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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 7 de mayo de 2016

Sábado 11 junio 2016, San Bernabé, apóstol, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO XVI. BENDICIÓN DE UNA CRUZ NUEVA PARA EXPONERLA A LA VENERACION PUBLICA

NOCIONES GENERALES


1011. Entre las imágenes sagradas, la figura de la “cruz preciosa y vivificante” (334) ocupa el primer lugar, ya que es el símbolo de todo el misterio pascual. Ninguna imagen más estimada, ni más antigua para el pueblo cristiano. Por la santa Cruz se representa la pasión de Cristo y su triunfo sobre la muerte, y al mismo tiempo anuncia su segunda y gloriosa venida, según enseñanza de los santos Padres.

1012. La bendición de la nueva Cruz puede hacerse cualquier día y hora, menos del Miércoles de Ceniza, el Triduo pascual y la Conmemoración de todos los fieles difuntos.
Elíjase preferentemente un día en que los fieles puedan concurrir en mayor número.
Prepárese a los fieles oportunamente para que participen activamente en la celebración (335).

1013. La celebración que se describe en este capítulo, contempla sólo dos casos:
a) cuando se ha de bendecir solemnemente la Cruz levantada en un lugar público, separado de la iglesia;
b) cuando se ha de bendecir la Cruz principal que se destaca en el recinto de la iglesia, donde se congregan los fieles. En este caso la celebración de la bendición empieza como se describe en el n. 1020.

1014. Para la celebración prepárese lo siguiente:
a) Ritual Romano;
b) Leccionario;
c) incensario con la naveta del incienso y la cucharilla;
d) candeleros para los acólitos.
Para celebrar el rito se usan vestiduras litúrgicas de color rojo o festivo.
Prepárese, además:
- para el Obispo: alba, cruz pectoral, estola, capa pluvial, mitra y báculo pastoral;
- para los diáconos: albas, estolas y si se cree conveniente, dalmáticas;
- para los demás ministros: albas u otras vestiduras legítimamente aprobadas.

DESCRIPCIÓN DE LA CELEBRACIÓN

1015. Donde pueda hacerse, es conveniente que la comunidad de los fieles se encamine procesionalmente de una iglesia, o de otro lugar adecuado, al sitio donde está levantada la Cruz que será bendecida.
Si la procesión no puede hacerse, o no se juzga oportuno, los fieles se congregarán cerca al lugar donde está levantada la Cruz que será bendecida (336).
Congregado el pueblo, el Obispo revestido con alba, cruz pectoral, estola y capa pluvial, y llevando mitra y báculo, se acerca acompañado de los ministros.
En seguida, dejados el báculo y la mitra, saluda a los fieles, diciendo: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, quien por nosotros murió en el madero, u otro saludo parecido.
El pueblo responde: Y con tu espíritu, o de otra manera adecuada.

1016. Después el Obispo habla brevemente a los fieles para disponer su espíritu a la celebración y explicar el sentido del rito. Si desea puede emplear las palabras que propone el Ritual.
Terminada la monición, el Obispo invita a orar y, después de una breve oración en silencio, con las manos extendidas, dice la oración colecta: Dios, cuyo Hijo (337).

1017. Después de la oración colecta, el Obispo recibe la mitra y el báculo.
Entonces el diácono dice en voz alta, si se juzga conveniente: Avancemos en paz.
Y se ordena la procesión hacia el lugar donde está levantada la Cruz.
Mientras avanza la procesión se canta la antífona Nuestra única gloria con el Salmo 97, u otro canto adecuado (338).
Si la procesión no se desarrolla inmediatamente, después de la oración colecta, se hace la lectura de la palabra de Dios.

1018. Después de la oración, el Obispo recibe la mitra, y se sienta; entonces hace la proclamación de la palabra de Dios, en la cual se leen una o varias lecturas de la Sagrada Escritura, intercalando un salmo responsorial adecuado.
Los textos se toman de entre los que se proponen en el Leccionario para la Misa del misterio de la santa Cruz (339).

1019. En seguida el Obispo hace la homilía en la cual explica tanto las lecturas bíblicas como el poder salvador de la Cruz del Señor.

