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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

viernes, 15 de enero de 2016

Viernes 19 febrero 2016, Viernes I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO VII. MISA CRISMAL

274. Esta misa, que el Obispo celebra con su presbiterio, y dentro de la cual consagra el santo crisma y bendice los demás óleos, es como una manifestación de comunión de los presbíteros con el propio Obispo (26).

Con el santo crisma consagrado por el Obispo, se ungen los recién bautizados, los confirmados son sellados, y se ungen las manos de los presbíteros, la cabeza de los Obispos y la iglesia y los altares en su dedicación. Con el óleo de los catecúmenos, éstos se preparan y disponen al Bautismo. Con el óleo de los enfermos, éstos reciben alivio en su debilidad.

Para esta Misa se reúnen y concelebran en ella los presbíteros, puesto que en la confección del crisma son testigos y cooperadores del Obispo, de cuya sagrada función participan (27), para la construcción del pueblo de Dios, su santificación y su conducción: así se manifiesta claramente la unidad del sacerdocio y del sacrificio de Cristo, que se perpetúa en la Iglesia.

Para que mejor se signifique la unidad del presbiterio, procure el Obispo que estén presentes presbíteros concelebrantes de las diversas regiones de la diócesis (28).

Los presbíteros que quizás no concelebren, en esta Misa crismal pueden comulgar bajo las dos especies.

(26) Cf. Misal Romano, Instrucción general, n. 157; Ibidem, Introducción a la Misa crismal.
(27) Cf. Conc. Vat. ll. Decr. sobre la vida y el ministerio de los Presbíteros, Presbyterorum Ordinis, n. 2.
(28) Cf. Misal Romano, Jueves de la Semana Santa, Introd. a la Misa Crismal.


275. La consagración del crisma y la bendición del óleo de los enfermos y de los catecúmenos de ordinario la hace el Obispo el Jueves Santo, en la Misa propia, que se celebra por la mañana.

Pero si es difícil reunir este día al clero y al pueblo con el Obispo, esta bendición se puede anticipar a otro día, pero cercano a la Pascua, y siempre se emplea la Misa Propia (29).

(29) Pontifical Romano, Rito para bendición del óleo de los catecúmenos y de los enfermos y para elaboran el crisma, nn. 9-10.

276. Por su significación e importancia pastoral en la vida de la diócesis, la Misa crismal celébrese con el rito de la Misa estacional en la iglesia catedral o, por razones pastorales, en otra iglesia.

277. Según la costumbre tradicional en la liturgia latina, la bendición del óleo de los enfermos se hace antes del final de la Plegaria Eucarística; la del óleo de los catecúmenos y la consagración del crisma, después de la Comunión.

Sin embargo, por razones pastorales, está permitido hacer todo el rito de bendición después de la Liturgia de la Palabra (30).

(30) Cf. ibidem, nn. 11-12.

278. Para la bendición de los óleos, además de lo necesario para la celebración de la Misa estacional, prepárese lo siguiente:
a) En el secretarium o en otro lugar apto:
- ánforas de los óleos;
- aromas para la confección del crisma, si el Obispo quiere hacer la mezcla en la misma acción litúrgica;
- pan, vino y agua para la Misa, todo lo cual se lleva junto con los óleos, antes de la preparación de los dones.
b) En el presbiterio:
- el Pontifical Romano;
- una mesa para colocar las ánforas de los óleos, dispuesta de tal manera que los fieles puedan cómodamente ver y participar en toda la acción sagrada;
- la sede para el Obispo, si la bendición se hace delante del altar (31).

(31) Cf. ibidem, n. 13.

CALENDARIO

19 VIERNES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Reconciliación con Dios y con los hermanos.
- Ez 18, 21-28. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?
- Sal 129. R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?
- Mt 5, 20-26. Vete primero a reconciliarte con tu hermano.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de febrero, pág. 172.
CALENDARIOS: Córdoba y Dominicos: Beato Álvaro de Córdoba, presbítero (conm.).
Santander: San Beato de Liébana, presbítero (conm.).
TOR: San Conrado de Piacenza, ermitaño (conm.).
Servitas: Beata Isabel Picenardi, virgen (conm.).

TEXTOS MISA

Viernes de la I Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 24, 17-18
Señor, ensancha mi corazón oprimido y sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 17-18
De necessitátibus meis éripe me, Dómine. Vide humilitátem meam et labórem meum, et dimítte ómnia peccáta mea.
Oración colecta
Que tu pueblo, Señor, como preparación a las fiestas de Pascua se entregue a las penitencias cuaresmales, y que nuestra austeridad comunitaria sirva para la renovación espiritual de tus fieles. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, Dómine, fidélibus tuis observatióni pascháli conveniénter aptári, ut suscépta sollémniter castigátio corporális cunctis ad fructum profíciat animárum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la I semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Ez 18, 21-28
¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Esto dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
Insistis: No es justo el proceder del Señor. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R.: 3)
R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Versículo antes del Evangelio Cf. Ez 18, 31
Apartad de vosotros todos vuestros delitos –dice el Señor–, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu. Proícite a vobis omnes praevaricatiónes vestras, dicit Dóminus, et fácite vobis cor novum et spíritum novum.

