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martes, 19 de enero de 2016

Martes 23 febrero 2016, Martes II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO IX. MISA EN LA CENA DEL SEÑOR

NOCIONES GENERALES


297. Con esta Misa, que se celebra en las horas de la tarde del Jueves Santo, la Iglesia comienza el sagrado Triduo pascual, y se esfuerza vivamente por renovar aquella última cena, mediante la cual el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, amó hasta el fin a los suyos que estaban en el mundo, ofreció su Cuerpo y su Sangre a Dios Padre bajo las especies de pan y de vino, se dio a los Apóstoles para que lo comieran, y a ellos y a sus sucesores en el sacerdocio les mandó que lo ofrecieran (42).

Con esta Misa se conmemora tanto la institución de la Eucaristía, o sea el memorial de la Pascua del Señor, por la cual el sacrificio de la nueva ley se perpetúa entre nosotros bajo los signos del Sacramento, como también la institución del sacerdocio, con el cual se perpetúan en el mundo la misión y el sacrificio de Cristo; asimismo, la caridad con la que el Señor nos amó hasta la muerte.

Todo esto procure el Obispo proponerlo oportunamente a los fieles por el ministerio de la palabra, para que tan grandes misterios puedan penetrar más profundamente en su piedad y los vivan intensamente en sus costumbres y en su vida.

(42) Conc. Trid. Sess, XXll, 17 sept. 1562, Doctr. De ss. Missa e sacrif., c. 1: Concilium Tridentinum, Diariorum, Actorum, Epistolarum, tractatuum nova collectio, ed. Soc. Goerresianae, t. Vlll, Aclorum pars V, Friburgi Brisgovlae, 1919, p. 960.

298. El Obispo, aunque por la mañana haya celebrado la Misa crismal, tenga en mucha estima celebrar también la Misa en la Cena del Señor con plena participación de los presbíteros, diáconos, ministros y fieles en torno a él.

Asimismo los sacerdotes que hayan concelebrado en la Misa crismal, pueden nuevamente concelebrar en la Misa vespertina (43).

(43) Cf. Misal Romano, Instrucción general, nn. 157. 158 a.

299. Además de lo necesario para la celebración de la Misa estacional, prepárese lo siguiente:
a) En un lugar conveniente del presbiterio:
- copón con hostias para ser consagradas para la Comunión del día siguiente;
- el velo humeral;
- un segundo incensario con naveta;
- velones y velas.
b) En el lugar donde se hará el lavatorio de los pies:
- sillas para los varones designados;
- jarra con agua y jofaina;
- toalla para secar los pies;
- gremial para el Obispo;
- lo necesario para que el Obispo se lave las manos.
c) En la capilla donde se reservará el Santísimo Sacramento:
- tabernáculo, es decir, arca para la reserva;
- luces, flores y otros adornos adecuados.

CALENDARIO

23 MARTES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN POLICARPO, obispo y mártir, conmemoración

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., para la conmem. 1ª orac. prop. y el resto de la feria, Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Hacer el bien de palabra y obra.
- Is 1, 10. 16-20. Aprended a obrar bien, buscad el derecho.
- Sal 49. R. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
- Mt 23, 1-12. No hacen lo que dicen.
Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 24 de febrero, pág. 177.
CALENDARIOS: Astorga-ciudad: Santa Marta, virgen y mártir (F). Astorga-diócesis: (conm.).
RR. Ángeles Custodios: Beata Rafaela de Ybarra (F). Bilbao: (conm.).

TEXTOS MISA

Martes de la II Semana de Cuaresma. Feria tertia. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 12,4-5
Da luz a mis ojos para que no duerma en la muerte; para que no diga mi enemigo: Le he podido.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 12, 4-5
Illúmina óculos meos, ne umquam obdórmiam in morte, nequándo dicat inimícus meus: Praeválui advérsus eum.
Oración colecta
Señor, vela con amor continuo sobre tu Iglesia y, pues sin tu ayuda no puede sostenerse lo que se cimienta en la debilidad humana, protege a tu Iglesia en el peligro y mantenla en el camino de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Custódi, Dómine, quaesumus, Ecclésiam tuam propitiatióne perpétua, et quia sine te lábitur humána mortálitas, tuis semper auxíliis et abstrahátur a nóxiis, et ad salutária dirigátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 2ª semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 1, 10.16-20
Aprended a hacer el bien, buscad la justicia

Lectura del libro de Isaías.

Oíd la palabra del Señor,
príncipes de Sodoma,
escucha la enseñanza de nuestro Dios,
pueblo de Gomorra.
«Lavaos, purificaos, apartad de mi vista
vuestras malas acciones.
Dejad de hacer el mal,
aprended a hacer el bien.
Buscad la justicia,
socorred al oprimido,
proteged el derecho del huérfano,
defended a la viuda.
Venid entonces, y discutiremos
—dice el Señor—.
Aunque vuestros pecados sean como escarlata,
quedarán blancos como nieve;
aunque sean rojos como la púrpura,
quedarán como lana.
Si sabéis obedecer,
comeréis de los frutos de la tierra;
si rehusáis y os rebeláis,
os devorará la espada
—ha hablado la boca del Señor—».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23 (R.: 23cd)
R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños. R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. ¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.» R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

Versículo antes del Evangelio Cf. Ez 18, 31
Apartaos de vosotros todos vuestros delitos – dice el Señor–, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu. Proícite a vobis omnes praevaricationes vestras, dicit Dóminus, et fácite vobis cor novum et spiritum novum.

