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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 7 de julio de 2016

Jueves 11 agosto 2016, Santa Clara, virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la ordenación del Obispo, de los presbíteros y de los diáconos.

CAPÍTULO III. ORDENACIÓN DE DIÁCONOS

I. IMPORTANCIA DE LA ORDENACIÓN


173. Los diáconos se ordenan mediante la imposición de las manos heredada de los Apóstoles, para desempeñar eficazmente su ministerio por la gracia sacramental. Por eso, ya desde la primitiva época de los Apóstoles, la Iglesia Católica ha tenido en gran honor el sagrado Orden del diaconado [24].

174. Es oficio propio del diácono, según le fuere asignado por la autoridad competente, administrar solemnemente el Bautismo, reservar y distribuir la Eucaristía, asistir al Matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia, llevar el Viático a los moribundos, leer la sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y la oración de los fieles, administrar los sacramentales, presidir el rito de los funerales y de la sepultura. Dedicados a los oficios de la caridad y de la administración, recuerden los diáconos el aviso del bienaventurado Policarpo: “Compasivos, diligentes, actuando según la verdad del Señor, que se hizo servidor de todos” [25].

175. Los que van a ser ordenados diáconos deben ser admitidos por el Obispo como candidatos, exceptuando los que están adscritos por los votos a un instituto clerical [26].

176. Mediante la Ordenación de diácono se obtiene la incorporación al estado clerical y la incardinacíón a una diócesis o prelatura personal.

177. Por la libre aceptación del celibato ante la Iglesia, los candidatos al diaconado se consagran a Cristo de un modo nuevo. Están obligados a manifestarlo públicamente aun aquellos que hayan emitido el voto de castidad perpetua en un instituto religioso.

178. En la celebración de las Órdenes se encomienda a los diáconos la función de la alabanza divina en la que la Iglesia pide a Cristo, y por él al Padre, la salvación de todo el mundo; y así han de celebrar la Liturgia de las Horas por todo el pueblo de Dios, más aún, por todos los hombres.

24. Cf. PABLO VI, Carta apostólica Sacrum diaconatus Ordinem, 18 de junio 1967: A.A.S. 59 (1967) 697-704.
25. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia, Lumen gentium, núm. 29.
26. Cf. PABLO VI, Carta apostólica Ad pascendum, núm. 1; A.A.S. 64 (1972) 538; CIC, can. 1034.

CALENDARIO

11 JUEVES. SANTA CLARA, virgen, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Ez 12, 1-12. Emigra a la luz del día, a la vista de todos.
- Sal 77. R. No olvidéis las acciones de Dios.
- Mt 18, 21-19, 1. No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de agosto, pág. 482.
CALENDARIOS: II Orden: (S). Familia Franciscana: (F).
Santiago de Compostela-ciudad: Santa Susana de Braga, virgen y mártir (F). Santiago de Compostela-diócesis: (ML).
León: Traslación de las reliquias de san Froilán, obispo (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Clara, virgen, que, como primer ejemplo de las Damas Pobres de la Orden de los Hermanos Menores, siguió a san Francisco, llevando en Asís, en la región italiana de Umbría, una vida austera pero rica en obras de caridad y de piedad. Insigne amante de la pobreza, no consintió ser apartada de la misma ni siquiera en la extrema indigencia y en la enfermedad. (1253)

Oración colecta propia. El resto del común de vírgenes 1.

11 de agosto
Santa Clara, virgen
Memoria
Die 11 augusti
S. Claræ, virginis
Memoria
Antífona de entrada
Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te ha preparado desde la eternidad.
Antiphona ad introitum
Veni, sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus praeparávit in aetérnum.
Oración colecta
Oh Dios, que infundiste en santa Clara un profundo amor a la pobreza evangélica, concédenos por su intercesión, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espíritu, merezcamos llegar a contemplarte en tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Claram ad paupertátis amórem misericórditer adduxísti, eius nobis intercessióne concéde, ut, in pagupertáte spíritus Christum sequéntes, ad tui contemplatiónem in caelésti regno perveníre mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XIX semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Ez 12, 1-12
Emigro en pleno día, a la vista de todos

