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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

lunes, 11 de abril de 2016

Lunes 16 mayo 2016, Lunes VII semana del Tiempo Ordinario, año par, misa de la feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

855. Luego el Obispo se sienta y recibe la mitra.
A continuación se leen uno o varios textos de la Sagrada Escritura de los que se proponen en el Leccionario para el rito de la dedicación de una iglesia, intercalando oportunamente el salmo responsorial u otro canto adecuado (166).

856. Terminadas las lecturas el Obispo, sentado con mitra y báculo, a no ser que le parezca otra cosa, hace la homilía, en la cual se ilustran las lecturas bíblicas y se explica el sentido del rito: que Cristo es la piedra angular de la Iglesia y que el edificio que la Iglesia viva de los fieles va a construir, será la casa de Dios y a la vez del pueblo de Dios (167).

857. Después de la homilía, si es costumbre del lugar, se puede leer el documento de la bendición de la primera piedra y del comienzo de la construcción de la iglesia, que será firmado por el Obispo y por los delegados de quienes van a construir la iglesia, y será incluido en los cimientos junto con la primera piedra (168).

BENDICIÓN DEL TERRENO DE LA NUEVA IGLESIA

858. Terminada la homilía el Obispo deja el báculo y la mitra, se levanta y bendice el terreno de la nueva iglesia, diciendo, con las manos extendidas, la oración: Dios, Padre nuestro, que llenas de tal manera el universo con tu santidad.
Después el Obispo toma de nuevo la mitra y, acompañado por los diáconos, asperja el sitio de la nueva iglesia con agua bendita, lo que puede hacer desde el centro o recorriendo procesionalmente el área de los cimientos. En este caso se canta la antífona: Las murallas de Jerusalén serán adornadas con piedras preciosas, con el Salmo 47, u otro canto adecuado (169).

BENDICIÓN Y COLOCACIÓN DE LA PRIMERA PIEDRA

859. Terminada la bendición del sitio, si se va a colocar la primera piedra, ésta se bendice y se coloca como se describe en los nn. 860-861.
En caso contrario inmediatamente se concluye la celebración como se describe en los nn. 862-863 (170).

860. El Obispo con los diáconos asistentes se acerca al sitio donde se va a colocar la primera piedra y, dejada la mitra, bendice la piedra, diciendo la oración: Señor, Padre Santo.
Y, si se juzga oportuno, el Obispo, asperja la piedra con agua bendita y la inciensa. En seguida vuelve a tomar la mitra (171).

861. Terminado esto, el Obispo coloca en silencio la primera piedra en los cimientos o, si se cree conveniente, diciendo la fórmula: Por nuestra fe en Jesucristo, u otras palabras adecuadas.
Luego un obrero fija la piedra con cemento, mientras, si es del caso puede cantarse la aclamación: La casa del Señor está construida sólidamente sobre roca firme, u otro canto adecuado (172).

CONCLUSIÓN DE LA CELEBRACIÓN

862. Terminado el canto, el Obispo deja la mitra.
Entonces se hace la oración universal, como se indica en el Pontifical Romano, o con otras palabras parecidas.
Sigue el Padrenuestro, que introduce el Obispo.
Después agrega la oración: Señor, Padre santo, te glorificamos (173).

863. Finalmente, el Obispo recibidos la mitra y el báculo, bendice al pueblo como de costumbre, según se indica en los nn. 1120-1121.
Después el diácono despide al pueblo, diciendo: Podéis ir en paz. Y todos responden: Demos gracias a Dios (174).

CALENDARIO

SE REANUDA EL TIEMPO ORDINARIO
SÉPTIMA SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

Tercera semana del salterio
Se vuelve a utilizar el volumen III de la Liturgia de las Horas.
En la Misa dominical: el volumen III del Leccionario.
En la Misa ferial: el volumen IV del Leccionario (año par).

