lunes, 9 de mayo de 2016

Lunes 13 junio 2016, San Antonio de Padua, presbítero y doctor, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO XVIII. RITUAL DE LA CORONACIÓN DE UNA IMAGEN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

NOCIONES GENERALES


1033. A las imágenes de la Santísima Virgen María se les tributa peculiar veneración adornando la cabeza de la augusta Madre de Dios, y si es el caso, también la de su Hijo, con una corona real.
Con esta celebración los fieles confiesan que la bienaventurada Virgen María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial y que con toda razón se la debe tener e invocar como a Reina, ya que es Madre de Cristo, Rey del universo, y asociada a Aquél que con su preciosa sangre adquirió en herencia todas las naciones.

1034. Corresponde al Obispo de la diócesis, juntamente con la comunidad local, juzgar sobre la coronación de una imagen de la santísima Virgen María. Pero téngase en cuenta que sólo es conveniente coronar aquellas imágenes a las cuales los fieles acuden con tanta fe que gozan de cierta estimación y que el lugar donde se veneran ha llegado a ser la sede y como el centro donde se hermanen el culto litúrgico y el apostolado cristiano.
Es conveniente instruir a los fieles cristianos, que desean vivamente coronar la imagen de la Santísima Virgen María, sobre el sentido de la celebración para que la entiendan en todo su significado y la interpreten con rectitud (352).

1035. La diadema o corona que se ponga a una imagen ha de estar confeccionada de materia apta para manifestar la singular dignidad de la Santísima Virgen; sin embargo, evítese la exagerada magnificencia y fastuosidad, que desdigan de la sobriedad del culto cristiano o puedan producir extrañeza en los fieles del lugar, a causa de su bajo nivel de vida (353).

1036. Es conveniente que la celebración sea realizada por el Obispo diocesano; pero si él no pudiera hacerlo, encomendará este oficio a otro Obispo, o a un presbítero, que sea partícipe y cooperador suyo en el cuidado pastoral de los fieles en cuya iglesia se venera la imagen que va a ser coronada.
Si se va a coronar la imagen en nombre del Romano Pontífice, obsérvesense las normas que se indiquen en el Breve Apostólico (354).

1037. Es conveniente que la celebración de la coronación se realice en alguna solemnidad o fiesta de la bienaventurada Virgen María, o en algún otro día festivo. Pero no se haga ni en las grandes solemnidades del Señor ni tampoco en días de carácter penitencial.
Según las circunstancias, la coronación de la imagen de la bienaventurada Virgen María puede hacerse dentro de la Misa, en la Liturgia de las Horas, en Vísperas o en una adecuada celebración de la palabra de Dios (355).

1038. Para la celebración de la coronación, además de lo necesario para el acto litúrgico al que se une, se ha de preparar:
a) Ritual de la coronación
b) Leccionario;
c) corona o coronas, dispuestas en un lugar conveniente;
d) recipiente con agua bendita y aspersorio;
e) incensario con la naveta del incienso y la cucharilla.
Se usan vestiduras litúrgicas de color blanco o festivo, a no ser que se celebre una Misa que requiera vestiduras de otro color.
Si se celebra la Misa, prepárese:
- para el Obispo: alba, cruz pectoral, estola, casulla, mitra y báculo pastoral;
- para los diáconos: albas, estolas y, según las circunstancias, dalmáticas;
- para los demás ministros: albas u otras vestiduras legítimamente aprobadas (356).

(352) Cf. Ritual de la coronación de una imagen de la Santísima Virgen María, Nociones Generales, n. 6.
(353) Cf. ibidem, n. 7.
(354) Cf. ibidem, n. 8.
(355) Cf. ibidem, nn. 9-10.
(356) Cf. ibidem, nn. 11-12.


