Entrada destacada

Domingo 4 diciembre 2016, II Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 12 de mayo de 2016

Jueves 16 junio 2016, De la Santísima Eucaristía, misa votiva.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

III. CORONACIÓN UNIDA A LA CELEBRACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

1050. El Obispo en el secretarium, o en otro lugar adecuado, reviste sobre el alba: la cruz pectoral, la estola y la capa pluvial blanca o de color festivo y recibe la mitra y el báculo.
En seguida hace, como de costumbre, su ingreso a la iglesia, mientras se canta la antífona De pie a tu derecha está la Reina, con el Salmo 44, u otro canto adecuado.
El Obispo, al llegar al altar deja el báculo y la mitra, besa el altar y se dirige a la cátedra, desde donde, una vez terminado el canto, saluda al pueblo diciendo: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, u otro saludo semejante a éste (368).

1051. En seguida, el Obispo, habla brevemente a los fieles para preparar su ánimo a la celebración y explicar su significado.
Terminada la monición, invita a los fieles a orar y después de unos momentos de oración en silencio, dice la oración Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Hijo (369).

1052. Terminada la oración, todos se sientan. El Obispo recibe la mitra y se inicia la celebración de la palabra de Dios, que se desarrolla como de costumbre.
Las lecturas se escogen de las que se asignan en el Leccionario para las celebraciones de la bienaventurada Virgen María, sobre todo las de la bienaventurada Virgen María Reina, intercalando el salmo responsorial, o unos momentos de sagrado silencio. La lectura del Evangelio debe conservar lugar principal (370).

1053. Terminadas las lecturas, el Obispo hace la homilía y todo se desarrolla tal como se describe en los nn. 1041-1042.
Después se hace la súplica litánica, según el modo indicado en el Ritual, o de otro modo adecuado a las circunstancias.
Terminadas las letanías, el Obispo bendice al pueblo, al cual el diácono despide.
Por último se canta una antífona según la diversidad de los tiempos litúrgicos, u otro canto adecuado (371).

(368) Cf. ibidem, nn. 32-33. 
(369) Cf. ibidem, nn. 34-35.
(370) Cf. ibidem, n. 36.
(371) Cf. ibidem, nn. 37-43.

CALENDARIO

16 JUEVES DE LA XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Eclo 48, 1-15. Elías fue arrebatado en el torbellino, y Eliseo recibió dos tercios de su espíritu.
- Sal 96. R. Alegraos, justos, con el Señor.
- Mt 6, 7-15. Vosotros rezad así.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 17 de junio, pág. 368.
CALENDARIOS: Madrid: Santa María Micaela del Santísimo Sacramento (MO-trasladada).
Congregación de los Sagrados Corazones: San Juan Francisco de Regis, presbítero (MO).
O. Cist. y OCSO: Santa Ludgarda, monja cisterciense (MO).
Burgos: San Quirico y santa Julita, mártires (ML).
OFM Cap.: Beato Aniceto Koplin, presbítero y compañeros mártires (ML).

TEXTOS MISA

DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA A.
Se dice con vestiduras de color blanco.
DE SANCTISSIMA EUCHARISTIA A.
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Sal 77,23-25
El Señor abrió las compuertas del cielo; hizo llover sobre ellos maná, les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
Ant. ad introitum Ps 77,23-25
Iánuas caeli apéruit Dóminus, et pluit illis manna ad manducándum, et panem caeli dedit eis: panem angelórum manducávit homo.
Oración colecta
Señor, que por el misterio pascual de tu Hijo, realizaste la redención de los hombres, concédenos avanzar por el camino de la salvación, a quienes, celebrando los sacramentos, proclamamos con fe la muerte y resurrección de Cristo. Él que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui humánae redemptiónis opus per Unigéniti tui paschále mystérium implevísti, concéde propítius, ut, qui Christi mortem et resurrectiónem in sacramentórum signis annuntiámus fidénter, salvatiónis tuae contínuum experiámur augméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 48, 1-14
Elías fue arrebatado en el torbellino, y Eliseo se llenó de su espíritu

Lectura del libro del Eclesiástico.

Surgió el profeta Elías como un fuego,
su palabra quemaba como antorcha.
Él hizo venir sobre ellos el hambre,
y con su celo los diezmó.
Por la palabra del Señor cerró los cielos
y también hizo caer fuego tres veces.
¡Qué glorioso fuiste, Elías, con tus portentos!
¿Quién puede gloriarse de ser como tú?
Tú despertaste a un cadáver de la muerte
y del abismo, por la palabra del Altísimo;
tú precipitaste reyes a la ruina
y arrebataste del lecho a hombres insignes;
en el Sinaí escuchaste palabras de reproche
y en el Horeb sentencias de castigo;
tú ungiste reyes vengadores
y profetas para que te sucedieran;
fuiste arrebatado en un torbellino ardiente,
en un carro de caballos de fuego;
tú fuiste designado para reprochar los tiempos futuros,
para aplacar la ira antes de que estallara,
para reconciliar a los padres con los hijos
y restablecer las tribus de Jacob.
Dichosos los que te vieron
y se durmieron en el amor,
porque también nosotros viviremos.
Cuando Elías fue arrebatado en el torbellino,
Eliseo se llenó de su espíritu.
Durante su vida ningún príncipe lo hizo temblar,
nadie pudo dominarlo.
Nada era imposible para él,
incluso muerto, su cuerpo profetizó.
Durante su vida realizó prodigios,
y después de muerto fueron admirables sus obras.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 96, 1-2. 3-4. 5-6. 7 (R.: 12a)
R.
Alegraos, justos, con el Señor. Lætámini, iusti, in Dómino.

