miércoles, 9 de marzo de 2016

Miércoles 13 abril, Miércoles III semana de Pascua, feria, o san Martín, papa y mártir, memoria libre, o san Hermenegildo, mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO III. SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

NOCIONES GENERALES


598. Recordando que Cristo el Señor estuvo presente en las bodas de Caná de Galilea, el Obispo tenga en gran aprecio bendecir algunas veces el matrimonio de sus fieles, especialmente de los más pobres.

Para que aparezca más claramente que la participación del Obispo no implica acepción de personas (147) , ni que es sólo signo de solemnidad, conviene que el Obispo esté presente en los matrimonios ordinariamente, no en capillas privadas o en casas, sino en la iglesia catedral o en las parroquias, para que la celebración del sacramento se distinga de veras por el carácter eclesial, y la comunidad del lugar pueda participar.

599. Para la celebración del Matrimonio, prepárese lo mismo que se necesita para un matrimonio cuando lo bendice el presbítero, y además la mitra y el báculo.

600. Conviene que asistan al Obispo por lo menos un presbítero, de ordinario el párroco, o al menos un diácono, con algunos ministros.

I. CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO DENTRO DE LA MISA

601. Si el Obispo mismo celebra la Misa, lleva las vestiduras litúrgicas requeridas para la Misa, además de la mitra y el báculo. Si el presbítero concelebra, también él lleva las vestiduras litúrgicas requeridas para la Misa.

Pero si el Obispo preside la Misa sin que la celebre, reviste sobre el alba la cruz pectoral, la estola y la capa pluvial de color blanco; también usa la mitra y el báculo.

El diácono se reviste con las vestiduras de su orden.

Los demás ministros usan alba u otra vestidura legítimamente aprobada para ellos.

Además de las cosas que se necesitan para la celebración de la Misa, prepárese lo siguiente:
a) Ritual Romano;
b) recipiente con agua bendita y el hisopo;
c) los anillos para los esposos;
d) cáliz de suficiente capacidad para la Comunión bajo las dos especies.

602. A la hora señalada el párroco, u otro presbítero, revestido con la sobrepelliz sobre la sotana, o el alba y la estola, y la casulla si va a celebrar la Misa, junto con los ministros, recibe al novio y la novia, según las circunstancias, cerca de la puerta de la iglesia o cerca del altar, los saluda y los conduce al lugar que se les ha preparado (148).

Luego el Obispo se acerca al altar, lo venera y el párroco u otro presbítero le presenta a los novios. Mientras tanto, se canta el canto de entrada.

CALENDARIO

13 MIÉRCOLES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria o SAN MARTÍN I, papa y mártir, memoria libre o SAN HERMENEGILDO, mártir, memoria libre

Misa
de feria (blanco) o de una de las memorias (rojo).
bl ro MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para las memorias 1ª orac. prop. y el resto del común o de la feria, Pf. Pasc. o de las memorias.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 8, 1b-8. Al ir de un lugar para otro, iban difundiendo el Evangelio.
- Sal 65. R. Aclamad al Señor, tierra entera.
- Jn 6, 35-40. Esta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 14 de abril, pág. 255.
CALENDARIOS: Sevilla: San Hermenegildo (MO).

TEXTOS MISA

Miércoles de la III Semana de Pascua. Feria quarta. Hebdómada III Paschae.
Antífona de entrada Sal 70, 8. 23
Llena está mi boca de tu alabanza y de tu gloria. Te aclamarán mis labios, Señor. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 70, 8. 23
Repleátur os meum laude tua, ut possim cantáre; gaudébunt lábia mea, dum cantávero tibi, allelúia.
Oración colecta
Ven, Señor, en ayuda de tu familia, y a cuantos hemos recibido el don de la fe concédenos tener parte en la herencia eterna de tu Hijo resucitado. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Adésto, quaesumus, Dómine, famíliae tuae, et dignánter impénde, ut, quibus fídei grátiam contulísti, in resurrectióne Unigéniti tui portiónem largiáris aetérnam. Per Dóminum.

