martes, 10 de mayo de 2016

Martes 14 junio 2016, Por la familia, misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

I. CORONACIÓN DENTRO DE LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

1039. Si las rúbricas lo permiten, conviene celebrar la Misa de la bienaventurada Virgen María, Reina (día 22 de agosto), u otra Misa que corresponda al título que representa la imagen que va a ser coronada (357).

1040. En la Misa todo se desarrolla del modo acostumbrado, hasta el Evangelio inclusive.
Terminado el Evangelio, el Obispo hace la homilía, en la que explica tanto las lecturas bíblicas como la función maternal y regia de la bienaventurada Virgen María en el misterio de la Iglesia (358).

Acción de gracias e invocación

1041. Después de la homilía, los ministros llevan al Obispo las coronas (o la corona) con las que van a ser coronadas las imágenes de Cristo y de su Madre. El Obispo, dejada la mitra, se levanta y, de pie en la sede, dice la oración Bendito eres, Señor. Si se va a coronar sólo la imagen de la bienaventurada Virgen María, la frase la imagen de Cristo y de su Madre se cambia por esta otra: la imagen de la madre de tu Hijo, según está previsto en el Ritual (359).

Imposición de la corona

1042. Terminada la oración, el Obispo asperja con agua bendita las coronas (la corona) y, sin decir nada, adorna con la corona la imagen de la bienaventurada Virgen María. Pero si la Virgen está representada en la imagen con el niño Jesús, primero se corona la imagen del Hijo y luego la de la Madre.

Una vez colocada la corona, se canta la antífona: Reina dignísima del mundo, u otro canto adecuado.
Mientras tanto, el Obispo inciensa la imagen de la bienaventurada Virgen María.
Terminado el canto, se hace la oración universal como se propone en el Ritual o de otra manera adecuada.
Si parece oportuno, el Obispo, después de incensar los dones, el altar y la cruz, inciensa también la imagen de la bienaventurada Virgen María (360).

1043. Luego sigue la Misa del modo acostumbrado. Después de la Misa, se canta la antífona Dios te salve, Reina y Madre, o Salve, Reina de los cielos, o, en tiempo pascual, Reina del cielo, u otro canto adecuado en honor de la bienaventurada Virgen María (361).

(357) Cf. ibidem, n. 13.
(358) Cf. ibidem, n. 14.
(359) Cf. ibidem, n. 15.
(360) Cf. Ritual de la coronación de una imagen de la Santísima, Virgen María, nn. 16-19.
(361) Cf. ibidem, n. 20.

CALENDARIO

14 MARTES DE LA XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Re 21, 17-29. Has hecho pecar a Israel.
- Sal 50. R. Misericordia, Señor: hemos pecado.
- Mt 5, 43-48. Amad a vuestros enemigos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 15 de junio, pág. 364.
CALENDARIOS: Asidonia-Jerez: Beato Diego José de Cádiz, presbítero (MO). Sevilla: (ML).
Carmelitas: San Eliseo, profeta (MO).
Dominicos: San Pedro de Verona, presbítero y mártir (MO).
O. Cist. y OCSO: San Gerardo, monje cisterciense (ML).

TEXTOS MISA

POR LA FAMILIA. PRO FAMILIA.
Antífona de entrada Ef 6, 2-3
Honra a tu padre y a tu madre, es el primer mandamiento al que se añade una promesa: Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.
Antiphona ad introitum Ep 6, 2-3
Honóra patrem tuum et matrem tuam, quod est mandátum primum in promissióne, ut bene sit tibi et sis longaevus super terram.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, en cuyos mandatos encuentra la familia su auténtico y seguro fundamento, atiende nuestras súplicas y concédenos que siguiendo los ejemplos de la Sagrada Familia, practicando las virtudes domésticas, y manteniendo vivo el amor, lleguemos a gozar de los premios de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius in ordinatióne socíetas familiáris firmum suum habet fundaméntum, réspice famulórum tuórum preces miserátus, et praesta, ut, exémplo sanctae Famíliae Unigéniti tui domésticis virtútibus caritatísque obséquio sectántes, in laetítia domus tuae praemiis fruámur aetérnis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 21, 17-29
Has hecho pecar a Israel

Lectura del primer libro de los Reyes.