EVANGELIO Mt 23, 1-12
Ellos dicen, pero no hacen 

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Pablo II, Ex. Ap. Catechesi tradendae, 9.
La vida entera de Cristo fue una continua enseñanza: su silencio, sus milagros, sus gestos, su oración, su amor al hombre, su predilección por los pequeños y los pobres, la aceptación del sacrificio total en la Cruz por la salvación del mundo, su Resurrección son la actuación de su palabra y el cumplimiento de la revelación. De suerte que para los cristianos el Crucifijo es una de las imágenes más sublimes y populares de Jesús que enseña.
Estas consideraciones, que están en línea con las grandes tradiciones de la Iglesia, reafirman en nosotros el fervor hacia Cristo, el Maestro que revela a Dios a los hombres y al hombre a sí mismo; el Maestro que salva, santifica y guía, que está vivo, que habla, que exige, que conmueve, que endereza, juzga, perdona, camina diariamente con nosotros en la historia; el Maestro que viene y que vendrá en la gloria.

Oración de los fieles
93. Acudamos al Salvador de los hombres, que, muriendo, destruyó nuestra muerte, y, resucitando, restauró la vida, y digámosle humildemente:
R. Escúchanos, Señor.
- Asiste, Señor, a los obispos y presbíteros de la Iglesia y haz que cumplan bien su misión de ser instrumentos tuyos, Cabeza y Pastor de la Iglesia, para que, por medio de ti, conduzcan a todos los hombres al Padre. R.
- Que tus ángeles sean compañeros de camino de los que están de viaje, para que se vean libres de todo peligro de cuerpo y alma. R.
- Enséñanos, Señor, a servir a todos los hombres, imitándote a tique viniste a servir y no a ser servido. R.
- Haz que en toda comunidad humana reine un espíritu fraternal, para que, estando tú con ellos, sean como una plaza fuerte. R.
- Sé misericordioso, Señor, con todos los difuntos, y admítelos a contemplar la luz de tu rostro. R.
Protégenos, Salvador nuestro, y danos tu gracia y tu perdón, para que caminando según tus pasos, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios; tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Por estos misterios que estamos celebrando dígnate santificarnos, Señor; purifícanos de nuestros egoísmos terrenos y condúcenos a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sanctificatiónem tuam nobis, Dómine, his mystériis operáre placátus, quae nos et a vítiis terrénis emúndet, et ad caeléstia dona perdúcat. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Sal 9,2-3
Proclamo todas tus maravillas, me alegro y exulto contigo y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo.
Antiphona ad communionem Ps 9, 2-3
Narrabo ómnia mirabília tua. Laetábor et exsultábo in te, psallam nómini tuo, Altíssime.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, que esta eucaristía nos ayude a vivir más santamente y nos obtenga tu ayuda constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacrae nobis, quaesumus, Dómine, mensae reféctio, et piae conversatiónis augméntum, et tuae propitiatiónis contínuum praestet auxílium. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Propitiáre, Dómine, supplicatiónibus tuórum fidélium, et animárum eórum medére languóribus, ut, remissióne percépta, in tua semper benedictióne laeténtur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de febrero

1. En Nicomedia, de Bitinia, pasión de san Evecio, que, bajo el emperador Diocleciano, viendo colgado en la plaza el edicto contra los adoradores de Dios, ardiente por la fe rasgó el documento ante todo el pueblo, siendo sometido por ello a crueles suplicios (303).
2. En la misma ciudad, conmemoración de san Pedro, llamado “Palatino”, mártir, que en verdad fue heredero de la fe y del nombre del apóstol Pedro, y exhaló su espíritu al ser quemado vivo (303).
3. En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Modesto, obispo (c. 480).
4. En Canterbury, en Inglaterra, san Etelberto, rey de Kent, que fue el primero de los príncipes de los anglos convertido a la fe en Cristo por el obispo san Agustín (616).
5*. En Ascoli Piceno, en Italia, beato Contancio de Fabriano Servioli, presbítero de la Orden de Predicadores, que se distinguió por la austeridad de su vida y por su interés en promover la paz (1481).
6*. En Mantua, en Lombardía, beato Marcos de Marconi, religioso de la Orden de los Ermitaños de San Jerónimo (1510).
7*. En la ciudad de Algemesí, en la región de Valencia, beata Josefa Naval Girbés, virgen, que se consagró a Dios en la vida civil, entregada a catequizar a los niños (1510).
8*. En Nocera dei Pagani, de la Campania, en Italia, beato Tomás María Fusco, presbítero, quien manifestó un amor extraordinario hacia los pobres y los enfermos, y fundó el instituto de la Hijas de la Caridad de la Preciosísima Sangre, para trabajar sobre todo entre los jóvenes y los enfermos (1891).