lunes, 4 de abril de 2016

Lunes 9 mayo 2016, Lunes VII semana de Pascua, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

I. INSTITUCIÓN DE LECTORES

794. El lector es instituido para la función, que le es propia, de leer la Palabra de Dios en la asamblea litúrgica. Por lo cual leerá las lecturas de la Sagrada Escritura, excepto el Evangelio (123), en la Misa y en las demás acciones sagradas.
Además, al lector se le encarga en el pueblo de Dios el oficio particular de instruir a los niños y a los adultos en la fe y para la digna recepción de los sacramentos (124).

795. Prepárese para la celebración:
a) las cosas necesarias para la celebración de la Misa, si el ministerio se confiere dentro de la Misa; de lo contrario, se prepararán las vestiduras que se indican en el n. 804;
b) Pontifical Romano;
c) libro de la Sagrada Escritura;
d) sede para el Obispo;
e) para los lectores que recibirán el ministerio, asientos en un lugar conveniente del presbiterio, dispuestos de tal manera que la acción litúrgica pueda ser seguida fácilmente por los fieles;
f) si la celebración se hace dentro de la Misa y se va a distribuir la Comunión bajo las dos especies, prepárese un cáliz de capacidad suficiente.

Institución de lectores dentro de la celebración de la Misa

796. Se puede emplear la Misa para los ministros de la Iglesia, con las lecturas propias del rito de institución (125), se usa color blanco o festivo.
Pero cuando ocurren los días incluidos bajo los nn. 19 de la tabla de los días litúrgicos, entonces se celebra la Misa del día.
Cuando no se celebra la Misa por los ministros de la Iglesia, se puede tomar una de las lecturas de las que se proponen en el Leccionario para el rito de institución, a no ser que ocurra un día de los que se incluyen bajo los nn. 1-4 de la tabla de los días litúrgicos (126).

797. Los ritos iniciales y la liturgia de la palabra, hasta el Evangelio inclusive, se realizan como de costumbre.

798. Después del Evangelio, el Obispo se sienta en la cátedra o en la sede preparada en el lugar más apto, recibe la mitra, y convenientemente el báculo.
Cuando ya están todos sentados, el diácono, o el presbítero designado para esto, llama a los candidatos, diciendo: Acérquense los que van a ser instituidos para el ministerio de Lectores.Los candidatos son llamados por el nombre. Cada uno responde: Presente, y se acercan al Obispo, a quien le hacen una reverencia, y vuelven a sus puestos (127).

799. Entonces el Obispo hace la homilía, en la cual explicará al pueblo, tanto los textos leídos de la Sagrada Escritura, como el sentido que tiene el ministerio del lector.
Concluye la homilía con las palabras, como se encuentran en el Pontifical, o con otras palabras semejantes, dirigidas a los candidatos (128).

800. Terminada la alocución, el Obispo, dejados el báculo y la mitra, se levanta, y todos con él.
Los candidatos se arrodillan ante el Obispo. Este, con las manos juntas, invita a los fieles a orar, diciendo: Amados hermanos, roguemos a Dios Padre todopoderoso. Y todos oran en silencio durante algunos momentos.
En seguida el Obispo, de pie y con las manos extendidas, dice sobre los candidatos la oración de bendición: Dios fuente de toda luz (129).

801. Después todos se sientan. El Obispo se sienta y recibe la mitra.
Los candidatos se levantan y se acercan al Obispo, quien entrega a cada uno el libro de la Sagrada Escritura, diciendo: Recibe el libro de la Sagrada Escritura.
Entre tanto, sobre todo si los candidatos son numerosos, se canta el Salmo 18, u otro canto adecuado (130).

802. Cumplido esto, la Misa continúa en la forma acostumbrada, o sea con el Credo, si hubiere de decirse, o con la oración universal, en la cual se hacen súplicas especiales por los lectores que acaban de ser instituidos.