1020. Terminada la homilía, el Obispo deja la mitra y, de pie ante la Cruz, la bendice, diciendo la oración: Te bendecimos, Señor, Padre santo, o, Señor, Padre santo.
Terminada la bendición pone incienso en el incensario.
Y mientras todos cantan la antífona Tu Cruz o Por el signo de la Cruz, u otro canto adecuado en honor de la santa Cruz, el Obispo, de pie ante la nueva Cruz, la inciensa (340).

1021. Terminada la incensación, si puede realizarse cómodamente, el Obispo, los ministros y los fieles veneran la nueva Cruz: cada uno se acerca a ella procesionalmente y le hace reverencia o una genuflexión la besa, o le tributa otro signo de veneración, según la costumbre del lugar.
Si a causa de la numerosa concurrencia del pueblo, o por otra causa razonable, no todos pueden acercarse individualmente a venerar la Cruz, el Obispo invita brevemente al pueblo a venerar la Cruz, guardando algunos momentos de silencio o por medio de una aclamación adecuada (341).

1022. Después de la veneración de la Cruz, se hace la oración universal, según el modo acostumbrado en la Misa, o según la forma que se propone en el Ritual Romano.
La oración universal se concluye con el Padrenuestro, cantado o rezado por todos, y con la oración del Obispo.
En seguida el Obispo, con mitra y báculo, bendice al pueblo como de costumbre.
El diácono despide al pueblo, diciendo: Podéis ir en paz.
Todos responden: Demos gracias a Dios.Es conveniente entonar un canto apropiado, a la gloria de la Cruz del Señor (342).

(334) Conc. Niceno II, Act. VII: Mansi XIII, 378; Denzinger-Shönmetzer, Enchiridion symbolorum, definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, ed. XXXIV, n. 601.
(335) Cf. Ritual Romano, Bendicional, capítulo XXVIII: Ritual de bendición de una Cruz nueva para exponerla a la veneración pública, n. 964.
(336) Cf. ibidem, n. 966.
(337) Cf. ibidem, n. 967 y 968.
(338) Cf. ibidem, n. 971.
(339) Cf. Misal Romano, Ordenación de las Lecturas de la Misa, nn. 969-975; Cf. Ritual Romano, Bendicional, capítulo XXVIII: Ritual de bendición de una Cruz nueva para exponerla a la veneración pública, nn. 973-975.
(340) Cf. ibidem, nn. 977-979.
(341) Cf. ibidem, n. 980.
(342) Cf. ibidem, nn. 981-983.

CALENDARIO

11 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN BERNABÉ, apóstol, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de los Apóstoles, conveniente PE I.
LECC.: vol. V para la 1ª lectura y vol. IV (III-par) para el Evangelio.
- Hch 11, 21b-26; 13, 1-3. Era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe.
- Sal 97. R. El Señor revela a las naciones su justicia.
- Evangelio: Mt 5, 33-37. Yo os digo que no juréis en absoluto.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de junio, pág. 360.
CALENDARIOS: Jaén-ciudad: Nuestra Señora de la Capilla (S).

11 SÁBADO. Después de la hora nona:
DÉCIMOPRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del XI Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Bernabé, apóstol, varón bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe, que formó parte de los primeros creyentes en Jerusalén, predicó el Evangelio en Antioquía e introdujo entre los hermanos a Saulo de Tarso, recién convertido. Con él realizó un primer viaje por Asia para anunciar la Palabra de Dios, participó luego en el Concilio de Jerusalén y terminó sus días en la isla de Chipre, su patria, sin cesar de difundir el Evangelio. (s. I)

11 de junio
San Bernabé, apóstol
Memoria
Die 11 iunii
S. Barnabæ, apostoli
Memoria
Antífona de entrada Cf. Hch 11, 24
Dichoso este santo que mereció ser contado entre los apóstoles, pues era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe.
Antiphona ad introitum Cf. Ac 11, 24
Beátus iste sanctus, qui annumerári méruit inter Apóstolos: erat enim vir bonus, et plenus Spíritu Sancto et fide.
Oración colecta
Señor, tu mandaste que san Bernabé, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, fuera designado para llevar a las naciones tu mensaje de salvación; concédenos, te rogamos, que el Evangelio de Cristo, que él anunció con tanta firmeza, sea siempre proclamado en la Iglesia con fidelidad, de palabra y de obra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Bárnabam, plenum fide et Spíritu Sancto, ad géntium conversiónem segregáre praecepísti, concéde, ut Evangélium Christi, quod strénue praedicávit, ore et ópere fidéliter nuntiétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la memoria de San Bernabé, apóstol (Lecc. ant. V).