Después que hubo muerto Nabot, la palabra del Señor llegó a Elías tesbita para decirle:
«Levántate, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que está en Samaría. Ahora se encuentra en la viña de Nabot, adonde ha bajado para tomar posesión de ella. Le hablarás diciendo: “Así habla el Señor: ‘¿Has asesinado y pretendes tomar posesión?’ Por esto, así habla el Señor: ‘En el mismo lugar donde los perros han lamido la sangre de Nabot, lamerán los perros también tu propia sangre’”».
Entonces Ajab se dirigió a Elías diciendo:
«Así que has dado conmigo, enemigo mío».
Respondió Elías:
«He dado contigo. Así, por haberte vendido, haciendo el mal a los ojos del Señor, yo mismo voy a traer sobre ti el desastre. Barreré tu descendencia y exterminaré en Israel a todos los varones de la familia de Ajab, del primero al último. Dispondré de tu casa como de la de Jeroboán, hijo de Nebat, y de la de Baasá, hijo de Ajías, por la irritación que me has producido y por haber hecho pecar a Israel. También contra Jezabel ha hablado el Señor diciendo: «Los perros devorarán a Jezabel en el campo de Yezrael”, y los perros devorarán a los de Ajab que mueran en la ciudad y las aves del cielo a los que mueran en el campo».
No hubo otro como Ajab que, instigado por su mujer Jezabel, se vendiera para hacer el mal a los ojos del Señor. Actuó del modo más abominable, yendo tras los ídolos, procediendo en todo como los amorreos a quienes el Señor había expulsado frente a los hijos de Israel.
Ajab, al oír estas palabras, rasgó sus vestiduras, se echó un sayal sobre el cuerpo y ayunó. Con el sayal puesto se acostaba y andaba pesadamente.
Llegó a Elías tesbita la palabra del Señor:
«Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? No traeré el mal en los días de su vida, por haberse humillado ante mí, sino en vida de su hijo».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6b. 11 y 16 (R.: cf. 3a)
R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
Líbrame de la sangre, oh, Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

Aleluya Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado. Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos.
R.

EVANGELIO Mt 5, 43-48
Amad a vuestros enemigos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 29 de noviembre de 2015
Jesús nos enseña que el Padre celestial «hace salir su sol sobre malos y buenos» (Mt 5, 45). Nosotros también, después de haber experimentado el perdón, tenemos que perdonar. Esta es nuestra vocación fundamental: «Por tanto, sean perfectos, como es perfecto el Padre celestial» (Mt 5, 48). Una de las exigencias fundamentales de esta vocación a la perfección es el amor a los enemigos, que nos previene de la tentación de la venganza y de la espiral de las represalias sin fin. Jesús ha insistido mucho sobre este aspecto particular del testimonio cristiano (cf. Mt 5, 46-47). Los agentes de evangelización, por tanto, han de ser ante todo artesanos del perdón, especialistas de la reconciliación, expertos de la misericordia. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII
300. Hermanos: En esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo el Señor por todo el pueblo.
R. Cristo óyenos.
- Pidamos para todo el pueblo cristiano la abundancia de la bondad divina. R.
- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. R.
- Supliquemos la fortaleza del Señor para todos los que gobiernan las naciones. R.
- Pidamos al Señor, que gobierna el mundo, tiempo bueno y maduración de los frutos. R.
- Roguemos al Señor por todos nuestros hermanos que no han podido venir a esta celebración. R.
- Oremos al juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. R.
- Pidamos la clemencia del Salvador para todos nosotros, que imploramos con fe la misericordia del Señor. R.
- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, en favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. R.
Atiende benignamente nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de expiación, te suplicamos que guardes a nuestras familias en tu gracia y en tu paz verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstiam tibi placatiónis offérimus, Dómine, supplíciter deprecántes, ut famílias nostras in tua grátia fírmiter et pace constítuas. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA V / a. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS II.
Antífona de la comunión Is 49, 15
¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura? Pues aunque ella se olvide, yo no te olvidaré -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Is 49, 15
Numquid oblivísci potest múlier infántem suum? Et si illa oblíta fúerit, ego tamen non oblíscar tui, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Padre nuestro, que nos amas y nos perdonas, concede a cuantos has renovado con estos divinos sacramentos imitar fielmente los ejemplos de la Sagrada Familia de tu Hijo, para que, después de las pruebas de esta vida, podamos gozar en el cielo de su eterna compañía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos caeléstibus réficis sacraméntis, fac, clementíssime Pater, sanctae Famíliae Unigéniti tui exémpla iúgiter imitári, ut, post aerúmnas saeculi, eius consórtium consequántur aetérnum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 15 de junio

