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martes, 3 de mayo de 2016

Martes 7 junio 2016, Por todos los difuntos, misa de difuntos.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO XIV. BENDICIÓN DEL CÁLIZ Y DE LA PATENA

NOCIONES GENERALES
(307)

984. El cáliz y la patena, con los cuales el pan y el vino se ofrecen, se consagran y se sumen (308), por estar destinados de manera exclusiva y estable a la celebración de la Eucaristía llegan a ser “vasos sagrados” (309).

985. El propósito de destinar estos vasos para la celebración de la Eucaristía, se manifiesta ante la comunidad de los fieles mediante una bendición especial que es aconsejable hacer dentro de la Misa (310).

986. Cualquier sacerdote puede bendecir el cáliz y la patena con tal que estén fabricados según las normas indicadas en la Instrucción general del Misal Romano (311).

987. Si se bendice sólo el cáliz, o sólo la patena, se adaptarán los textos del Pontifical (312).

DESCRIPCIÓN DE LA CELEBRACIÓN

988. Se celebra la Misa del día. En la liturgia de la palabra, salvo en los días incluídos bajo los números 19 de la tabla de días litúrgicos (313), puede leerse una o dos lecturas de las que se proponen en el Leccionario (314).

989. Después de la lectura de la palabra de Dios, se hace la homilía en la cual el Obispo explica tanto las lecturas bíblicas como el sentido de la bendición del cáliz y de la patena, que se usan en la celebración Eucarística (315).

990. Terminada la oración universal, los ministros, o los delegados de la comunidad que ofrece el cáliz y la patena, los colocan sobre el altar.
El Obispo, con los diáconos asistentes, se dirige al altar, mientras tanto se canta la antífona: Alzaré la copa de la salvación, u otro canto adecuado (316).

991. Terminado el canto, el Obispo dice: Oremos.
Y todos oran en silencio durante algunos momentos. Entonces el Obispo prosigue con la oración: Sobre tu altar, Señor Dios (317).

992. Luego los ministros extienden el corporal sobre el altar. Algunos fieles llevan el pan, el vino y el agua para la celebración del sacrificio del Señor.
El Obispo coloca en la patena y el cáliz recién bendecidos, los dones y los presenta como de costumbre.
Mientras tanto es conveniente cantar la antífona: Alzaré la copa de la salvación con el Salmo 115, u otro canto adecuado (318).

993. Después de la oración: Acepta, Señor, nuestro corazón contrito, oportunamente se inciensan los dones y el altar.
La Misa prosigue como de costumbre (319).

994. Teniendo en cuenta las circunstancias de la celebración, es conveniente que los fieles reciban la Sangre de Cristo del cáliz recién bendecido (320).

(307) Cf. Pontifical Romano, Ritual de dedicación de una iglesia y de un altar, capítulo VII: Ritual de bendición del cáliz y de la patena.
(308) Cf. Misal Romano, Instrucción General, n. 289.
(309) Pontifical Romano, Ritual de dedicación de una iglesia y de un altar, capítulo VII: Ritual de bendición del cáliz y de la patena, n. 1.
(310) Ibidem, n. 2.
(311) Ibidem, n. 3.
(312) Cf. ibidem, n. 4.
(313) Cf. Apéndice II.
(314) Cf. Pontifical Romano, Ritual de dedicación de una iglesia y de un altar, capítulo VII: Ritual de bendición del cáliz y de la patena, nn. 6-8; Cf. Misal Romano, Ordenación de las lecturas de la Misa, nn. 823-826.
(315)  Cf. Pontifical Romano, Ritual de dedicación de una iglesia y de un altar, capítulo VII: Ritual de bendición del cáliz y de la patena, n. 9.
(316) Cf. ibidem, n. 10.
(317) Cf. ibidem, n. 11.
(318) Cf. ibidem, n. 12.
(319) Cf. ibidem, n. 13.
(320) Cf. ibidem, n. 14.

