jueves, 17 de marzo de 2016

Benedicto XVI, Importancia de la liturgia como "opus Dei" (2007).

Textos de Benedicto XVI

La importancia de la liturgia como opus Dei

Discurso a los monjes cistercienses de la abadía de Heiligenkreuz, 9 de septiembre de 2007

Por consiguiente, vuestro servicio principal a este mundo debe ser vuestra oración y la celebración del Oficio divino. Todo sacerdote, toda persona consagrada, debe tener como disposición interior “no anteponer nada al Oficio divino”. La belleza de esta disposición interior se manifestará en la belleza de la liturgia, hasta tal punto que donde cantamos, alabamos, exaltamos y adoramos juntos a Dios, se hace presente en la tierra un trocito de cielo. No es temerario afirmar que en una liturgia totalmente centrada en Dios, en los ritos y en los cantos, se ve una imagen de la eternidad. De lo contrario, ¿cómo habrían podido nuestros antepasados construir, hace cientos de años, un edificio sagrado tan solemne como este? Aquí ya la sola arquitectura eleva nuestros sentidos hacia "lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman" (1 Co 2, 9).

En toda forma de esmero por la liturgia, el criterio determinante debe ser siempre la mirada puesta en Dios. Estamos en presencia de Dios; él nos habla y nosotros le hablamos a él. Cuando, en las reflexiones sobre la liturgia, nos preguntamos cómo hacerla atrayente, interesante y hermosa, ya vamos por mal camino. O la liturgia es opus Dei, con Dios como sujeto específico, o no lo es. En este contexto os pido: celebrad la sagrada liturgia dirigiendo la mirada a Dios en la comunión de los santos, de la Iglesia viva de todos los lugares y de todos los tiempos, para que se transforme en expresión de la belleza y de la sublimidad del Dios amigo de los hombres.