803. Los lectores, sus padres y parientes pueden recibir la Comunión bajo las dos especies.

CALENDARIO

9 LUNES DE LA VII SEMANA DE PASCUA, feria

Misa
de feria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc. o de la Ascensión o después de la Ascensión.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 19, 1-8. ¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?
- Sal 67. R. Reyes de la tierra, cantad a Dios.
- Jn 16, 29-33. Tened valor: yo he vencido al mundo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 10 de mayo, pág. 302.
CALENDARIOS: Menorca: Nuestra Señora del Toro (S-trasladada).
Valencia-ciudad: Nuestra Señora de los Desamparados (S-trasladada).
Siervas de María: Nuestra Señora de la Salud (S-trasladada).
Burgos: Santa Casilda, virgen (MO).
Cartujos: San Nicolás Albergato, obispo (MO).
II Franciscanos: Santa Catalina de Bolonia, virgen (MO).
Pamplona y Tudela: San Gregorio de la Berrueza (ML).
Jerónimos: Invención y traslación de San Jerónimo (ML).

TEXTOS MISA

Lunes de la VII Semana de Pascua.
Feria secunda. Hebdomada VII Paschae.
Antífona de entrada Hch 1, 8
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos hasta los confines del mundo. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ac 1, 8
Accipiétis virtútem superveniéntis Spíritus Sancti in vos, et éritis mihi testes usque ad últimum terrae, allelúia.
Oración colecta
Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Advéniat nobis, quaesumus, Dómine, virtus Spíritus Sancti, qua voluntátem tuam fidéli mente retinére, et pia conversatióne deprómere valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la VII semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 19, 1-8
¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó:
«¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?».
Contestaron:
«Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo». Él les dijo:
«Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?».
Respondieron:
«El bautismo de Juan».
Pablo les dijo:
«Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que iba a venir después de él, es decir, en Jesús».
Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas extrañas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses hablaba con toda libertad del reino de Dios, dialogando con ellos y tratando de persuadirlos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 67, 2-3. 4-5ac. 6-7ab (R.: 33a)
R.
Reyes de la tierra, cantad a Dios. Regna terræ, cantáte Deo.
O bien: Aleluya.

V. Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian;
como el humo se disipa, se disipan ellos;
como se derrite la cera ante el fuego,
así perecen los impíos ante Dios. R.
Reyes de la tierra, cantad a Dios. Regna terræ, cantáte Deo.

V. En cambio, los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios,
rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad a su nombre;
su nombre es el Señor. R.
Reyes de la tierra, cantad a Dios. Regna terræ, cantáte Deo.

V. Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece. R.
Reyes de la tierra, cantad a Dios. Regna terræ, cantáte Deo.

Aleluya Col 3, 1
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Si consurrexístis cum Christo, quæ sursum sunt, quærite, ubi Christus est in déxtera Dei sedens.
R.

EVANGELIO Jn 16, 29-33
Tened valor: yo he vencido al mundo
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús:
«Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te
pregunten; por ello creemos que has salido de Dios». Les contestó Jesús:
«¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Concilio Vaticano II, Presbyterorum ordinis, 22.
El Señor Jesús, que dijo: Confiad, yo he vencido al mundo, no prometió por estas palabras a su Iglesia una victoria completa en el tiempo presente. Sin embargo, se alegra el Sacrosanto Concilio de que la tierra, fecundada con la semilla del Evangelio, fructifica ahora en muchos lugares bajo la guía del Espíritu del Señor que llena todo el orbe.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo de Pascua después de la Ascensión I
164. Hermanos, acudamos con confianza a Jesucristo, el Señor, que subió al cielo y allí vive cerca del Padre, para orar por nosotros.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que alcance la unidad que quiso para ella su fundador y, fiel a su misión, anuncie el Evangelio a toda criatura. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo de Israel y por todos los pueblos del universo: para que conozcan al único Dios verdadero y a su enviado Jesucristo. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos: para que el Padre que glorificó el cuerpo de su Hijo, cure también los dolores de nuestra carne. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia): para que espere sin desfallecer la venida del reino y viva siempre en la unidad de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Señor nuestro Jesucristo, que para manifestar las maravillas de tu majestad subiste al cielo ante tus apóstoles; concédenos la ayuda de tu bondad y, según tu promesa, permanece siempre con nosotros. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Este santo sacrificio nos purifique, Señor, y derrame en nuestras almas la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifícia nos, Dómine, immaculáta puríficent, et méntibus nostris supérnae grátiae dent vigórem. Per Christum.
PREFACIO II DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
El misterio de la Ascensión
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Que después de su resurrección se apareció visiblemente a todos sus discípulos y, ante sus ojos, fue elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE ASCENSIONE DOMINI
De mysterio Ascensionis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui post resurrectiónem suam ómnibus discípulis suis maniféstus appáruit, et ipsis cernéntibus est elevátus in caelum, ut nos divinitátis suae tribúeret esse partícipes.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de comunión Jn 14, 18; 16, 22
No os dejaré desamparados, volveré -dice el Señor- y se alegrará vuestro corazón. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 14, 18; 16, 22
Non vos relínquam órphanos, dicit Dóminus: véniam ad vos íterum, et gaudébit cor vestrum, allelúia.
Oración después de la comunión
Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pópulo tuo, quaesumus, Dómine, adésto propítius, et, quem mystériis caeléstibus imbuísti, fac ad novitátem vitae de vetustáte transíre. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 10 de mayo

