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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 16 de junio de 2016

Jueves 21 julio 2016, San Lorenzo de Brindis, presbítero y doctor, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Ritual del Matrimonio (Praenotanda)

6. Con su presencia trajo la bendición y la alegría a las bodas de Caná, convirtiendo el agua en vino, anunciando así por adelantado la hora de la alianza nueva y eterna: «Pues de la misma manera que Dios en otro tiempo salió al encuentro de su pueblo con un pacto de amor y fidelidad, ahora el Salvador de los hombres» (10) se ofrece a la Iglesia como esposo, cumpliendo en su misterio pascual la alianza con ella.

7. Por el Bautismo, sacramento de la fe, el hombre y la mujer, de una vez para siempre, se insertan en la alianza de Cristo con la Iglesia, y así su comunidad conyugal es asumida en la caridad de Cristo y enriquecida con la fuerza de su sacrificio (11). Por esta nueva situación, el Matrimonio válido de los bautizados es siempre Sacramento (12).

8. Por el sacramento del Matrimonio los cónyuges cristianos significan el misterio de unidad y de amor fecundo entre Cristo y la Iglesia (13) y participan de él; debido a ello, tanto al abrazar la vida conyugal, como en la aceptación y educación de la prole, se ayudan mutuamente a santificarse y encuentran ellos también su lugar y su propio carisma en el pueblo de Dios (14).

9. Por este Sacramento, el Espíritu Santo hace que, así como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella (15), también los cónyuges cristianos, iguales en dignidad, con la mutua entrega y el amor indiviso, que mana de la fuente divina de la caridad, se esfuercen por fortalecer y fomentar su unión matrimonial. De modo que, asociando a la vez lo divino y lo humano, en la prosperidad y en la adversidad, perseveren fieles en cuerpo y alma (16), permaneciendo absolutamente ajenos a todo adulterio y divorcio (17).

10. El verdadero cultivo del amor conyugal y todo el sentido de la vida familiar, sin subestimar los demás fines del Matrimonio, tienden a que los cónyuges cristianos estén animosamente dispuestos a cooperar con el amor del Creador y Salvador, quien por medio de ellos amplía y enriquece día a día a su familia (18). Y así, confiando en la divina Providencia y ejercitando el espíritu de sacrificio (19), glorifican al Creador y se esfuerzan por alcanzar la perfección en Cristo cuando cumplen la función de procrear con generosa responsabilidad humana y cristiana (20).

11. Dios, que llamó a los esposos al Matrimonio, continúa llamándolos a perfeccionar su propio Matrimonio (21). Los que se casan en Cristo, desde la fe en la palabra de Dios, pueden celebrar con fruto el misterio de la unión entre Cristo y la Iglesia, vivirlo santamente y testificarlo públicamente ante todos. El Matrimonio deseado, preparado, celebrado y vivido cotidianamente a la luz de la fe, es aquel «que la Iglesia une, que la oblación confirma, que la bendición refrenda, que los ángeles proclaman, que el Padre tiene por válido... ¡Qué preciosa la unión entre dos fieles que tienen una misma esperanza, un mismo modo de vida y de servicio! Ambos son hijos de un mismo Padre, ambos servidores de un mismo Dueño, sin ninguna separación ni en la carne ni en el espíritu. Son ciertamente dos en una sola carne; donde hay una sola carne, hay un solo espíritu» (22).

10 Ibíd., núm. 48.
11 Cf. JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Familiaris consortio, núm. 13: AAS 74 (1982), p. 95;
CONCILIO VATICANO II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, núm. 48.
12 Cf. Código de Derecho Canónico, can. 1055, § 2.
13 Cf. Ef 5, 25.
14 CE 1Co 7,7; CONCILIO VATICANO II, Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia, núm 11.
15 Cf. Ef 5, 25.
16 Cf. CONCILIO VATICANO II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia, en el mundo actual, núms. 48 y 50.
17 Cf. ibíd., núm. 49.
18 Cf. ibíd., núm. 50.
19 CE 1Co 7, 5.
20 CE CONCILIO VATICANO II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, núm. 50.
21 Cf. JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Familiaris consortio, núm. 51: AAS 74 (1982), p. 143.
22 TERTULIANO, Ad uxorem, II, VIII: CCL 1, p. 393.


