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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 19 de mayo de 2016

Jueves 23 junio 2016, Por los cristianos perseguidos, misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO XXI. PROCESIONES

1093. De conformidad con la enseñanza de los Santos Padres, la Iglesia acostumbró hacer uso frecuente de las procesiones públicas y sagradas, o rogativas públicas que hace el pueblo, guiados por el clero, yendo ordenadamente de un lugar sagrado a otro lugar sagrado, mientras ora y canta, o para impulsar la piedad de los fieles, o para conmemorar los beneficios de Dios y darle gracias o para implorar el auxilio divino, por lo cual deben celebrarse con la piedad que es debida; efectivamente entrañan grandes y divinos misterios y también se consiguen de Dios frutos saludables de piedad cristiana cuando se realizan con devoción; de todo lo cual los pastores de almas deben avisar e instruir a los fieles (390).

1094. Las procesiones son o bien ordinarias, las que se realizan en días determinados durante el año, según las normas de los libros litúrgicos o las costumbres de las Iglesias, o bien extraordinarias, las que se ordenan en días especiales por una causa pública (391).

1095. Entre las procesiones ordinarias ocupan el primer lugar la de la fiesta de la Presentación del Señor, la del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor y la de la Vigilia pascual, en las cuales se conmemoran los misterios del Señor; igualmente la procesión del Santísimo Sacramento, después de la Misa en la solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo.

1096. Las procesiones extraordinarias las ordena la Conferencia Episcopal, como son las Rogativas, o el Ordinario del lugar, como las procesiones por alguna necesidad pública, o procesiones con sagradas reliquias, o con imágenes, u otras semejantes.

1097. Exceptuadas las procesiones con el Santísimo Sacramento, que siguen a la Misa, ya que dentro de ésta se ha de consagrar la Hostia para llevarla en la procesión, las demás procesiones precederán ordinariamente a la celebración de la Misa, a menos que por causa grave al Ordinario del lugar le parezca de otro modo.

1098. Las procesiones, principalmente si se hacen por las calles, de tal manera deben ordenarse que redunden en edificación de todos.
Adáptense también a las condiciones de los pueblos y a la índole de la ciudad y del lugar.

1099. En el ordenamiento de las procesiones, obsérvese el ritual que para ellas se describe en este Ceremonial (392), y en los demás libros litúrgicos pertinentes.
Encabezará siempre la procesión la cruz, que irá entre dos candeleros con cirios encendidos, y, excepto las procesiones del Santísimo Sacramento, la antecede el turiferario con incensario humeante, si se usa incienso.

1100. Cuando el Obispo participa en las procesiones del Santísimo Sacramento, de la reliquia del árbol de la Santa Cruz, de las reliquias, de las imágenes y otras semejantes, conviene que siempre presida la procesión, con capa pluvial, y lleve el Santísimo Sacramento o el objeto sagrado.
Cuando el Obispo, revestido con la capa pluvial, no lleva el Santísimo Sacramento, o el objeto sagrado, siempre precede a quien lo lleva.
Pero si participa revestido con hábito coral, va después del Santísimo Sacramento o del objeto sagrado.
Los demás Obispos que participen, si están revestidos con hábito coral, siguen al Santísimo Sacramento o al objeto sagrado, de tal manera que los más dignos estén más cerca del Santísimo Sacramento.
Si están revestidos con capa pluvial, anteceden al Obispo, de tal manera que siempre los más dignos estén más cerca del Santísimo Sacramento, o del objeto sagrado.

1101. Exceptuadas las procesiones del Santísimo Sacramento y de las reliquias de la Santa Cruz, el Obispo, si está revestido con las vestiduras litúrgicas, lleva mitra, y, a no ser que deba llevar algo en la mano, por ejemplo un cirio, el ramo bendecido, también lleva el báculo.
Sin embargo, cuando el Obispo no lleva el báculo, un ministro lo porta delante de él.

(390) Cf. Ritual Romano, ed. 1952, tit. X, cap. 1.
(391) Cf. ibidem, nn. 8 y 9.
(392) Cf. Supra ex. gr., n 242, 270, 343, 391; cf. también nn. 128 y 193.