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Me fue dirigida esta palabra del Señor:
«Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde:
tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen, porque son un pueblo rebelde.
Así pues, tú, hijo de hombre, prepara tu equipaje para el destierro, y emigra en pleno día, a la vista de todos; a la vista de todos emigra a otro sitio. Tal vez así comprendan que son un pueblo rebelde.
Sacarás tu equipaje de deportado en pleno día, a la vista de todos; partirás al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.
A la vista de todos abre una brecha en el muro y saca por allí tu equipaje.
Cárgalo al hombro a la vista de todos, sácalo en la oscuridad. Cúbrete la cara para no ver la tierra, porque hago de ti un signo para la casa de Israel».
Yo hice todo lo que me había ordenado. Saqué mi equipaje como quien va al destierro, en pleno día; al atardecer abrí una brecha en el muro con las manos, lo saqué en la oscuridad y me lo cargué al hombro, a la vista de todos.
A la mañana siguiente me fue dirigida esta palabra del Señor:
«Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías?
Pues respóndeles:
“Esto dice el Señor Dios: Este oráculo toca al príncipe en Jerusalén y a toda la casa de Israel que vive allí”.
Di: “Yo soy un signo para vosotros: como yo he hecho, así harán con ellos. Serán deportados, irán al destierro.
El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el equipaje, en la oscuridad saldrá por una brecha que abrirán en el muro para sacarlo, se cubrirá la cara para no ver su tierra con sus propios ojos”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 77, 56-57. 58-59. 61-62 (R.: cf. 7b)
R.
¡No olvidéis las acciones del Señor! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Ellos tentaron al Dios Altísimo y se rebelaron,
negándose a guardar sus preceptos;
desertaron y traicionaron como sus padres,
fallaron como un arco engañoso. R.
¡No olvidéis las acciones del Señor! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Con sus altozanos lo irritaban,
con sus ídolos provocaban sus celos.
Dios lo oyó y se indignó,
y rechazó totalmente a Israel. R.
¡No olvidéis las acciones del Señor! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a las manos enemigas;
entregó su pueblo a la espada,
encolerizado contra su heredad. R.
¡No olvidéis las acciones del Señor! Ne obliviscámini óperum Dei.

Aleluya Sal 118, 135
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus decretos.
Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum, et doce me iustificatiónes tuas.
R.

