martes, 1 de marzo de 2016

Martes 5 abril 2016, Martes II semana de Pascua, feria, o san Vicente Ferrer, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

IV. ORDENACIÓN DE PRESBÍTEROS

518. Todos los presbíteros en la Misa de su ordenación concelebran con el Obispo. Es muy conveniente que el Obispo admita también a otros presbíteros para concelebrar; en este caso, los presbíteros recién ordenados tienen precedencia sobre los restantes presbíteros concelebrantes (87).

519. Los ordenandos estarán revestidos con amito, alba, cíngulo y estola diaconal.

Prepárense, además, casullas para cada uno de los ordenandos.

Los vestiduras serán de color de la Misa que se celebre, o blanco, o festivo.

520. Además de las cosas arriba indicadas y de lo necesario para la celebración de la Misa estacional, prepárese:
a) Pontifical Romano;
b) estolas para los presbíteros no concelebrantes, que impondrán las manos a los ordenandos;
c) gremial de lino;
d) sagrado crisma;
e) lo necesario para lavarse las manos, tanto para el Obispo, como para los ordenandos;
f) sede para el Obispo, si la ordenación no se hace en la cátedra;
g) cáliz de suficiente capacidad para la Comunión de los concelebrantes y de los demás a quienes compete (88).

521. En la procesión de entrada, los ordenandos siguen a los otros diáconos y preceden a los presbíteros concelebrantes (89).

522. Los ritos iniciales y la liturgia de la palabra hasta el Evangelio, inclusive, se desarrolla como de costumbre.

523. Después del Evangelio, se inicia la ordenación de los presbíteros.

El Obispo se sienta en la cátedra, o en la sede preparada, y recibe la mitra.

524. El diácono llama a los ordenandos, diciendo: Acérquense los que van a ser ordenados presbíteros.

E inmediatamente los llama, uno a uno, por su nombre.

Cada uno de los llamados responde: Presente, y se acerca al Obispo, a quien hace una reverencia (90).

525. Estando todos los ordenandos dispuestos ante el Obispo, el presbítero delegado por el Obispo los presenta, tal como se indica en el Pontifical (91).

El Obispo concluye diciendo: Con el auxilio de Dios.

Y todos responden: Demos gracias a Dios, o asienten a la elección de otro modo determinado por la Conferencia Episcopal.

526. A continuación estando todos sentados, el Obispo, con mitra y báculo, a no ser que prefiera otro modo, hace la homilía, en la cual partiendo del texto sagrado leído en la Misa, habla al pueblo y a los elegidos acerca del ministerio del presbítero: para ello, puede utilizar el texto del Pontifical Romano n. 14, o hacerlo con sus propias palabras (92).

527. Después de la homilía, los elegidos están de pie delante del Obispo, quien los interroga simultáneamente, tal como está previsto en el Pontifical (93).

528. Luego, el Obispo deja el báculo, cada uno de los elegidos se acerca al Obispo y, arrodillados ante él, ponen sus manos juntas entre las manos del Obispo. Este pide a cada uno la promesa de obediencia, según la fórmula propuesta en el Pontifical Romano.

Si en alguna parte del rito de colocar las manos juntas entre las manos del Obispo se considera menos conveniente, la Conferencia Episcopal puede determinar otro (94).

CALENDARIO

5 MARTES DE LA II SEMANA DE PASCUA, feria o SAN VICENTE FERRER, presbítero, memoria libre

Misa
de feria o de la memoria (blanco).
bl MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de la feria, Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 4, 32-37. Todos pensaban y sentían lo mismo.
- Sal 92. R. El Señor reina, vestido de majestad.
- Jn 3, 5a. 7b-15. Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 6 de abril, pág. 240.
CALENDARIOS: Astorga: Santo Toribio, obispo (S).
Orihuela-Alicante: San Vicente Ferrer, presbítero (S-trasladada). Segorbe-Castellón: (F-trasladada).
Pamplona: Dedicación de la Iglesia Catedral (F).
Sacramentinos: Santa Juliana del Monte Cornellón y Beata Eva, vírgenes (ML).
TOR: Beata Crescencia Hoss (ML).