16 LUNES DE LA VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Sant 3, 13-18. Si tenéis el corazón amargado por la envidia y las rivalidades, no andéis gloriándoos.
- Sal 18. R. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.
- Mc 9, 14-29. Tengo fe, pero dudo; ayúdame.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 17 de mayo, pág. 313.
CALENDARIOS: Almería: San Indalecio, obispo y mártir (S-trasladada).
Guadix-Baza, en la ciudad de Guadíx: San Torcuato, obispo y compañeros mártires (S-trasladada).
Jaén: San Eufrasio, obispo y mártir (S-trasladada).
Madrid-ciudad: San Isidro Labrador (S-trasladada).
HH. de las Escuelas Cristianas: San Juan Bautista de la Salle, presbítero (S-trasladada).
Hijas de la Cruz: San Andrés Huberto Fournet, presbítero (S). Pamplona y Tudela: (ML).
Hijas Madre de la Iglesia: María Madre de la Iglesia (S).
Arzobispado Castrense-Infanteria de Marina: San Juan Nepomuceno, presbítero y mártir (F). Santander: (MO).
TOR: Santa Margarita de Cortona (F). Familia Franciscana: (MO).
Almería: San Isidro, labrador (MO-trasladada).
Lugo: San Eufrasio, obispo y mártir (MO).
San Sebastián: San Miguel Garakoitz, presbítero (MO).
Santander-ciudad: Nuestra Señora la Virgen del Mar (MO).
Agustinos: Santos Alipio y Posidio (MO).
Benedictinos: San Pacomio, abad (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: San Ubaldo de Gubbio, obispo (MO).
Dominicos: Beato Gil de Santárem, presbítero, o Beato Andrés Abellón, presbítero. (MO).
Pasionistas: Santa Gema Galgani, virgen (MO).
Jaca: San Indalecio, obispo y mártir, y los santos Varones apostólicos (ML).
Carmelitas: San Simón Stock (ML).
Jesuitas: San Andrés Bobola, presbítero y mártir (ML).

TEXTOS MISA

VII Semana del Tiempo Ordinario, Feria Hebdomada VII Per Annum, Feria.
Antífona de entrada Sal 12, 6
Señor, yo confío en tu misericordia: alegra mi corazón con tu auxilio y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
Antiphona ad introitum Ps 12, 6
Dómine, in tua misericórdia sperávi. Exsultávit cor meum in salutári tuo, cantábo Dómino, qui bona tríbuit mihi.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir, de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut, semper rationabília meditántes, quae tibi sunt plácita, et dictis exsequámur et factis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la VII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Sant 3, 13 18
Si en vuestro corazón tenéis rivalidad, no presumáis

Lectura de la carta del apóstol Santiago.

Queridos hermanos:
¿Quién de vosotros es sabio y experto? Que muestre sus obras como fruto de la buena conducta, con la delicadeza propia de la sabiduría.
Pero si en vuestro corazón tenéis envidia amarga y rivalidad, no presumáis, mintiendo contra la verdad.
Esa no es la sabiduría que baja de lo alto, sino la terrena, animal y diabólica.
Pues donde hay envidia y rivalidad, hay turbulencia y todo tipo de malas acciones.
En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, intachable, y además es apacible, comprensiva, conciliadora, llena de misericordia y buenos frutos, imparcial y sincera.
El fruto de la justicia se siembra en la paz para quienes trabajan por la paz.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 15 (R.: 9ab)
R .
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiæ Dómini rectæ lætificántes corda.

V. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiæ Dómini rectæ lætificántes corda.

V. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiæ Dómini rectæ lætificántes corda.

V. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiæ Dómini rectæ lætificántes corda.

V. Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiæ Dómini rectæ lætificántes corda.

Aleluya Cf. 2 Tm 1, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illúminavit vita per Evangélium.
R.

EVANGELIO Mc 9, 14-29
Creo, Señor, pero ayuda mi falta de fe
Lectura del santo evangelio según san Marcos
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y los tres discípulos bajaron del monte y volvieron a donde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor y a unos escribas discutiendo con ellos.
Al ver a Jesús, la gente se sorprendió y corrió a saludarlo. Él les preguntó:
«¿De qué discutís?».
Uno de la gente le contestó:
«Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar; y cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen y no han sido capaces».
Él, tomando la palabra, les dice:
«Generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo».
Se lo llevaron.
El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; este cayó por tierra y se revolcaba echando espumarajos.
Jesús preguntó al padre:
«¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?».
Contestó él:
«Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua para acabar con él. Si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos».
Jesús replicó:
«Si puedo? Todo es posible al que tiene fe».
Entonces el padre del muchacho se puso a gritar:
«Creo, pero ayuda mi falta de fe».
Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo:
«Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: sal de él y no vuelvas a entrar en él».
Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió.
El niño se quedó como un cadáver, de modo que muchos decían que estaba muerto.
Pero Jesús lo levantó cogiéndolo de la mano y el niño se puso en pie.
Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas:
«¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?».
Él les respondió:
«Esta especie solo puede salir con oración».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

