martes, 31 de mayo de 2016

Martes 5 julio 2016, Lecturas Martes XIV semana de Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XIV semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Os 8, 4-7. 11. 13
Siembran viento, cosecharán tempestades

Lectura de la profecía de Oseas.

Esto dice el Señor:
«Han constituido reyes en Israel, sin contar conmigo,
autoridades, y yo no sabía nada.
Con su plata y con su oro
se hicieron ídolos para establecer pactos.
¡Tu becerro te ha rechazado, Samaría!
Mi ira se inflamó contra ellos.
¿Hasta cuándo serán culpables
de la suerte de Israel?
¡Un artesano lo ha hecho,
pero eso no es un Dios!
Sí, terminará hecho pedazos
el becerro de Samaría.
Puesto que siembran viento,
cosecharán tempestades;
“espiga sin brote no produce harina”.
Tal vez la produzca,
pero la devorarán extranjeros.
Efraín multiplicó los altares de pecado,
y fueron para él altares de pecado.
Para él escribo todos mis preceptos,
son considerados cosa de otros.
Sacrificios de carne asada!
Sacrificaron la carne y se la comieron.
El Señor no los acepta.
Tiene presente su perversión
y castiga sus pecados:
deberán retornar a Egipto».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 113 B, 3-4. 5-6. 7ab-8. 9-10 (R.: 9a)
R.
Israel confía en el Señor. Domus Israel sperávit in Dómino
O bien: Aleluya.

V. Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.
Israel confía en el Señor. Domus Israel sperávit in Dómino

V. Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen. R.
Israel confía en el Señor. Domus Israel sperávit in Dómino

V. Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R.
Israel confía en el Señor. Domus Israel sperávit in Dómino

V. Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R.
Israel confía en el Señor. Domus Israel sperávit in Dómino

Aleluya Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Yo soy el buen Pastor -dice el Señor-, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.
Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus; et cognósco oves meas, et cognóscunt me meæ.

EVANGELIO Mt 9, 32-38
La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos
Lectura del santo evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada:
«Nunca se ha visto en Israel cosa igual».
En cambio, los fariseos decían:
«Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, A los participantes en la asamblea diocesana de Roma, 16-junio-2014
Debemos tener el corazón de Jesús, quien "al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas como ovejas que no tienen pastor" (Mt 9, 36). Al ver a las muchedumbres, sintió compasión. A mí me gusta soñar una Iglesia que viva la compasión de Jesús. Compasión es "padecer con", sentir lo que sienten los demás, acompañar en los sentimientos. Es la Iglesia madre, como una madre que acaricia a sus hijos con la compasión. Una Iglesia que tenga un corazón sin confines, pero no sólo el corazón: también la mirada, la dulzura de la mirada de Jesús, que a menudo es mucho más elocuente que tantas palabras. Las personas esperan encontrar en nosotros la mirada de Jesús, a veces sin ni siquiera saberlo, esa mirada serena, feliz, que entra en el corazón.