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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 16 de abril de 2016

Sábado 21 mayo 2016, Santa María en sábado, memoria libre, misa del común de Santa María Virgen.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

LITURGIA DE LA PALABRA

895. A continuación el Obispo se sienta y recibe la mitra.
Todos se sientan.
Conviene celebrar la proclamación de la palabra de Dios de la siguiente manera: Dos lectores, uno de los cuales lleva el Leccionario de la Misa, tomado de la credencia, y un salmista, se acercan al Obispo. Este, de pie y con mitra, toma el Leccionario, lo muestra al pueblo y dice: Resuene siempre. Luego el Obispo entrega el Leccionario al primer lector. Y los lectores y el salmista se dirigen al ambón, llevando el Leccionario a la vista de todos (209).

896. Se dicen tres lecturas, de las cuales la primera es siempre el capítulo 8 del libro de Nehemías, a la cual sigue el Salmo 18; la segunda lectura y el Evangelio se toman de los textos que se proponen en el Leccionario para la Misa de la dedicación de una iglesia. Para el Evangelio no se llevan luminarias ni incienso (210).

897. Después del Evangelio el Obispo se sienta, recibe como de costumbre la mitra y el báculo, hace la homilía en la cual explica tanto las lecturas bíblicas como el sentido de la celebración con el cual se dedica un templo a Dios y se fomenta el crecimiento de la Iglesia (211).

898. Terminada la homilía, el Obispo deja el báculo y la mitra.
Todos se levantan y se canta o se dice el Credo.
La oración universal se omite, ya que en su lugar se cantan las letanías de los Santos (212).

ORACIÓN DE DEDICACIÓN Y UNCIONES

Súplica litánica


899. Concluido el Credo, el Obispo invita al pueblo a orar con la monición: Oremos, queridos hermanos, o con otras palabras semejantes.
Entonces se cantan las letanías de los Santos, a las cuales todos responden. Durante ellas todos están de pie los domingos y en el tiempo pascual; los demás días se arrodillan. En este caso el diácono, dice: Pongámonos de rodillas.
En las letanías se agregarán en los respectivos sitios, las invocaciones del Titular de la iglesia, del Patrono del lugar y, si es del caso, de los Santos cuyas reliquias se van a depositar. Se puede agregar también otras peticiones conforme a la naturaleza peculiar de la celebración y a la circunstancia de los fieles.
Terminado el canto de las letanías, el Obispo, de pie y con las manos extendidas, dice: Te pedimos, Señor.
El diácono, si es del caso, dice: Podéis levantaros. Y todos se levantan.
El Obispo recibe nuevamente la mitra para realizar la colocación de las reliquias.
Cuando no se depositan las reliquias de los Santos, el Obispo dice inmediatamente la Oración de dedicación como se indica en el n. 901 (213).

Colocación de las reliquias

900. Después, si se van a depositar las reliquias de Mártires o de otros Santos, debajo del altar, el Obispo se acerca a éste.
Un diácono o un presbítero lleva las reliquias al Obispo, quien las coloca en el sepulcro preparado oportunamente. Entretanto se canta la antífona: Santos de Dios que habéis recibido un lugar bajo el altar, o Los cuerpos de los Santos, con el Salmo 14 u otro canto adecuado.
Mientras tanto un albañil cierra el sepulcro y el Obispo regresa a la cátedra (214).

Oración de dedicación
901. Cumplido lo anterior, el Obispo, de pie, sin mitra, en la cátedra o junto al altar, con las manos extendidas, canta o dice en voz alta: Oh Dios, Santificador y guía de tu Iglesia (215).

CALENDARIO

21 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre o SAN CRISTÓBAL MAGALLANES, presbítero, Y COMPAÑEROS, mártires, memoria libre


Misa de sábado (verde) o de una de las memorias (blanco o rojo).
ve bl ro MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria de santa María del común de santa María Virgen o de las «Misas de la Virgen María» (véase en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 17. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Sant 5, 13-20. Mucho puede hacer la oración intensa del justo.
- Sal 140. R. Suba mi oración como incienso en tu presencia, Señor.
- Mc 10, 13-16. El que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de una de las memorias.

Martirologio: elog. prop. de la solemnidad de la Santísima Trinidad, pág. 44, y elogs. del 22 de mayo, pág. 321.
CALENDARIOS: Misioneros Oblatos de María Inmaculada: San Eugenio de Mazenod, obispo (S).
Santiago de Compostela y Zaragoza: San Torcuato y compañeros mártires (MO).
Segorbe-Castellón: Santos obispos de la diócesis (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: San Ivo de Chartes, obispo (MO).
Dominicos: Beato Jacinto María Cormier, presbítero (MO).