S. Beda, In Marci Evangelium expositio, in loc.
Al enseñar el Señor a los Apóstoles cómo debe ser expulsado este demonio tan maligno, nos enseña a todos cómo hemos de vivir, y que el ayuno y la oración son los medios de que hemos de valemos para superar hasta las mayores tentaciones de los espíritus inmundos o de los hombres. El ayuno no comprende sólo la abstinencia de los alimentos, sino de todas las seducciones carnales y más aún de toda pasión viciosa. La oración, igualmente, no consiste sólo en las palabras con que invocamos la clemencia divina, sino también en todo lo que hacemos en obsequio de nuestro Creador movidos por la fe. De ello es testigo el Apóstol cuando dice: "Orad sin cesar" (1Ts 5, 17).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XI
299. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, a fin de que todos los hombres experimenten su bondad y misericordia.
- Por la Iglesia: para que sea signo de paz y de reconciliación entre los hombres. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de la tierra: para que superen todo lo que les desune y promuevan todo cuanto les acerca. Roguemos al Señor.
- Por los que odian, por los resentidos y amargados: para que descubran que la felicidad se encuentra en el perdón. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos perdonar como Dios mismo nos perdona. Roguemos al Señor.
Padre nuestro, que has enseñado a perdonar para recibir tu perdón. Haz que siempre observemos esta ley y así merezcamos ser llamados y ser, en verdad, hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar tus misterios con culto reverente, te rogamos, Señor, que los dones ofrecidos para glorificarte nos obtengan de ti la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Mystéria tua, Dómine, débitis servítiis exsequéntes, súpplices te rogámus, ut, quod ad honórem tuae maiestátis offérimus, nobis profíciat ad salútem. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Sal 9, 2-3
Proclamo todas tus maravillas, me alegro y exulto contigo y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo.
O bien: Jn 11, 27
Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Antiphona ad communionem Ps 9, 2-3
Narrábo ómnia mirabília tua. Laetábor et exsultábo in te, psallam nómini tuo, Altíssime.
Vel: Jn 11, 27
Dómine, ego crédidi quia tu es Christus Fílius Dei vivi, qui in hunc mundum venísti.
Oración después de la comunión
Concédenos, Dios todopoderoso, alcanzar un día la salvación eterna, cuyas primicias nos has entregado en estos sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut illíus capiámus efféctum, cuius per haec mystéria pignus accépimus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 17 de mayo

En España es recomendable leer en primer lugar, por tener el grado de Memoria en el Calendario español, la conmemoración de san Pascual Bailón, religioso, que en este día figura en el núm. 6.

1. En Alejandría, en Egipto, san Adrión, mártir (c. s. IV).
2. En Roma, en la vía Salaria Antigua, en el cementerio de Basilla, san Víctor, mártir (c. s. IV).
3. En Niveduno, junto al Danubio, en Escitia, santos Heraclio y Pablo, mártires (c. s. IV).
4. En África Proconsular, conmemoración de santa Restituta, virgen y mártir (c. 304).
5. En Vercelli, de la provincia de Liguria, en Italia, san Emiliano (s. VI).
6. En Villarreal, de la región de Valencia, en España, san Pascual Bailón, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, quien, mostrándose siempre diligente y benévolo hacia todos, honró constantemente el misterio de la santísima Eucaristía con ardiente amor (1592).
7. En la ciudad de Kweyang, en la provincia de Guizhou, en China, san Pedro Liu Wenyuan, mártir y catequista, que fue estrangulado a causa del nombre de Cristo (1834).
8*. En Casoria, cerca de Nápoles, en la Campania, en Italia, beata Julia Salzano, virgen, quien fundó la Congregación de las Hermanas Catequistas del Sagrado Corazón, para enseñar la doctrina cristiana y difundir la devoción hacia la Eucaristía (1923)
9*. En la aldea de Orgosolo, en la isla de Cerdeña, en Italia, beata Antonia Mesina, virgen y mártir, que a los dieciséis años de edad, entregada en obras a favor de la Iglesia, defendió su castidad hasta la muerte (1935).
10*. En el campo de concentración de la ciudad de Oserlag, próximo a Irkutsk, en Rusia, beato Iván Ziatyk, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que en tiempo de persecución por los enemigos de la fe mereció sentarse a la mesa del banquete celeste de los justos (1952).