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Domingo 2 abril 2017, V Domingo de Cuaresma, ciclo A.

sábado, 30 de enero de 2016

Sábado 5 marzo 2016, Sábado III semana de Cuaresma.

TEXTOS MISA

Sábado de la III Semana de Cuaresma. Sabbato. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 102, 2-3
Bendice, alma mía, al Señor y no olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas.
Antiphona ad introitum Ps 102, 2-3
Bénedic, ánima mea, Dómino, et noli oblivísci omnes retributiónes eius, qui propitiátur ómnibus iniquitátibus tuis.
Oración colecta
Llenos de alegría, al celebrar un año más la Cuaresma, te pedimos, Señor, vivir los sacramentos pascuales, y sentir en nosotros el gozo de su eficacia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Observatiónis huius ánnua celebritáte laetántes, quaesumus, Dómine, ut, paschálibus sacraméntis inhaeréntes, plenis eórum efféctibus gaudeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Os 6, 1-6
Quiero misericordia, y no sacrificios

Lectura de la profecía de Oseas.

Vamos, volvamos al Señor.
Porque él ha desgarrado,
y él nos curará;
él nos ha golpeado,
y él nos vendará.
En dos días nos volverá a la vida
y al tercero nos hará resurgir;
viviremos en su presencia
y comprenderemos.
Procuremos conocer al Señor.
Su manifestación es segura como la aurora.
Vendrá como la lluvia,
como la lluvia de primavera
que empapa la tierra».
¿Qué haré de ti, Efraín,
qué haré de ti, Judá?
Vuestro amor es como nube mañanera,
como el rocío que al alba desaparece.
Sobre una roca tallé mis mandamientos;
los castigué por medio de los profetas
con las palabras de mi boca.
Mi juicio se manifestará como la luz.
Quiero misericordia y no sacrificio,
conocimiento de Dios, más que holocaustos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 18-19. 20-21ab (R.: Os 6, 6a)
R.
Quiero misericordia, y no sacrificio. Misericórdiam vólui, et non sacrifícium.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Quiero misericordia, y no sacrificio. Misericórdiam vólui, et non sacrifícium.

V. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
Quiero misericordia, y no sacrificio. Misericórdiam vólui, et non sacrifícium.

V. Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos. R.
Quiero misericordia, y no sacrificio. Misericórdiam vólui, et non sacrifícium.

Versículo antes del Evangelio Cf. Sal 94, 8a. 7d
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.

EVANGELIO 18, 9-14
El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
“Oh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Oh, Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2559 "La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes"(San Juan Damasceno, f. o. 3, 24). ¿Desde dónde hablamos cuando oramos? ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde "lo más profundo" (Sal 130, 1-4) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cf Lc 18, 9 - 14). La humildad es la base de la oración. "Nosotros no sabemos pedir como conviene"(Rm 8, 26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cf San Agustín, serm 56, 6, 9).

Oración de los fieles
110. En este tiempo de Cuaresma, roguemos, hermanos, a Dios nuestro Padre, para que escuche nuestras humildes peticiones.
- Para que Dios nuestro Señor purifique a la Iglesia en la sangre de Cristo y le conceda el don de la unidad. Roguemos al Señor.
- Para que dé la paz, la justicia, la libertad y el amor fraterno a cuantos viven en el mundo. Roguemos al Señor.
- Para que infunda valor a cuantos por la enfermedad, tentación o trabajo, pobreza o humillación participan de la pasión de Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor, por intercesión de María, la madre de los afligidos, fortalezca a los desesperados y confirme la fe de los que vacilan y dudan. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros, por la pasión y cruz de Jesucristo, lleguemos a la gloria de la resurrección. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios de bondad, al pueblo que te suplica, para que lo que no se atreve a esperar por sus propios méritos, lo alcance gracias a la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Señor, tú que nos purificas con tu gracia para que nos acerquemos dignamente a tus santos misterios, concédenos que al celebrar esta eucaristía que has entregado a tu Iglesia, podamos rendirte una alabanza perfecta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, de cuius grátia venit, ut ad mystéria tua purgátis sénsibus accedámus, praesta, quaesumus, ut, in eórum traditióne sollémniter honoránda, cómpetens deferámus obséquium. Per Christum.
PLEGARÍA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Lc 18, 13
El publicano, quedándose atrás, se golpeaba el pecho diciendo: ¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador.
Antiphona ad communionem Lc 18, 13
Publicánus, stans a longe, percutiébat pectus suum dicens: Deus, propítius esto mihi peccatóri.
Oración después de la comunión
Concédenos, Dios de misericordia, venerar con sincero respeto la santa eucaristía que nos alimenta, y recibirla siempre con un profundo espŕitu de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Da nobis, quaesumus, miséricors Deus, ut sancta tua, quibus incessánter explémur, sincéris tractémus obséquiis, et fidéli semper mente sumámus. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Praeténde, Dómine, fidélibus tuis déxteram caeléstis auxílii, ut te toto corde perquírant, et quae digne póstulant cónsequi mereántur. Per Christum.