lunes, 11 de enero de 2016

Lunes 15 febrero 2016, Lunes I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO III. TIEMPO DE CUARESMA

249. La observancia anual de la Cuaresma es un tiempo favorable por el cual se asciende al monte santo de la Pascua.

El tiempo de Cuaresma, en efecto, con su doble carácter, prepara tanto a los catecúmenos como a los fieles para celebrar el misterio pascual.

Los catecúmenos, ciertamente, tanto por la elección y los escrutinios, como por la catequesis, son conducidos a los sacramentos de Iniciación cristiana.

Por su parte los fieles, dedicados con mayor asiduidad a escuchar la Palabra de Dios y a la oración, mediante la penitencia se preparan para renovar las promesas del bautismo (16).

(16) Cf. Vat. ll, Const. de Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, n. 109; Normas universales sobre el año litúrgico y el calendario, n. 27.

250. El Obispo debe favorecer muy de corazón la instrucción de los catecúmenos, de la cual trata el n. 406, presidir el rito de la elección o inscripción del nombre en la liturgia cuaresmal, como se indica en los nn. 408-419, y, según las circunstancias, presidir a la entrega del Credo y del Padrenuestro, de lo cual tratan los nn. 420-424.

251. Por medio de la catequesis, incúlquese a los fieles, junto con las consecuencias sociales del pecado, aquella genuina naturaleza de la penitencia, que lo detesta en cuanto es ofensa de Dios. No se olvide tampoco la participación de la Iglesia en la acción penitencial y encarézcase la oración por los pecadores.

La penitencia del tiempo cuaresmal, realmente, no debe ser sólo interna e individual, sino también externa y social, y oriéntese a las obras de misericordia en bien de los hermanos (17).

Recomiéndese a los fieles una participación más intensa y más fructuosa en la liturgia cuaresmal y en las celebraciones penitenciales. Exhórteseles sobre todo a que, según las leyes y las tradiciones de la Iglesia, en este tiempo se acerquen al sacramento de la Penitencia, para que puedan participar con espíritu purificado en el gozo del Domingo de Resurrección. Es muy conveniente que, durante el tiempo de Cuaresma, el sacramento de la Penitencia se celebre en forma más solemne, como se describe en el Ritual Romano (18).

(17) Cf. Conc. Vat. II, Const. de Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, nn. 105. 109-110.
(18) Cf. infra nn. 622-632.


252. En tiempo de Cuaresma se prohíbe adornar con flores el altar.

La música de los instrumentos musicales se permite sólo para sostener el canto.

Se exceptúan, sin embargo, el domingo Laetare (IV de Cuaresma) y las solemnidades y las fiestas. El domingo Laetare puede usarse el color rosado (19).

(19) Cf. Misal Romano, Instrucción general, n. 308 f; S. Congr. de Ritos, Instr. Musicam sacram, 5 de marzo de 1967, n . 66; A.A.S. 59 (1967), p. 319.

CALENDARIO

15 LUNES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Practicar la verdadera religión.
- Lev 19, 1-2. 11-18. Juzga con justicia a tu conciudadano.
- Sal 18. R. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
- Mt 25, 31-46. Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 16 de febrero, pág. 165.
CALENDARIOS: Trinitarios: San Cirilo, monje, y san Metodio, obispo (F-trasladada).
Ciudad Real: San Juan Bautista de la Concepción, presbítero (conm.). Córdoba: (conm.).
Valencia: Beato Vicente Vilar, mártir (conm.).
Jesuitas: San Claudio La Colombière, presbítero (conm.). Reparadores: (conm.).

TEXTOS MISA

Lunes de la I Semana de Cuaresma. Feria secunda. Hebdómada I Quadragésimae.
Antífona de entrada Sal 122, 2-3
Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor Dios nuestros esperando su misericordia. Misericordia, Señor, misericordia.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 122, 2-3
Sicut óculi servórum in mánibus dominórum suórum, ita óculi nostri ad Dóminum Deum nostrum, donec misereátur nobis. Miserére nobis, Dómine, miserére nobis.
Oración colecta
Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro; ilumínanos con la luz de tu palabra, para que la celebración de esta Cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Convérte nos, Deus, salutáris noster, et, ut nobis opus quadragesimále profíciat, mentes nostras caeléstibus ínstrue disciplínis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la I semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Lev 19, 1-2. 11-18
Juzga con justicia a tu prójimo

Lectura del libro del Levítico.

EL Señor habló así a Moisés:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel:
“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No robaréis ni defraudaréis ni os engañaréis unos a otros. No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
No explotarás a tu prójimo ni le robarás. No dormirá contigo hasta la mañana siguiente el jornal del obrero.
No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezo al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.
No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu prójimo.
No andarás difamando a tu gente, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado.
No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 15 (R.: cf. Jn 6, 63)
R.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

V. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

V. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

V. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

V. Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío. R.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

Versículo antes del Evangelio 2 Co 6, 2b
Ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. Ecce nunc tempus acceptábile, ecce nunc dies salútis.