21 SÁBADO. Después de la hora nona:
OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Cuarta semana del salterio
Misa
vespertina de la solemnidad de la Santísima Trinidad (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

COMÚN DE SANTA MARÍA VIRGEN 2. COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
I. TEMPORE PER ANNUM 2
Antífona de entrada
Dichosa eres, Virgen María, que llevaste en tu seno al autor del universo; engendraste al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
Antiphona ad introitum
Beáta es, Virgo María, quae ómnium portásti creatórem; genuísti qui te fecit, et in aetérnum pérmanes Virgo.
Oración colecta
Dios de misericordia, fortalece nuestra débil condición y, al recordar en este día a la Madre de tu Hijo, concédenos por su intercesión vernos libres de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde, miséricors Deus, fragilitáti nostrae praesídium, ut, qui sanctae Dei Genetrícis memóriam ágimus, intercessiónis eius auxílio a nostris iniquitátibus resurgámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la VII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Sant 5, 13-20
Mucho puede la oración insistente del justo

Lectura de la carta del apóstol Santiago.

Queridos hermanos:
¿Está sufriendo alguno de vosotros? Rece. ¿Está contento? Cante. ¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que recen por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La oración hecha con fe salvará al enfermo y el Señor lo restablecerá; y si hubiera cometido algún pecado, le será perdonado.
Por tanto, confesaos mutuamente los pecados y rezad unos por otros para que os curéis: mucho puede la oración insistente del justo.
Elías era semejante a nosotros en el sufrimiento, y rezó insistentemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Volvió a rezar, y el cielo dio la lluvia y la tierra produjo su fruto.
Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo convierte, sepa que quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 140, 1b-2. 3 y 8 (R. 2a)
R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

V. Señor, te estoy llamando, ven deprisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

V. Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios.
Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso. R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.
R.

EVANGELIO Mc 10, 13-16
Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
«Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».
Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general 18-marzo-2015
Los niños tienen la capacidad de sonreír y de llorar. Algunos, cuando los tomo para abrazarlos, sonríen; otros me ven vestido de blanco y creen que soy el médico y que vengo a vacunarlos, y lloran... pero espontáneamente. Los niños son así: sonríen y lloran, dos cosas que en nosotros, los grandes, a menudo "se bloquean", ya no somos capaces... Muchas veces nuestra sonrisa se convierte en una sonrisa de cartón, algo sin vida, una sonrisa que no es alegre, incluso una sonrisa artificial, de payaso. Los niños sonríen espontáneamente y lloran espontáneamente. Depende siempre del corazón, y con frecuencia nuestro corazón se bloquea y pierde esta capacidad de sonreír, de llorar. Entonces, los niños pueden enseñarnos de nuevo a sonreír y a llorar. Pero, nosotros mismos, tenemos que preguntarnos: ¿sonrío espontáneamente, con naturalidad, con amor, o mi sonrisa es artificial? ¿Todavía lloro o he perdido la capacidad de llorar? Dos preguntas muy humanas que nos enseñan los niños.
Por todos estos motivos Jesús invita a sus discípulos a "hacerse como niños", porque "de los que son como ellos es el reino de Dios" (cf. Mt 18, 3; Mc 10, 14).

Oración de los fieles
372. Dirijamos confiados nuestra oración a Dios Padre, que ha prometido habitar en los corazones de aquellos que, como María, guardan su Palabra.
R. Danos, Padre, tu Espíritu Santo.
- Por los pastores de la Iglesia: para que, formados en la escuela de María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia. Roguemos al Señor. R.
- Por los pueblos afligidos a causa de la guerra y de las adversidades: para que todo hombre se convenza de que la paz tiene su raíz en la conversión del corazón, que hace pasar del egoísmo a la generosidad y de la violencia al respeto del prójimo. Roguemos al Señor. R.
- Por todos los cristianos: para que, encontrando en la Virgen la fuente de la alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor. Roguemos al Señor. R.
- Por los enfermos: para que hallen en María ayuda y consuelo, y en los hermanos solidaridad generosa que aliente su esperanza. Roguemos al Señor. R.
- Por nosotros, aquí reunidos: para que, guardando la Palabra que hemos escuchado, seamos servidores fieles y testigos del Reino entre los hombres. Roguemos al Señor. R.
Oh Dios, fortalece en nosotros el deseo del bien, refuerza nuestra esperanza, confírmanos en la caridad, por intercesión de María, que nos precede en la peregrinación de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme a nosotros, por tu gracia, en oblación viva y perenne. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Genetrícis Fílii tui memóriam venerántes, quaesumus, Dómine, ut sacrifícii huius oblátio nosmetípsos, grátia tua largiénte, tibi perfíciat munus aetérnum. Per Christum.
PREFACIO II DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Iglesia alaba a Dios inspirándose en las palabras de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Señor, y proclamar tus maravillas en la perfección de tus santos; y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María, exaltar especialmente tu generosidad inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.
En verdad hiciste obras grandes en favor de todos los pueblos, y has mantenido tu misericordia de generación en generación, cuando, al mirar la humillación de tu esclava, por ella nos diste al autor de la vida, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles te adoran eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos unirnos a sus voces cantando tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE BEATA MARIA VIRGINE
Ecclesia, verbis Mariae, laudes Deo persolvit
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, in ómnium Sanctórum provéctu te mirábilem confitéri, et potíssimum, beátae Vírginis Maríae memóriam recoléntes, cleméntiam tuam ipsíus grato magnificáre praecónio.
Vere namque in omnes terrae fines magna fecísti, ac tuam in saecula prorogásti misericórdiae largitátem, cum, ancíllae tuae humilitátem aspíciens, per eam dedísti humánae salútis auctórem, Fílium tuum, Iesum Christum, Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in aeternitáte laetántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Lc 1, 49
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.
Antiphona ad communionem Lc 1, 49
Fecit mihi magna, qui potens est, et sanctum nomen eius.
Oración después de la comunión
Como partícipes de la redención eterna te rogamos, Señor, que, al celebrar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos en la abundancia de tu gracia y sintamos aumento continuo de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Redemptiónis aetérnae partícipes effécti, quaesumus, Dómine, ut, qui Genetrícis Fílii tui memóriam ágimus, et de grátiae tuae plenitúdine gloriémur, et salvatiónis contínuum sentiámus augméntum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad de la Santísima Trinidad

