lunes, 25 de abril de 2016

Lunes 30 mayo 2016, Lunes IX semana del Tiempo Ordinario, misa de la feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

INGRESO A LA IGLESIA

933. Estando reunido el pueblo, el Obispo y los presbíteros concelebrantes, los diáconos y ministros revestidos cada uno con sus vestiduras, salen del secretarium, por la nave central de la iglesia, se dirigen hacia el presbiterio (248).

934. Las reliquias de los Santos, si se las va a colocar debajo del altar, se llevan en esta misma procesión de entrada, o desde el secretarium o desde la capilla donde ya desde la vigilia estaban expuestas a la veneración de los fieles. Sin embargo, por una causa justa, se pueden disponer, antes del comienzo de la celebración, en un sitio adecuado del presbiterio, en medio de velas encendidas (249).

935. Durante la procesión se canta la antífona de entrada: Protector nuestro, o, Me acercaré con el Salmo 42, u otro canto adecuado (250).

936. Cuando la procesión llega al presbiterio, las reliquias se colocan en un sitio adecuado, rodeadas de antorchas encendidas.
Los presbíteros concelebrantes, los diáconos y ministros van a los puestos asignados.
El Obispo, sin besar el altar, va a la cátedra.
Luego, dejados el báculo y la mitra, saluda al pueblo, diciendo: La gracia y la paz, u otras palabras adecuadas tomadas preferentemente de la Sagrada Escritura.
El pueblo responde: Y con tu espíritu, o con otras palabras adecuadas (251).

BENDICIÓN DEL AGUA Y ASPERSIÓN

937. Terminado el rito de entrada, el Obispo bendice el agua para asperjar al pueblo en señal de penitencia y en recuerdo del bautismo, y para purificar el nuevo altar.
Los ministros llevan el recipiente con agua al Obispo, que está de pie en la cátedra. Este invita a todos a orar diciendo la monición: Llenos de alegría, queridos hermanos, u otra semejante.
Y todos oran en silencio por algunos momentos.
Luego el Obispo prosigue, diciendo la oración: Dios, Padre nuestro, fuente de luz y de vida (252).

938. Terminada la invocación sobre el agua, el Obispo, acompañado por los diáconos, asperja con agua bendita al pueblo, pasando por la nave central de la iglesia; al volver al presbiterio asperja el altar.
Entre tanto se canta la antífona: He visto agua, o, en tiempo de Cuaresma: Cuando manifieste mi santidad, u otro canto adecuado (253).

939. Terminada la aspersión, el Obispo regresa a la cátedra y, concluido el canto, de pie, con las manos juntas, dice: Dios, Padre de misericordia.
Luego se canta el himno: Gloria a Dios en el cielo, salvo en los domingos de Adviento y Cuaresma.
Terminado el himno, el Obispo, de pie, canta o dice como de costumbre la oración colecta de la Misa (254).

(248) Pontifical Romano. Ritual de dedicación de una Iglesia y un altar, capítulo IV: Ritual de dedicación de un altar, n. 31.
(249) Ibidem, n. 32.
(250) Cf. ibidem, n. 33.
(251) Cf. ibidem, n. 34.
(252) Cf. ibidem, n. 35.
(253) Cf. ibidem, n. 36
(254) Cf. ibidem, nn. 37-39.


