miércoles, 13 de enero de 2016

Miércoles 17 febrero 2016, Miércoles I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO V. ASAMBLEAS CUARESMALES

260. Todos los aspectos de las observancias cuaresmales han de orientarse también a que la vida de la Iglesia local se presente y se fomente con mayor claridad.

Por lo cual también se recomienda encarecidamente conservar y fomentar, al menos en las grandes ciudades, y del modo más adaptado a cada uno de los lugares, la forma tradicional de reunir la Iglesia local, a semejanza de las antiguas “estaciones” romanas.

Estas asambleas de fieles podrán ser convocadas, especialmente si son presididas por el Pastor diocesano, los domingos u otros días más oportunos de la semana, bien junto al sepulcro de un Santo, o en las iglesias o santuarios principales de la ciudad, o también en algunos lugares de peregrinación más frecuentados en la diócesis (21).

(21) Cf. Misal Romano, Rúbrica al inicio del tiempo de Cuaresma.

261. Si antes de la Misa que se celebra en estas asambleas, se hace procesión, según las circunstancias de los lugares y las situaciones, entonces la reunión se hace en una iglesia menor o en otro lugar conveniente fuera de la iglesia, hacia la cual se va a dirigir la procesión.

En el lugar más apto, el Obispo se pone las vestiduras litúrgicas de color morado requeridas para la Misa. En vez de la casulla puede usar la capa pluvial, que deja al terminar la procesión. Recibe la mitra sencilla y el báculo, y con los ministros y, si es del caso, los concelebrantes revestidos para la Misa, va al lugar de reunión de la asamblea, mientras se canta un canto apropiado.

Terminado el canto, el Obispo deja la mitra y el báculo y saluda al pueblo. En seguida, y después de una breve monición dicha ya por él mismo, ya por uno de los concelebrantes o un diácono, el Obispo, con las manos extendidas, dice la oración colecta que trata del misterio de la Santa Cruz, de la remisión de los pecados, de la Iglesia, especialmente de la local, o una de las oraciones sobre el pueblo que están en el Misal.

A continuación el Obispo recibe la mitra y, si cree oportuno, pone incienso en el incensario y cuando el diácono dice en voz alta Avancemos en paz, se ordena la procesión hacia la iglesia, mientras se cantan las letanías de los Santos. En el momento apropiado, se pueden introducir las invocaciones del Santo Patrono, del Fundador, y Santos de la Iglesia local. Al llegar la procesión a la iglesia, cada uno se coloca en los sitios asignados.

Al llegar el Obispo al altar, deja el báculo y la mitra y venera e inciensa el altar. En seguida se dirige a la cátedra, donde deja la capa pluvial, si la usó en la procesión, y toma la casulla. Omitidos los ritos iniciales y, si cree oportuno, también el Señor, ten piedad, reza la oración colecta de la Misa.

La Misa continúa como de costumbre.

El Obispo puede también, si lo cree más conveniente, dejar la capa pluvial y revestir la casulla, cuando haya llegado al altar, y antes de venerarlo.

262. En estas asambleas también se puede tener, en vez de Misa, una celebración de la Palabra de Dios, tal como se dice en los nn. 222-226, o a la manera de las celebraciones penitenciales que se proponen para el tiempo de Cuaresma en el Ritual Romano (cf. nn. 640-643).

CALENDARIO

17 MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria o LOS SIETE SANTOS FUNDADORES DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE LA VIRGEN MARÍA, conmemoración

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., para la conmem. 1.a orac. prop. y el resto de la feria, Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Urgencia de Conversión.
- Jon 3, 1-10. Los ninivitas se convirtieron de su mala vida.
- Sal 50. R. Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.
- Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración de los santos.

Martirologio: elogs. del 18 de febrero, pág. 168.
CALENDARIOS: Servitas: Los siete Santos fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen María (S).
Hijos e Hijas de la Sagrada Familia: Huida a Egipto de Nuestro Señor Jesucristo (conm.).
Orden Premonstratense: San Evermodo, obispo (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la I Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 24, 6. 3. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Que no triunfen de nosotros nuestros enemigos. Sálvanos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 6. 2. 22
Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiae tuae, quae a saeculo sunt. Ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri; líbera nos, Deus Israel, ex ómnibus angústiis nostris.
Oración colecta
Señor, mira complacido a tu pueblo, que desea entregarse a ti con una vida santa; y a los que dominan su cuerpo con la penitencia transfórmales interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Devotiónem pópuli tui, quaesumus, Dómine, benígnus inténde, ut, qui per abstinéntiam temperántur in córpore, per fructum boni óperis reficiántur in mente. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la I semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jon 3, 1 -10
Los ninivitas habían abandonado el mal camino

Lectura de la profecía de Jonás.

El Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19 (R.: 19cd)
R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

Versículo antes del Evangelio Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benignus et misericors sum.

EVANGELIO Lc 11, 29-32
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Según este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediodía; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabiduría lo evita.

