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jueves, 17 de marzo de 2016

Jueves 21 abril 2016, Jueves IV semana de Pascua, feria, o san Anselmo, obispo y doctor, memoria libre.

CALENDARIO

21 JUEVES DE LA IV SEMANA DE PASCUA, feria o SAN ANSELMO, obispo y doctor de la Iglesia, m. libre

Misa
de feria o de la memoria (blanco).
bl MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de la feria, Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
- Hch 13, 13-25. Dios sacó de la descendencia de David un salvador: Jesús.
- Sal 88. R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
- Jn 13, 16-20. El que recibe a mi enviado me recibe a mí.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 22 de abril, pág. 269.
CALENDARIOS: Santiago de Compostela: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
OFM Cap.: San Conrado de Parzan, religioso (F). Franciscanos: (ML).
Benedictinos y OCSO: San Anselmo, obispo y doctor (MO).
Hijas de Santa María de la Providencia: Beata Clara Bosatta (MO).
Calahorra y La Calzada-Logroño: Aniversario de la muerte de Mons. Ramón Bua Otero, obispo, emérito (2012).
Segorbe-Castellón: Aniversario de la muerte de Mons. José María Cases Deordal, obispo, emérito (2002).

TEXTOS MISA

Jueves de la IV semana de Pascua. Feria quinta. Hebdómada IV Paschae.
Antífona de entrada Cfr Sal 68, 8-9.20
Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo, y acampabas con ellos y llevabas sus cargas, la tierra tembló, el cielo destiló. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 67, 8-9. 20
Deus, dum egrederéris coram pópulo tuo, iter fáciens eis, hábitans in illis, terra mota est, caeli distillavérunt, allelúia.
Oración colecta
Oh Dios, que has restaurado la naturaleza humana elevándola sobre su condición original, no olvides tus inefables designios de amor y conserva en quienes han renacido por el bautismo los dones que tan generosamente han recibido. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui humánam natúram supra primae oríginis réparas dignitátem, réspice ad pietátis tuae ineffábile sacraméntum, ut, quos regeneratiónis mystério dignátus es innováre, in his dona tuae perpétuae grátiae benedictionísque consérves. Per Dóminum.

O bien en la memoria:

Elogio del martirologio
San Anselmo, obispo y doctor de la Iglesia, originario de Aosta, que fue monje y abad del monasterio de Bec, en el territorio de Normandía, en Francia, donde enseñaba a los hermanos a caminar por la vía de la perfección y a buscar a Dios por la comprensión de la fe. Promovido a la insigne sede de Canterbury, en Inglaterra, trabajó denodadamente por la libertad de la Iglesia, y por ello sufrió dificultades y destierros. (1109)

Oración colecta propia. El resto de la feria de Pascua.

21 de abril
San Anselmo, obispo y Doctor de la Iglesia
Die 21 aprilis
S. Anselmi, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Oración colecta
Señor Dios, que has concedido a tu obispo san Anselmo el don de investigar y enseñar las profundidades de tu sabiduría; haz que nuestra fe ayude de tal modo a nuestro entendimiento, que lleguen a ser dulces a nuestro corazón las cosas que nos mandas creer. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beáto Ansélmo epíscopo dedísti alta sapiéntiae tuae quaerere et docére, fac ita fidem tuam intelléctui nostro subveníre, ut cordi dulce sápiant quae nobis credénda mandásti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la IV semana de Pascua (Lecc II).

