lunes, 1 de febrero de 2016

Lunes 7 marzo 2016, Lunes IV semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

368. Terminada la celebración del Bautismo y de la Confirmación, o si no se celebró ninguno de éstos, después de la bendición del agua, el Obispo, con mitra y báculo, de pie y de cara a la asamblea, recibe de los fieles la renovación de las promesas de la fe bautismal.

Los fieles de pie llevan en sus manos velas encendidas (115).

(115) Cf. Misal Romano, Vigilia pascual, n. 46.

369. Terminada la renovación de las promesas bautismales, el Obispo con mitra, asperja al pueblo con agua bendita, con ayuda de los presbíteros, si es el caso, y si lo juzga oportuno recorre la iglesia, mientras todos cantan la antífona: Vi brotar agua del lado derecho del templo, u otro canto de índole bautismal (116).

Entre tanto los neófitos son conducidos a su puesto entre los fieles.

Si la bendición del agua bautismal se hizo fuera del bautisterio, el diácono y los ministros llevan con reverencia el recipiente de agua a la fuente bautismal.

Terminada la aspersión, el Obispo regresa a la cátedra, donde, omitido el Credo, de pie y sin mitra, dirige la oración universal, en la cual los neófitos participan por primera vez (117).

(116) Cf. ibidem, n. 47.
(117) Cf. ibidem, nn. 48-49


LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

370. En seguida comienza la Liturgia de la Eucaristía, que se celebra según el rito de la Misa estacional.

Es conveniente que el pan y el vino sean presentados por los neófitos (118), o, si son niños, por sus padres o padrinos.

En la Plegaria Eucarística se hace memoria de los bautizados y de los padrinos, conforme a las fórmulas que se proponen en el Misal y en el Ritual para cada Plegaria Eucarística (119).

Antes de la Comunión, es decir, antes de Este es el Cordero de Dios, el Obispo puede exhortar brevemente a los neófitos acerca del valor de tan gran misterio, que es culmen de la iniciación y centro de toda la vida cristiana.

Es conveniente que los neófitos reciban la sagrada Comunión bajo las dos especies, junto con los padrinos, los padres y familiares, y también con los catequistas.

Para la despedida de los fieles, el diácono agrega un doble Aleluya a la fórmula acostumbrada: Podéis ir en paz.

Lo mismo hacen los fieles al dar la respuesta (120).

Para dar la bendición final de la Misa, el Obispo podrá emplear según convenga, o la fórmula de bendición solemne para la Misa de la Vigilia Pascual, propuesta en el Misal (121), o, la fórmula de bendición final de la celebración del Bautismo de adultos o de niños, de acuerdo con las circunstancias (122).

CALENDARIO

7 LUNES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA, feria o SANTA PERPETUA Y SANTA FELICIDAD, mártires, conm.

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., para la conmem. 1ª orac. prop. y el resto de la feria, Pf. Cuaresma. Para la conmem., conveniente PE I.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Acoger la vida.
- Is 65, 17-21. Ya no se oirán gemidos ni llantos.
- Sal 29. R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
- Jn 4, 43-54. Anda, tu hijo está curado.
Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración de las santas.

Martirologio: elogs. del 8 de marzo, pág. 197.

TEXTOS MISA

Lunes de la IV Semana de Cuaresma Feria secúnda. Hebdómada IV Quadragésimae.
Antífona de entrada Sal 30, 7-8
Yo confío en el Señor; tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. Te has fijado en mi aflicción.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 7-8
Ego autem in Dómino sperábo. Exsultábo, et laetábor in tua misericórdia, quia respexísti humilitátem meam.
Oración colecta
Oh Dios, que renuevas el mundo por medio de sacramentos divinos, concede a tu Iglesia la ayuda de estos auxilios del cielo sin que le falten los necesarios de la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ineffabílibus mundum rénovas sacraméntis, praesta, quaesumus, ut Ecclésia tua et aetérnis profíciat institútis, et temporálibus non destituátur auxíliis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la IV semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 65, 17-21
Ya no se oirá ni llanto ni gemido

Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor:
«Mirad: voy a crear un nuevo cielo
y una nueva tierra:
de las cosas pasadas
ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento.
Regocijaos, alegraos por siempre
por lo que voy a crear:
yo creo a Jerusalén “alegría”,
y a su pueblo, “júbilo”.
Me alegraré por Jerusalén
y me regocijaré con mi pueblo,
ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
ya no habrá allí niño
que dure pocos días,
ni adulto que no colme sus años,
pues será joven quien muera a los cien años,
y quien no los alcance se tendrá por maldito.
Construirán casas y las habitarán,
plantarán viñas y comerán los frutos».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b (R.: 2a)
R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

Versículo antes del Evangelio Cf. Am 5, 14
Buscad el bien, no el mal, y viviréis; y el Señor estará con vosotros. Quaérite bonum, et non malum, ut vivátis; et erit Dóminus vobíscum.