CALENDARIO

30 LUNES DE LA IX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN FERNANDO, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
ve MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Pe 1, 1-7. Nos ha dado los inapreciables bienes prometidos, con los cuales podéis participar del mismo ser de Dios.
- Sal 90. R. Dios mío, confío en ti.
- Mc 12, 1-12. Agarraron al hijo querido, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 31 de mayo, pág. 339.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Armas de Ingenieros y Transmisiones; Cuerpo de Ingenieros Politécnicos (Construcción, Telecomunicaciones y Electrónica de las Escalas Superior y Técnica): San Fernando (S). Burgos-ciudad, Córdoba-ciudad, Segovia y Sevilla: (F). Burgos-diócesis, Cartagena, Córdoba-diócesis, Jaén y León: (MO). Zamora: (ML).
Hijas de María Madre de la Iglesia: Beata Matilde Téllez (F). Plasencia: (ML).
Hospitalarias del Sagrado Corazón: Visitación de la Virgen María (F-trasladada).
Servitas: Beato Santiago Salomoni, presbítero (MO).
Barcelona, San Feliú de Llobregat, Terrassa y Vic: Beato Pedro Tarrés, presbítero (ML).
Dominicos: Beato Santiago Salomoni, presbítero (ML).
II Franciscanos: Beata Bautista Varano, virgen (ML).
OFM: Beato Mariano de Roccasale, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Feria. IX semana del Tiempo Ordinario.
Feria. Hebdómada IX Per Annum.
Antífona de entrada Sal 24, 16. 18
Mírame, oh Dios, y ten piedad de mi, que estoy solo y afligido. Míra mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados, Dios mío.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 16. 18
Réspice in me, et miserére mei, Dómine, quóniam únicus et pauper sum ego. Vide humilitátem meam et labórem meum, et dimítte ómnia peccáta mea, Deus meus.
Oración colecta
Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca, y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y futura. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius providéntia in sui dispositióne non fállitur, te súpplices exorámus, ut nóxia cuncta submóveas, et ómnia nobis profutúra concédas. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la IX semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par)

PRIMERA LECTURA 2 Pe 1, 2-7
Se nos han concedido las preciosas promesas, para que, por medio de ellas, seáis partícipes de la naturaleza divina
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:
A vosotros gracia y paz abundantes por el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.
Pues su poder divino nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, mediante el conocimiento del que nos ha llamado con su propia gloria y potencia, con las cuales se nos han concedido las preciosas y sublimes promesas, para que, por medio de ellas, seáis partícipes de la naturaleza divina, escapando de la corrupción que reina en el mundo por la ambición; en vista de ello, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia, a la paciencia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, y al cariño fraterno el amor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 90, 1-2. 14-15ab. 15c-16 (R.: 2b)
R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperabo in te.

V. Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti».
R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperabo in te.

V. «Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre;
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación».
R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperabo in te.

V. «Lo defenderé, lo glorificaré
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación».
R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperabo in te.

Aleluya Cf. Ap 1, 5
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Jesucristo, eres el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos; nos amaste y nos has librado de nuestros pecados con tu sangre. Iesu Christe, testis es fidelis, primogenitus mortuorum: dilexisti nos, et lavasti pecata nostra in sanguine tuo.
R.