TEXTOS MISA

Martes de la II Semana de Pascua. Feria tertia. Hebdómada II Paschae.
Antífona de entrada Ap 19, 7. 6
Con alegría y regocijo demos gloria a Dios, porque ha establecido su reinado el Señor, nuestro Dios todopoderoso. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ap 19, 7. 6
Gaudeámus et exsultémus et demus glóriam Deo, quóniam regnávit Dóminus Deus noster omnípotens, allelúia.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que nos hagas capaces de anunciar la victoria de Cristo resucitado, y pues en ella nos has dado la prenda de los dones futuros, haz que un día los poseamos en plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fac nos, quaesumus, omnípotens Deus, Dómini resurgéntis praedicáre virtútem, ut, cuius múneris pignus accépimus, manifésta dona comprehéndere valeámus. Per Dóminum.

O bien, en la memoria, se dice la siguiente oración colecta, y el resto de la feria de Pascua.

Elogio del martirologio
San Vicente Ferrer, presbítero de la Orden de Predicadores, de origen español, que recorrió incansablemente ciudades y caminos de Occidente en favor de la paz y la unidad de la Iglesia, predicando a pueblos innumerables el Evangelio de la penitencia y la venida del Señor, hasta que en Vannes, lugar de la Bretaña Menor, en Francia, entregó su espíritu a Dios. (1419)

5 de abril
San Vicente Ferrer, presbítero
Die 5 aprilis
S. Vincentii Ferrer, presbyteri
Oración colecta
Dios todopoderoso, tú que elegiste a san Vicente Ferrer ministro de la predicación evangélica, concédenos la gracia de ver glorioso en el cielo a nuestro Señor Jesucristo, cuya venida a este mundo, como juez, anunció san Vicente en su predicación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Vincéntium presbyterum minístrum praedicatiónis evangélicae suscitásti, praesta, quaesumus, ut, quem ventúrum iúdicem nuntiávit in terris, beáti videámus regnántem in caelis. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la II semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 4, 32-37
Un solo corazón y una sola alma

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía,
pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 92, 1ab. 1c-2. 5 (R.: 1a)
R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.
O bien: Aleluya.

V. El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

V. Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

V. Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.
El Señor reina, vestido de majestad. Dóminus regnávit, decórem indútus est.

Aleluya Jn 3, 14b-15
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Exaltári opórtet Fílium hóminis, ut omnis qui credit in eum hábeat vitam ætérnam.

EVANGELIO Jn 3, 7b-15
Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, In loann. Evang., 11, 6.
Nicodemo no saboreaba todavía ni este espíritu ni esta vida (...). No conoce otro nacimiento que el de Adán y Eva, e ignora el que se origina de Cristo y de la Iglesia. Sólo entiende de la paternidad que engendra para la vida. Existen dos nacimientos: mas él, sólo de uno tiene noticia. Uno es de la tierra y otro es del Cielo; uno de la carne y otro del Espíritu; uno de la mortalidad, otro de la eternidad; uno de hombre y mujer, y otro de Cristo y de la Iglesia. Los dos son únicos. Ni uno ni otro se pueden repetir.

Oración de los fieles
173. Oremos, hermanos, al Padre, que ha manifestado su amor al mundo dándonos a su propio Hijo.
- Para que la Virgen, madre de la Iglesia, la ayude a conservarse en la paz y en el amor, y sea congregada en la unidad. Roguemos al Señor.
- Para que los gobernantes y todos los políticos ejerzan su función con honradez y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
- Por los que han abandonado la fe, por los que aún no conocen a Cristo, por todos los hombres de buena voluntad. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros mantengamos el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones, y así descubramos su presencia a los hombres. Roguemos al Señor.
Dios nuestro, Padre de todos los hombres, derrama sobre nosotros la fuerza de tu Espíritu para que seamos ante el mundo testigos de tu amor. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que la celebración de estos misterios pascuales nos llene siempre de alegría y que la actualización repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde, quaesumus, Dómine, semper nos per haec mystéria paschália gratulári, ut contínua nostrae reparatiónis operátio perpétuae nobis fiat causa laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL II
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero mas que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan los umbrales del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS II
De vita nova in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus. Per quem in aetérnam vitam fílii lucis oriúntur, et regni caeléstis átria fidélibus reserántur.
Quia mors nostra est eius morte redémpta, et in eius resurrectióne vita ómnium resurréxit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Lc 24, 46. 26
Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 24, 46. 26
Opórtuit pati Christum, et resúrgere a mórtuis, et ita intráre in glóriam suam, allelúia.
Oración después de la comunión
Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut redemptiónis nostrae sacrosáncta commércia et vitae nobis cónferant praeséntis auxílium et gáudia sempitérna concílient. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 6 de abril