CALENDARIO

7 MARTES DE LA X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Re 17, 7-16. La orza de harina no se vació, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.
- Sal 4. R. Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.
- Mt 5, 13-16. Vosotros sois la luz del mundo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 8 de junio, pág. 354.
CALENDARIOS: Osma-Soria: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Huelva: San Walabonso de Niebla, diácono y mártir (MO).
Carmelitas Descalzos: Beata Ana de San Bartolomé, virgen (MO). Toledo: (ML).
Sevilla: San Pedro, presbítero y san Wistremundo, religioso, mártires (ML).
Unión de Nuestra Señora de la Caridad: María Teresa de Soubiran, virgen (ML).

TEXTOS MISA

E) POR VARIOS O POR TODOS LOS DIFUNTOS B. PRO PLURIBUS VEL PRO OMNIBUS DEFUNCTIS 3.
Antífona de entrada Ap 14, 13
Dichosos ya los muertos que mueren en el Señor. Que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.
Antiphona ad introitum Cf. Ap 14,13
Beáti mórtui, qui in Dómino moriúntur. Amodo requiéscant a labóribus suis: ópera enim illórum sequúntur illos.
Oración colecta
Dios misericordioso, que das el eterno descanso a tus fieles, concede a tus siervos N. y N., y a todos los que murieron en Cristo, el perdón de sus pecados para que, libres de toda culpa, tengan parte en la resurrección de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, cuius miseratióne ánimae fidélium requiéscunt, fámulis tuis (N. et N.) et ómnibus in Christo quiescéntibus da propítius véniam peccatórum, ut, a cunctis reátibus absolúti, Christi tui resurrectióni sociéntur. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la X semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 17, 7-16
La orza de harina no se vació, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías

Lectura del primer libro de los Reyes.

EN aquellos días, se secó el torrente donde estaba escondido Elías, pues no hubo lluvia sobre el país.
La palabra del Señor llegó entonces a Elías diciendo:
«Levántate, vete a Sarepta de Sidón y establécete, pues he ordenado a una mujer viuda de allí que te suministre alimento».
Se alzó y fue a Sarepta. Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recogía por allí leña. Elías la llamó y le dijo:
«Tráeme un poco de agua en el jarro, por favor, y beberé».
Cuando ella fue a traérsela, él volvió a gritarle:
«Tráeme, por favor, en tu mano un trozo de pan».
Ella respondió:
«Vive el Señor, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un puñado de harina en la orza y un poco de aceite en Ja alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entraré y prepararé el pan para mí y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos».
Pero Elías le dijo:
«No temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prepárame con la harina una pequeña torta y tráemela. Para ti y tu hijo la harás después. Porque así dice el Señor, Dios de
Israel:
“La orza de harina no se vaciará
la alcuza de aceite no se agotará
hasta el día en que el Señor conceda
lluvias sobre la tierra”».
Ella se fue y obró según la palabra de Elías, y comieron él, ella y su familia.
Por mucho tiempo la orza de harina no se yació ni la alcuza de aceite se agotó, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 4, 2-3. 4-5. 7-8 (R.: cf. tb)
R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Escúchame cuando te invoco, Dios de mi justicia;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mi y escucha mi oración.
Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño? R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho. R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?»
Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en su trigo y en su vino. R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

Aleluya Mt 5, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre.
Sic luceat lux vestra coram hominibus, ut videant opera vestra bona et glorificent Patrem vestrum.