EVANGELIO Mc 12, 1-12
Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
«Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.
Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando:
“Respetarán a mi hijo”.
Pero los labradores se dijeron:
“Este es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia”.
Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?».
Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Jesús de Nazaret 1.
La muerte del Hijo no es la última palabra. Aquel que han matado no permanece en la muerte, no queda "desechado". Se convierte en un nuevo comienzo. Jesús da a entender que El mismo será el Hijo ejecutado; predice su crucifixión y su resurrección, y anuncia que de Él, muerto y resucitado, Dios levantará una nueva edificación, un nuevo templo en el mundo.
Se abandona la imagen de la cepa y se reemplaza por la imagen del edificio vivo de Dios. La cruz no es el final, sino un nuevo comienzo. El canto de la viña no termina con el homicidio del hijo. Abre el horizonte para una nueva acción de Dios. La relación con Juan 2, con las palabras sobre la destrucción del templo y su nueva construcción, es innegable. Dios no fracasa; cuando nosotros somos infieles, El sigue siendo fiel (cf. 2Tm 2, 13). El encuentra vías nuevas y más anchas para su amor. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, llenos de confianza en el amo que nos tienes, presentamos en tu altar esta ofrenda, para que tu gracia nos purifique por estos sacramentos que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
In tua pietáte confidéntes, Dómine, cum munéribus ad altária veneránda concúrrimus, ut, tua purificánte nos grátia, iísdem quibus famulámur mystériis emundémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN V
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con fe viva proclamamos su resurrección, y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS V
Proclamatio mysterii Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius mortem in caritáte celebrámus, resurrectiónem fide vívida confitémur, advéntum in glória spe firmíssima praestolámur.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de comunión Mc 11, 23-24
Os lo aseguro: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido y la obtendréis -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mc 11, 23. 24
Amen dico vobis, quidquid orántes pétitis, crédite quia accipiétis, et fiet vobis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Guía, Señor, por medio de tu Espíritu, a los que has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, y haz que, confesando tu nombre no sólo de palabra y con los labios, sino con las obras y el corazón, merezcamos entrar en el reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Rege nos Spíritu tuo, quaesumus, Dómine, quos pascis Fílii tui Córpore et Sánguine, ut te, non solum verbo neque lingua, sed ópere et veritáte confiténtes, intráre mereámur in regnum caelórum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 31 de mayo
F
iesta de la Visitación de la bienaventurada Virgen María, cuando fue a ver su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y la saludó. Al encontrarse con alegría las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de Isabel, y exultando de gozo en el Espíritu santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del Magnificat.
2. En Roma, en el cementerio de Domitila, en la vía Ardeatina, santa Petronila, virgen y mártir (s. in.).
3. Junto a Comana, en el Ponto, san Hermias, soldado y mártir (s. III).
4. En Aquileya, en la región de Venecia, santos Cancio, Canciano y Cancianila, mártires, los cuales, habiendo sido apresados por el perseguidor y escapando de la ciudad en un carromato, finalmente fueron ajusticiados (s. IV).
5*. En Toulouse, en la Galia Narbonense, san Silvio, obispo, que comenzó la construcción de una basílica para acoger dignamente el sepulcro de san Saturnino (c. 400).
6*. En Forlí, en la Emilia, beato Jacobo Salomoni, presbítero, quien, de adolescente, fallecido su padre e ingresada su madre en las monjas cistercienses, distribuyó sus bienes entre los pobres y entró en la Orden de Predicadores, donde resplandeció durante cuarenta y cinco años dotado de insignes carismas y como amigo de los pobres y hombre pacífico (1314).
7*. En Camerino, del Piceno, en Italia, beata Bautista (Camila) Varano, abadesa del monasterio de clarisas fundado por su mismo padre, donde experimentó grandes tribulaciones, pero también consolaciones místicas (1524).
8*. En York, en Inglaterra, beatos Roberto Thorpe, presbítero, y Tomás Watkinson, mártires, que fueron condenados a muerte en tiempo de la reina Isabel I, el primero por ser sacerdote y el segundo, padre de familia de edad avanzada, por haber prestado muchas veces ayuda a los sacerdotes, recibiendo, a un mismo tiempo, la corona del martirio en el patíbulo (1591).
9*. En París, en Francia, beato Nicolás Barré, presbítero, el cual, siendo maestro de teología y célebre director de almas en el espíritu del Evangelio, fundó por toda Francia las Escuelas Cristianas y de Caridad, así como las Hermanas Maestras del Niño Jesús, para la educación gratuita de niños pobres (1686).
10*. En Nicosia, en Sicilia, beato Félix (Jacobo) Amoroso, religioso, que después de haber sido rechazado durante diez años, finalmente ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, desempeñando humildísimos oficios con sencillez e inocencia de corazón (1787).
11*. En el pueblo de Bellegra, en la comarca romana, beato Mariano de Roccacasale (Domingo) Di Nicolantonio, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que cumpliendo el oficio de portero abrió la puerta del convento a los pobres y a los peregrinos, a quienes atendió en todo con suma caridad (1886).
12. En el lugar de Mityana, en Uganda, san Noé Mawaggali, mártir, que, siendo servidor del rey, iniciada la persecución y rehusando impávido emprender la fuga, ofreció voluntariamente su pecho a las lanzas de los soldados, quienes se lo atravesaron estando colgado de un árbol, hasta que entregó el espíritu por Cristo (1886).