S
olemnidad de la Santísima e indivisa Trinidad, en la que confesamos y veneramos al único Dios en la Trinidad de personas, y la Trinidad de personas en la unidad de Dios.

Elogios del día 22 de mayo
S
anta Rita, religiosa
, que, casada con un hombre violento, toleró pacientemente sus crueldades reconciliándolo con Dios, y al morir su marido y sus hijos ingresó en el monasterio de la Orden de San Agustín en Casia, de la Umbría, en Italia, dando a todos un ejemplo sublime de paciencia y compunción (c. 1457).
2. En África, santos Casto y Emilio, mártires, que, según escribe san Cipriano, vencidos en una primera batalla el Señor los restituyó victoriosos en un segundo combate, para que fuesen más fuertes frente a las llamas, ante las que habían cedido la primera vez, y finalmente consumaron su sacrificio por el fuego (203).
3. En Comana, en el Ponto (hoy Gumenek, en Turquía), san Basilisco, obispo y mártir (s. IV).
4. En la isla de Córcega, conmemoración de santa Julia, virgen y mártir (s. in.).
5*. En la región de Aire, en Aquitania, santa Quiteria, virgen (s. in.).
6. En Angulema, también en Aquitania, san Ausonio, considerado el primer obispo de esta ciudad (s. IV/V).
7*. En Limoges, de nuevo en Aquitania, san Lupo, obispo, que aprobó la carta de fundación del monasterio de Solignac (637).
8*. En Parma, en la Emilia, san Juan, abad, quien, por las recomendaciones de san Máyolo de Cluny, dispuso muchas normas para promover la observancia monástica en su cenobio (s. X).
9. En Pistoya, en la Toscana, san Atón, obispo, que había sido abad en la Orden de Vallumbrosa y luego fue puesto al frente de esta Iglesia (c. 1153).
10*. En Florencia, también en la Toscana, beata Humildad (Rosana), la cual, con el consentimiento de su esposo vivió reclusa durante doce años, y después, con permiso del obispo, edificó un monasterio de la Orden de Vallumbrosa, del que fue abadesa (1310).
11*. En Londres, en Inglaterra, beato Juan Forest, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que en tiempo del rey Enrique VIII, por defender la unidad católica, consumó el martirio en la plaza de Smithfield, en Londres, siendo quemado vivo junto con imágenes sagradas de madera (1538).
12*. En la ciudad de Kori, en Japón, beatos Pedro de la Asunción, de la Orden de los Hermanos Menores, y Juan Bautista Machado, presbíteros y mártires, que, por cumplir su ministerio de forma oculta, fueron degollados por odio a la fe cristiana (1617).
13*. En Omura, también en Japón, beato Matías de Arima, mártir y catequista, que fue torturado hasta la muerte por no querer delatar a ningún misionero (1620).
14. En Annam, san Miguel Ho Dihn Hy, mártir, que siendo mandarín, alto funcionario del emperador y catequista, al ser delatado como cristiano murió degollado después de atroces tormentos (1857).
15. En la ciudad de An-Xá, en Tonquín, santo Domingo Ngon, mártir, padre de familia y labrador. Al exigirle los soldados que pisotease una cruz, se postró y la adoró, profesando así valientemente ante el juez que era cristiano, mereciendo ser degollado de inmediato (1862).
16*. En Luca, en la Toscana, beata María Dominica Brun Barbantini, religiosa, que fundó la Congregación de las Hermanas Ministras de los Enfermos de San Camilo (1868).