EVANGELIO Mt 5, 13-16
Vosotros sois la luz del mundo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 9-febrero-2014
Todos nosotros, los bautizados, somos discípulos misioneros y estamos llamados a ser en el mundo un Evangelio viviente: con una vida santa daremos "sabor" a los distintos ambientes y los defenderemos de la corrupción, como lo hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo con el testimonio de una caridad genuina. Pero si nosotros, los cristianos, perdemos el sabor y apagamos nuestra presencia de sal y de luz, perdemos la eficacia. ¡Qué hermosa misión la de dar luz al mundo! Es una misión que tenemos nosotros. ¡Es hermosa! Es también muy bello conservar la luz que recibimos de Jesús, custodiarla, conservarla. El cristiano debería ser una persona luminosa, que lleva luz, que siempre da luz. Una luz que no es suya, sino que es el regalo de Dios, es el regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz. Si el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido: es un cristiano sólo de nombre, que no lleva la luz, una vida sin sentido. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, con bondad los dones que te ofrecemos por el eterno descanso de nuestros hermanos; concédeles por este sacramento de salvación, alcanzar un lugar en la asamblea de los santos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, Dómine, quaesumus, quae pro ánimarum famulórum tuórum réquie offérimus, placátus inténde, ut, per haec salútis humánae subsídia, tuórum número redemptórum sorte perpétua censeántur. Per Christum.
PREFACIO III DE DIFUNTOS
Cristo, salvación y vida
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque él es la salvación del mundo, la vida de los hombres, la resurrección de los muertos.
Por él, los ángeles te cantan con júbilo eterno y nosotros nos unimos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE DEFUNCTIS
Christus, salus et vita
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum:
Qui est salus mundi, vita hóminum, resurréctio mortuórum.
Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in aeternitáte laetántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión
Concede, Señor, el descanso eterno a nuestros hermanos, en cuya memoria nos reunimos, para participar de tu Cuerpo y de tu Sangre.
Antiphona ad communionem
Pro quorum memória Corpus et Sanguis Christi súmitur, dona eis, Dómine, réquiem sempitérnam.
Oración después de la comunión
Señor misericordioso, imploramos de tu clemencia, que los sacramentos de salvación que hemos recibido, sirvan de ayuda a quienes aún vivimos en el mundo, y de perdón a los difuntos que hemos recordado. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, redemptiónis sacraménta, tuam cleméntiam obsecrántes, ut, te miseránte, nobis vivéntibus tutélam, et nostris defúnctis véniam sempitérnam obtíneant. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de junio

1. En Aix, de la Provenza, en la Galia, san Maximino, al que se atribuye el comienzo de la fe cristiana en esta ciudad (s. I inc.).
2. En Rouen, también en la Galia, san Gildardo, obispo (514).
3. En Soissons, de nuevo en la Galia, san Medardo, obispo de Viromande, quien trasladó su sede de esa ciudad a la de Noyon, desde la cual trabajó para convertir al pueblo de la superstición pagana a la doctrina de Cristo (560).
4*. En Fano, del Piceno, en Italia, san Fortunato, obispo, que trabajó en la redención de cautivos (s. VI).
5. En Metz, de Austrasia, en la Galia, san Clodulfo, obispo, hijo de san Arnulfo y consejero real (c. 660).
6. En York, en Inglaterra, san Guillermo Fitzherbert, obispo, varón amable y benigno, que fue depuesto injustamente de su sede y se refugió entre los monjes de Winchester, pero restituido después en sus funciones, perdonó a sus enemigos y procuró la paz entre todo el pueblo (1154).
7*. En Londres, de nuevo en Inglaterra, beato Juan Davy, diácono de la Cartuja de esa ciudad y mártir, que bajo Enrique VIII, por su fidelidad a la Iglesia y al Romano Pontífice, fue encarcelado hasta morir de hambre (1537).
8*. En Ambiatibé, en Madagascar, beato Jacobo Berthieu, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que en tiempos de paz y de guerra trabajó incansable en favor del Evangelio, siendo tres veces expulsado de las misiones, y finalmente, por odio a la fe, tras ser invitado a la apostasía, fue pisoteado hasta la muerte (1896).
9*. En Oporto, en Portugal, beata María del Divino Corazón de Jesús Droste zu Vischering, de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor, que promovió con tesón la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1899).
10*. En la aldea de Kuzhikkattussery, de la región de Kerala, en la India, beata María Teresa Chiramel Mankidiyan, virgen, que llevó vida eremítica en medio de una austera penitencia y buscó a Cristo en los más pobres y abandonados, fundando la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia (1926).
11*. En Cagliari, de Cerdeña, en Italia, beato Nicolás de Gesturi (Juan) Medda, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, el cual, siempre preparado para atender a los pobres, con el ejemplo de su virtud y de su benignidad incitó a muchos al amor hacia los más necesitados (1958).