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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Miércoles 27 abril 2016, Miércoles V semana de Pascua, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

I. CONSAGRACION DE VIRGENES MONJAS

722. La consagración de las vírgenes monjas se celebra dentro de la Misa, ordinariamente en la iglesia del monasterio (48).

Es conveniente que los sacerdotes que participan, concelebren con el Obispo. Asimismo, es conveniente que por lo menos un diácono asista al Obispo durante la celebración, así como otros ministros que le ayuden, revestidos con alba o la vestidura legítimamente aprobada para ellos.

723. Para la celebración, además de los vestiduras litúrgicas y de lo que se necesita para la celebración de la Misa, prepárese lo siguiente:
a) Pontifical Romano;
b) velos, anillos y otras insignias de la consagración virginal o de la profesión religiosa, según las prescripciones de los lugares o las costumbres de la familia religiosa; antorchas o cirios;
c) en un lugar a propósito del presbiterio, asiento para la superiora, si es del caso;
d) igualmente en el presbiterio, asientos para las vírgenes que se van a consagrar, dispuestos de tal manera que la acción litúrgica pueda ser seguida cómodamente por los fieles;
e) cáliz de suficiente capacidad para la Comunión bajo las dos especies.

La consagración se hace en la cátedra, pero por motivo de la participación de los fieles, la sede para el Obispo puede preparse ante el altar o en otro lugar más adecuado (49).

724. Reunido el pueblo y dispuesto lo necesario para la celebración, la procesión avanza por la iglesia hacia el altar, como de costumbre, mientras el coro y el pueblo cantan el canto de entrada de la Misa. Se recomienda que en esta procesión tomen parte las vírgenes que van a ser consagradas, acompañadas por la superiora y la maestra (50).

725. Cuando llegan al presbiterio, hecha la debida reverencia al altar, las vírgenes se colocan en los sitios que se les han asignado en el recinto de la iglesia (51).

726. Los ritos iniciales y la liturgia de la palabra hasta el Evangelio, inclusive, se desarrollan como de costumbre.

727. Después del Evangelio el Obispo con mitra y báculo, se sienta en la cátedra, o se dirije a la sede preparada. Y se canta la antífona: Vírgenes prudentes. Entonces las vírgenes que van a ser consagradas encienden las antorchas o los cirios y acompañadas por la maestra, y otras monjas designadas para ello, se acercan al presbiterio, pero se detienen fuera de él.

Terminada la antífona, el Obispo llama a las vírgenes que van a ser consagradas, diciendo o cantando: Venid, hijas y le responden las vírgenes, cantando la antífona: Ahora, Señor, te seguimos, y así ingresan al presbiterio, donde se colocan de modo que la celebración pueda ser seguida por todos. Las velas se entregan a los ministros o se colocan en un candelabro adecuado (52).

728. Estando todos sentados, el Obispo hace la homilía en la cual, partiendo del texto de las lecturas sagradas proclamadas en la Misa, habla al pueblo, a las monjas y a las que van a ser consagradas, acerca del don y función de la virginidad para la santificación de la elegidas, bien de la Iglesia y de toda la familia humana (53).

729. Terminada la homilía, solo las vírgenes se ponen de pie; el Obispo les pregunta, si están dispuestas a consagrarse a Dios y a vivir en caridad perfecta según la regla o constituciones de su familia religiosa, según lo que se indica en el Pontifical Romano (54).

730. Luego todos se ponen de pie. El Obispo, dejados el báculo y la mitra, de pie y con las manos juntas dice la invitación: Oremos a Dios Padre todopoderoso. Después el diácono dice: Pongámonos de rodillas, e inmediatamente el Obispo y todos los presentes se arrodillan.

La costumbre de que las vírgenes que van a ser consagradas se postren, donde esté en vigor, puede conservarse.

En tiempo pascual y los domingos el diácono no dice: Pongámonos de rodillas; y todos excepto las vírgenes que van a ser consagradas, están de pie, mientras se cantan las letanías.

En los respectivos sitios se pueden agregar invocaciones de los Santos que se honran con especial veneración por la Comunidad, y también, si se cree conveniente, algunas invocaciones más adecuadas a las circunstancias, pues las letanías ocupan el lugar de la oración universal (55).

731. Terminadas las letanías, el Obispo, de pie, con las manos extendidas, dice la oración: Escucha, te rogamos, Señor, y terminada ésta, el diácono, si había invitado antes de las letanías a arrodillarse, dice: Podéis levantaros, y todos se ponen de pie (56).

