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martes, 1 de marzo de 2016

Martes 5 abril 2016, Martes II semana de Pascua, feria, o san Vicente Ferrer, presbítero, memoria libre.

CALENDARIO

5 MARTES DE LA II SEMANA DE PASCUA, feria o SAN VICENTE FERRER, presbítero, memoria libre

Misa
de feria o de la memoria (blanco).
bl MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de la feria, Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 4, 32-37. Todos pensaban y sentían lo mismo.
- Sal 92. R. El Señor reina, vestido de majestad.
- Jn 3, 5a. 7b-15. Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 6 de abril, pág. 240.
CALENDARIOS: Astorga: Santo Toribio, obispo (S).
Orihuela-Alicante: San Vicente Ferrer, presbítero (S-trasladada). Segorbe-Castellón: (F-trasladada).
Pamplona: Dedicación de la Iglesia Catedral (F).
Sacramentinos: Santa Juliana del Monte Cornellón y Beata Eva, vírgenes (ML).
TOR: Beata Crescencia Hoss (ML).

TEXTOS MISA

Martes de la II Semana de Pascua. Feria tertia. Hebdómada II Paschae.
Antífona de entrada Ap 19, 7. 6
Con alegría y regocijo demos gloria a Dios, porque ha establecido su reinado el Señor, nuestro Dios todopoderoso. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ap 19, 7. 6
Gaudeámus et exsultémus et demus glóriam Deo, quóniam regnávit Dóminus Deus noster omnípotens, allelúia.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que nos hagas capaces de anunciar la victoria de Cristo resucitado, y pues en ella nos has dado la prenda de los dones futuros, haz que un día los poseamos en plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fac nos, quaesumus, omnípotens Deus, Dómini resurgéntis praedicáre virtútem, ut, cuius múneris pignus accépimus, manifésta dona comprehéndere valeámus. Per Dóminum.

O bien, en la memoria, se dice la siguiente oración colecta, y el resto de la feria de Pascua.

Elogio del martirologio
San Vicente Ferrer, presbítero de la Orden de Predicadores, de origen español, que recorrió incansablemente ciudades y caminos de Occidente en favor de la paz y la unidad de la Iglesia, predicando a pueblos innumerables el Evangelio de la penitencia y la venida del Señor, hasta que en Vannes, lugar de la Bretaña Menor, en Francia, entregó su espíritu a Dios. (1419)

5 de abril
San Vicente Ferrer, presbítero
Die 5 aprilis
S. Vincentii Ferrer, presbyteri
Oración colecta
Dios todopoderoso, tú que elegiste a san Vicente Ferrer ministro de la predicación evangélica, concédenos la gracia de ver glorioso en el cielo a nuestro Señor Jesucristo, cuya venida a este mundo, como juez, anunció san Vicente en su predicación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Vincéntium presbyterum minístrum praedicatiónis evangélicae suscitásti, praesta, quaesumus, ut, quem ventúrum iúdicem nuntiávit in terris, beáti videámus regnántem in caelis. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la II semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 4, 32-37
Un solo corazón y una sola alma

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía,
pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 92, 1ab. 1c-2. 5 (R.: 1a)
R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.
O bien: Aleluya.

V. El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

V. Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

V. Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

Aleluya Jn 3, 14b-15
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Exaltári opórtet Fílium hóminis, ut omnis qui credit in eum hábeat vitam ætérnam.

EVANGELIO Jn 3, 7b-15
Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, In loann. Evang., 11, 6.
Nicodemo no saboreaba todavía ni este espíritu ni esta vida (...). No conoce otro nacimiento que el de Adán y Eva, e ignora el que se origina de Cristo y de la Iglesia. Sólo entiende de la paternidad que engendra para la vida. Existen dos nacimientos: mas él, sólo de uno tiene noticia. Uno es de la tierra y otro es del Cielo; uno de la carne y otro del Espíritu; uno de la mortalidad, otro de la eternidad; uno de hombre y mujer, y otro de Cristo y de la Iglesia. Los dos son únicos. Ni uno ni otro se pueden repetir.

Oración de los fieles
173. Oremos, hermanos, al Padre, que ha manifestado su amor al mundo dándonos a su propio Hijo.
- Para que la Virgen, madre de la Iglesia, la ayude a conservarse en la paz y en el amor, y sea congregada en la unidad. Roguemos al Señor.
- Para que los gobernantes y todos los políticos ejerzan su función con honradez y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
- Por los que han abandonado la fe, por los que aún no conocen a Cristo, por todos los hombres de buena voluntad. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros mantengamos el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones, y así descubramos su presencia a los hombres. Roguemos al Señor.
Dios nuestro, Padre de todos los hombres, derrama sobre nosotros la fuerza de tu Espíritu para que seamos ante el mundo testigos de tu amor. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que la celebración de estos misterios pascuales nos llene siempre de alegría y que la actualización repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde, quaesumus, Dómine, semper nos per haec mystéria paschália gratulári, ut contínua nostrae reparatiónis operátio perpétuae nobis fiat causa laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL II
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero mas que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan los umbrales del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS II
De vita nova in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus. Per quem in aetérnam vitam fílii lucis oriúntur, et regni caeléstis átria fidélibus reserántur.
Quia mors nostra est eius morte redémpta, et in eius resurrectióne vita ómnium resurréxit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Lc 24, 46. 26
Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 24, 46. 26
Opórtuit pati Christum, et resúrgere a mórtuis, et ita intráre in glóriam suam, allelúia.
Oración después de la comunión
Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut redemptiónis nostrae sacrosáncta commércia et vitae nobis cónferant praeséntis auxílium et gáudia sempitérna concílient. Per Christum.