O bien, en la memoria de san Martín I, se puede hacer la siguiente oración colecta:

Elogio del martirologio
San Martín I, papa y mártir, que tras condenar la herejía de los monotelitas en el Concilio de Letrán, por orden del emperador Constante II fue arrancado de su sede por el exarca Calíopa, que entró por la fuerza en la basílica de Letrán, y lo envió a Constantinopla, donde primero quedó encerrado en una dura mazmorra bajo estrecha vigilancia y después fue desterrado al Quersoneso, actual Crimea, lugar en el que, pasados unos dos años, concluyeron sus tribulaciones y alcanzó la corona eterna. (656)

13 de abril
San Martín, Papa y mártir
Die 13 aprilis
S. Martini I, papæ et martyris
Oración colecta
Dios todopoderoso, tú has querido que san Martín primero, papa y mártir, no fuera vencido ni por las amenazas, ni por los sufrimientos; concédenos, a nosotros, soportar con fortaleza de espíritu las adversidades de este mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da nobis, quaesumus, omnípotens Deus, advérsa mundi invícta mentis constántia toleráre, qui beátum Martínum papam et mártyrem nec minis terréri nec ponis passus es superári. Per Dóminum.

O bien, en la memoria de san Hermenegildo, se puede hacer la siguiente oración colecta:

Elogio del martirologio
En Tarragona, ciudad de Hispania, san Hermenegildo, mártir, que, siendo hijo de Leovigildo, rey arriano de los visigodos, se convirtió a la fe católica por mediación de san Leandro, obispo de Sevilla. Recluido en la cárcel por disposición del rey, al haberse negado a recibir la comunión de manos de un obispo arriano, el día de la fiesta de Pascua fue degollado por mandato de su propio padre. (586)

13 de abril
San Hermenegildo, mártir
COMMUNE MARTYRUM.
II. TEMPORE PASCHALI.
B. Pro uno martyre
Oración colecta
Oh Dios que suscitaste en tu Iglesia a san Hermenegildo, mártir, como intrépido defensor de la fe; concédenos a cuantos veneramos hoy la memoria de su martirio la unidad en la confesión de tu nombre y la perseverancia en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad illustrándam Ecclésiam tuam beátum N. martyrii victória decoráre dignátus es, concéde propítius, ut, sicut ipse domínicae passiónis imitátor fuit, ita nos, per eius vestígia gradiéntes, ad gáudia sempitérna perveníre mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la III semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 8, 1b-8
Iban de un lugar a otro anunciando la Buena Nueva de la Palabra

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaría.
Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Saulo, por su parte, se ensañaba con la Iglesia, penetrando en las casas y arrastrando a la cárcel a hombres y mujeres.
Los que habían sido dispersados iban de un lugar a otro anunciando la Buena Nueva de la Palabra. Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo:
de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 65, 1b-3a. 4-5. 6-7a (R.: 1b)
R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.
O bien: Aleluya.

V. Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

V. «Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre».
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

V. Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos en él,
que con su poder gobierna enteramente. R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

Aleluya Cf. Jn 6, 40
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Todo el que cree en el Hijo tiene vida eterna –dice el Señor–; y yo lo resucitaré en el último día.
Omnis qui credit in Fílium habet vitam ætérnam; et ego resuscitábo eum in novíssimo die, dicit Dóminus.
R.

EVANGELIO Jn 6, 35-40
Ésta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis.
Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.
Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.
Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, In Ioann. Evang., 25, 15 y 16.
¡Qué misterio hay aquí tan grande! (...). Yo he venido humilde, Yo he venido a enseñar la humildad; Yo soy el maestro de la humildad. El que viene a Mí, se incorpora a Mi; el que viene a Mí se hace humilde, y el que se adhiere a Mi será humilde, porque no hace su voluntad, sino la de Dios.