1. Conmemoración de san Amós, profeta, que siendo pastor de Tecoa y cuidador de sicómoros, fue enviado por Dios a los hijos de Israel para defender su justicia y santidad contra sus prevaricaciones (s. X a.C.).
2. En Dorostoro, en Mesia (hoy Rumanía), san Esiquio, soldado, que fue detenido junto con san Julio, y después, bajo el prefecto Máximo, coronado con el martirio (302).
3. En Lucania, san Vito, mártir (s. inc.).
4. En Arvernia, en Aquitania, san Abrahán, monje, el cual, nacido a orillas del río Eufrates, visitó a los eremitas de Egipto y, detenido por los paganos, estuvo encarcelado durante cinco años. Más tarde, viajando a la Galia, se estableció entre los arvernios, retirándose al monasterio de Saint-Cyr, donde murió muy anciano (480).
5. En Saint-Crespin, en Hainaut, san Landelino, abad, que, convertido por san Autberto, abandonó el latrocinio para dedicarse a la virtud, fundando el monasterio de Lobbes y, seguidamente, el de Saint-Crespin, en el que falleció piadosamente (c. 686).
6*. En Séez, en Neustria, san Lotario, obispo, que, depuesto de sus funciones, espero la muerte viviendo como solitario (756).
7. En Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santa Benilde, mártir, que, siendo ya anciana, encontró la muerte en la persecución desencadenada por los sarracenos (853).
8. En Mont-Joux, en el Valais, san Bernardo de Menthone, presbítero, que siendo canónigo y arcediano de Aosta, durante muchos años habitó en las cumbres de los Alpes, fundando allí un célebre cenobio, y para acoger a los viajeros, en dos montes estableció refugios que llevan aún su nombre (1081).
9*. En Ratzeburg, de Holstein, en Germania, san Isfrido, obispo, quien conservó sus costumbres de canónigo premonstratense y trabajó en la conversión de los vendos (1204).
10*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Scryven, mártir, monje de la Cartuja de esa ciudad, que en tiempo del rey Enrique VIII fue encarcelado por su fidelidad a la Iglesia y murió de hambre en prisión, alcanzando así la corona del martirio (1537).
11*. En York, también en Inglaterra, beatos mártires Pedro Snow, presbítero, y Rodolfo Grimston, los cuales, reinando Isabel I, fueron condenados a muerte, el primero por ser sacerdote y el segundo por intentar evitar que lo apresaran, subiendo juntos al patíbulo (1598).
12. En Pibrac, en la región de Toulouse, en Francia, santa Germana, virgen, que al ser hija de padres desconocidos fue sometida desde niña a una vida servil a pesar de sus enfermedades, pero todo lo aguantó con ánimo decidido y rostro risueño, falleciendo a los veintidós años (1601).
13*. En Bérgamo, en Italia, beato Luis María Palazzolo, presbítero, que fundó la Congregación de Hermanas Pobres y de los Hermanos de la Sagrada Familia (1886).
14. En la aldea de Qianshengzhuang, cerca de la ciudad de Liushuitao, en la provincia de Hebei, en China, santa Bárbara Cui Lianzhi, mártir, que habiendo sido muerto su hijo, de noche escapó para salvarse, pero detenida por los enemigos de los cristianos, fue sometida a crueles torturas hasta que murió (1900).