CALENDARIO

27 MIÉRCOLES DE LA V SEMANA DE PASCUA, feria

Misa
de feria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 15, 1-6. Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia.
- Sal 121. R. Vamos alegres a la casa del Señor.
- Jn 15, 1-8. El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 28 de abril, pág. 279.
CALENDARIOS: Cataluña: Nuestra Señora de Montserrat (S).
León: Santo Toribio de Mogrovejo, obispo (F). Valladolid: (MO). Santander: (ML).
Burgos: San Rafael Arnáiz, religioso (MO). Oviedo y Palencia: (ML).
Hijas de Jesús: Beata María Antonia Bandrés Elósegui, religiosa (MO). San Sebastián: (ML).
Jesuitas: San Pedro Canisio, presbítero y doctor (MO).
Mercedarios: San Pedro Armengol, religioso y mártir (MO).
Astorga: San Valerio, monje (ML).
Barbastro-Monzón: Beatos Domingo y Gregorio, presbíteros (ML).
Bilbao y San Sebastián: San Pedro Chanel, presbítero y mártir, o san Luis María Griñón, presbítero (ML-trasladada).
Canónigos Regulares de Letrán: Beato Achardi, obispo (ML).
Dominicos: Beata Hosanna de Kotor, virgen (ML).
Heraldos del Evangelio: San Pedro Chanel, presbítero y mártir (ML).
HH. de las Escuelas Cristianas: Beato Nicolás Roland, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Miércoles de la V Semana de Pascua. Feria quarta. Hebdomada V Paschae.
Antífona de entrada Sal 70, 8. 23
Llena está mi boca de tu alabanza y de tu gloria. Te aclamarán mis labios, Señor. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 70, 8. 23
Repleátur os meum laude tua, ut possim cantáre; gaudébunt lábia mea, dum cantávero tibi, allelúia.
Oración colecta
Oh Dios, que amas la inocencia y la devuelves a quienes la han perdido, atrae hacia ti el corazón de tus fieles, para que siempre vivan a la luz de tu verdad los que han sido librados de las tinieblas del error. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, innocéntiae restitútor et amátor, dírige ad te tuórum corda famulórum, ut, quos de incredulitátis ténebris liberásti, numquam a tuae veritátis luce discédant. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la V semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 15, 1-6
Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia. Ellos, pues, enviados por la Iglesia provistos de lo necesario, atravesaron Fenicia y Samaría, contando cómo se convertían los gentiles, con lo que causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron acogidos por la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron, diciendo:
«Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés».
Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 121, 1bc-2. 3-4b. 4c-5 (R.: cf. 1bc)
R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.
O bien: Aleluya.

V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestro pies
tus umbrales, Jerusalén. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor.
R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

Aleluya Jn 15, 4a. 5b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Permaneced en mí, y yo en vosotros –dice el Señor–; el que permanece en mí da fruto abundante. Manéte in me, et ego in vobis, dicit Dóminus; qui manet in me fert fructum multum
R.

EVANGELIO Jn 15, 1-8
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino, 701.
¿No has oído de labios del Maestro la parábola de la vid y los sarmientos?–Consuélate: te exige, porque eres sarmiento que da fruto... Y te poda, 'ut fructum plus afferas'– para que des más fruto.
»¡Claro!: duele ese cortar, ese arrancar. Pero, luego, ¡qué lozanía en los frutos, qué madurez en las obras!.

