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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 3 de marzo de 2016

Jueves 7 abril 2016, San Juan Bautista de la Salle, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

V. ORDENACIÓN DE DIÁCONOS Y PRESBÍTEROS EN UNA MISMA ACCIÓN LITÚRGICA (107)

543. Para la preparación de los ordenandos y de la celebración, obsérvese lo que se describe en los nn. 495-496 y 518-520.

544. En la procesión de entrada, los que van a ser ordenados de diáconos preceden al diácono que lleva el Evangeliario, los que van a ser ordenados de presbíteros siguen a los otros diáconos y preceden a los presbíteros concelebrantes.

545. Los ritos iniciales y la liturgia de la palabra, hasta el Evangelio inclusive, se desarrollan de la manera acostumbrada.

546. Después del Evangelio, comienza la ordenación.
El Obispo se sienta en la cátedra, o en la sede preparada, y recibe la mitra.

547. Entonces el diácono llama y el presbítero delegado para esto presenta a los elegidos para el Diaconado, según lo indicado en los nn. 500-501; y en seguida los elegidos para el Presbiterado, según lo indicado en los nn. 524-525.

548. Después todos se sientan.
El Obispo, con mitra y báculo, a no ser que le parezca otra cosa, hace la homilía, en la cual partiendo del texto de las lecturas sagradas que fueron leídas en la Misa, habla al pueblo y a los elegidos acerca del ministerio del diácono y del presbítero y si hay diáconos que deban asumir el sagrado celibato, también habla de la importancia y de la significación de éste en la Iglesia. Esto puede hacerlo con el texto del Pontifical (n. 10) o con sus propias palabras (108).

549. Terminada la homilía, se levantan los elegidos que deben manifestar el propósito de asumir el sagrado celibato y, al ser llamados por el diácono, se colocan de pie delante del Obispo, quien los exhorta con la monición destinada para esto en el Pontifical, o con otras palabras similares (109).

550. A continuación los elegidos manifiestan su propósito de asumir el sagrado celibato, sea respondiendo: Sí quiero, al Obispo que los interroga, o de otro modo externo determinado por la Conferencia Episcopal.
El Obispo concluye, diciendo: Dios, que comenzó en ti esta obra buena.
Los elegidos responden: Amén.

551. En seguida se acercan los otros elegidos al Diaconado, que no tendrán la obligación de asumir el propósito del sagrado celibato.
El Obispo interroga simultáneamente a todos los elegidos, quienes están de pie delante de él. Lo hace según el texto del Pontifical Romano (n. 11), después de la tercera pregunta allí señalada, agrega la pregunta acerca de la celebración de la Liturgia de las Horas (110).

552. Por fin el Obispo deja el báculo y cada uno de los elegidos para el Diaconado se acerca al Obispo, se arrodilla ante él y coloca sus manos juntas entre las manos del Obispo.
El Obispo pide a cada uno la promesa de obediencia, según la fórmula propuesta en el Pontifical (n. 12).
Si en alguna parte el rito de colocar las manos entre las manos del Obispo se considera menos conveniente puede elegirse otro; pertenece a la Conferencia Episcopal determinarlo (111).

CALENDARIO

7 JUEVES. SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, presbítero, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de feria, Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 5, 27-33. Testigo de esto somos nosotros y el Espíritu Santo.
- Sal 33. R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.
- Jn 3, 31-36. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 8 de abril, pág. 244.
CALENDARIOS: Orihuela-Alicante, Alicante y arciprestazgo de Mutxamel: La Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo (F). Orihuela-Alicante, diócesis: (MO).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Juan Bautista de la Salle, presbítero, que en Reims, en la región de Normandía, en Francia, se dedicó con ahínco a la instrucción humana y cristiana de los niños, en especial de los pobres. Instituyó la Congregación de Hermanos de las Escuelas Cristianas, a causa de lo cual soportó muchas tribulaciones, si bien fue merecedor de gratitud por parte del pueblo de Dios. (1719)

Oración colecta propia. Resto de la feria, Jueves de la II semana de Pascua.

7 de abril
San Juan Bautista de la Salle, presbítero
Memoria
Die 7 aprilis
S. Ioannis Baptistæ de la Salle, presbyteri
Memoria
Antífona de entrada Cf. Sal 67, 8-9. 20

Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo, y acampabas con ellos y llevabas sus cargas, la tierra tembló, el cielo destiló. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 67, 8-9. 20

Deus, dum egrederéris coram pópulo tuo, iter fáciens eis, hábitans in illis, terra mota est, caeli distillavérunt, allelúia.
Oración colecta
Señor, tú que has elegido a san Juan Bautista de la Salle para educar a los jóvenes en la vida cristiana, suscita maestros en tu Iglesia que se entreguen con generosidad a la formación humana y cristiana de la juventud. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad christiánam iuventútem educándam beátum Ioánnem Baptístam elegísti, éxcita in Ecclésia tua institutóres, qui humánae et christiánae iúvenum disciplínae toto corde sese devóveant. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la II semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 5, 27-33
Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo:
«¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen».
Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 2 y 9. 17-18. 19-20 (R.: 7ab)
R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.
O bien: Aleluya.

V. Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

V. El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

V. El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Aleluya Jn 20, 29
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Porque me has visto, Tomás, has creído, -dice el Señor-; bienaventurados los que crean sin haber visto.
Quia vidísti me, Thoma, credidísti, dicit Dóminus: beáti qui non vidérunt et credidérunt.

EVANGELIO Jn 3, 31-36
El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía 23 de abril de 2009
Nos dice el Evangelio de Juan: "El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo, no verá la vida" (Jn 3, 36). Así, pues, la Palabra de Dios nos habla de una obediencia que no es simple sujeción, ni un simple cumplimiento de mandatos, sino que nace de una íntima comunión con Dios y consiste en una mirada interior que sabe discernir aquello que "viene de lo alto" y "está por encima de todo". Es fruto del Espíritu Santo que Dios concede "sin medida".

Oración de los fieles
175. Presentemos, hermanos, la oración a Dios, Padre de todos, siempre atento a nuestras necesidades.
- Por la Iglesia: para que todas sus tensiones se resuelvan con espíritu fraterno y se consolide la unidad, fruto de la caridad sincera. Roguemos al Señor.
- Por los responsables de nuestras Iglesias: Para que sepan escuchar y ser servidores de la comunidad. Roguemos al Señor.
- Por los que ejercen funciones de gobierno en el mundo: para que siempre busquen la paz y el bien de todos. Roguemos al Señor.
- Por los pobres: para que sean ayudados en sus luchas, disfruten de los bienes de la vida y lleguen a ser verdaderos pobres de corazón. Roguemos al Señor.
- Por los ricos: para que la gracia del Señor los toque el corazón, sepan acoger los bienes como recibidos de Dios y abran su corazón a las necesidades de los demás; que ellos también consigan la verdadera pobreza de corazón. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que estés siempre a nuestro lado y que la luz de tu Hijo Jesús abra caminos de paz y de bien en medio de los hombres. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que nuestra oración, Señor, y nuestras ofrendas sean gratas en tu presencia, para que así, purificados por tu gracia, podamos participar más dignamente en los sacramentos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ascéndant ad te, Dómine, preces nostrae cum oblatiónibus hostiárum, ut, tua dignatióne mundáti, sacraméntis magnae pietátis aptémur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL II
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero mas que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan los umbrales del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS II
De vita nova in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus. Per quem in aetérnam vitam fílii lucis oriúntur, et regni caeléstis átria fidélibus reserántur.
Quia mors nostra est eius morte redémpta, et in eius resurrectióne vita ómnium resurréxit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem saeculi, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante, y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens sempitérne Deus, qui ad aetérnam vitam in Christi resurrectióne nos réparas, fructus in nobis paschális multíplica sacraménti, et fortitúdinem cibi salutáris nostris infúnde pectóribus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de abril

1. Conmemoración de san Agabo, profeta, que, según atestiguan los Hechos de los apóstoles, movido por el Espíritu Santo anunció una gran hambre sobre toda la tierra, así como las dificultades que Pablo habría de soportar de los gentiles (s. I).
2. Conmemoración de los santos Herodión, Asíncrito y Flegón, a los que el apóstol san Pablo saluda en la Carta a los romanos (s. I).
3. Conmemoración de san Dionisiso, obispo de Corinto, el cual, dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no sólo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad y de su provincia, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas (180).
4. En Antioquía, en Siria, santos Timoteo, Diógenes, Macario y Máximo, mártires (s. inc.).
5. En Alejandría, en Egipto, san Dionisio, obispo, varón de gran erudición, preclaro por su confesión de la fe y por la diversidad de sufrimientos y tormentos, descansando como confesor de la fe, ya anciano, en tiempo de los emperadores Valeriano y Galieno (c. 265).
6. En Como, de la Liguria, san Amancio, obispo, que fue el tercero en la cátedra de esta Iglesia y fundó la basílica de los Apóstoles (449).
7*. En Orvieto, de la Toscana, en Italia, beato Clemente de Auximo, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que dirigió y promovió la Orden con gran eficacia y adaptó sabiamente sus leyes (1291).
8*. En Alcalá de Henares, en España, beato Julián de San Agustín, religioso de la Orden de Hermanos Menores Descalzos, que fue tomado por loco a causa de su exagerada penitencia y varias veces rechazado de la vida religiosa, predicando a Cristo más con el ejemplo que con palabras (1606).
9. En Namur, junto al Mosa, en Brabante, santa Julia Billiart, virgen, que, para asegurar la educación de las jóvenes, fundó el Instituto de Santa María y propagó la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1816).
10*. En Alassio, cerca de Albenga, de la Liguria, en Italia, beato Augusto Czartoryski, presbítero de la Sociedad Salesiana, cuya salud enfermiza no le impidió caminar según la llamada de Dios, mostrando eximios ejemplos de santidad (1893).
11*. En el convento de Belmonte, cerca de Cuenca, en España, beato Domingo del Santísimo Sacramento Iturrate, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que trabajó con todas sus fuerzas en la salvación de las almas y en fomentar la glorificación de la Trinidad (1927).