CALENDARIO

23 JUEVES DE LA XII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Re 24, 8-17. Nabucodonosor deportó a Jeconías y a todos los ricos de Babilonia.
- Sal 78. R. Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.
- Mt 7, 21-29. La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 24 de junio, pág. 378.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET): Nuestra Señora de los Ángeles (S).
Ourense: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Familia salesiana: San José Cafasso, presbítero (MO).
Dominicos: Beato Inocencio V, papa (ML).

TEXTOS MISA

POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS PRO CHRISTIANIS PERSECUTIONE VEXATIS
Antífona de entrada Cf. Sal 73, 19-22
Piensa, Señor, en tu alianza; no olvides sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, Oh Dios, defiende tu causa; no olvides las voces de los que te buscan.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 73, 20. 21. 22. 23
Réspice, Dómine, in testaméntum tuum, et ánimas páuperum tuórum ne derelínquas in finem; exsúrge, Dómine, et iúdica causam tuam, et ne obliviscáris voces quaeréntium te.
Oración colecta
Señor Dios, que en tu providencia misteriosa asocias la Iglesia a los dolores de tu Hijo, concede a los fieles que sufren por tu nombre, espíritu de paciencia y caridad, para que se manifiesten siempre testigos verdaderos y fieles de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui inscrutábili providéntia passiónibus Fílii tui vis Ecclésiam sociári, praesta fidélibus tuis, in tribulatióne propter nomen tuum versántibus, spíritum patiéntiae et caritátis, ut promissiónum tuárum fidi inveniántur testes atque veráces. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Re 24, 8-17
Llevó deportados a Babilonia a Joaquín ya todos los hombres pudientes
Lectura del segundo libro de los Reyes

Dieciocho años tenía Joaquín cuando inició su reinado y reino tres meses en Jerusalen.
El nombre de su madre era Nejustá, hija de Elnatán, de Jerusalén.
Hizo el mal a los ojos del Señor exactamente lo mismo que había hecho su padre.
En aquel tiempo las gentes de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron contra Jerusalén y la ciudad fue asediada. Vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a la ciudad, mientras sus servidores la estaban asediando.
Entonces Joaquín, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia, que hizo prisioneros a él, a su madre, a sus servidores, a sus jefes y eunucos.
Era el año octavo de su reinado.
Luego se llevó de allí todos los tesoros del templo del Señor y los del palacio real y deshizo todos los objetos de oro que había fabricado Salomón, rey de Israel, para el santuario del Señor, según la palabra del Señor.
Deportó a todo Jerusalén, todos los jefes y notables —diez mil deportados—; a todos los herreros y cerrajeros, no dejando más que a la gente pobre del país.
Deportó a Babilonia a Joaquín, a la madre del rey y a las mujeres del rey, a sus eunucos y a los notables del país; los hizo partir al destierro, de Jerusalén a Babilonia.
También llevó deportados a Babilonia a todos los hombres pudientes en número de siete mil; los herreros y cerrajeros, un millar; así como a todos los aptos para la guerra.
Y, en lugar de Joaquín, puso por rey a su tío Matanías, cambiando su nombre por el de Sedecías.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 78, 1b-2. 3-5. 8. 9 (R.: 9b)
R.
Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos.

V. Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad,
han profanado tu santo templo,
han reducido Jerusalén a ruinas.
Echaron los cadáveres de tus siervos
en pasto a las aves del cielo,
y la carne de tus fieles a las fieras de la tierra. R.
Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos.

V. Derramaron su sangre como agua
en torno a Jerusalén,
y nadie la enterraba.
Fuimos el escarnio de nuestros vecinos,
la irrisión y la burla de los que nos rodean.
¿Hasta cuándo, Señor?
¿Vas a estar siempre enojado?
¿Arderá como fuego tu cólera? R.
Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos.

V. No recuerdes contra nosotros las culpas
de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados. R.
Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos.

V. Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre. R.
Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos.

Aleluya Cf. Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El que me ama guardará mi palabra -dice el Señor-, y mi Padre lo amará, y vendremos a él.
Si quis dilíget me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus.
R.

