El Señor es glorificado en vosotros, y vosotros en él.
- Sal 95. R. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.
- Mt 23, 13-22. ¡Ay de vosotros, guías ciegos!
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 23 de agosto, pág. 507.
CALENDARIOS: Misioneras de la Caridad: Inmaculado Corazón de María (S).
Oviedo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Gabino Díaz Merchán, arzobispo, emérito (1965).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de la Bienaventurada Virgen María Reina, que engendró al Hijo de Dios, Príncipe de la paz, cuyo reino no tendrá fin, y es saludada por el pueblo cristiano como Reina del cielo y Madre de la misericordia.

22 de agosto
Santa María Virgen, Reina
Memoria
Die 22 augusti
Beatæ Mariæ Virginis Reginæ
Memoria
Antífona de entrada Cf. Sal 44, 10. 14
María, nuestra Reina, está de pie, a la derecha de Cristo, enjoyada con oro, vestida de perlas y brocado.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 44,10
Astitit Regína a dextris tuis in vestítu deauráto, circúmdata varietáte.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Fílii tui Genetrícem nostram constituísti Matrem atque Regínam, concéde propítius, ut, ipsíus intercessióne suffúlti, tuórum in regno caelésti consequámur glóriam filiórum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Tes 1, 1-5. 11b-12
El nombre del Señor será glorificado en vosotros y vosotros en él

Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses en Dios, nuestro Padre, y en el Señor Jesucristo.
A vosotros gracia y paz de parte de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
Debemos dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente y sigue aumentando el amor mutuo de todos y cada uno de vosotros.
Esto hace que nos mostremos orgullosos de vosotros ante las iglesias de Dios por vuestra paciencia y vuestra fe en medio de todas las persecuciones y tribulaciones que estáis soportando.
Así se pone de manifiesto el justo juicio divino, de manera que lleguéis a ser dignos del reino de Dios, por el cual padecéis.
Nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe. De este modo, el nombre de nuestro Señor Jesús será glorificado en vosotros y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 95, 1-2a. 2b-3. 4-5 (R.: cf. 3)
R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini.

V. Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini.

V. Porque es grande el Señor,
y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Pues los dioses de los gentiles no son nada,
mientras que el Señor ha hecho el cielo. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen.
Oves meæ vocem meam áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.
R.

EVANGELIO Mt 23, 13-22
¡Ay de vosotros, guías ciegos!
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo:
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno de la “gehenna” el doble que vosotros!
¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: “Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga”! Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro?
O también: “Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga”. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura por él y por cuanto hay sobre él; quien jura por el templo, jura por él y por quien habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de consensu evangelistarum, 1, 34
También entendemos por el templo y el altar al mismo Jesucristo, por oro y ofrenda las alabanzas, sacrificios y súplicas que en él y por medio de él, le ofrecemos; y no es, por lo tanto El quien se santifica por medio de estas cosas, sino ellas que son santificadas por El. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre la ofrendas
Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas en conmemoración de la Virgen María, y te suplicamos la protección de Jesucristo, tu Hijo, que se ofreció a ti en la cruz como hostia inmaculada. Por Jesucristo, Señor nuestro.
Super oblata
Memóriam recoléntes beátae Vírginis Maríae, tibi, Dómine, múnera nostra offérimus, deprecántes, ut eius nobis succúrrat humánitas, qui tibi oblatiónem seípsum in cruce óbtulit immaculátam. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
La maternidad de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la fiesta de Santa María, siempre virgen. Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo y, sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in festivitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Lc 1, 45
Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1,45
Beáta es, quae credidísti, quóniam perficiéntur ea, quae dicta sunt tibi a Dómino.
Oración después de la comunión
Después de recibir este sacramento celestial, te suplicamos, Señor, que cuanto hemos celebrado la memoria de la Santísima Virgen María lleguemos a participar en el banquete del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sumptis, Dómine, sacraméntis caeléstibus, te súpplices deprecámur, ut, qui beátae Vírginis Maríae memóriam venerándo recólimus, aetérni convívii mereámur esse partícipes. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 23 de agosto
S
anta Rosa, virgen
, quien, todavía muy niña, destacó por su gran austeridad, y recibido en Lima, ciudad de Perú, el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden Regular de Predicadores, se entregó a la penitencia y a la oración. Ardiendo en celo por la salvación de los pecadores y de los indígenas, por quienes deseaba dar su misma vida, se sometía de buena gana a toda clase de sufrimientos para ganarlos para Cristo. Su muerte tuvo lugar el día 24 de agosto (1617).
2. Conmemoración de san Zaqueo, obispo, que, según tradición, fue el cuarto sucesor de Santiago, hermano del Señor, en el gobierno de la Iglesia de Jerusalén (s. II).
3. En Roma, en el cementerio de San Lorenzo, en la vía Tiburtina, santos Abundio y Ireneo, mártires (s. inc.).
4. En Ostia del Tíber, santos Ciriaco y Arquelao, mártires (s. inc.).
5. En Nove, de la Mesia Inferior, san Lupo mártir, que, según la tradición, alcanzó la libertad de Cristo al ser degollado (s. inc.).
6. En Egea, de Cilicia, santos mártires Claudio, Asterio y Neón, hermanos, que, según tradición, acusados por su madrastra de ser cristianos, fueron decapitados en tiempo del emperador Diocleciano y del prefecto Lysias (303).
7. En Autun, de la Galia Lugdunense, san Flaviano, obispo, que brilló en tiempos del rey Clodoveo (s. V/VI).
8*. En Derry, en Hibernia (hoy Irlanda), san Eugenio, primer obispo de Ardstraw (s. VI).
9*. En el monasterio de san Felipe Argiró, cerca de Locri, en la Calabria inferior, san Antonio de Gerace, eremita (s. X).
10*. En una nave anclada frente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan (Protasio) Bourdon, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que encarcelado junto con varios sacerdotes en tiempo de la Revolución Francesa, procuró alivio a los compañeros de cautiverio, hasta que murió contagiado de la peste (1794).
11*. En la localidad de Tavernes de Valldigna, en la región de Valencia, en España, beatos mártires Constantino Carbonell Sempere, presbítero, Pedro Gelabert Amer y Raimundo Grimaltós Monllor, religiosos, de la Compañía de Jesús, que sufrieron el martirio durante la persecución contra la fe (1936).
12*. Cerca de la aldea de Vallbona, también en la región valenciana de España, beatos mártires Florentino Pérez Romero, presbítero, y Urbano Gil Sáez, religioso, de los Religiosos Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores, que, en tiempo de la misma persecución, asumieron perfectamente la prueba por la fe (1936).
13*. En la población de Silla, en el mismo territorio, beato Juan María de la Cruz (Mariano) García Méndez, presbítero de la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús y mártir, que en la misma persecución contra la religión, conservó hasta la muerte la fe de Cristo (1936).
14*. En la localidad de Puzol, también cerca de Valencia, en España, beatas Rosaria (Petra María Victoria) Quintana Argos y Serafina (Manuela Justa) Fernández Ibero, vírgenes de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia y mártires, que, en el furor de la misma persecución, alcanzaron la gracia del martirio (1936).

15*. En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Francisco Dachtera, presbítero y mártir. Polaco de nacionalidad, en tiempo de guerra, destrozado por las atrocidades realizadas por los médicos sin consideración alguna a la dignidad humana, murió por Cristo (1944).