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lunes, 25 de enero de 2016

Lunes 29 febrero 2016, Lunes III semana de Cuaresma, feria.

TEXTOS MISA

Lunes de la III Semana de Cuaresma. Feria secunda. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 83, 3
Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
Antiphona ad introitum Ps 83, 3
Concupíscit et déficit ánima mea in átria Dómini. Cor meum et caro mea exsultavérunt in Deum vivum.
Oración colecta
Señor, que purifica y protege a tu Iglesia con misericordia continua y, pues sin tu ayuda no puede mantenerse incólume, que tu protección la dirija y la sostenga siempre. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ecclésiam tuam, Dómine, miserátio continuáta mundet et múniat, et quia sine te non potest salva consístere, tuo semper múnere gubernétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 2 Re 5, 1-15a
Muchos leprosos había en Israel, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el Sirio

Lectura del segundo libro de los Reyes.

En aquellos días, Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era hombre notable y muy estimado por su señor, pues por su medio el Señor había concedido la victoria a Siria. Pero, siendo un gran militar, era leproso.
Unas bandas de arameos habían hecho una incursión trayendo de la tierra de Israel a una muchacha, que pasó al servicio de la mujer de Naamán. Dijo ella a su señora:
«Ah, si mi señor pudiera presentarse ante el profeta que hay en Samaría. Él lo curaría de su lepra».
Fue (Naamán) y se lo comunicó a su señor diciendo:
«Esto y esto ha dicho la muchacha de la tierra de Israel». Y el rey de Siria contestó:
«Vete, que yo enviaré una carta al rey de Israel».
Entonces tomó en su mano diez talentos de plata, seis mil siclos de oro, diez vestidos nuevos y una carta al rey de Israel que decía:
«Al llegarte esta carta, sabrás que te envío a mi siervo Naamán para que lo cures de su lepra».
Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo:
«Soy yo Dios para repartir vida y muerte? Pues me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Daos cuenta y veréis que está buscando querella contra mí».
Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras y mandó a que le dijeran:
«Por qué has rasgado tus vestiduras? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel».
Llegó Naamán con sus carros y caballos y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. Envió este un mensajero a decirle:
«Ve y lávate siete veces en el Jordán. Tu carne renacerá y quedarás limpio».
Naamán se puso furioso y se marchó diciendo:
«Yo me había dicho: “Saldrá seguramente a mi encuentro, se detendrá, invocará el nombre de su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra”. El Abaná y el Farfar, los ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Podría bañarme en ellos y quedar limpio». Dándose la vuelta, se marchó furioso. Sus servidores se le acercaron para decirle:
«Padre mío, si el profeta te hubiese mandado una cosa difícil, ¿no lo habrías hecho? ¡Cuánto más si te ha dicho: “Lávate y quedarás limpio”!».
Bajó, pues, y se bañó en el Jordán siete veces, conforme a la palabra del hombre de Dios. Y su carne volvió a ser como la de un niño pequeño: quedó limpio.
Naamán y toda su comitiva regresaron al lugar donde se encontraba e! hombre de Dios. Al llegar, se detuvo ante él exclamando:
«Ahora conozco que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 41, 2. 3; 42, 3. 4 (R.: cf. 41, 3)
R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

Versículo antes del Evangelio Cf. Sal 129, 5. 7bc
Espero en el Señor, espero en su palabra; porque de él viene la misericordia, la redención copiosa. Spero in Dóminum, spero in verbum eius; quia apud eum misericórdia et copiósa redémptio.

EVANGELIO Lc 4, 24-30
Jesús, al igual que Elías y Eliseo, no fue enviado solo a los judíos

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Habiendo llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga:
«En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naámán, el sirio».
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Entiéndase también que no sufrió la pasión de su cuerpo por necesidad, sino voluntariamente. Porque cuando quiere, es prendido; y cuando quiere, se escapa. Y si no ¿cómo podía ser prendido por unos pocos, el que no puede ser detenido por un pueblo entero? Mas quiso ser perseguido por una muchedumbre sacrílega, a fin de morir por todos, siendo inmolado por unos pocos. Sin embargo, quería más bien salvar a los judíos que perderlos para siempre, y por eso cuidaba de que ellos no pudiesen cumplir lo que querían, dejando frustrado su furor.

Oración de los fieles
103. Pidamos a Dios que sostenga con la fuerza de su Espíritu nuestro empeño de conversión y que extienda sus dones a todos los hombres.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que renovada por la penitencia cuaresmal, ofrezca a Dios un culto en espíritu y verdad. Roguemos al Señor.
- Por la paz entre los pueblos y familias: para que, cumpliendo la ley de Dios escrita en el corazón de todos los hombres, podamos llegar a una verdadera convivencia humana. Roguemos al Señor.
- Por los cristianos vacilantes y por los que no tienen fe: para que nos se dejen llevar de la humana sabiduría y descubran la verdad que está en Dios. Roguemos al Señor.
- Por todos aquellos que participan de pasión del Señor por la enfermedad, la miseria o la humillación: para que el Señor les infunda valor. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos ceder el fruto de nuestras privaciones voluntarias en favor de los más necesitados. Roguemos al Señor.
Señor, Padre de misericordia y origen de toso bien, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las culpas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, esta ofrenda porque tú eres nuestro Dios, y te pedimos que conviertas estos dones en sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Munus quod tibi, Dómine, nostrae servitútis offérimus, tu salutáre nobis pérfice sacraméntum. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 116, 1-2
Alabad al Señor todas las naciones, firme es su misericordia con nosotros.
Antiphona ad communionem Ps 116, 1-2
Laudáte Dóminum, omnes gentes, quóniam confirmáta est super nos misericórdia eius.
Oración después de la comunión
Que la comunión en tu sacramento, Señor, nos purifique de nuestras culpas y nos conceda la unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui nobis, quaesumus, Dómine, commúnio sacraménti et purificatiónem cónferat, et tríbuat unitátem. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Tueátur, quaesumus, Dómine, déxtera tua pópulum deprecántem, et purificátum dignánter erúdiat, ut consolatióne praesénti ad futúra bona profíciat. Per Christum.