PRIMERA LECTURA Hch 11, 21b-26; 13, 1-3
Era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, gran número creyó y se convirtió al Señor.
Llegó noticia a la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho, y exhortó a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una multitud considerable se adhirió al Señor.
Más tarde, salió para Tarso, en busca de Saulo; lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Durante un año fueron huéspedes de aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos.
En la Iglesia de Antioquia había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, apodado el Moreno, Lucio el Cireneo, Manahén, hermano de leche del virrey Herodes, y Saulo.
Un día que ayunaban y daban culto al Señor, dijo el Espíritu Santo:
-«Apartadme a Bernabé y a Saulo para la misión a que los he llamado.»
Volvieron a ayunar y a orar, les impusieron las manos y los despidieron.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 1. 2-3ab. 3c-4. 5-6
R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Tañed la citara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

Aleluya Mt 28, 19a. 20B
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Id y haced discípulos de todos los pueblos –dice el Señor–; yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
Euntes docéte omnes gentes, dicit Dóminus; ego vobiscum sum ómnibus diebus usque ad consummationem saeculi.
R.

EVANGELIO Mt 10, 7-13
Id y proclamad que el reino de Dios está cerca
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
-«Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.
No llevéis en la faja oro, plata, ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento.
Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se la merece, la paz volverá a vosotros.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 471.
En las empresas de apostolado está bien –es un deber– que consideres tus medios terrenos (2 + 2 = 4), pero no olvides ¡nunca! que has de contar, Por fortuna, con otro sumando: Dios + 2 + 2...

El Aleluya y el Evangelio se pueden tomar del Sábado de la X semana del Tiempo Ordinario (Lecc. III-par)

Aleluya Sal 118, 36a. 29B
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Inclina mi corazón, oh, Dios, a tus preceptos; y dame la gracia de tu ley. Inclína cor meum, Deus, in testimónia tua; et legem tuam largíre mihi.
R.

EVANGELIO Mt 5, 33-37
Yo os digo que no juréis en absoluto
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.
Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2466 En Jesucristo la verdad de Dios se manifestó toda entera. "Lleno de gracia y de verdad" (Jn 1, 14), él es la "luz del mundo" (Jn 8, 12), la Verdad (cf Jn 14, 6). El que cree en él, no permanece en las tinieblas (cf Jn 12, 46). El discípulo de Jesús, "permanece en su palabra", para conocer "la verdad que hace libre" (cf Jn 8, 31-32) y que santifica (cf Jn 17, 17). Seguir a Jesús es vivir del "Espíritu de verdad" (Jn 14, 17) que el Padre envía en su nombre (cf Jn 14, 26) y que conduce "a la verdad completa" (Jn 16, 13). Jesús enseña a sus discípulos el amor incondicional de la Verdad: "Sea vuestro lenguaje: `sí, sí'; `no, no'" (Mt 5, 37).