Oración de los fieles.
179. Al Rey de la gloria, que, muriendo, destruyó nuestra muerte, y, resucitando, restauró la vida, pidámosle, hermanos, que escuche la oración de su Iglesia.
- Para que el Salvador del mundo libre de todo mal a la Iglesia, redimida con su cruz y su resurrección. Roguemos al Señor.
- Para que la paz de Cristo se extienda a todas las naciones y todos los hombres participen de ella. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor Jesucristo se acuerde en su reino de los pobres y de los afligidos, de los enfermos y de los moribundos, y de los que sufren por cualquier causa. Roguemos al Señor.
- Para que el Salvador del mundo nos libre de todo mal, pues nos redimió por su pasión y resurrección. Roguemos al Señor.
Oh Señor Jesucristo, que nos alegras con la solemnidad de la resurrección, escucha las oraciones de tu pueblo y concede a cuantos te imploran alcanzar lo que santamente desean. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que la celebración de estos misterios pascuales nos llene siempre de alegría, y que la actuación repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde, quaesumus, Dómine, semper nos per haec mystéria paschália gratulári, ut contínua nostrae reparatiónis operátio perpétuae nobis fiat causa laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL III
Cristo vivo e intercesor perpetuo en favor nuestro
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros, de interceder por todos ante ti; inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS III
De Christo vivente et semper interpellante pro nobis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Qui se pro nobis offérre non désinit, nosque apud te perénni advocatióne deféndit; qui immolátus iam non móritur, sed semper vivit occísus. Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión
El Señor ha resucitado, él nos ilumina, a nosotros, los redimidos por su sangre. Aleluya.
Antiphona ad communionem
Surréxit Dóminus et illúxit nobis, quos redémit sánguine suo, allelúia.
Oración después de la comunión
Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut redemptiónis nostrae sacrosáncta commércia et vitae nobis cónferant praeséntis auxílium et gáudia sempitérna concílient. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 14 de abril

1. En Roma, en el cementerio de Pretextato, en la vía Apia, santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, mártires (s. inc.).
2. En Antioquía, en Siria, santas mártires Bernice y Prosdoca, vírgenes, junto con su madre Domnina, que en tiempo de persecución, para evitar a los que querían atentar contra su pureza, buscando remedio en la fuga, hallaron finalmente el martirio al ser arrojadas a un río (s. IV).
3. En el desierto de Nitria, en Egipto, san Frontón, abad, que, junto con setenta compañeros, se retiró al desierto (c. s. IV).
4. En Elphin, en Irlanda, san Asaco, obispo, considerado como discípulo de san Patricio y primer obispo de esta Iglesia (s. V).
5. En Alejandría, en Egipto, santa Tomáide, mártir (476).
6. En Lyon, en Francia, san Lamberto, obispo, que antes había sido monje y abad del monasterio de Fontanelle (c. 688).
7*. En Montemarano, de la Campania, san Juan, obispo, que se dedicó a ayudar a los pobres y a la santificación del clero (s. XI/XII).
8*. En el monasterio de Tiron, junto a Chartres, en Francia, san Bernardo, abad, que llevó vida eremítica en bosques y en la isla Chausey, siendo maestro insigne de los discípulos que acudían a él en gran número, a los que encaminaba hacia la perfección evangélica (1117).
9*. En Aviñón, en Francia, san Benito, que, siendo adolescente, ejercía de pastor, hasta que se trasladó a esta ciudad y se dedicó, con la ayuda del preboste, a construir un puente sobre el Ródano, muy útil para los ciudadanos (1184).
10*. En Tuy, de Galicia, en España, beato Pedro González, llamado vulgarmente “Telmo”, presbítero de la Orden de Predicadores, que trató de ser tan humilde como antes había deseado la gloria, entregándose a ayudar a los más humildes, sobre todo a marineros y pescadores (1246).
11*. En Schiedam, en Gueldres, santa Lidvina o Liduina, virgen, que por la conversión de los pecadores y la liberación de las almas, soportó durante toda la vida enfermedades del cuerpo, confiada sólo en Dios (1433).
12*. En el pueblo Cuevas de Vinromá, cerca de Castalla, en España, beata Isabel Calduch Rovira, virgen de la Orden de Clarisas Capuchinas y mártir, que en tiempo de persecución contra la fe murió por Cristo (1936).