CALENDARIO

13 LUNES. SAN ANTONIO DE PADUA, presbítero y doctor, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Re 21, 1-16. Nabot ha muerto apedreado.
- Sal 5. R. Atiende a mis gemidos, Señor.
- Mt 5, 38-42. Yo os digo: No hagáis frente al que os agravia.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 14 de junio, pág. 363.
CALENDARIOS: Orden Franciscana: (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Antonio, presbítero y doctor de la Iglesia, que, nacido en Portugal, primero fue canónigo regular y después entró en la Orden recién fundada de los Hermanos Menores, para propagar la fe entre los pueblos de África, pero se dedicó a predicar por Italia y Francia, donde atrajo a muchos a la verdadera fe. Escribió sermones notables por su doctrina y estilo, y por mandato de san Francisco enseñó teología a los hermanos, hasta que en Padua descansó en el Señor. (1231)

Oración colecta propia, resto del común de doctores 2.

13 de junio
San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 13 iunii
S. Antonii de Padova, presbyteri et Ecclesiae doctoris
Memoria
Antífona de entrada Cfr Sir 44, 15. 14
El pueblo cuenta la sabiduría de los santos, la asamblea pregona su alabanza; vive su fama por generaciones.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 44, 15. 14
Sapiéntiam Sanctórum narrent pópuli, et laudes eórum núntiet Ecclésia; nómina autem eórum vivent in saeculum saeculi
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui pópulo tuo beátum Antónium praedicatórem insígnem dedísti, atque in necessitátibus intercessórem, concéde, ut, eius auxílio, christiánae vitae documénta sectántes, in ómnibus adversitátibus te subveniéntem sentiámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 21, 1-16
Nabot ha sido lapidado y está muerto
Lectura del primer libro de los Reyes.

Por aquel tiempo, Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaria.
Ajab habló a Nabot diciendo:
«Dame tu viña para que pueda tener un huerto ajardinado, pues está pegando a mi casa; yo te daré a cambio una viña mejor, o, si te parece bien, te pagaré su precio en plata».
Nabot respondió a Ajab:
«Dios me libre de cederte la herencia de mis padres».
Se fue Ajab a su casa abatido y enfadado por la respuesta que le había dado Nabot de Yezrael:
«No te cederé la heredad de mis padres».
Se postró en su lecho de cara a la pared y se negó a comer. Jezabel, su mujer, se le acercó y le dijo:
«¿Qué te pasa que estás entristecido y no comes alimento alguno?».
El le respondió:
«Hablé con Nabot de Yezrael y le propuse: “Véndeme tu viña por su valor en plata, o, si lo prefieres, te daré otra viña a cambio”; pero él me contestó: “No te cederé mi viña”».
Jezabel, su mujer, le replicó:
«¡Ya es hora de que ejerzas el poder regio en Israel! Levántate, come y se te alegrará el ánimo. Yo misma me encargo de darte la viña de Nabot de Yezrael».
Escribió cartas con el nombre de Ajab y las selló con el sello de él, enviándolas a los ancianos y notables que vivían junto a Nabot.
En las cartas escribió lo siguiente:
«Proclamad un ayuno y sentad a Nabot al frente de la asamblea. Frente a él sentad a dos hombres hijos de Belial que testifiquen en su contra diciendo: “Tú has maldecido a Dios y al rey”. Entonces lo sacaréis fuera y lo lapidaréis hasta que muera».
Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables que vivían junto a Nabot en su ciudad, hicieron tal como Jezabel les ordenó según lo escrito en las cartas remitidas a ellos. Así proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot al frente de la asamblea.
Llegaron los dos hombres hijos de Belial, se sentaron frente a él y testificaron contra él diciendo:
«Nabot ha maldecido a Dios y al rey».
Lo sacaron fuera de la ciudad y lo lapidaron a pedradas hasta que murió.
Enviaron a decir a Jezabel:
«Nabot ha sido lapidado y está muerto».
En cuanto Jezabel oyó que Nabot había muerto lapidado, dijo a Ajab:
«Levántate y toma posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael, el que se negó a vendértela por su valor en plata, pues Nabot ya no está vivo, ha muerto».
Apenas oyó Ajab que Nabot había muerto, se levantó y bajó a la viña de Nabot, el de Yezrael, para tomar posesión de ella.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 5, 2-3ab. 5-6a. 6b-7 (R.: 2b)
R.
Atiende a mis gemidos, Señor. Intéllege gémitum meum, Dómine.

V. Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío. R.
Atiende a mis gemidos, Señor. Intéllege gémitum meum, Dómine.

V. Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R.
Atiende a mis gemidos, Señor. Intéllege gémitum meum, Dómine.

V. Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. R.
Atiende a mis gemidos, Señor. Intéllege gémitum meum, Dómine.

Aleluya Sal 118, 105
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero. Lucerna pédibus meis verbum tuum, et lumen sémitis meis.
R.

EVANGELIO Mt 5, 38-42
Yo os digo que no hagáis frente al que os agravia
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia.
Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de sermone Domini, 1, 20
Comprendan los cristianos que en esta clase de injurias que buscan repararse con el castigo, los cristianos observarán tal moderación que una vez recibida la injuria, no nazca el odio, y el alma esté preparada para sufrir mayores cosas. Ni desprecien la corrección, de la cual pueden servirse, o bien por medio del consejo, o por medio de la autoridad.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XI
299. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, a fin de que todos los hombres experimenten su bondad y misericordia.
- Por la Iglesia: para que sea signo de paz y de reconciliación entre los hombres. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de la tierra: para que superen todo lo que les desune y promuevan todo cuanto les acerca. Roguemos al Señor.
- Por los que odian, por los resentidos y amargados: para que descubran que la felicidad se encuentra en el perdón. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos perdonar como Dios mismo nos perdona. Roguemos al Señor.
Padre nuestro, que has enseñado a perdonar para recibir tu perdón. Haz que siempre observemos esta ley y así merezcamos ser llamados y ser, en verdad, hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar estos divinos misterios, te rogamos, Señor, que el Espíritu santo derrame sobre nosotros aquella misma luz con la que iluminó a tu siervo san N. y lo impulsó a la propagación de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Illa nos, quaesumus, Dómine, divína tractántes, Spíritus Sanctus fídei luce perfúndat, qua beátum N. ad glóriae tuae propagatiónem iúgiter collustrávit. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión 1 Cor 1, 23-24
Nosotros predicamos a Cristo crucificado, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Antiphona ad communionem Cf. 1Co 1, 23-24
Nos praedicámus Christum crucifíxum, Christum, Dei virtútem et Dei sapiéntiam.
Oración después de la comunión
Reanimados con el pan del cielo, te rogamos, Señor, que, a imitación de san N., permanezcamos en continua acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti alimónia refécti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, beáti N. mónitis obsequéntes, de accéptis donis semper in gratiárum actióne maneámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 14 de junio

1. En Samaría o Sebaste, en Palestina, conmemoración de san Eliseo, que fue discípulo de Elías y profeta en Israel, desde el tiempo del rey Jorán hasta los días de Joás. Aunque no dejó oráculos escritos, con sus milagros anunció la salvación que había de llegar para todos los hombres (s. IX a.C.).
2. En Aquileya, en la región de Venecia, san Proto, mártir (s. inc.).
3. En Soissons, en la Galia Bélgica, santos Valerio y Rufino, mártires (s. IV).
4*. En Nápoles, en la Campania, san Fortunato, obispo (s. IV).
5. En Vienne, en Burgundia, san Eterio, obispo (s. VI).
6. En Constantinopla, san Metodio, obispo, que siendo monje viajó a Roma para encontrarse con el papa Pascual I, para defender la veneración de las imágenes, y, elegido obispo, pudo celebrar solemnemente el triunfo de la fe ortodoxa (847).
7. En Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Anastasio, presbítero, Félix, monje, y Digna, virgen, que murieron el mismo día. Anastasio, por confesar su fe cristiana ante los jueces musulmanes, fue degollado, y con él murió también Félix, de la región de Getulia, en África del Norte, que había propagado la fe católica y la vida monástica por Asturias. Digna, aún joven, por haber reprendido al juez por la muerte de los dos anteriores, fue degollada de inmediato (853).