EVANGELIO Jn 4, 43-54
Anda, tu hijo vive

Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado:
«Un profeta no es estimado en su propia patria».
Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, homilía en Santa Marta, 16-marzo-2015
Ese hombre, se lee, a Jesús le "pedía que bajase a curar a su hijo, porque estaba por morir". Y Jesús le respondió: "Anda, tu hijo vive". Así, pues, ese padre "creyó en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino: creyó, creyó que Jesús tenía el poder de curar a su niño. Y tuvo razón".
"La fe es dejar espacio a este amor de Dios; es dejar espacio al poder, al poder de Dios, al poder de alguien que me ama, que está enamorado de mí y desea la alegría conmigo. Esto es la fe. Esto es creer: es dejar espacio al Señor para que venga y me cambie".

Oración de los fieles
114. Que el Señor escuche nuestras palabras, atienda nuestros deseos y haga caso de las peticiones de la Iglesia penitente:
- Por todo el pueblo cristiano: para que en este tiempo de Cuaresma tenga mayor hambre de la palabra de Dios. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones: para que vivan en paz, alcancen el desarrollo necesario y el mundo entero experimente días de gracia y de salvación. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y los indiferentes: para que en este tiempo de gracia se conviertan a Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos: para que el Señor suscite en nuestro interior un sincero arrepentimiento de nuestros pecados. Roguemos al Señor.
Concede Dios todopoderoso, a tu pueblo la conversión del corazón, para que obtenga de tu bondad lo que te pide humildemente. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, concédenos recibir todo el fruto de estas ofrendas que te presentamos, para que muera en nosotros el antiguo poder del pecado y nos renovemos con la participación en tu vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae tibi, Dómine, quaesumus, capiámus oblatiónis efféctum, ut, a terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Ez 36, 27
Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos y que guardéis y cumpláis mis mandatos dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ez 36, 27
Spíritum meum ponam in médio vestri, et fáciam ut in praecéptis meis ambulétis, et iudícia mea custodiátis, et operémini, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que estos santos misterios nos renueven, nos llenen de vida y nos santifiquen, para alcanzar, por ellos, los premios eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sancta tua nos, Dómine, quaesumus, et renovándo vivíficent, et sanctificándo ad aetérna perdúcant. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Plebem tuam, Dómine, quaesumus, intérius exteriúsque restáura, ut quam corpóreis non vis delectatiónibus impedíre, spiritáli fácias vigére propósito. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 8 de marzo
S
an Juan de Dios, religioso, nacido en Portugal, que después de una vida llena de peligros en la milicia humana, prestó ayuda con constante caridad a los necesitados y enfermos en un hospital fundado por él, y se asoció compañeros, con los cuales constituyó después la Orden de Hospitalarios de San Juan de Dios. En este día, en la ciudad de Granada, en España, pasó al eterno descanso (1550).
2. Conmemoración de san Poncio, en Cartago, diácono de san Cipriano, al que acompañó en el destierro hasta la muerte, dejando un valioso volumen sobre su vida y pasión (s. III).
3. En Antínoo, de Egipto, santos Apolonio y Filemón, mártires (287).
4*. En Como, en la provincia de Liguria, san Provino, obispo, fiel discípulo de san Ambrosio, que preservó de la herejía arriana a la Iglesia que se le había encomendado (c. 420).
5*. En la isla Cathaig (hoy Scattery), en Hibernia (hoy Irlanda), san Senano, abad (s. VI).
6. En Domnoc (hoy Dunwich), en Inglaterra, san Félix, obispo, el cual, oriundo de Burgundia, evangelizó a los ingleses orientales sometidos a la autoridad del rey Sigeberto (c. 646).
7. En Nicomedia, de Bitinia, san Teofilacto, obispo, que desterrado por defender el culto de las sagradas imágenes, falleció en Estróbilo de Caria (c. 840).
8*. En la región de Morinos, en Francia, san Humfrido, obispo de Thérouanne, que al ser destruida la ciudad por los normandos, procuró infatigablemente congregar y consolar a su grey (871).
9*. En Pavía, en Lombardía, san Litifredo, obispo (874).
10*. En el lugar de Tayne, en Escocia, sepultura de san Dutaco, obispo de Ross (c. 1065).
11*. En la ciudad de Estella, en Navarra, san Veremundo, abad de Hirache, el cual, habiendo abrazado desde joven la vida monástica, estimuló a sus monjes a buscar la perfección con su ejemplo y con ayunos y vigilias (c. 1095).
12*. En Obazina, cerca de Limoges, en Aquitania, san Esteban, primer abad de este monasterio, que, buscando a Dios, unió a la Orden Cisterciense los tres monasterios que había fundado (1159).
13*. En el monasterio de Jedrzejow, en Polonia, tránsito del beato Vicente Kadlubek, obispo de Cracovia, al cual, tras renunciar a su cargo, profesó allí la vida monástica (1223).
14*. En la ciudad de Getafe, cerca de Madrid, en España, beato Faustino Míguez, religioso de la Orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, que, promovido al sacerdocio, se entregó por entero a la tarea docente, consiguiendo gran prestigio de maestro y perito en ciencias naturales. Fue diligente en su actividad pastoral y fundó la Congregación de las Hijas de la Divina Pastora (1925).