1. En Sirmio, en Panonia, pasión de san Ireneo, obispo y mártir, que en tiempo del emperador Maximiano, y bajo el prefecto Probo, fue atormentado y después encerrado en la cárcel, siendo finalmente decapitado (s. IV).
2. En Constantinopla, san Eutiquio, obispo, que presidió el Segundo Concilio Ecuménico Constantinopolitano, defendiendo enérgicamente la fe ortodoxa, y, tras padecer largo exilio, al morir confesó la resurrección de la carne (582).
3. En Roma, santa Gala, hija del cónsul Símaco, la cual, al fallecer su cónyuge, vivió cerca de la iglesia de San Pedro durante muchos años, entregada a la oración, limosnas, ayunos y otras obras santas, y cuyo felicísimo tránsito fue descrito por el papa san Gregorio I Magno (s. VI).
4*. En Troyes, de Neustria, san Winebaldo, abad del monasterio de San Lupo, preclaro por su austeridad (c. 620).
5*. En la misma ciudad, san Prudencio, obispo, que preparó para los itinerantes un breviario del Salterio, recogió de las Sagradas Escrituras los preceptos para los candidatos al sacerdocio y restauró la disciplina de los monasterios (861).
6. En Velehrad, de Moravia, nacimiento para el cielo de san Metodio, obispo, junto con su hermano san Cirilo, cuya memoria se celebra el día catorce de febrero (885).
7*. En el monasterio de San Gallo, de Suabia, en Alemania, beato Notkero Bálbulo, monje, que pasó casi toda la vida en este cenobio componiendo secuencias, grácil de cuerpo pero no de ánimo, tartamudo de voz pero no de espíritu, firme en todo lo divino, paciente en lo adverso, manso para con todos, diligente en la oración, la lectura, la meditación y el dictado (912).
8*. En el monasterio de San Elías de Aulina, cerca de Palmi, en Calabria, san Filarete, monje, hombre célebre por su vida entregada a la oración (1070).
9. En la isla de Eskyll, cerca de Roskilde, en Dinamarca, san Guillermo, abad, que pasó de un cenobio de canónigos regulares de París a Dinamarca, instaurando la disciplina regular en medio de grandes dificultades, y al amanecer del domingo de Pascua partió de esta vida (1203).
10. En Milán, de Lombardía, pasión de san Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres maniqueos, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, recitando en los últimos momentos el símbolo de la fe (1252).
11*. En el monasterio de Santa María, en el Sacro Monte cerca de Varesse, en Lombardía, beata Catalina de Palancia, virgen, que, junto con varias compañeras, llevó vida eremítica bajo la Regla de san Agustín (1478).
12. En la ciudad de Vinh Tri, en Tonquín, san Pablo Lè Bao Tinh, presbítero y mártir, que, siendo todavía clérigo, permaneció largo tiempo en la cárcel y, ordenado sacerdote, dirigió el seminario, confeccionó un libro de homilías y un compendio de doctrina cristiana, y finalmente, de nuevo llevado a la cárcel en tiempo del emperador Tu Duc, fue condenado a la decapitación (1857).
13*. En Verona, en Italia, beato Ceferino Agostini, presbítero, que se dedicó al ministerio de la predicación, catequesis e instrucción cristiana, y trabajó para ayudar a la juventud, a los pobres y a los enfermos, instituyendo la Congregación de Ursulinas Hijas de María Inmaculada (1896).
14*. En Turín, en Italia, beato Miguel Rua, presbítero, propagador eximio de la Sociedad Salesiana (1910).
15*. En Varsovia, ciudad de Polonia, beato Miguel Czartoryski, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que tras ser invadida Polonia durante la guerra, por mantener su fe fue fusilado en la parroquia del lugar (1944).
16*. En el lugar Fiobbio di Albino, cerca de Bérgamo, en Italia, beata Petrina Morosini, virgen y mártir, que a los veintiséis años, regresando a casa desde su trabajo, por defender frente a un joven la virginidad que había prometido a Dios, fue herida en la cabeza hasta la muerte (1957).