V. El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.
Alegraos, justos, con el Señor. Lætámini, iusti, in Dómino.

V. Delante de él avanza el fuego,
abrasando en torno a los enemigos;
sus relámpagos deslumbran el orbe,
y, viéndolos, la tierra se estremece. R.
Alegraos, justos, con el Señor.
Lætámini, iusti, in Dómino.

V. Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.
Alegraos, justos, con el Señor.
Lætámini, iusti, in Dómino.

V. Los que adoran estatuas se sonrojan,
los que ponen su orgullo en los ídolos.
Adoradlo todos sus ángeles. R.
Alegraos, justos, con el Señor. Lætámini, iusti, in Dómino.

Aleluya Rm 8, 15bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «“Abba”, Padre» Accepístis Spíritum adoptiónis filiórum; in eo clamámus: Abba, Pater.
R.

EVANGELIO Mt 6, 7-15
Vosotros orad así
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 64.
El Señor (...) no es un Dominador tiránico, ni un Juez rígido e implacable: es nuestro Padre. Nos habla de nuestros pecados, de nuestros errores, de nuestra falta de generosidad: pero es para librarnos de ellos, para prometernos su Amistad y su Amor (...). Un hijo de Dios trata al Señor como Padre. Su trato no es un obsequio servil, ni una reverencia formal, de mera cortesía, sino que está lleno de sinceridad y de confianza.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIV
302. Oremos al Señor nuestro Dios.
- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.
- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de nuestra salvación te suplicamos, Dios nuestro, que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y un vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Salútis nostrae memoriále celebrántes, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter exorámus, ut hoc sacraméntum pietátis fiat nobis signum unitátis et vínculum caritátis. Per Christum.
PREFACIO I DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA
El sacrificio y el sacramento de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro, verdadero y único sacerdote.
El cual, al instituir el sacrificio de la eterna alianza, se ofreció a sí mismo como víctima de salvación, y nos mandó perpetuar esta ofrenda en conmemoración suya. Su carne, inmolada por nosotros, es alimento que nos fortalece; su sangre, derramada por nosotros, es bebida que nos purifica.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SS.MA EUCHARISTIA
De sacrificio et de sacramento Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, verus aeternúsque Sacérdos, formam sacrifícii perénnis instítuens, hóstiam tibi se primus óbtulit salutárem, et nos, in sui memóriam, praecépit offérre. Cuius carnem pro nobis immolátam dum súmimus, roborámur, et fusum pro nobis sánguinem dum potámus, ablúimur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Jn 6, 51-52
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo -dice el Señor-; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.
Antiphona ad communionem Jn 6,51-52
Ego sum panis vivus, qui de caelo descéndi, dicit Dóminus. Si quis manducáverit ex hoc pane, vivet in aetérnum; et panis, quem ego dabo, caro mea est pro mundi vita.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, que nos santifique nuestra participación en esta eucaristía, para que, en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, se estreche cada vez más la fraternidad universal de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sanctíficet nos, quaesumus, Dómine, mensae caeléstis participátio, ut, per Corpus et Sánguinem Christi, fratérnitas cuncta copulétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 17 de junio

1. En Roma, en la vía Salaria Antigua, «ad septem Palumbas», santos Blasto y Diógenes, mártires (s. inc.).
2. En Apolonia, de Macedonia, santos Isauro, Inocente, Félix, Hérmio, Peregrino y Basilio, mártires (s. inc.).
3. En Dorostoro, en Mesia (hoy Rumanía), santos mártires Nicandro y Marciano. Siendo soldados, rechazaron hacer ofrenda y se negaron a sacrificar a los dioses, y por ello fueron condenados a la pena capital por el prefecto Máximo, en la persecución durante el tiempo del emperador Diocleciano (c. 297).
4. En Besançon, en la Galia Lugdunense, san Antidio, obispo y mártir, que fue condenado a muerte, según se dice, por Croco, rey de los vándalos (c. 411).
5. En Bitinia, san Hipacio, hegúmeno del monasterio de los Rufinos, quien, de vida austera y duros ayunos, enseñó a sus discípulos la perfecta obediencia de la observancia monástica, y a los seglares el verdadero temor de Dios (446).
6*. En Bretaña Menor, san Herveo, eremita, ciego de nacimiento, que cantaba los goces del paraíso (s. VI).
7. En Orleans, en la Galia, san Avito, abad (c. 530).
8. En Pisa, en la Toscana, san Rainerio o Raniero, pobre y peregrino por Cristo (1160)
9. En Lorvaô, en Portugal, santa Teresa, quien, reina de León y madre de tres hijos, al perder a su esposo abrazó la vida regular en un monasterio fundado por ella misma, bajo la disciplina cisterciense (1250).
10*. En Venecia, beato Pedro Gambacorta, fundador de la Orden de los Eremitas de San Jerónimo, cuyos primeros religiosos fueron ladrones que él mismo había convertido (1435).
11*. En Nápoles, de la Campania, beato Pedro Burali, de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, primero obispo de Piacenza y después de Nápoles, que se entregó de lleno a restaurar la disciplina de la Iglesia y a confirmar en la fe la grey que se le había confiado (1578).
12*. En el litoral de Francia, en una nave anclada ante el puerto de Rochefort, beato Felipe Pappon, presbítero de Autun y mártir, que siendo párroco durante la Revolución Francesa, por ser el hecho de ser sacerdote fue encarcelado, muriendo después de haber dado la absolución a otro cautivo (1794).
13. En el lugar de Qua Linh, en Tonquín, san Pedro Da, mártir, quien, de oficio carpintero y sacristán, fue sometido a muchos y crueles tormentos en tiempo del emperador Tu Duc, permaneciendo firme en la profesión de su fe, por lo que finalmente fue arrojado a las llamas (1862).