EVANGELIO Mt 5, 20-26
Vete primero a reconciliarte con tu hermano

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Cipriano, Dom. orat. 23: PL 4, 535C-536A.
"Dios no acepta el sacrificio de los que provocan la desunión, los despide del altar para que antes se reconcilien con sus hermanos: Dios quiere ser pacificado con oraciones de paz. La obligación más bella para Dios es nuestra paz, nuestra concordia, la unidad en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de todo el pueblo fiel".

Oración de los fieles
85. Pidamos, hermanos, a Dios todopoderoso, que mire con bondad a su pueblo penitente y escuche la oración de quienes ha llamado a su santa Iglesia.
- Para que la santa Iglesia de Dios, al celebrar los misterios de la Redención, pueda gozarse en la gracia pascual. Roguemos al Señor.
- Para que, con la protección divina, nuestros tiempos sean pacíficos, aumente en el mundo el espíritu de justicia y vivamos con tranquilidad y concordia. Roguemos al Señor.
- Para que Dios Padre todopoderoso cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren y libre al mundo de todos los males. Roguemos al Señor.
- Para que sean perdonados nuestros pecados y absueltas nuestras iniquidades. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que restableces y amas la inocencia, dirige hacia ti el corazón de tus fieles y escucha sus oraciones, para que cuantos mortifican su carne con la penitencia, lleguen a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estas ofrendas con las que has querido reconciliarte con los hombres y por las que nos devuelves, con amor eficaz, la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, propitiátus hóstias, quibus et te placári voluísti, et nobis salútem poténti pietáte restítui. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de las privaciones voluntarias
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con nuestras privaciones voluntarias nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones, a dominar nuestro afán de suficiencia y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad.
Por eso, con todos los ángeles, te glorificamos y te aclamamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA SOBRE LA RECONCILIACIÓN I. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
Antífona de comunión Ez 33, 11
Por mi vida -dice el Señor-, no me complazco en la muerte del pecador, sino en que cambie de conducta y viva.
Antiphona ad communionem Ez 33, 11
Vivo ego, dicit Dóminus; nolo mortem peccatóris, sed magis ut convertátur et vivat.
Oración después de la comunión
Señor, que esta eucaristía nos renueve y, purificándonos de la corrupción del pecado, nos haga entrar en comunión con el misterio que nos salva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui nos, Dómine, sacraménti reféctio sancta restáuret, et, a vetustáte purgátos, in mystérii salutáris fáciat transíre consórtium. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Réspice, Dómine, propítius ad plebem tuam, ut quod eius observántia profitétur extrínsecus, intérius operétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de febrero

1. En Alejandría, en Egipto, conmemoración de san Serapión, mártir, quien, en tiempo del emperador Decio, fue víctima de atroces tormentos y, después de descoyuntarle todos los miembros, precipitado desde lo alto de su propia casa (c. 248).
2. Conmemoración de cinco santos mártires que perecieron en la ciudad de Tiro, en tiempo del emperador Diocleciano, los cuales, azotados primero y luego expuestos desnudos a las fieras, mostraron su firme e inamovible constancia a pesar de su juventud. Uno de ellos, de apenas veinte años, oraba con los brazos extendidos en forma de cruz, y todos, finalmente, fueron degollados (303).
3. En Antioquía, en Siria, conmemoración de san Tiranión, obispo de Tiro y mártir, el cual, educado en la fe cristiana desde su más tierna edad, alcanzó la corona de la gloria al ser destrozado con garfios de hierro, junto con el presbítero Zenobio (311).
4. En Tournai, en la Galia Bélgica, san Eleuterio, obispo (c. 530).
5. En el cenobio de san Trudón, en Brabante, de Austrasia, tránsito de san Euquerio, obispo de Orleans, que, desterrado por Carlos Martel por razón de las calumnias de algunos envidiosos, encontró piadoso refugio entre aquellos monjes (c. 738).
6. En Catania, de Sicilia, san León, obispo, que se ocupó sobre todo del cuidado de los pobres (c. 787).
7*. En Ajustrel, cerca de Fátima, en Portugal, beata Jacinta Marto, la cual, siendo aún niña de tierna edad, aceptó con toda paciencia la grave enfermedad que le aquejaba, demostrando siempre una gran devoción a la Santísima Virgen María (1920)
8*. En Stutthof, cerca de Gdynia (Danzig), en Polonia, beata Julia Rodzinska, virgen de la Congregación de Hermanas de Santo Domingo y mártir, que durante la ocupación militar de su patria en tiempo de guerra fue confinada en un campo de concentración, donde, después de haber contraído una grave enfermedad, pasó a la gloria (1945).