Oración de los fieles
189. Con la certeza de sabernos amados de Dios, le presentamos nuestras necesidades y las de todos los hombres.
- Por el pueblo de Dios, por los religiosos y religiosas que manifiestan el amor de Cristo y de la Iglesia en los hospitales, en las escuelas y en las residencias de ancianos. Roguemos al Señor.
- Por los dirigentes de las naciones, por los profesionales del trabajo y de la sanidad, por los organismos internacionales que se ocupan de la ayuda a los que sufren y de la defensa de los derechos humanos. Roguemos al Señor.
- Por los marginados de la sociedad, por cuantos sufren la pérdida de seres queridos, por cuantos han perdido la esperanza de una vida mejor. Roguemos al Señor.
- Por los niños que se preparan para la primera comunión, por los adolescentes que van a confirmarse, por los más alejados de la fe en nuestra comunidad. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que en el bautismo haces crecer a tu Iglesia con el nacimiento de nuevos hijos, haznos ser fieles a tu gracia y concede los bienes que necesitan aquellos por quienes te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que la celebración de estos misterios pascuales nos llene siempre de alegría y que la actuación repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde, quaesumus, Dómine, semper nos per haec mystéria paschália gratulári, ut contínua nostrae reparatiónis operátio perpétuae nobis fiat causa laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL V
Cristo, sacerdote y víctima
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él, con la inmolación de su cuerpo en la cruz, dio pleno cumplimiento a lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza, y ofreciéndose a sí mismo por nuestra salvación, quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS V
De Christo sacerdote et victima
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Qui, oblatióne córporis sui, antíqua sacrifícia in crucis veritáte perfécit, et, seípsum tibi pro nostra salúte comméndans, idem sacérdos, altáre et agnus exhíbuit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión
El Señor ha resucitado y él nos ilumina, a nosotros, los redimidos por su sangre. Aleluya.
Antiphona ad communionem
Surréxit Dóminus et illúxit nobis, quos redémit sánguine suo, allelúia.
Oración después de la comunión
Escucha, Señor nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut redemptiónis nostrae sacrosáncta commércia et vitae nobis cónferant praeséntis auxílium et gáudia sempitérna concílient. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de abril
S
an Pedro Chanel
, presbítero de la Sociedad de María y mártir, que dedicó su ministerio a atender a campesinos y niños, pero enviado después con algunos compañeros a evangelizar la Oceanía occidental, llegó a la isla de Futuna, donde no había aún cristianos y, a pesar de las muchas dificultades que encontró, con su singular mansedumbre convirtió a algunos, entre los cuales estaba el hijo del rey del lugar, que, furioso, lo mandó matar, siendo el primer mártir de Oceanía (1716).
San Luis María Grignon de Montfort, presbítero, que evangelizó las regiones occidentales de Francia anunciando el misterio de la Sabiduría Eterna y fundó dos congregaciones. Predicó y escribió acerca de la Cruz de Cristo y de la verdadera devoción hacia la Santísima Virgen, y después de convertir a muchos, descansó de su peregrinación terrena en la aldea de Saint-Laurent-sur-Sèvre (1841).
3. En Béziers, de la Galia Narbonense, san Afrodisio, considerado como el primer obispo de esta sede (s. inc.).
4. En Nicomedia, santos Eusebio, Catalampo y compañeros, mártires (s. inc.).
5. En Ravena, en la provincia de Flaminia, en Italia, conmemoración de san Vital. En este día, según la tradición, fue dedicada a Dios la celebérrima basílica de esa ciudad, en la que este santo es venerado desde tiempo inmemorial junto a los santos mártires Valeria, Gervasio, Protasio y Ursicino, por haber defendido tenazmente la fe (s. inc.).
6. En Cirta, de Numidia, san Agapio, obispo y mártir (c. 259).
7. En Doróstoro, en Mesia (hoy Rumanía), santos Máximo, Dadas y Quintiliano, mártires en la persecución desencadenada por el emperador Diocleciano (s. IV in.).
8. En Tarazona, en la Hispania Tarraconense, san Prudencio, obispo (861).
9. En Sulmona, del Abruzo, sepultura de san Pánfilo, obispo de Corfinio (c. 700).
10*. En Pongibonsi, en la Toscana, beato Luquesio, el cual, siendo mercader, al convertirse vistió el hábito de la Tercera Orden de Penitentes de San Francisco, vendió todos sus bienes y los repartió entre los pobres, sirviendo a Dios y al prójimo con espíritu evangélico, humildad y pobreza (1260).
11*. En la aldea de Saint-Laurent-sur-Sèvre, en Francia, beata María Luisa de Jesús Trichet, que vistió el hábito religioso como primer miembro de la Congregación de las Hijas de la Sabiduría, la cual dirigió con suma prudencia (1759).
12. En la ciudad de Ninh-Binh, en Tonquín, santos mártires Pablo Pham Khac Khoan, presbítero, Juan Bautista Dinh Van Thanh y Pedro Nguyen Van Hieu, catequistas, que, después de pasar tres años encarcelados y torturados para que renegasen la fe cristiana, finalmente, bajo el emperador Minh Mang, fueron degollados, consumando así su martirio (1840).
13*. En el campo de concentración de Mauthausen, en Austria, beato José Cebula, presbítero de la Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y mártir, el cual, siendo de nacionalidad polaca, fue encarcelado por odio a la fe y sometido a crueles tormentos hasta la muerte (1941).
14*. En Magenta, cerca de Milán, en Italia, beata Juana Molla, madre de familia, que, esperando un hijo, no dudó anteponer con amor la vida de la criatura a la suya propia (1962).