EVANGELIO Mt 18, 21-19, 1
No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».
Jesús le contesta:
«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.
Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:
“Págame lo que me debes”.
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:
“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.
Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 18-agosto-2014
Jesús nos pide que creamos que el perdón es la puerta que conduce a la reconciliación. Diciéndonos que perdonemos a nuestros hermanos sin reservas, nos pide algo totalmente radical, pero también nos da la gracia para hacerlo. Lo que desde un punto de vista humano parece imposible, irrealizable y, quizás, hasta inaceptable, Jesús lo hace posible y fructífero mediante la fuerza infinita de su cruz. La cruz de Cristo revela el poder de Dios que supera toda división, sana cualquier herida y restablece los lazos originarios del amor fraterno.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIV
302. Oremos al Señor nuestro Dios.
- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.
- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones que humildemente te ofrecemos en memoria de tu virgen santa N., y concédenos por esta hostia inmaculada, permanecer ardiendo en tu presencia en el fuego sagrado de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, obséquium humilitátis nostrae, quod tibi in commemoratióne beátae N. vírginis exhibémus, et nos, per immaculátam hóstiam, da iúgiter in tuo conspéctu pio sanctóque amóre flagráre. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 10, 42
Esta virgen sensata ha elegido la parte mejor y no se la quitarán.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 10, 42
Optimam partem elégit sibi virgo prudens, quae non auferétur ab ea.
Oración después de la comunión
Reconfortados con el pan del cielo, imploramos, Señor, de tu bondad que a cuantos nos llena de alegría el recuerdo de tu virgen santa N., nos concedas el perdón de las culpas, la salud de los cuerpos, la gracia del alma y la gloria eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti pane refécti, humíliter deprecámur cleméntiam tuam, Dómine, ut, qui de beátae N. commemoratióne gaudémus, véniam delictórum, sospitátem córporum, gratiámque et glóriam aetérnam consequámur animárum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de agosto
S
anta Juana Francisca Frémiot de Chantal
, religiosa, que siendo primero madre de familia, tuvo como fruto de su cristiano matrimonio seis hijos, a los que educó piadosamente, y muerto su esposo, bajo la dirección de san Francisco de Sales abrazó con decisión el camino de la perfección y realizó obras de caridad, en especial para con los pobres y enfermos. Dio comienzo a la Orden de la Visitación de santa María, que dirigió también prudentemente, y su muerte tuvo lugar en Moulins, junto al Aller, cerca de Nevers, en Francia, el día trece de diciembre (1641).
2. En Catania, de Sicilia, san Euplo, mártir, que, según la tradición, en la persecución desencadenada por el emperador Diocleciano, cuando llevaba en sus manos los volúmenes de los Evangelios, fue encarcelado por el gobernador Calvisiano y cuando, interrogado de nuevo, respondió que se gloriaba de tener en el corazón los Evangelios, fue flagelado hasta morir (304).
3. En Nicomedia, santos Aniceto y Focio, mártires (s. IV).
4*. En Killala, en Hibernia (hoy Irlanda), san Muredaco, obispo (c. s. V).
5*. Asimismo, en Hibernia (hoy Irlanda), en el monasterio que recibió su nombre, santa Lelia, virgen (s. V).
6. En Brescia, de la Lombardía, san Herculano, obispo (s. VI).
7. En la isla de Lérins, en la Provenza, santos mártires Porcaro, abad, y varios monjes, que, según la tradición, murieron a manos de los sarracenos (c. s. VIII).
8*. En Ruthin, en el norte de Gales, beato Carlos Meehan, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir. Irlandés de nacimiento, mientras se dirigía a su patria por aquella región, fue detenido y condenado a muerte por haber entrado en los dominios del rey Carlos II, y ahorcado y descuartizado, alcanzó la palma del martirio (1679).
9*. En Roma, beato Inocencio XI, papa, que gobernó sabiamente la Iglesia, pese a estar aquejado de fuertes dolores y pesares (1689).
10*. En una vieja nave anclada frente a Rochefort, en Francia, beato Pedro Jarrige de la Morélie de Puyredon, presbítero, que, en el furor de la persecución contra la Iglesia, sufrió la muerte tras haber sido expuesto durante larguísimo tiempo a los ardientes rayos del sol (1794).
11. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, santos mártires Jacobo Do Mai Nam, presbítero, Antonio Nguyen Dích, labrador, y Miguel Nguyen Huy My, médico, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fueron decapitados tras sufrir crueles torturas por su fe en Cristo (1838).
12*. En la villa de Hornachuelos, cerca de Córdoba, en España, beata Victoria Díaz y Bustos de Molina, virgen y mártir. Ejerció el cargo de maestra en el Instituto Teresiano y, desencadenado el ataque contra la Iglesia, proclamando su fe cristiana y exhortando a otros al martirio, mereció ella misma sufrir el martirio (1936).
13*. En Valdemoro, cerca de Madrid, también en España, beato Flavio (Atilano) Argüeso González, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que, en la misma persecución, murió por el odio contra la fe (1936).
14*. En Barbastro, cerca de Huesca, en Aragón, de España, beatos Sebastián Calvo Martínez, presbítero, y cinco compañeros (Sus nombres: Beatos Pedro Cunill Padrós, José Pavón Bueno, Nicasio Sierra Ucar, presbíteros; Venceslao Clarís Vilaregut, subdiácono; Gregorio Chirivás Lacambra, religioso), mártires, religiosos de la Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María, que, en la mencionada persecución, consumaron su combate glorioso (1936).
15*. En Tarragona, también en España, beato Antonio Perulles Estívill, presbítero de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y mártir, que, en el furor de la misma persecución, acabó su martirio estando de camino (1936).
16*. En Dachau, cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beatos Floriano Stepniak, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y José Straszewski, presbíteros y mártires, que, invadida Polonia en el tiempo de guerra, murieron en la cámara de gas en el campo de concentración (1942).
17*. En la localidad de Planegg, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Carlos Leisner, presbítero y mártir, que encarcelado, cuando todavía era diácono, por la proclamación pública de su fe y el constante servicio en favor de las almas, fue ordenado sacerdote en el campo de concentración de Dachau. Puesto en libertad, murió a causa de los sufrimientos soportados durante su cautividad (1945).