CALENDARIO

21 JUEVES DE LA XVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN LORENZO DE BRINDIS, presbítero y doctor, m. libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Jer 2, 1-3. 7-8. 12-13. Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron aljibes agrietados.
- Sal 35. R. En ti, Señor, está la fuente viva.
- Mt 13, 10-17. A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 22 de julio, pág. 435.
CALENDARIOS: Capuchinos: San Lorenzo de Brindis, presbítero y doctor (F). Familia Franciscana: (MO).
Mallorca: Beato Simón Reynés y compañeros, mártires (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: Beato Gabriel Pergaud, presbítero y mártir (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Lorenzo de Brindis, presbítero y doctor de la Iglesia, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, predicador incansable por las regiones de Europa, que, de carácter sencillo y humilde, cumplió fielmente todas las misiones que se le encomendaron, como la defender la Iglesia contra los infieles, reconciliar a los príncipes enfrentados y llevar el gobierno de su Orden religiosa. Murió en Lisboa, en Portugal, el veintidós de julio de 1619.

Oración colecta propia. El resto del formulario está tomado del común de pastores: 5. Pastores.

21 de julio
San Lorenzo de Brindis, presbítero y doctor de la Iglesia
Die 21 iulii
S. Laurentii de Brindisi, presbyteri et Ecclesiae doctoris
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 4, 18
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde.
Oración colecta
Oh Dios, que para gloria de tu nombre y salvación de las almas otorgaste a san Lorenzo de Brindis espíritu de consejo y fortaleza, concédenos llegar a conocer con ese mismo espíritu las cosas que debemos realizar y la gracia de llevarlas a la práctica después de conocerlas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui pro nóminis tui glória et animárum salúte beáto Lauréntio presbytero spíritum consílii et fortitúdinis contulísti, da nobis, in eódem spíritu, et agénda cognóscere, et cógnita, eius intercessióne, perfícere. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Jer 2, 1-3. 7-8. 12-13
Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes agrietados

Lectura del libro de Jeremías.

El Señor me dirigió la palabra:
«Grita y que te oiga todo Jerusalén:
Esto dice el Señor:
Recuerdo tu cariño juvenil,
el amor que me tenías de novia,
cuando ibas tras de mí por el desierto,
por tierra que nadie siembra.
Israel era sagrada para el Señor,
fruto primero de su cosecha:
quien probaba de ella la pagaba,
la desgracia caía sobre él
—oráculo del Señor—.
Os traje a una tierra de huertos,
para comer sus frutos deliciosos;
pero entrasteis y profanasteis mi tierra,
hicisteis abominable mi heredad.
Los sacerdotes no preguntaban:
“¿Dónde está el Señor?”.
Los expertos en leyes no me reconocían;
los pastores se rebelaban contra mí,
los profetas profetizaban por Baal,
fueron tras ídolos que no sirven de nada.
Espantaos, cielos, de ello,
horrorizaos y temblad aterrados
—oráculo del Señor—,
pues una doble maldad
ha cometido mí pueblo:
me abandonaron a mí,
fuente de agua viva,
y se cavaron aljibes,
aljibes agrietados
que no retienen agua».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 35, 6-7ab. 8-9. 10-11 (R.: 10a)
R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. ¡Qué inapreciable es tu misericordia, oh, Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. Porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños.
Benedíctus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.
R.

