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sábado, 5 de marzo de 2016

Sábado 9 abril 2016, Sábado II semana de Pascua.

CALENDARIO

9 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA II SEMANA DE PASCUA

Misa
de sábado (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 6, 1-7. Eligieron a siete hombres llenos de espíritu.
- Sal 32. R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
- Jn 6, 16-21. Vieron a Jesús caminando sobre el lago.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elogs. del 10 de abril, pág. 248.
CALENDARIOS: Plasencia-ciudad: Nuestra Señora del Puerto (S).
Barbastro-Monzón: Nuestra Señora del Pueyo (MO).

9 SÁBADO. Después de la hora nona:
TERCERA SEMANA DE PASCUA
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del III Domingo de Pascua (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la II Semana de Pascua. Sabbato. Hebdomada II Paschae.
Antífona de entrada 1 Pe 2, 9
Pueblo adquirido por Dios, proclamad las hazañas del que os llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. 1P 2, 9
Pópulus acquisitiónis, annuntiáte virtútes eius, qui vos de ténebris vocávit in admirábile lumen suum, allelúia.
Oración colecta
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Depélle, Dómine, conscríptum peccáti lege chirógraphum, quod in nobis pascháli mystério per resurrectiónem Christi Fílii tui vacuásti. Qui tecum.
Vel:
Deus, qui misericórdiae iánuam fidélibus tuis per paschália mystéria patére voluísti, réspice in nos et miserére nostri, ut, qui voluntátis tuae viam, te donánte, séquimur, a vitae numquam sémitis deviémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la II semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 6, 1-7
Eligieron a siete hombres llenos del Espíritu Santo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.
Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19 (R.: 22)
R.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
O bien: Aleluya.

V. Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.

V. La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.

V. Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Ha resucitado Cristo, que creó todas las cosas, y se ha compadecido del género humano. Surréxit Christus, qui creávit ómnia et misértus est humáno géneri.

EVANGELIO Jn 6, 16-21
Vieron a Jesús caminando sobre el mar
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.
Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio adonde iban.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Santo Tomás de Aquino, Comentario sobre S. Juan, in loc.
Aquel viento es figura de las tentaciones y de la persecución que padecerá la Iglesia por falta de amor. Porque, como dice San Agustín, cuando se enfría el amor, aumentan las olas y la nave zozobra. Sin embargo el viento, la tempestad, las olas y las tinieblas no conseguirán que la nave se aparte de su rumbo y quede destrozada.

Oración de los fieles
202. Hermanos queridos, regenerados a la vida nueva por la participación en los misterios de Cristo, muerto y resucitado por nosotros, dirijamos nuestra oración al Padre, confiando en la materna intercesión de María.
- Por la Iglesia: para que conducida por el Espíritu al conocimiento pleno de la verdad, siguiendo las huellas de la Virgen, viva en nuestro tiempo la memoria de las palabras y de las obras de Jesús, y sea su testigo mediante la santidad de vida de sus hijos. Oremos al Señor.
- Por toda la humanidad, turbada frecuentemente por dramáticos hechos de violencia y de muerte: para que, fijando la mirada en Cristo Señor, pueda renovarse en la luz de la resurrección y exultar en la posesión de la dichosa esperanza. Oremos al Señor.
- Por cuantos han perdido el sentido de la vida: para que, más allá de la noche del dolor, del pecado y de la muerte, sepan descubrir, con María y con las mujeres del Evangelio, la luz radiante del día que vence las tinieblas. Oremos al Señor.
- Por nosotros, reunidos en torno al altar: para que aprendamos de María a acercarnos a los divinos misterios con la humildad del corazón y con la obediencia de la fe, para vivir la bienaventuranza de los que creen sin haber visto. Oremos al Señor.
Oh Dios, Padre bueno, tú que acoges siempre las oraciones de los pequeños y de los pobres, por intercesión de María, nuestra madre, haz que vivamos en la gozosa libertad de tus hijos y experimentemos la alegría del banquete pascual. Te lo pedimos por los méritos de Jesucristo, resucitado de entre los muertos. Él, que vive por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, estos dones, acepta la ofrenda de este sacrificio espiritual y a nosotros transfórmanos en oblación perenne. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propítius, Dómine, quaesumus, haec dona sanctífica, et, hóstiae spiritális oblatióne suscépta, nosmetípsos tibi pérfice munus aetérnum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Jn 17, 24
Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen la gloria que me has dado, dice el Señor. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 17, 24
Pater, quos dedísti mihi, volo ut ubi sum ego, et illi sint mecum, ut vídeant claritátem quam dedísti mihi, allelúia.
Oración después de la comunión
Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que esta eucaristía, celebrada como memorial de tu Hijo, nos haga progresar en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, sacri dona mystérii, humíliter deprecántes, ut, quae in sui commemoratiónem nos Fílius tuus fácere praecépit, in nostrae profíciant caritátis augméntum. Per Christum.