EVANGELIO Mt 25, 31-46
Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis 

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.
Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Misericordiae VultusBula de convocación del Jubileo extraordinario de la Misericordia, n. 15. (11-abril-2015)
No podemos escapar a las palabras del Señor y en base a ellas seremos juzgados: si dimos de comer al hambriento y de beber al sediento. Si acogimos al extranjero y vestimos al desnudo. Si dedicamos tiempo para acompañar al que estaba enfermo o prisionero (cfr Mt 25, 31-45). Igualmente se nos preguntará si ayudamos a superar la duda, que hace caer en el miedo y en ocasiones es fuente de soledad; si fuimos capaces de vencer la ignorancia en la que viven millones de personas, sobre todo los niños privados de la ayuda necesaria para ser rescatados de la pobreza; si fuimos capaces de ser cercanos a quien estaba solo y afligido; si perdonamos a quien nos ofendió y rechazamos cualquier forma de rencor o de odio que conduce a la violencia; si tuvimos paciencia siguiendo el ejemplo de Dios que es tan paciente con nosotros; finalmente, si encomendamos al Señor en la oración nuestros hermanos y hermanas. En cada uno de estos "más pequeños" está presente Cristo mismo. Su carne se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga … para que nosotros los reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado. No olvidemos las palabras de san Juan de la Cruz: «En el ocaso de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor»

Oración de los fieles
81. Instruidos por los ejemplos del Señor Jesús, que se entregó en el desierto a la oración, pidamos, queridos hermanos, a Dios nuestro Padre, por todos los hombres y por sus necesidades.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fortalecida y purificada en las prácticas cuaresmales, y se renueve en el amor a Dios y en el servicio a los hombres. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones del mundo y sus habitantes: para que sirvan a Dios en la paz, la justicia y la prosperidad temporal. Roguemos al Señor.
- Por los que padecen hambre o cualquier necesidad en su cuerpo o están turbados en su espíritu: para que Dios acuda en su socorro. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que Dios nos libre de todo mal y nos llene de sus bienes. Roguemos al Señor.
Que tu copiosa bendición descienda, oh Dios, sobre tus fieles; para que cuantos con corazón contrito y humillado buscan tu perdón, obtengan con abundancia los bienes de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estas ofrendas, signo de nuestra entrega a tu servicio; que ellas santifiquen nuestra vida por obra de tu gracia y nos obtengan el perdón de nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Accépta tibi sit, Dómine, nostrae devotiónis oblátio, quae et conversatiónem nostram, te operánte, sanctíficet, et indulgéntiam nobis tuae propitiatiónis obtíneat. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significión espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Mt 25, 40. 34
Os aseguro -dice el Señor- que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Antiphona ad communionem Mt 25, 40. 34
Amen dico vobis, quod uni ex mínimis meis fecístis, mihi fecístis, dicit Dóminus: Veníte, benedícti Patris mei, possidéte parátum vobis regnum ab inítio saeculi.
Oración después de la comunión
Concédenos experimentar, Señor Dios nuestro, al recibir tu eucaristía, alivio para el alma y para el cuerpo; y, así restaurada en Cristo la integridad de la persona, podremos gloriamos de la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sentiámus, Dómine, quaesumus, tui perceptióne sacraménti, subsídium mentis et córporis, ut, in utróque salváti, de caeléstis remédii plenitúdine gloriémur. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Mentem pópuli tui, quaesumus, Dómine, lúmine tuae claritátis illústra, ut vidére possit, quae agénda sunt, et, quae recta sunt, ágere váleat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de febrero
1. En la Campania, santa Juliana, virgen y mártir (s. inc.).
2. En Cesarea de Palestina, santos mártires Elías, Jeremías, Isaías, Samuel y Daniel, cristianos egipcios que, por haber servido a los confesores condenados a las minas, fueron apresados por el prefecto Firmiliano, en tiempo de Galerio Maximiano, y, después duros tormentos, les degollaron. Tras ellos fueron martirizados Pámfilo, presbítero, Valente, diácono de Jerusalén, y Pablo, oriundo de la ciudad de Iamnia, que habían permanecido dos años en la cárcel, así como Porfirio, siervo de Pámfilo, además de Seleuco, capadocio que ostentaba un grado en la milicia, y Teodulo, anciano de la familia del prefecto Firmiliano. Finalmente, el capadocio Julián, llegado como peregrino en aquel momento, fue denunciado como cristiano por haber besado los cuerpos de los mártires y, por orden del prefecto, quemado a fuego lento (309).
3. En el reino de los persas, san Maruta, obispo, que, al establecerse la paz de la Iglesia, presidió el concilio de Seleucia, reparó las iglesias destruidas durante la persecución bajo el rey Sapor y colocó las reliquias de los mártires de Persia en la ciudad episcopal, la cual recibió en aquella ocasión el nombre de Martirópolis (antes de 420).
4*. En Borgo San Pietro, en el Abruzo, beata Filipa Mareri, virgen, que, despreciando las riquezas y el fasto mundano, abrazó la forma de vida de santa Clara, recientemente establecida en aquella región (1236).
5*. En Perusa, de la Umbría, conmemoración del beato Nicolás Paglia, presbítero de la Orden de Predicadores, que recibió de santo Domingo el hábito y la misión de predicar (1256).
6*. En Turín, en Italia, beato José Allamano, presbítero, que, lleno de fervor, para propagar la fe cristiana fundó las congregaciones de hombres y de mujeres denominadas de las Misiones de la Consolata (1926).