EVANGELIO 13, 10-17A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Por qué les hablas en parábolas?»
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender;
miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo,
son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.
En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, quaestiones evangeliorum, 14
Esto es, quedaron ciegos para las verdades del Señor, ocultas en sus parábolas, a fin de que se arrepintiesen después de la resurrección mediante una penitencia más saludable. Porque cegados ellos por la oscuridad del discurso del Señor, no comprendieron sus palabras, y no entendiéndolas, no creyeron en El; no creyendo en El, lo crucificaron; pero después de la resurrección, asombrados de los milagros que se hacían en su nombre, se arrepintieron a la vista de su gran crimen, y abatidos hicieron penitencia. En seguida, después de aceptado el perdón, su conversión se apoyó en un amor intensísimo, pero a algunos de ellos aquella ceguera no sirvió para que se convirtiesen.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIX
307. Oremos al Señor.
- Por la Iglesia universal, por nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones del mundo, por nuestra patria. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren los horrores de la guerra. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
Que tu misericordia, Señor, nos conceda lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, humildemente imploramos de tu Divina Majestad, que estos dones, que ofrecemos en honor de tus santos y que testimonian tu poder y tu gloria, le alcancen a tu pueblo los frutos de la eterna salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Maiestátem tuam supplíciter implorámus, omnípotens Deus, ut, sicut glóriam divínae poténtiae múnera pro beáto N. obláta testántur, sic nobis efféctum tuae salvatiónis impéndant. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus usque ad consummatiónem saeculi, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Fortalecidos con el pan de la vida, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de san N., nos concedas servirte con entrega generosa y amar a nuestros hermanos con amor incansable. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Refectióne sacra enutrítos, fac nos, omnípotens Deus, exémpla beáti N. iúgiter sequéntes, te pérpeti devotióne cólere, et indeféssa ómnibus caritáte profícere. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de julio
F
iesta de santa María Magdalena, que, liberada por el Señor de siete demonios y convertida en su discípula, le siguió hasta el monte Calvario y mereció ser la primera que vio al Señor resucitado en la mañana de Pascua y la que se lo comunicó a los demás discípulos (s. I).
2. En Ancira, de Galacia, san Platón, mártir (s. III/IV).
3. En África, santos mártires Masilitanos, de quienes, en el aniversario de su muerte, san Agustín predicó un sermón a los fieles (s. III/IV).
4. En Antioquía, ciudad de Siria, san Cirilo, obispo, el cual, siendo emperador Diocleciano, fue encarcelado y desterrado (c. 306).
5. En la fortaleza de Suania, en los montes del Cáucaso, san Anastasio, monje, discípulo de san Máximo el Confesor, con el que, por defender la fe ortodoxa, fue encarcelado y tuvo que sufrir toda suerte de tormentos. Falleció en dicha fortaleza, o tal vez en camino, cuando se dirigía hacia ella (662).
6. En el monasterio de Fontenelle, en Neustria, san Vandregisilo, abad, que, habiendo renunciado a vivir en la corte con el rey Dagoberto, hizo vida monástica en varios lugares, y promovido al sacerdocio por san Audeno, obispo de Rouen, en el bosque llamado Gemeticense fundó y rigió el monasterio de este mismo nombre (c. 668).
7. En Menat, en la Galia Arvernense, san Meneleo, abad (c. 700).
8*. En Pavía, ciudad de la Lombardía, san Jerónimo, obispo (s. VIII).
9*. En Lodi, en la Lombardía también, san Gualterio, fundador del Hospital de la Misericordia (1224).
10*. En Venecia, beato Agustín de Biella Fangi, presbítero de la Orden de Predicadores, que prestó grandes servicios en Soncino, en Viglebano y en la misma Venecia (1493).
11. En Lisboa, capital de Portugal, san Lorenzo de Brindis, cuya memoria se celebró ayer (1619).
12. En Cardiff, ciudad de Gales, santos Felipe Evans, de la Compañía de Jesús, y Juan Lloyd, presbíteros y mártires, que, siendo rey Carlos II, fueron ahorcados al descubrirse que ejercían el sacerdocio en su patria (1679).
13*. Ante el litoral de Rochefort, en Francia, beato Jacobo Lombardie, presbítero de Limoges, mártir, que en la terrible persecución desencadenada contra la Iglesia durante la Revolución Francesa, por ser sacerdote fue encarcelado en una pequeña nave, en condiciones insalubres, donde falleció consumido por una enfermedad incurable (1794).
14. En un lugar llamado Majiazhuang, cerca de Daining, en la provincia de Hebei, en China, santos mártires Ana Wang, virgen, Lucía Wang Wangzhi y su hijo Andrés Wang Tianqing, asesinados por el nombre de Cristo durante la persecución promovida por los Yihetuan (1900).
15. Cerca de Daining, también en la provincia china de Hebei, santa María Wang Lizhi, mártir, que en la misma persecución, cuando algunos paganos intentaban salvarla pidiéndole que dijera que no era cristiana, ella afirmó abiertamente que era sierva de Cristo Jesús, por lo que fue ejecutada inmediatamente (1900).