Oración de los fieles
393. Tenemos un sólo Dios, un sólo mediador, Jesucristo: dirijamos por él al Padre plegarias y oraciones y súplicas por todos los hombres.
- Por la Iglesia, una, santa católica y apostólica: para que se edifique y crezca hasta llegar a la plenitud de Cristo. Roguemos al Señor.
- por el Papa, sucesor de Pedro: para que presida en caridad las Iglesias de occidente y oriente. Roguemos al Señor.
- Por los marginados, por los encarcelados, por los que sufren a causa de la fe en Cristo o de sus convicciones religiosas: para que encuentren ayuda, consuelo y liberación. Roguemos al Señor.
- Por la paz y la solidaridad universales: para que se destierren las guerras, se acaben las discordias y reine la armonía entre los hijos de un mismo Padre. Roguemos al Señor.
- Por los que celebramos los misterios de la Pascua del Señor: para que nos alegremos de compartir su pasión para desbordar de gozo el día en que se manifestará su gloria. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, tú has instruido a todos los pueblos con la predicación del apóstol san Bernabé, concede a cuantos celebramos hoy su fiesta ser, como él fue, testigos de tu verdad ante el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas.
Santifica, Señor, estas ofrendas y que ellas nos alcancen de tu gracia aquel amor ardiente, que impulsó a tu apóstol san Bernabé a llevar a las naciones tu luz del Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos flamma tuae dilectiónis accéndant, per quam beátus Bárnabas lumen Evangélii géntibus apportávit. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, fundamento de la Iglesia y testimonio para el mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque has cimentado tu Iglesia sobre la roca de los Apóstoles, para que permanezca en el mundo como signo de santidad y señale a todos los hombres el camino que nos lleva hacia ti.
Por eso, Señor, con todos los ángeles te alabamos ahora y por siempre diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE APOSTOLIS
De apostolico fundamento et testimonio
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quóniam Ecclésiam tuam in apostólicis tribuísti consístere fundaméntis, ut signum sanctitátis tuae in terris manéret ipsa perpétuum, et caeléstia praebéret cunctis homínibus documénta.
Quaprópter nunc et usque in saeculum cum omni milítia Angelórum devóta tibi mente concínimus, clamántes atque dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO.
Antífona de comunión Jn 15, 15
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15,15
Iam non dicam vos servos, quia servus nescit quid fáciat Dóminus eius. Vos autem dixi amícos, quia ómnia quaecúmque audívi a Patre meo, nota feci vobis.
Oración después de la comunión
Después de recibir en esta eucaristía la prenda de la vida eterna, te suplicamos, Señor, que cuanto hoy realizamos en imagen, al celebrar la fiesta de san Bernabé, lo alcancemos un día como plena realidad en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Aetérnae pignus vitae capiéntes, te, Dómine, humíliter implorámus, ut, quod pro beáti Bárnabae apóstoli memória in imágine gérimus sacraménti, manifésta perceptióne sumámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de junio

1. En Lorium, en la vía Aurelia, a doce miliarios de la ciudad de Roma, san Basílides, mártir (s. inc.).
2. En Egipto, san Onofre, anacoreta, que en el amplio desierto llevó vida religiosa por espacio de sesenta años (400).
3. En Roma, en la basílica de San Pedro, san León III, papa, quien coronó como emperador romano al rey de los francos, Carlomagno, y se distinguió por su defensa de la recta fe acerca de la divina dignidad del Hijo de Dios (816).
4*. En Utrecht, de Gueldres, en Lotaringia, san Odulfo, presbítero, que evangelizó a los habitantes de Frisia (c. 855).
5*. En Suecia, san Esquilo, obispo y mártir, que, nacido en Inglaterra, fue ordenado obispo por san Sigfrido, su maestro, y trabajó con todas sus fuerzas para anunciar a Cristo en la provincia de Södermanland, donde murió lapidado por los paganos (1080).
6*. En Cortona, de la Toscana, beato Guido, presbítero, que fue discípulo de san Francisco, llevando una vida de ayunos, pobreza y humildad (1245).
7*. Cerca de Ocra, en el Abruzzo, beato Plácido, abad, quien vivió como eremita en una cueva, y después reunió numerosos discípulos en el monasterio del Santo Espíritu (1248).
8*. En Città di Castello, en la Umbría, beata Flórida (Lucrecia Elena) Cevoli, virgen, de la Orden de las Clarisas, la cual, aunque afectada por diversas enfermedades, cumplió con solicitud todos las funciones que se le encomendaron (1767).
9. En Verona, en el territorio de Venecia, san Gaspar Bertoni, presbítero, que fundó la Congregación de los Estigmas de Nuestro Señor Jesucristo, cuyos miembros son misioneros para ayudar a los obispos (1843).
10*. En Capránica, en la región de Viterbo, cerca de Roma, beato Lorenzo María de San Francisco Javier Salvi, presbítero de la Congregación de la Pasión, que favoreció la devoción al Niño Jesús (1856).
11*. En Riobamba, en la República del Ecuador, beata Mercedes María de Jesús Molina, virgen, que fundó una comunidad religiosa para atender y formar a niñas huérfanas y pobres, y para acoger a mujeres caídas a fin de ayudarlas a renovar su vida de gracia (1883).