En España es recomendable leer en primer lugar, por tener el grado de Memoria obligatoria en el Calendario español, la conmemoración de san Juan de Ávila, presbítero, que en este día figura en el núm. 12.

1. Conmemoración del santo Job, varón de admirable paciencia en el país de Hus.
2. En Mira, de Licia, san Dioscórides, mártir (s. inc.).
3. En Lentini, en Sicilia, santos Alfio, Filadelfio y Cirino, mártires (s. III).
4. En Roma, en la vía Latina, san Gordiano, mártir, que fue sepultado en la cripta de una iglesia, donde se veneraban ya las reliquias de san Epímaco (c. 300).
5. También en Roma, conmemoración de los santos Cuarto y Quinto, mártires (c. s. IV).
6*. En Irlanda, san Comgall, abad, que fundó el célebre monasterio irlandés de Bangor y fue un padre sabio y un guía prudente de numerosos monjes (622).
7. En Táranto, en la Apulia, san Cataldo, obispo y peregrino, de origen irlandés, como dice la tradición (c. s. VII).
8*. En Bourges, en Aquitania, santa Solangia, virgen, de la cual la tradición ha transmitido que sufrió el martirio en defensa de su virginidad (c. s. IX).
9*. En Pontoise, cerca de París, en Francia, san Guillermo, presbítero de origen inglés, que ejerció su ministerio de párroco resplandeciendo por su entrega a las almas y por su fervor religioso (1195).
10*. En Padua, en la región de Venecia, beata Beatriz de Este, virgen, que restauró el monasterio de Gémmola, situado en los montes Euganeos, de Padua, y aunque su vida fue breve, recorrió hasta el final el arduo camino de la santidad monástica (1226).
11*. En Siena, de la Toscana, beato Nicolás Albergati, obispo de Bolonia, quien ingresó de joven en la Orden Cartujana y, una vez ordenado obispo, prestó un gran servicio a la Iglesia con su celoso servicio pastoral y con su participación en legaciones pontificias (1443).
12*. En Montilla, de la región de Andalucía, en España, san Juan de Ávila, presbítero, el cual recorrió toda la región de la Bética predicando a Cristo y, después de haber sido acusado injustamente de herejía, fue recluido en la cárcel, en la que escribió una parte importante de su doctrina espiritual (1569).
13*. En la ciudad de Zagreb, en Croacia, beato Ivan Merz, que, dedicado al estudio de las letras y a la enseñanza, dio a los jóvenes el ejemplo de un maestro fiel a Cristo y de un laico creyente entregado al bien de la sociedad (1928).
14*. En Cremona, en Italia, beato Enrique Rebusquini, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos (Camilos), que sirvió con sencillez a los enfermos en sus dolencias (1938).