EVANGELIO Mt 7, 21-29
La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Aquel día muchos dirán:
“Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre y en tu nombre hemos echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?”.
Entonces yo les declararé:
“Nunca os he conocido. Alejaos de mí, los que obráis la iniquidad”.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».
Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como sus escribas.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general 4-noviembre-2015
La práctica del perdón no sólo salva a las familias de la división, sino que las hace capaces de ayudar a la sociedad a ser menos mala y menos cruel. Sí, cada gesto de perdón repara la casa ante las grietas y consolida sus muros. La Iglesia, queridas familias, está siempre cerca de vosotras para ayudaros a construir vuestra casa sobre la roca de la cual habló Jesús. Y no olvidemos estas palabras que preceden inmediatamente la parábola de la casa: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre». Y añade: «Muchos me dirán ese día: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre y echado demonios en tu nombre? Entonces yo les declararé: Nunca os he conocido» (cf. Mt 7, 21-23). Es una palabra fuerte, no cabe duda, que tiene la finalidad de sacudirnos y llamarnos a la conversión.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIX
307. Oremos al Señor.
- Por la Iglesia universal, por nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones del mundo, por nuestra patria. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren los horrores de la guerra. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
Que tu misericordia, Señor, nos conceda lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, nuestras oraciones y ofrendas y haz que todos aquellos que sufren persecución de los hombres por su fidelidad en tu servicio se gocen de verse asociados al sacrificio de Jesucristo tu Hijo, y sientan la alegría de saber que sus nombres ya están escritos en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, humilitátis nostrae preces et hóstias, et praesta, ut, qui, tibi fidéliter serviéntes, hóminum persecutiónes patiúntur, gáudeant se Christi Fílii tui sacrifício sociári, et sua séntiant inter electórum nómina scripta esse in caelis. Per Christum.
Antífona de la comunión Mt 5, 11-12
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan por mi causa -dice el Señor-. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.
Antiphona ad communionem Mt 5, 11-12
Beáti estis, cum maledíxerint vobis et persecúti vos fúerint propter me, dicit Dóminus; gaudéte et exsultáte, quóniam merces vestra copiósa est in caelis.
Oración después de la comunión
Señor, por la eficacia de este sacramento confirma en la verdad a tus siervos, y concede a cuantos se hayan en tribulación, que, llevando la cruz en pos de tu Hijo, puedan gloriarse, entre tantos peligros, de seguir llamándose cristianos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Per huius sacraménti virtútem fámulos tuos, Dómine, in veritáte confírma, et fidélibus tuis in tribulatióne pósitis concéde, ut, crucem sibi post Fílium tuum baiulántes, christiáno nómine iúgiter váleant inter advérsa gloriári. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de junio

1. Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, Precursor del Señor, que, estando aún en el seno materno, al quedar lleno del Espíritu Santo exultó de gozo por la próxima llegada de la salvación del género humano. Su nacimiento profetizó la Natividad de Cristo el Señor, y su existencia brilló con tal esplendor de gracia, que el mismo Jesucristo dijo no haber entre los nacidos de mujer nadie tan grande como Juan el Bautista.
2. En Roma, en la vía Salaria Antigua, «ad Septem Palúmbas», santos Juan y Festo, mártires (s. inc.).
3. En Autun, en la Galia Lugdunense, san Simplicio, quien, de noble y devota estirpe, vivió en perfecta castidad con su esposa y fue elegido obispo (c. 375).
4. En Créteil, en el territorio de París, muerte de los santos Agoardo y Agilberto, junto con otros muchos mártires (s. V/VI).
5. En Malinas, de Brabante, san Rumoldo, que es venerado como eremita y mártir (775).
6. En el monasterio de Lobbes, en Austrasia, san Teodulfo, obispo y abad (776).
7*. En la ciudad de Nantes, en la Bretaña Menor, san Goardo, obispo y mártir, el cual, mientras estaba celebrando la Eucaristía en la iglesia catedral con el pueblo, al cantar «Levantemos el corazón» fue blanco, junto con muchos fieles, de las saetas de los normandos (843).
8*. En Vestervig, en Dinamarca, san Teodgaro, presbítero, misionero en esta región, del que se dice que construyó la primera iglesia de madera (c. 1065).
9. En la provincia de Sichuan, en China, san José Yuan Zaide, presbítero y mártir, estrangulado en odio a la fe cristiana (1817).

10*. En la ciudad de Guadalajara, en México, beata María de Guadalupe (Anastasia) García Zavala, virgen, que tuvo parte en la fundación de la Congregación de Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres, distinguiéndose por sus obras de caridad en favor de los menesterosos y de los enfermos (1963).