PRIMERA LECTURA Hch 13, 13-25
Dios sacó de la descendencia de David un salvador: Jesús

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Juan los dejo y se volvio a Jerusalén; ellos, en cambio, continuaron y desde Perge llegaron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Acabada la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a unos que les dijeran:
«Hermanos, si tenéis una palabra de exhortación para el pueblo, hablad».
Pablo se puso en pie y, haciendo seña con la mano de que se callaran, dijo:
«Israelitas y los que teméis a Dios, escuchad: El Dios de este pueblo, Israel, eligió a nuestros padres y multiplicó al pueblo cuando vivían como forasteros en Egipto. Los sacó de allí con brazo poderoso; unos cuarenta años “los cuidó en el desierto”, “aniquiló siete naciones en la tierra de Canaán y les dio en herencia” su territorio; todo ello en el espacio de unos cuatrocientos cincuenta años. Luego les dio jueces hasta el profeta Samuel. Después pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años. Lo depuso y les suscitó como rey a David, en favor del cual dio testimonio, diciendo: “Encontré a David”, hijo de Jesé, “hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos”.
Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús. Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión antes de que llegara Jesús; y, cuando Juan estaba para concluir el curso de su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis, pero, mirad, viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias de los pies”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 88, 2-3. 21-22. 25 y 27 (R.: cf. 2a)
R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericordias túas, Dómine, in aetérnum cantábo

V. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijieste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericordias túas, Dómine, in aetérnum cantábo

V. Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericordias túas, Dómine, in aetérnum cantábo

V. Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder.
Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora». R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericordias túas, Dómine, in aetérnum cantábo

Aleluya Cf. Ap 1, 5
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Jesucristo, eres el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos; nos amaste y nos has librado de nuestros pecados con tu sangre.
Iesu Christi, testis es fidélis, primogénitus mortuórum; dilexísti nos et lavásti peccáta nostra in sánguine.
R.

EVANGELIO Jn 13, 16-20
El que recibe a quien yo envíe me recibe a mí
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado”. Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.
En verdad, en verdad os digo: el que recibe a quien yo envíe me recibe a mí; y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús

Del Papa Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium 24.
La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1Jn 4, 10); y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. Vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva. ¡Atrevámonos un poco más a primerear! Como consecuencia, la Iglesia sabe «involucrarse». Jesús lavó los pies a sus discípulos. El Señor se involucra e involucra a los suyos, poniéndose de rodillas ante los demás para lavarlos. Pero luego dice a los discípulos: «Seréis felices si hacéis esto» (Jn 13, 17). La comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias, se abaja hasta la humillación si es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores tienen así «olor a oveja» y éstas escuchan su voz.


Oración de los fieles
185. Oremos, hermanos, al Padre, que con su poder nos creó y con su bondad nos ha salvado de la muerte, por la resurrección de su Hijo Jesucristo.
- Para que conserve siempre libre de todo pecado y todo error a la Iglesia, que ha purificado con la sangre de su Hijo. Roguemos al Señor.
- Para que todas las naciones obtengan la paz, la justicia y la prosperidad temporal. Roguemos al Señor.
- Para que todos los que padecen necesidad en el alma o en el cuerpo sientan el auxilio del cielo. Roguemos al Señor.
- para que Dios se digne bendecir nuestra comunidad (parroquia) y dar éxito a nuestros trabajos. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que restableces la santidad y amas la inocencia; encamina hacia ti el corazón de tus fieles para que, cuantos han sido librados de las tinieblas de la infidelidad, no se aparten jamás de tu luz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que nuestra oración, Señor, y nuestras ofrendas sean gratas en tu presencia, para que así, purificados por tu gracia, podamos participar más dignamente en los sacramentos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ascéndant ad te, Dómine, preces nostrae cum oblatiónibus hostiárum, ut, tua dignatióne mundáti, sacraméntis magnae pietátis aptémur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL IV
La restauración del universo por el misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque en él fue demolida nuestra antigua miseria, reconstruido cuanto estaba derrumbado y renovada en plenitud la salvación.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS IV
De restauratione universi per mysterium paschale
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Quia, vetustáte destrúcta, renovántur univérsa deiécta, et vitae nobis in Christo reparátur intégritas.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem saeculi, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante, y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens sempitérne Deus, qui ad aetérnam vitam in Christi resurrectióne nos réparas, fructus in nobis paschális multíplica sacraménti, et fortitúdinem cibi salutáris nostris infúnde pectóribus. Per Christum.