Oración de los fieles
83. Con fe viva presentamos al Señor nuestra oración, haciéndonos intérpretes del deseo de justicia y de paz que brota de todos los hombres de buena voluntad.
- Para que la santa Iglesia, con sus palabras y obras, proclame que en el misterio de la cruz se realiza la verdadera liberación y la verdadera alegría del hombre. Oremos al Señor.
- Para que, partiendo entre nosotros el pan de la Eucaristía y de la vida eterna, aprendamos también a compartir los bienes de la tierra con espíritu fraterno y solidario. Oremos al Señor.
- Para que el pobre, el que sufre y el que tiene alguna carencia física o psíquica, constituya siempre el centro de nuestra atención y de nuestra entrega, como signo de la continua presencia del Señor entre nosotros. Oremos al Señor.
- Para que aquellos hermanos nuestros que, a causa de las injusticias, desconfían del futuro, encuentren en su camino hombres justos que les ayuden a reencontrar la esperanza. Oremos al Señor.
- Para que, iluminados por la Palabra de Dios, demos una respuesta firme y eficaz a las instancias de libertad, igualdad y pacificación social que emergen de la vida diaria y de la historia. Oremos al Señor.
Que la luz de tu verdad, Padre, nos haga avanzar por el camino de la conversión y nos ayude siempre a descubrir y a socorrer a nuestros hermanos más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, estos dones que tú mismo nos diste para ofrecer en tu presencia, y tú, que has hecho de este pan y este vino misterio de salvación para nosotros, haz que encontremos en ellos una fuente de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Offérimus tibi, Dómine, quae dicánda tuo nómini tu dedísti, ut, sicut éadem nobis éfficis sacraméntum, ita fíeri tríbuas remédium sempitérnum. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Sal 5, 12
Que se alegren los que se acogen a ti, Señor, con júbilo eterno; protégelos para que se llenen de gozo.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 5, 12
Laeténtur omnes qui sperant in te, Dómine, in aetérnum exsultábunt et habitábis in eis.
Oración después de la comunión
Tú Señor, que no cesas de invitarnos a tu mesa, concédenos que este banquete en el que hemos participado sea para nosotros fuente de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraméntis tuis páscere non desístis, tríbue, ut eórum nobis indúlta reféctio vitam, quaesumus, cónferat sempitérnam. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Tuére, Dómine, pópulum tuum, et ab ómnibus peccátis cleménter emúnda, quia nulla ei nocébit advérsitas, si nulla ei dominétur iníquitas. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 18 de febrero

1. En Beth Lapat, en el reino de los persas, pasión de los santos Sadoth, obispo de Seleucia, junto con ciento veintiocho compañeros mártires, presbíteros, clérigos y vírgenes consagradas, que, rechazando adorar el sol, fueron apresados y, después de crueles tormentos, sufrieron la muerte por sentencia real (342).
2. En Toledo, en Hispania, san Eladio, que, después de haber dirigido los asuntos públicos en el palacio real, fue abad del monasterio de Agali y, elevado después al obispado de Toledo, se distinguió por los ejemplos de caridad (632).
3. En Constantinopla, san Tarasio, obispo, insigne por su piedad y su erudición, que inició el Concilio Niceno II, en el cual los Padres defendieron el culto de las santas imágenes (806).
4*. En el monasterio de Céntula, en la región de la Galia Ambianense, san Angilberto, abad, que, dejando los cargos palatinos y militares, y con el consentimiento de su esposa Berta, que también recibió el santo velo, abrazó la vida monástica y rigió con éxito dicho monasterio (814).
5*. En Coimbra, en Portugal, san Teotonio, que peregrinó dos veces a Jerusalén y, después de recusar la custodia del Santo Sepulcro, volvió a su patria y fundó la Congregación de Canónigos Regulares de la Santa Cruz (c. 1162).
6*. En Roma, beato Juan de Fiésole, apellidado “Angélico”, presbítero de la Orden de Predicadores, que, siguiendo de cerca a Cristo, lo que contemplaba interiormente lo expresaba en sus pinturas, para atraer a los hombres a los bienes eternos (1455).
7*. En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Harrington, presbítero y mártir, oriundo del condado de York, el cual, durante el reinado de Isabel I, por razón de su sacerdocio ejercido en Inglaterra fue condenado a ser decapitado y alcanzó la corona del martirio en Tyburn (1594).
8*. También en Londres, beato Juan Pibush, presbítero y mártir, que, encarcelado varias veces reinando Isabel I, fue condenado a muerte a causa de su condición sacerdotal, y se cumplió la sentencia en Southwark, siendo ahorcado y seguidamente descuartizado (1601).
9. En la ciudad de Uchangfou, en la provincia de Hupei, en China, san Francisco Régis Clet, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir, que durante treinta años, y en medio de grandes dificultades, anunció el Evangelio, pero, denunciado por un apóstata, después de una larga cautividad fue estrangulado por su condición de cristiano (1820).
10. En Guizhou, ciudad de China, san Juan Pedro Néel, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, que, acusado por predicar la fe cristiana, fue atado a la cola de un caballo y arrastrado un largo trecho, sometido a todo género de burlas y tormentos, y finalmente degollado. Con él sufrieron el martirio los santos Martín Wu Xuesheng, catequista, Juan Zhang Tianshen, neófito, y Juan Chen Xianheng (1862).
11*. En Bérgamo, en Italia, beata Gertrudis (Catalina) Comensoli, virgen, que fundó una congregación de religiosas para la adoración del Santísimo Sacramento y la educación de la juventud (1903).
12*. En Rzeszow, en Polonia, beato Jorge Kaszyra, presbítero de la Congregación de los Clérigos Marianistas y mártir, que, durante la ocupación militar en tiempo de guerra, fue quemado por los perseguidores de la Iglesia a causa de su fe en Cristo (1943).