sábado, 6 de febrero de 2016

Sábado 12 marzo 2016, Sábado IV semana de Cuaresma.

CALENDARIO

12 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA IV SEMANA DE CUARESMA

Misa
de sábado (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: ¿Qué decimos de Jesús?
- Jer 11, 18-20. Yo, como cordero manso, llevado al matadero.
- Sal 7. R. Señor, Dios mío, a ti me acojo.
- Jn 7, 40-53. ¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elogs. del 13 de marzo, pág. 205.
CALENDARIOS: Pequeña Obra de la Divina Providencia y Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad: San Luis Orione, presbítero (F). Familia salesiana: (conm.).
OFM Conv.: Beata Ángela Salawa (conm.).
Guadix-Baza: Aniversario de la muerte de Mons. Juan García-Santacruz y Ortiz, obispo, emérito (2011).
San Sebastián: Aniversario de la muerte de Mons. Jacinto Argaya Goicoechea, obispo, emérito (1993).

12 SÁBADO. Después de la hora nona:
QUINTA SEMANA DE CUARESMA
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del V Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la IV Semana de Cuaresma. Sábbato. Hebdómada IV Quadragésimae.
Antífona de entrada Sal 17, 5-7
Me cercaban olas mortales, me envolvían las redes del abismo; en el peligro invoqué al Señor, desde su templo él escuchó mi voz.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 17, 5 Ps 7
Circumdedérunt me gémitus mortis, dolóres inférni circumdedérunt me; et in tribulatióne mea invocávi Dóminum, et exaudívit de templo sancto suo vocem meam.
Oración colecta
Que tu amor y tu misericordia dirijan nuestros corazones, Señor, ya que sin tu ayuda no podemos complacerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dírigat corda nostra, quaesumus, Dómine, tuae miseratiónis operátio, quia tibi sine te placére non póssumus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la IV semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jer 11, 18-20
Yo, como manso cordero, era llevado al matadero

Lectura del libro de Jeremías.

El Señor me instruyó, y comprendí,
me explicó todas sus intrigas.
Yo, como manso cordero,
era llevado al matadero;
desconocía los planes
que estaban urdiendo contra mí:
«Talemos el árbol en su lozanía,
arranquémoslo de la tierra de los vivos,
que jamás se pronuncie su nombre».
Señor del universo,
que juzgas rectamente,
que examinas las entrañas y el corazón,
deja que yo pueda ver
cómo te vengas de ellos,
pues a ti he confiado mi causa.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 7, 2-3. 9bc-10. 11-12 (R.: 2a)
R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame;
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

Versículo antes del Evangelio Cf. Lc 8, 15
Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. Beati qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patientia.

EVANGELIO Jn 7, 40-53
¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
«Este es de verdad el profeta».
Otros decían:
«Este es el Mesías».
Pero otros decían:«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
«¿Por qué no lo habéis traído?».
Los guardias respondieron:
«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».
Los fariseos les replicaron:
«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».
Ellos le replicaron:
«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».
Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, Hom. sobre S. Juan, 9.
He aquí que los fariseos y los escribas no sacaron provecho ni al contemplar los milagros ni al leer las Escrituras; en cambio, los servidores, sin estas ayudas, fueron captados por un solo discurso, y los que salieron a prender a Jesús volvieron prendidos por su poder. Y no dijeron: no pudimos a causa del gentío; sino que pregonaron la sabiduría de Cristo. No solamente es de admirar su prudencia, porque no necesitaron de signos, sino que fueron conquistados por la sola doctrina; no dijeron, en efecto, 'Jamás hombre alguno ha hecho tales milagros', sino, 'Jamás habló así hombre alguno'. Es de admirar también su convencimiento: van a los fariseos, que se oponían a Cristo, y les hablan de esta manera.

Oración de los fieles
121. Amados hermanos: En todo tiempo debemos orar, pero en estos días de Cuaresma es necesario que insistamos con mayor empeño en nuestra plegaria, pidiendo que la renovación pascual alcance a todos los hombres.
- Por todos los niños que en las próximas fiesta de Pascua serán incorporados a Cristo por el bautismo y la confirmación, y participarán por vez primera de la Eucaristía, y por sus padres y padrinos. Roguemos al Señor.
- Por todos los hombres para que gocen de los bienes que Dios les otorga en este mundo y descubran en ellos la mano bondadosa del Creador, que les prepara dones aún mejores para la vida eterna. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y cuantos viven alejados de Dios: para que, en este tiempo de conversión, la oración perseverante de la Iglesia les ayude a retornar al Señor. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que siguiendo el ejemplo de María y ayudados por su intercesión, perseveremos junto a la cruz de Cristo y nos preparemos así para resucitar con él a una vida nueva. Roguemos al Señor.
Concede a tu pueblo, Padre misericordioso, convertirse a ti con un corazón sincero y obtener de tu bondad lo que con plegaria confiada se ha atrevido a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe con bondad nuestras ofrendas, Señor, y somete nuestras voluntades rebeldes a tu santa voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Oblatiónibus nostris, quaesumus, Dómine, placáre suscéptis, et ad te nostras étiam rebélles compélle propítius voluntátes. Per Christum.
PREFACIO IV DE CUARESMA
Los frutos del ayuno
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con el ayuno corporal refrenas nuestras pasiones, elevas nuestro espíritu, nos das fuerza y recompensa, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO IV DE QUADRAGESIMA
De fructibus ieiunii
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui corporáli ieiúnio vítia cómprimis, mentem élevas, virtútem largíris et praemia: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Pe 1, 19
Hemos sido rescatados a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha.
Antiphona ad communionem 1P 1, 19
Pretióso sánguine quasi Agni immaculáti et incontamináti Christi redémpti sumus.
Oración después de la comunión
Que tus santos misterios nos purifiquen, Señor, y por su acción eficaz nos vuelvan agradables a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tua nos, quaesumus, Dómine, sancta puríficent, et operatióne sua tibi plácitos esse perfíciant. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Tuére, Dómine, plebem tuam, ad sacra ventúra properántem et caeléstis grátiae largitáte proséquere, ut visibílibus adiúta soláciis ad invisibília bona prómptius incitétur. Per Christum.